La mirada del mendigo

10 octubre 2019

Definición de limpieza étnica

Filed under: Internacional — Nadir @ 15:48

La invasión del ejército turco del norte de Siria, en una operación en que usan a yihadistas como fuerza de choque, pretende en palabras del mismo ejecutivo de Cerdoğan expulsar a las fuerzas kurdas de su hogar ancestral (tal y como hicieron previamente en Afrin) para repoblarlo con refugiados étnicamente árabes y religiosamente suníes.

A continuación, definición de limpieza étnica:

RAE: Acto por el que se crea una zona étnicamente homogénea mediante el uso de la fuerza o la intimidación con el fin de eliminar de dicha área a las personas de otro grupo étnico o religioso.

Wikcionario: Expulsión de un territorio de una población indeseable para el grupo en el poder, basada en discriminación religiosa, política o étnica.

El origen del término es inglés, ethnic cleansing: Ethnic cleansing is the systematic forced removal of ethnic, racial and/or religious groups from a given territory by a more powerful ethnic group, often with the intent of making it ethnically homogeneous. The forces applied may be various forms of forced migration (deportation, population transfer), intimidation, as well as genocide and genocidal rape.

El gobierno turco está llevando a cabo una operación de limpieza étnica contra el pueblo kurdo, para lo cual ha invadido el territorio de un Estado soberano. Si mal no recuerdo, y con la habitual excepción de Israel, la última vez que pasó esto en la historia fue en la invasión de los Sudetes.

Y permitidme que insista: estamos hablando de un ejército OTAN en el que se han integrado milicias islamistas, que usan de vanguardia mientras las tropas regulares les brindan apoyo aéreo y artillero.

Mientras tanto, un Estado que forma parte de la unión aduanera con la Unión Europea (un estatus que ni siquiera tienen Suiza o Noruega, y sólo otros dos países no miembros de la UE alcanzan: Mónaco y San Marino) usa a los refugiados sirios como amenaza miserable para acallar las críticas.

Resumen:
– Invasión del territorio de un Estado soberano
– Limpieza étnica de un grupo étnico para repoblar la zona con otro
– Integración de terroristas islámicos en un ejército OTAN
– Usar a los refugiados sirios como amenaza al principal socio comercial que accedió a integrarte en su estructura de libre comercio.

La gravedad que revisten cada uno de estos puntos reclaman, tomados por separado, la toma de medidas. Considerados de forma conjunta…

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

3 septiembre 2019

Juan Manuel Grijalvo – Mascotas y refugiados

Filed under: Internacional — Juan Manuel Grijalvo @ 16:02

<<<

Dedicado a José Curt Martínez

<<<

Verá usted, con mucha frecuencia no resolvemos los problemas porque los analizamos desde perspectivas inadecuadas. Plantear correctamente un problema ya es la mitad de la solución. Muchos problemas no son nuevos. Están ahí, por ejemplo, desde la caída del Imperio Romano, y tienen soluciones que en muchos casos ya están probadas. Los poncios de turno suelen decirnos -es lo habitual- que “los problemas son complejos” y que “necesitamos estudios más profundos”. En cambio, Peter F. Levy nos dice que “Things tend to make sense when all the facts are brought out”, las cosas tienden a encajar cuando exponemos todos los hechos. Cualquier ingeniero le confirmará que el repertorio de fórmulas para calcular casi cualquier cosa ya está ahí. El trabajo consiste en identificar correctamente el problema, cuantificar las variables, aplicar la fórmula adecuada y alehop, ya tenemos la solución. (more…)

2 julio 2019

Gracias

Filed under: Internacional — Nadir @ 23:29

Ningún carroñento medio lo ha mencionado, y no quería que las nuevas noticias dejaran caer en el olvido su gesta.

Esta es mi modestísima muestra de gratitud a los jóvenes que lucharon para derrotar el fanatismo islámico, especialmente aquellos que murieron protegiendo a su pueblo y al resto de la humanidad de la barbarie fundamentalista.

Las milicias kurdosirias del YPG, más unidades seculares árabes, asirias, yazidíes y voluntarios internacionales, entre los cuales estaba Samuel Prada, el ourensano caído en la invasión del cantón de Afrín por una coalición de tropas turcas y yihadistas; ellos fueron la carne de cañón que durante cuatro años se enfrentó al Estado Islámico en la mitad Este de Siria, aunque no quiero dejar de mencionar el apoyo fundamental de los A-10 de la USAF así como de varias unidades de artillería francesas y alemanas. Por mucho que sus gobiernos hayan actuado como bomberos y pirómanos, sin el apoyo aéreo de los pilotos de la USAF la derrota del Califato hubiera sido imposible, y a la caída de Kobanê hubiera seguido un exterminio como el que sufrió la comunidad yazidí de Sinjar.

Y no quiero cerrar este artículo sin rescatar otro de hace cuatro años, para oprobio de la escoria progre que en plena ofensiva islamista publicó un documento infame, y como muestra de hasta qué punto el infantilismo buenista puede llegar a ser criminal y genocida. Gracias a que los kurdos recibieron armamento, especialmente anticarro (los follacabras se habían hecho con tanques del ejército iraquí) y apoyo aéreo, pudieron resistir la embestida islamista y empezar a recuperar terreno hasta finalmente terminar con los últimos reductos del Estado Islámico en Abu Kamal.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

6 enero 2019

El séptimo de caballería

Filed under: Internacional — Nadir @ 2:45

Ya empieza a ser una regla matemática: en cuanto se producen avances que hacen tambalear las posiciones de alguna facción yihadista siria, Turquía presiona desde la frontera para distraer fuerzas y frenar el ataque.

No es sólo que arme y financie a diferentes milicias islamistas (principalmente, Ahrar al-Sham, lo cual le ha permitido imponerse frente a otros grupos rivales). Eso también lo hacen las petromonarquías y al menos hasta el año pasado lo hacían también algunos integrantes de la OTAN. Es que usa su propio ejército para dar cobertura a estos grupos. Grupos entre los que se encuentra el Estado Islámico, algunos de cuyos ex-combatientes ahora han sido integrados en las filas de sus proxy.

He escuchado muchas veces el argumento de que esto no es una guerra religiosa, que eso es sólo un subterfugio bajo el que se esconden intereses políticos y económicos. Bien, por supuesto, esto es cierto, pero que existan estos intereses no es excluyente para el móvil religioso. Cuando tienes un bando que reiteradamente alude a la religión como razón de su lucha, en su discurso, en sus símbolos, en su parafernalia… blanco y en botella. Quizá quienes les sirven las armas les muevan, además, otros intereses pero parece evidente que un joven de Asia central no acude al avispero sirio para arriesgar su vida en pos de conseguir que el gas árabe sea tan competitivo como el ruso en el mercado energético europeo, sino para erradicar la herejía en el islam y ganarse así un sitio en la Yanna.

Vemos que la distribución de papeles de aliados y enemigos en Siria responde exactamente a la adscripción religiosa. Y Turquía es el caso más evidente de que nos encontramos ante una yihad, porque se puede argüir que otros estados suníes que están echando gasolina al incendio tienen además intereses económicos en el cambio de signo del gobierno de Damasco, pero precisamente Turquía no tiene ningún interés especial en derribar el tapón que Siria hace para la entrada en Europa del gas árabe: ya es una pieza clave en el tránsito del gas ruso e iraní, no le interesa alterar el statu quo. Y, sin embargo, es el Estado que más se ha involucrado en el derrocamiento de Assad, hasta el punto como digo de intervenir con sus propias fuerzas armadas e invadir un buen pedazo de tierra al Norte de Alepo. Un movimiento que no sé muy bien qué salida podrá tener, porque para la comunidad internacional volver a dar por bueno el derecho de conquista sentaría un peligroso precedente; pero en la opinión pública turca, alimentada por el belicismo neo-otomano, una retirada se asemeja mucho a una derrota.

Pero la noticia hoy es otra retirada, la de las tropas usamericanas en territorio controlado por las SDF (kurdos y árabes laicos). Para desesperación de los cargos de su gabinete, accedió por sorpresa (todo el mundo coincide que no estaba en el guión) a hacer el petate y marcharse, dejando campo libre para que el ejército turco invada la ribera izquierda del Éufrates. Se supone que Turquía tendría el encargo de acabar con los remanentes del Estado Islámico en la provincia de Deir ez Zor, pero esto debería ser absurdo hasta para un botarate como Trump. Para que Turquía llegue a la bolsa en la que resisten varios miles de guerrilleros del Estado Islámico, cerca de la frontera iraquí, tendría que recorrer el país de Norte a Sur. Y hay una pequeña dificultad: entre medias hay unos kurdos con pocas ganas de permitir este movimiento. No dudo que el ejército turco tenga potencial para lograrlo (al fin y al cabo, tomó Afrin en un terreno montañoso mucho menos favorable para desplegar su superioridad armamentística), especialmente si se emplea a fondo. Pero tendrá que luchar. Y desde que crucen la frontera hasta que lleguen a la bolsa de Ulayat, pueden pasar como mínimo semanas.

Obviamente, viéndose atacados, los kurdos aliviarán el cerco para concentrar tropas en el frente Norte, procurando detener la invasión. Lo cual irremediablemente provocará la dispersión de esos combatientes, que podrán escapar a la inmensidad del desierto. Los extranjeros, probablemente tomen el camino de regreso a sus sociedades de origen, Francia, Bélgica, Reino Unido, las repúblicas caucásicas… Los árabes (entre ellos, su lider al-Bagdadi si aún sigue con vida), se quedarán para volver a resurgir en cualquier otro momento y lugar. Cuando se está a punto de culminar la campaña contra el Estado Islámico, entra Turquía para salvarles el culo in extremis. Como cuando, en la situación más desesperada en las pelis del oeste, llegaba el séptimo de caballería. Para el Estado Islámico, Erdogan es su general Custer.

En realidad, la idea promovida por Washington de que el ejército turco terminará el trabajo en la bolsa de Ulayat es un insulto a la inteligencia. Además de la falta de voluntad (cada vez que Turquía ataca al Estado Islámico, éste curiosamente se disuelve sin presentar batalla, y sus milicianos reaparecen en territorio controlado por Ankara integrados en los freedom fighters), más allá de la evidente incapacidad (para cuando consiguieran las tropas turcas alcanzar ese punto, ya no habría bolsa que liquidar porque se habrían esfumado). Pero es que, además, mucho antes que las tropas turcas llenarían el espacio dejado por las unidades kurdas las unidades del ejército sirio: sólo tienen que cruzar el río. Si hasta ahora no lo han hecho (o mejor dicho, lo han hecho y tuvieron que recular) es por la presencia de unidades de la coalición del otro lado del Éufrates.

Ahora ya, entrando en el terreno de la especulación, quizá por ahí venga el acuerdo: los kurdos abandonan el territorio tomado en la provincia (incluyendo los pozos de petróleo que ahora controlan) y aceptan una cierta autonomía en la región de Kobane a cambio de apoyo contra el invasor turco.

Se me ocurren otras posibilidades, inclusive el rizo de la desfachatez: que los socialistas ateos de las YPG sean pertrechados por la integrista Arabia de los Saud con armamento antitanque y, quizá, antiaéreo para devolverle a Erdogan la humillación por el caso Jashogyi, haciéndole probar una ración de lo que sus tropas están sufriendo en Yemen. A fin de cuentas, si no tienen empacho en actuar en comandita con Israel…

O quizá la más plausible, que el experimento político kurdo sea aplastado entre los dos ejércitos, el sirio y el turco. La cuestión es que aquél no va sobrado de fuerzas, sobre todo si se trata de enfrentarse al ejército más poderoso de la zona (en guerra convencional, uno de los más nutridos del mundo), así que también el gobierno sirio tiene interés en formar un frente común con los kurdos, así que éstos al menos tienen una baza con la que negociar.

Por último, una reflexión: la no ya frágil, sino inexistente política exterior europea lleva a que EEUU use ciertos estados como monigotes. Presionó para descartar el ducto que serviría gas directamente a Europa a través del Mar Negro, privándole a Bulgaria del mismo caramelo que se le ha quitado a Ucrania: los peajes por el tránsito de ese gas. Los ucranianos, sin duda, han hecho un magnífico negocio haciéndole el juego a USA: no hay más que ver cómo de bien se despeña su economía, privada de prácticamente la única ventaja que tenía su industria: acceso al gas ruso a precio preferencial. Todo para que un país del otro lado del Atlántico pueda ofrecernos su gas vía metaneros. Ridículo. Y encima éste país nos dé sermones de seguridad energética. Indignante.

Bien. Pues de todas formas ese gas ruso (y caucásico) entrará en Europa, pero a través de Turquía, así que hemos introducido un nuevo jugador al cual le hemos dado el poder de cerrar el grifo: Erdogan, sin por ello restar ni un ápice de poder al origen de ese gas, Rusia. Si antes estábamos condicionados, con el Turkish Stream ahora estamos doblemente condicionados. Brillante. Los búlgaros se han mirado al espejo y han descubierto cómo les salían unas enormes orejas de burro, que les deben picar una barbaridad.

En cuanto a la maniobra de Trump, podemos pensar en maquiavélicas intenciones ocultas, pero yo creo que simple y llanamente es una arroutada (término gallego, no sé muy bien cómo traducirlo, una ocurrencia, una venada) que le dio, porque Erdogan le estaba calentando la cabeza, sin valorar el alcance de lo que estaba diciendo (para desesperación del resto del gabinete que seguía la conversación y de los funcionarios que tenían que implementarla, empezando por el mismo Mattis). Una pura estupidez que personas adultas están tratando de enmendar sin que se note que llevan la contraria a su jefe. Imaginad la imagen, según sale el último contingente usamericano de una posición, por el lado contrario inicia el ataque el ejército turco mientras sus antiguos aliados tratan de hacerle frente. Menudo papelón.

Hay tiempo, y es posible que todo se arregle con acuerdos. De hecho, para cuando se vayan realmente las últimas unidades, es probable que haya concluido la toma de ese pequeño tramo de tierra en la orilla oriental del Éufrates en el que resisten los supervivientes de mil batallas del Califato. Pero el prestigio de EEUU, como estado criminal defendiendo sus intereses, pero al menos serio, confiable y predecible, está a estas alturas hecho jirones. La White House, a estas alturas, es una mezcla entre el plató de television de un reality show y un circo de barrio.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

19 junio 2018

La economía turca al borde del abismo

Filed under: Economía,Internacional — Nadir @ 22:12

Quizá estos días os hayáis desayunado con noticias alertando del deterioro acelerado de la economía turca (y no sólo turca, también Argentina vuelve a estar contra las cuerdas, aunque éstos tienen como ventaja que ya están acostumbrados). Vamos a intentar explicar qué está pasando en Turquía.

La economía turca lleva años con generosos déficits por cuenta corriente. Ésto suele ser el origen de todo mal, cuando de forma sostenida en el tiempo ingresas menos que lo que gastas (en exportación de bienes y servicios, pero también en los flujos derivados de rendimientos de capital y capítulos menores como las donaciones). Incurrir en un déficit por cuenta corriente no es necesariamente malo, depende qué estés haciendo con ese dinero: puedes estar invirtiendo en mejorar la productividad de la economía, pero también puede ser una sociedad que construye aeropuertos sin aviones y se lanza a comprar televisores de muchas pulgadas. En todo caso, lo que comporta necesariamente un déficit por cuenta corriente es una necesidad de financiación externa de la economía. Turquía tiene que pedir prestado para mantener ese nivel de inversión/gasto, y aquí hay que dejar claro que no es tanto el Estado (con una cifras de déficit y deuda pública envidiables, es decir, aún con mucho margen) sino las empresas.

El problema es que la deriva autoritaria e integrista del gobierno del AKP ha ahuyentado a los inversores internacionales, así que las empresas turcas tienen que ofrecer intereses más altos para vencer la resistencia de esos inversores y conseguir financiación. Evidentemente, pagar intereses más altos enfría la actividad económica y la inversión (lo cual ni siquiera sería mucho problema, porque como la economía brasileña en tiempos del milagro Lula, la economía turca está sobrecalentada). Pero aquí viene un punto crucial: como la lira turca compite con el peso argentino en ser poco más que una moneda de juguete (del bolívar ya ni hablamos), los inversores internacionales (recordemos, si tienes un déficit por cuenta corriente, necesariamente tienes que buscar financiación fuera, con actores extranjeros) son extraordinariamente reacios (y con razón) a comprar títulos de deuda denominados en liras turcas (que se deprecian rápidamente). Por lo tanto, tanto las administraciones como las empresas turcas se ven obligadas a emitir deuda en monedas fuertes, como el euro o el dólar.

Y aquí la cosa se complica. Porque te estás endeudando en una divisa que no controlas para nada. Hace nada la FED ha subido tipos y, obviamente, a la hora de tomar esa decisión, no le ha importado una mierda que esa subida le pille con el pie cambiado a la economía turca, argentina o brasileña. De la misma forma, Draghi está poniendo fecha al fin de las compras de deuda (el inicio del tapering) y una venidera subida de tipos. Tampoco sin ningún miramiento a aquellas empresas turcas que se han endeudado en euros, y van a tener que devolverlas en unos euros (o dólares) que cada vez se van a convertir en más caros de conseguir; mientras la lira turca sigue depreciándose, la previsible senda de subida de tipos en la FED y el BCE empujan sus divisas hacia arriba para desesperación de quien tiene que conseguirlas para devolver su deuda.

La trampa es tan vieja como mortal: economía emergentes se endeudan en una moneda fuerte, dólares tradicionalmente, para reducir sus costes de financiación. Pero cuando el el Estado central sube tipos, su divisa le acompaña y el lazo de la deuda se cierra en torno al cuello de esas economías emergentes.

Cuando un sistema (económico, mecánico…) tiene contrapesos, se mantiene equilibrado. Sin embargo, cuando existen procesos que retroalimentan el desequilibrio, se crea una espiral destructiva muy difícil de desactivar. Por ejemplo, lo que decíamos de la huida de empresas alertadas por la falta de garantías de un Estado que está demoliendo a una impresionante velocidad los avances democráticos conseguidos en las últimas décadas. Esta huida de capitales implica que los que se van, venden liras turcas (activos denominados en liras) para comprar dólares, euros, libras, rublos… provocando una sobreventa de liras turcas en los mercados de divisas y su ulterior depreciación. La lira turca cae y cae sin remisión, lo cual sigue ahuyentando a más inversores que ven cómo sus activos cada vez valen menos, y convirtiendo la deuda denominada en una moneda fuerte en cada vez más impagable.

Un caso especial es el de los bancos. Como sabemos, la base del negocio de un banco es prestar a largo y financiarse a corto (porque es más barato). Una subida de tipos siempre hace daño a los bancos, mientras no puedan trasladar esa subida a sus clientes (por eso les gustan tanto las hipotecas a tipo variable, porque les elimina ese factor de riesgo). Pero los que más han recurrido a financiación en dólares y euros son precisamente los bancos, así que se encuentran en la situación de recibir liras depreciadas de sus clientes, y venderlas para conseguir unos cada vez más caros dólares y euros. Eso, en el caso de que reciban esas liras, porque como todos sabemos en caso de crisis sube la tasa de mora (la gente deja de pagar sus deudas, porque simplemente no puede afrontar este pago al quedarse sin trabajo, cerrar su negocio, etc). Por otra parte, las calificadoras están bajando las calificaciones de la deuda emitida por estos bancos (es increíble como los chicos listos salidos de las facultades de economía siempre van a remolque de los acontecimientos), lo cual encarece su financiación. Por otra parte, la caída de la bolsa socava el valor de su cartera (que, si cae el mercado inmobiliario, agrandará el socavón en su balance). Parece que se avecina una tormenta perfecta para la banca turca (copia de la que vivieron las entidades europeas hace ahora una década).

Luego queda hablar de otro grave problema que no es sino una faceta más de todo lo que hemos dicho anteriormente: la inflación. La divisa local cae, el coste de las importaciones crece, disparando los precios (en Turquía la inflación ha estado siempre alta, como suele suceder en una economía en desarrollo vigoroso, pero tras una época de normalización se ha vuelto a disparar al 12%). En breve, aquella empresa u organismo que pueda trasladar la inflación a sus beneficios no tendrá tanto problema, pero aquellas que no, o no en la misma medida, quedarán estranguladas por una deuda que cada vez se convierte en más impagable.

La inflación es especialmente dura con los trabajadores asalariados, que tienen menos capacidad de actualizar sus salarios con la inflación que sus empleadores. Y volvemos a la tasa de mora, unida a la carestía de la vivienda, normal en un país con una pirámide de población con una enorme base, jóvenes que empiezan a llegar a la edad de casarse, independizarse y buscar un hogar.

Para frenar la espiral inflacionaria, el gobernador del banco central turco recurre a una subida de tipos, pero esto solivianta las iras del sultán, que necesita de tipos “bajos” (para lo que se estila en la zona, del 15%) para favorecer el acceso de esos jóvenes a la vivienda y de las empresas para seguir invirtiendo y creando empleo (el paro vuelve a repuntar), máxime con unas elecciones a la vuelta de la esquina.

Por otra parte, el Banco Central puede (y lo está haciendo) vender parte de sus reservas en dólares para sostener la cotización de la lira. Esto es una completa imbecilidad abocada al fracaso (como luchar contra la gravedad), como ya hace décadas demostró (catapultándolo a la fama y forrándose de paso) Soros, tumbando al Bank of England. El Banco Central Turco ya se ha fundido un tercio de sus reservas, y en cuanto deja de intervenir en el Forex, la lira vuelve a despeñarse.

Ahora ya, en el terreno de las especulaciones, supongo que el actual rumbo de la economía acabará llevando a los bancos turcos al colapso, y deberán ser rescatados por el Estado (antes de que éste se haga evidente, si es que tienen dos dedos de frente, para evitar una corrida bancaria que añada una tribulación más a la economía). En principio, esto no supone mayor problema (como hemos dicho, cuenta con un amplio margen, como contaba el gobierno español al principio de la crisis), si no fuera porque implica una monetización de la deuda, una creación de dinero que tumbará aún más a la lira turca.

Al final, el resultado será, como siempre, una corrección más o menos abrupta de una anomalía: la sociedad turca se empobrecerá según se siga hundiendo la lira, hasta llegar al nivel que le corresponde atendiendo a su creación de riqueza. De cómo se repartirá ese mal trago, estoy seguro que no cabe duda: no serán los que más se han beneficiado de los años de bonanza quienes ahora se traguen el sapo de la recesión.

Sería un calco de la crisis que hemos vivido por estos pagos, si no fuera porque compartimos divisa (fuerte) con un bloque económico que es exportador neto. Por lo tanto, la necesaria devaluación/depreciación (en una divisa con flotación libre, no se puede hablar de devaluación) se ha producido vía reducción de salarios (devaluación interna), que ha sido incluso más intensa de lo necesario y por eso han repuntado los beneficios empresariales (trabajamos más horas por menos dinero, y es que realmente esta crisis ha sido una estafa).

Finalmente, hace años que espero que la economía gringa, otra yonki del crédito a la que le obliga su déficit por cuenta corriente estructural, reciba ese mismo revolcón de realidad. Hasta ahora se ha salvado por la preeminencia de su divisa (mientras sea no reciba castigo por endeudarse sin freno, puede seguir eternamente viviendo del cuento); pero la existencia del euro y, en menor medida, otras divisas fuertes puede desencadenar todas las Furias en la economía usamericana. Y a nadie se le escapa de las inmensas consecuencias que tendría esto para cualquier habitante de este planeta (empezando por los propios gringos, claro).

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

« Página anteriorPágina siguiente »

A %d blogueros les gusta esto: