La mirada del mendigo

9 septiembre 2019

Fancy century

Filed under: Política — Nadir @ 0:48

+
+
+
+
+

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

29 julio 2019

Deconstrucción de la izquierda postmoderna

Filed under: Política,Sociedad — Nadir @ 9:44

Por el interés derivado de la dificultad de encontrar críticas al identitarismo postmoderno que no sean las (legítimamente) interesadas de la derecha para desacreditar a la izquierda en su conjunto por las arroutadas identitarias (aunque el mismo Chomsky ya desde hace años carga contra el postmodernismo y el post-estructuralismo), quiero reproducir algunos fragmentos del artículo, dividido para su publicación en siete partes, escrito por el mexicano Adriano Erriguel (por si le queréis seguir, publica en El Manifiesto y Página Transversal). Ya os prevengo: es un autor que elude ser fácilmente etiquetado. Pero para lo que aquí nos importa, su pensamiento es riguroso, bien construido y documentado, del cual obtener provecho.

El motivo declarado de hacerlo es espolear vuestra curiosidad y que leáis el artículo completo que, además, va dejando pistas para continuar el trabajo de investigación sobre los orígenes de esta moda identitaria que están arrasando como un tsunami los postulados de la izquierda y ante la cual sólo cabe surfear la ola o ser aplastado ante su avance para quienes osan resistirse a su empuje (cualquiera que responsabilidades políticas se cuidará muy mucho de enfrentarse a la horda de ofendidos porque supondría su muerte política e incluso ciudadana).

+

Deconstrucción de la izquierda posmoderna I

Si bien el lenguaje nunca es neutral, hoy está más trucado que nunca. Pocos diagnósticos más erróneos – entre los formulados en el siglo XX– que aquél que profetizaba el “fin de las ideologías”. Hoy la ideología está por todas partes. La prueba es que asistimos a la imposición de un lenguaje extremadamente ideologizado, si bien de forma subrepticia y con el noble aval de poderes e instituciones.

¿Un lenguaje ideologizado? Aunque por su omnipresencia parezca invisible, ese lenguaje existe y es el instrumento de una sociedad de control. El control comienza siempre por el uso de las palabras.

Si intentamos una clasificación somera podemos distinguir varias categorías. Por ejemplo: las palabras–trampa, aquellas que tienen un sentido reasignado o usurpado (“tolerancia”, “diversidad”, “inclusión”, “solidaridad”, “compromiso”, “respeto”); las palabras–fetiche, promocionadas como objetos de adoración (“sin papeles”, “nómada”, “activista”, “indignado”, “mestizaje”, “las víctimas”, “los otros”); los términos institucionales, santo y seña de la superclase global (“gobernanza”, “transparencia, “empoderamiento” “perspectiva de género”); los hallazgos de la corrección política (“zonas seguras”, “acción afirmativa”, “antiespecista”, “animalista”, “vegano”); los idiolectos universitarios con pretensiones científicas (“constructo social”, “heteropatriarcal”, “interseccionalidad”, “cisgénero”, “racializar”, “subalternidad”); los eufemismos destinados a suavizar verdades incómodas: “flexibilidad” y “movilidad” (para endulzar la precariedad laboral), “reformas” (para designar los recortes sociales), “humanitario” (para acompañar un intervención militar), “filántropo” (más simpático que “especulador internacional”), “reasignación de género” (más sofisticado que “cambio de sexo”), “interrupción voluntaria del embarazo” (menos brutal que “aborto”), “post–verdad” (dícese de la información que no sigue la línea oficial).

Especial protagonismo tienen las “palabras policía” (George Orwell las llamaba blanket words) que cumplen la función de paralizar o aterrorizar al oponente (“problemático”, “reaccionario”, “nauseabundo”, “ultraconservador”, “racista”, “sexista”, “fascista”). Destaca aquí el lenguaje de las “fobias” (“xenofobia” “homofobia”, “transfobia”, “serofobia”, etcétera) que busca convertir en patologías todos aquellos pensamientos que choquen con el código de valores dominantes (pensamientos que, inevitablemente, formarán parte de un “discurso de odio”).

La “Nuevalengua” (Newspeak) de la corrección política tiene dos características: 1) se transmite de forma viral por el mainstream mediático 2) su utilización funciona como un código o “aval” de conformidad con la ideología dominante. El objetivo de la Nuevalengua– como Orwell demostró en “1984”– es determinar los límites de lo pensable. Por eso la hegemonía construye su propio vocabulario, decide sobre sus significados y se atribuye el monopolio de la palabra legítima. De esta forma, cualquier atisbo de rebelión contra el “pensamiento único” se encuentra, ya de entrada, “encastrado” en el campo semántico del enemigo.

[…] (more…)

20 julio 2019

Asociación de ideas sobre la consulta de Podemos

Filed under: Política — Nadir @ 0:01

+

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

29 junio 2019

Suecia

Filed under: Política — Nadir @ 23:09

Una rápida, que no tengo ganas de tirarme tanto tiempo aporreando el teclado.

Vamos para premio, a ver qué país europeo está más desquiciado por el identitarismo. Hace poco leía que la Universidad de Eindhoven sólo contratará a partir de ahora mujeres para puestos docentes hasta igualar la proporción de sexos. Eliminar de partida a la mitad de los aspirantes es una vía segura para rebajar la calidad del claustro, si hay alguna duda al respecto recomiendo repasar la estadística básica que se daba en COU. Me puedo permitir que vayan más allá en su énfasis identitario y dejen de contratar también a rostros pálidos. E investiguen la vida sexual del profesorado, y contraten sólo homosexuales hasta equilibrar la distribución. Cualquier rasgo identitario será más relevante en la selección de personal que la competencia docente.

Sin embargo, sin duda la medalla del policorrectismo se la lleva Suecia y su “gobierno feminista”, que por fin ha oficializado la adopción de un pronombre neutro inexistente hasta ahora en el sueco (el alemán o el finés sí lo tienen). El cambio es más sencillo porque el sueco, como el inglés, no tiene flexión de género. El día que le toque a las lenguas romances (curiosamente, el latín sí tenía neutro), que llegará, no os quepa duda, el asunto será más peliagudo que la mera adición de un pronombre.

Y es por ello que quería traeros este gráfico, que quizá tenga alguna relación con cómo se está tomando la sociedad sueca este empacho de identitarismo.

Es bastante intuitivo, pero comento.
Rojo oscuro, izquierda; rojo claro los socialdemócratas y verde clarito los verdes. El verde oscuro ya es un partido liberal (Centerpartiet) y más allá derecha. Soy bastante generoso considerando que los verdes suecos son un partido de izquierda, ya que han servido de bisagra tanto a coaliciones de izquierda como de derecha, y leo en la Wikipedia que están siendo penetrados por movimientos islamistas.

Por supuesto que será un cúmulo de múltiples factores, pero me pregunto si el que la izquierda sueca haya sido la que más prematura y fervientemente adoptó las modas del postmodernismo identitario que bullían en los campus gringos (abandonando por el camino la tradición más obrera) tiene algo que ver con su sostenido declive. Muy bien, al menos, no parece que les haya ido con su nueva linea ideológica, vaya. Por el contrario, hay algo que está abonando el crecimiento de la extrema derecha, y no acabo de imaginarme qué podrá ser.

Tampoco la izquierda holandesa está en su mejor momento, por cierto.

Yo no soy un politólogo, pero no hace falta ser capitán de navío para saber que el buque se está hundiendo. Por cierto, insisto, sabrán más los estrategas de los partidos políticos, pero quisiera recordar que el espacio político a la izquierda del P$O€ es marcadamente masculino (un 60-65% desde hace muchos años, generalmente las mujeres votan más en el centro del espectro y los hombres tienden más a los extremos). Y bueno, no sé, pero motejar a más de la mitad de tu electorado como “privilegiados” y “opresores” quizá no sea el mejor camino para sacar buenos resultados electorales. Digo yo, vamos.

O quizá todo sea una fina estrategia de las mentes pensantes de la izquierda para que la derecha se confíe, y poder sorprenderla con una arrolladora remontada. Será eso. 🙂

Yo no sé si el identitarismo postmoderno habrá sido inoculado intencionadamente por el gran capital para desarbolar a la izquierda, pero desde luego está haciendo el trabajo a las mil maravillas.

La izquierda institucional está secuestrada o abducida por el postmodernismo.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

24 junio 2019

Thermomix

Filed under: Política — Nadir @ 2:09

Vamos a repasar un poco el periódico, para ver qué noticias nos trae de los temas que hemos tratado últimamente.

+

Noticia 1:

Cuatro trabajadores heridos, tres de ellos en estado crítico, en la central nuclear de Almaraz a causa de una fuga en el reactor.

Este accidente se suma a la larga cifra de muertos que ha dejado la energía nuclear en España, y es creciente el clamor por acelerar su clausura y destinar los fondos a las energías renovables, como la hidroeléctrica, mucho más seguras y ecológicas.

+

Noticia 2:

En pleno casco histórico de la capital gallega un grupo de hombres jóvenes, abusando de la confianza de sus compañeras, las encierran en una sala y a continuación las insultan, escupen y terminan agrediéndolas, no sin antes justificarse con un despreciable comunicado misógino en el cual lanzan acusaciones genéricas a las presentes por el mero hecho de ser mujeres.

A pesar de las vejaciones sufridas las mujeres han aceptado su rol de sometimiento en el patriarcado dominante y han optado no interponer denuncia. Tampoco se espera que la Fiscalía actúe de oficio en tan evidente caso de agresión machista.

+

Noticia 3:

Parlamentario de Vox en pleno debate con sus rivales políticos: “El sector de la construcción en la provincia es muy seguro: sólo murieron en el año pasado 16 albañiles. Es un dato absolutamente ejemplar. Pero hay algo que me preocupa mucho, que me preocupa muchísimo, un tema que es esencial: de esos 16 muertos, nada menos que 5 eran españoles. Las obras en esta provincia son muy seguras para todo el mundo, salvo para los trabajadores españoles.”

+

Ahora os pido un ejercicio de imaginación. ¿Qué hubiera pasado si estas noticias fueran reales? Tal y como las he redactado. Pensadlo por un momento.

La que se hubiera armado.

Efectivamente, nuestra sociedad necesita igualdad, carros enteros de igualdad.

Esto no es diferente de lo que pasaba en tiempo de ETA; cuando cometía un asesinato, teníamos varios días abriendo las portadas con el crimen. Sin embargo, el obrero fallecido en accidente laboral, muchas veces siendo la falta de inversión en seguridad la causa directa, apenas salía en una columna de algún diario local. Los muertos también tienen categorías, y se destacan unos y se encubren otros siguiendo la agenda ideológica del medio en cuestión.

Cualquier mínimo incidente en una central nuclear sirve de pretexto para pedir el cierre de las centrales, porque son inseguras, mientras se pasan por alto accidentes mucho más graves y riesgos mucho mayores. La silicosis mata, pero no es capaz de generar el pavor que engendra la radioactividad en la gente.

En cuanto a los feminicidios, son hoy lo que las víctimas de ETA de ayer, magnificados por los medios para alterar la percepción social de acuerdo a las tesis central del neofeminismo identitario: las mujeres son víctimas y los hombres, verdugos. Como magistralmente resumía la ideológica del manifiesto feminista:

Esto no es cuestión de unos individuos en concreto. VIOLADORES SOIS TODOS. ESTÁIS PROGRAMADOS PARA VIOLAR. Estáis programados para violarnos.

Blanco y en botella.

+

Y bola extra. Ahora es de rigor que en todo artículo periodístico o académico de tono progre, al analizar cualquier fenómeno, el que sea, le dedique un espacio a la perspectiva de género, un impacto de género. Femenino, se da por supuesto, al otro género que le parta un rayo (a no ser que hayas llegado a él vía quirófano, entonces tu subjetividad sí merece consideración).

Podría también particularizarse para otros criterios, como el etario, por clase social, nivel educativo, índice de masa corporal, afiliación política… pero no se hace. ¿Por qué? Pues porque el credo postmoderno nos dice que son el sexo, y la raza, los rasgos que deben determinar nuestra personalidad (la identidad) y a través de los cuales deberemos estructurar nuestra vida social y actividad política. Podría haber dicho la edad, a principios del siglo pasado estaba muy en boga hablar de generaciones, podría haber dicho cualquier característica física o rasgo mental, incluso podría haber establecido como criterio de clasificación el signo del zodiaco sin merma de rigor; pero la doctrina está escrita y no nos incumbe a nosotros cuestionarla sino observarla: sexo, raza y preferencias sexuales, he aquí los tres pilares que definen y determinan a la persona.

Pues bien, con la sociedad bien clasificada en hombres y mujeres, un estudio de género consiste en buscar aquellas razones que, en el tema en cuestión, demuestran la opresión y discriminación a las que están sometidas las mujeres en el patriarcado. Seguro que están ahí. Lo dice el dogma, que es inamovible y de aplicación universal: en cualquier aspecto de la realidad la mujer debe ser una víctima del patriarcado opresor. Por lo tanto, basta usar la imaginación hasta encontrarlo. Y si no lo das encontrado, es que aún te falta formación en perspectiva de género y debes asistir a otro cursillito. Así como la relatividad general predijo la existencia de agujeros negros, la teoría postmoderna asegura que alguna opresión debe haber, sea el tema que sea, así que sólo tienes que buscarla. Como quien busca a Wally o el huevo de Pascua.

Y así llegamos a vergonzosos esperpentos con cargo al erario público como el que suelo referir del soterramiento de la M30, y la tristeza que me produjo ver como una persona a la que tenía cierto aprecio se convertía en un pelele haciendo de saltimbanqui con las ideas para lograr encontrar la opresión escondida. No le debió resultar fácil, al muy imbécil.

Esto no es victimismo. Es lo siguiente.

+

Y una pregunta, que llegado el caso creo oportuno formular. Y quisiera que fuera respondida por algunas personas con poder institucional, pero podéis ir respondiéndola vosotros:

¿La integridad física, moral, o la vida de un hombre vale menos que la de una mujer?

Como así parece desprenderse de las últimas modificaciones legales y del discurso político generalizado.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Página siguiente »

A %d blogueros les gusta esto: