La mirada del mendigo

5 mayo 2015

Me encanta C’s

Filed under: política — Mendigo @ 8:52

En realidad me repugna, hasta la arcada, casi tanto como el partiducho de Rosa Díaz. Españolismo más ordoliberalismo económico, son una vuelta de tuerca a la derecha del PP.

Ahora bien, me froto las manos con su aparición, y es muy sencillo saber por qué. Un análisis sucinto de las posibilidades electorales de la izquierda en España revela dos grandes problemas, como hemos aquí tratado hasta la saciedad:

1.- El P$OE
Un partido que recolecta votos en la izquierda y los deriva para hacer políticas económicas de derecha. Ese trasvase de votos de una cuenca electoral a otra ha sido mortal para la izquierda desde la vuelta de las urnas. Por eso llevo mucho tiempo avisando de que es acuciante acabar con el P$O€, exterminarlo, como conditio sine qua non algún día puedan gobernar las izquierdas. Un partido-señuelo, un anzuelo que con su carita progre recoge votos entre la clase obrera para el gobierno de las oligarquías económicas, es la trampa perfecta creada en los estertores del régimen fascista (financiada por el capitalismo internacional) para desactivar la efervescente izquierda española de aquellos años.

La aparición de Podemos y su estratégico giro al centro, es una invasión del lugar natural del P$O€. Si el coletas culmina su campaña con éxito, ocupando su lugar político y exterminando al adversario, habremos dado un paso decisivo, crucial, histórico para poder algún día aspirar a que las mayorías sociales de izquierdas se conviertan en un gobierno de izquierdas.

Supongo que habrá alguien en IU que no sea un imbécil completo y se dé cuenta del movimiento generoso del coletas (me encanta este tipo porque sabe leer la jugada y situarse en el tablero, es un estratega, por fin alguien con dos dedos de frente en la izquierda). Girando el volante a la derecha, deja espacio holgado a su izquierda para que lo ocupen cómodamente otros partidos, IU y otros nacionalistas. Éstos han leído mal la jugada: IU no es la víctima de Podemos, sino que van a por una presa mucho mayor. En la estrategia de Podemos, IU son perfectamente complementarios.

No sé si el intento de erradicación del partido felón tendrá éxito, lo que es evidente es que había que intentarlo, por ello aplaudo la inteligencia de los que llevan el volante en Podemos. No será mi partido, ni falta que hace porque mi perfil político no responde a la mayoría social, pero celebro su aparición y le deseo mucho éxito en su campaña.

2.- La unidad de la derecha
El sistema electoral español (como otros tantos otros, especialmente los anglosajones) está creado para fomentar el bipartidismo, en este caso imperfecto por la existencia en España de nacionalidades históricas fuertes en sus feudos.

Esto daña especialmente a la izquierda, con su natural tendencia (a veces rayana en lo cómico) a la fragmentación (atomización). La necesidad de la izquierda de coaligarse para tener algún peso electoral la obliga a matrimonios de conveniencia que acaban creando sangrientas peleas conyugales. Con un sistema proporcional directo, cada corriente de la izquierda podría acudir a las urnas con su programa sin amordazar, con sus símbolos, y recabar el apoyo que le quisiera dar la ciudadanía sin ver por ello mermada su representatividad. La clave de bóveda para cambiar políticamente España es pues el cambio de su sistema electoral por uno directo (yo propuse uno hace años, aún no he encontrado otra solución que ofrezca un error menor entre % de votos y % de escaños).

Frente a esta izquierda atomizada, la derecha siempre se ha presentado (una vez finiquitada la UCD, el otro instrumento de los maquinadores de la transición para cambiarlo todo, sin que nada sustancial cambiase) a las elecciones como una unidad, una solidez granítica. Y la matemática electoral ha premiado esa unidad con mayorías en las cámaras que no habían dado las urnas.

Y aquí llegamos a Ciudadanos, y su importancia política para romper esa unidad de la derecha. Creado (a partir de una formación regional del españolismo en Catalunya) aprisa y corriendo por las élites económicas para disputar el discurso de la novedad y la regeneración a Podemos (quien a su vez fue promocionado pensando en fracturar aún más a la izquierda), puede convertirse en el segundo gran error de la burguesía española, bastante menos inteligente en la defensa de sus intereses de lo que lo fueron los padres de la Transición (unos hijos de puta muy hábiles, hay que reconocerlo).

Y es que crear un Frankestein y, visto que escapa de tu control y da la campanada, dar vida apresuradamente a otro monstruo para enfrentarse al primero en plan película de serie B (más bien serie Z), y todo ello en el mismo ciclo electoral, no es lo que se dice una política inteligente y sopesada. Es raro ver al capital cometiendo tantos errores y tan gordos, en plan aprendiz de brujo torpe sacando todo tipo de engendros de su chistera. Deberíamos aprovecharlo.

Las matemáticas electorales son implacables, y la aparición de C’s puede pasarle una alta factura al PP (y al P$O€, cuyas bases naturales están completamente desideologizadas tras décadas de ceremonia de la confusión, pueden encontrar en Ciudadanos un alternativa similar y menos casposa al cadáver liberalsocialista).

Me regodeo pensando en un PP$O€ sufriendo en sus propias carnes las consecuencias de esas matemáticas electorales pergeñadas precisamente para instaurar ese régimen de partido único con carcasas intercambiables (como los antiguos móviles ¿os acordáis del 3210? qué aparato más de puta madre).

¡Que pruebe su propia y ponzoñosa medicina! Aunque el PP$O€ ya percibe la amenaza e intenta maniobrar para perpetuarse, redefiniendo de nuevo las reglas electorales a su conveniencia, para convertir minorías sociales en mayorías parlamentarias (es decir, violentando la representatividad).

Así pues, bienvenido sea el partido de Rivera y su recua de pijos fascistorros lavaditos con champú anticaspa, si con ello rompemos el bipartidismo (estaba claro que el partiducho de Rosa Díez, totalmente vacío de contenido, no podía aspirar más que a arañar la roca del bipartidismo).

Y además, cuenta otro factor emocional, que quizá suene chorra pero es más importante de lo que parece. Una máxima en la política española es la extrema fidelidad del votante del PP (en contraste con los cabreos que cogemos los de izquierda), un fidelidad perruna, perseverante ante ejemplos de mala gestión y corrupción indecibles. El votante pepero va a las urnas como quien va a misa; en realidad las elecciones las da y las quita el electorado de izquierdas, que va a las urnas o decide mandarlos a todos a tomar por culo e irse ese Domingo de parrillada. El PP obtiene una cantidad sensiblemente constante de votos que, en función de la participación de esa ciudadanía ninguneada, maltratada, traicionada una y otra vez por los partidos de izquierda le da o no la victoria.

Y ahí está lo importante, por primera vez en décadas se detecta un fuerte trasvase de votos del PP a otra fuerza política. Y esto es crucial, porque rompe la fidelidad en el voto en el seno de la derecha. Y una vez que eres infiel, puedes serlo ciento. Una vez que el elector rompe la resistencia emocional a votar a otro partido diferente al de toda la vida, la próxima vez esa resistencia será mucho menor, y podrá considerar otras alternativas. Esto es letal para el PP, el verse comparado en situación de igualdad con otras fuerzas políticas por su electorado natural.

Y un argumento aún más alambicado: mucha gente tiene la tendencia psicológica natural a justificar a aquel partido que ha votado. Si vota PP, luego por mal que lo haga, tenderá a justificar sus errores (porque psicológicamente es menos doloroso que admitir que se ha errado, y la gente es psicológicamente débil, tullida). Aquellos que rompan ese lazo emocional con el PP en las próximas elecciones, votando a otro partido, serán luego más susceptibles de criticar sus errores si siguen gobernando (el sempiterno “si ya lo decía yo…”).

Item plus. El nuevo partido de Rivera, como el viejo de Rosita Díez, tienen algo en común con las necesidades de la izquierda: también tienen al PP$O€ como su enemigo natural (lo antiguo versus lo nuevo), y para ello deben clausurar este sistema electoral que prima sobremanera el voto rural sobre el urbano.

Miel sobre hojuelas.

4 mayo 2015

A Carretaxe

Filed under: política — Mendigo @ 16:36

Xa estou de volta!

A neve non me deu máis folgos, senón só máis mala hostia.

Ó tema. Estaba lendo esta noticia que El Diario.es leva en portada, descubrindo as sopas de allo: a carretaxe de velliños ás urnas.

Ben, tódolos que vivimos aquí sabemos como vai o tema.

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3 mayo 2015

El espíritu del 45

Filed under: política — Mendigo @ 12:09
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[Entrada programada]

Os propongo para este finde el documental “El espíritu del 45″. Sólo decir quién es su autor: Ken Loach (sí, el de Tierra y Libertad).

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12 abril 2015

Crónica de un viaje al subdesarrollo: Castilla ¿La Nueva?

Filed under: política — Mendigo @ 17:06

Es cierto que me quejo mucho de Galicia, pero básicamente es porque se trata del país donde resido. No me importaría hablar mal de Mongolia, pero lo cierto es que nunca he estado allí y sé poco de su geografía humana más allá de que su capital se llama Ulan Bator, así que mis críticas serían poco consistentes.

Como sabéis, en cuanto puedo procuro salir de la Península (Portugal es la misma mierda), pero hace unos meses tuvimos que bajar a La Mancha y, de paso, aprovechamos para hacer algo de turismo. Esta es la crónica de un viaje a la sima de la españolidad, donde conocimos la cara más aciaga del subdesarrollo social, más que económico.

Y la primera parte del viaje comenzó muy bien, todo hay que decirlo (prometo fotos en breve), visitando las Tablas de Daimiel. Un espacio fantástico y muy bien acondicionado para compaginar turismo natural con preservación del medio, además de criticar es aún más importante reconocer el trabajo bien hecho.

Luego visitamos un par de castillos, para lo cual tuvimos que patear un espacio humanizado, pero también muy interesante biológicamente (y aún más fotográficamente): las dehesas. Lo cierto es que me encantan estos paisajes manchegos, creo que más que a los que viven en ellos (lo cual es muy frecuente, en Galicia me pasa lo mismo). Especialmente me atrae lo delicioso que huele el monte en el Sur.

Lo peor es, como siempre, la fauna bípeda. ¡Y es que qué bonita sería Galicia sin gallegos, y La Mancha sin manchegos (et caetera)!

El primer gran error fue dar un rodeo para visitar el Parque Nacional de Cabañeros (recordemos, Parque Nacional es la mayor figura de protección ecológica en España). Hacía un día nublado cuando pasamos por Horcajo, camino del Parque y embelesado con la enorme manta de encinas y jara que nos rodeaba. Elegí para la primera pateada una vaguada umbría, por un camino que remontaba el río hasta su nacimiento. Aquello tenía una pinta estupenda, dejamos el coche en la carretera y nos calzamos las botas ya saboreando una estupenda caminata por un sitio tan hermoso. A los dos minutos de empezar a patear, nos topamos con una valla. Coto de caza. Prohibido pasar. Detectores de presencia humana. Vigilado por la empresa tal. ¿?¿?¿? ¿¡Pero si éste es justo el inicio del Parque Natural!? Qué raro, nos decimos. Como no se veía otro camino, y la valla parecía abarcar una enorme extensión, decidimos saltar la valla e internarnos en el Parque Natural-Coto de Caza, por aquel entonces no sabía muy bien qué demonios era aquello. Seguimos andando y, al cabo de poco, vemos un espectáculo grotesco: en un árbol han clavado un pájaro muerto (ignoro si estaba muerto cuando lo clavaron), bajo el letrero de “No pasar”. Lamentando la macabra idea de reforzar el mensaje con tan repugnante adorno seguimos camino, cada vez con peor gana. En unos pocos cientos de pasos, nos topamos con similar advertencia, pero esta vez con el cadáver de un perro en posición antinatural. Y esto ya fue suficiente, tardamos apenas un rato en pasar de la emoción de visitar un Parque Natural que no conocíamos, a la repugnancia de que aquel lugar estuviera habitado y gobernado por personas de tan baja calaña.

Nos metimos en el coche y arrancamos, para salir de aquel coto de barbarie. Para ello, nos internamos en la carretera que parte por la mitad el Parque, de Horcajo de los Montes a Retuerta del Bullaque. Según entramos en el Parque (lo cual con cinismo nos lo recordaban carteles a cada trecho) nos encontramos con vallas a un lado y a otro de la calzada (en el lado derecho a unas decenas de metros, en el izquierdo poco más allá del arcén). Eso era todo el espacio donde se nos permitía acceder. Y conduje, conduje y conduje un poco más, y en mi creciente asombro los kilómetros de asfalto se sucedían, y con ellos los kilómetros de alambrada ininterrumpida. Hasta que, al final, cesó la alambrada porque había salido ya del Coto de Caza de Cabañeros (no y nunca un Parque Nacional). Ni siquiera estaba enfadado, porque estaba estupefacto.

¿Cómo se puede tener la desvergüenza de llamar a eso un Parque Nacional? Hemos visitado en estos años buena parte de los Parques Nacionales y Naturales de Europa Central y Occidental, lo cual nos da suficiente autoridad para aseverar contundentemente que Cabañeros NO es uno de ellos, sino pura y simplemente una reserva de caza. Exclusivamente, una reserva de caza, donde no se puede realizar otra actividad que no sea la caza (y me figuro que no será barato cazar allí). Un terreno privado dedicado al negocio de las monterías, donde la nobleza económica española se reúne y establece contactos con la excusa de matar todo tipo de animales. Repugnante.

Ya me había sorprendido que en algunos Parques italianos estuviera permitida la caza. Lo cual es ridículo, que en un cartel pongan que no hagas ruido o no te salgas del sendero para no molestar a la fauna, para acto seguido comprobar que estaba permitida la caza en él. Si le preguntasen a los pobres animales, contestarían al unísono que preferirían ser incordiados por ruidos de domingueros, a ser acribillados por balas y perdigones. Pero en fin, qué se le va a hacer, es Italia, son así de especiales palurdos.

Pero lo de Cabañeros no es que sea ridículo, es que es de sinvergüenzas. Llamar Parque Nacional a un sitio donde no se puede entrar si no es con escopeta, un espacio compartimentado por vallas, imposibilitando los movimientos estacionales de las poblaciones de grandes herbívoros y sus carniceros, limitando de esta forma su variabilidad genética. ¿Qué figura de protección tiene un lugar donde los animales nacen para ser abatidos por diversión y negocio?

Al salir del Parque, paramos en una curva del camino al lado de un regato, con una ermitilla y unos asadores. Resignado, aunque no fuera ya dentro del Parque, pero yo quería caminar por aquel monte que veía desde la ventanilla como en un safari, que bastante había rodado ya la furgo y yo nada.

Había un cartel de una caminata, lo miro y no lo entiendo. Lo vuelvo a mirar, y sí que lo había entendido: la caminata sugerida consiste en llegar al pueblo (Retuerta)…caminando por la carretera. ¿?¿¿?¿?¿?¿? Me aparté un poco y me di cuenta que aquello no era el fin de la alambrada, sólo un ensanchamiento puntual. No había donde ir, más allá de donde nos llevase la carretera: estaba todo alambrado.

En la ermita (ningún interés) hay dos mujeres limpiando (qué propio), me acerco para preguntarle a aquellas lugareñas si no hay un sitio, un miserable camino para darse un paseo entre las encinas, más allá de la cinta de asfalto. Si le hablase a un melanesio, me miraría con cara de menos extrañeza. Sólo atinaron a balbucear…no, esto esta vallado, es privado. Ya, pero todo, ¿TODO? ¿No hay un camino, algún sitio al que poder ir a dar siquiera un paseo? Esta vez sólo obtuve silencio y miradas bovinas.

En ese momento comprendí la profundidad sociológica del latifundismo feudal, hasta qué punto la propiedad de la tierra (el medio de producción más básico) afecta a la misma esencia de la persona y a toda la urdimbre social. Al Norte del Duero somos incapaces de comprender algo que aquellas mujeres tenían interiorizado y asumido: todas aquellas tierras que rodean al pueblo, hasta donde alcanza la vista, sólo la vista puede penetrar en ellas sin permiso de su dueño. Por supuesto, en Galicia, Asturias, León, Castilla La Vieja…también existe la propiedad privada de la tierra. Pero como a alguien se le ocurra vallar un camino y prohibir por él el paso se le pega una somanta de hostias, cuando no cuatro tiros. Tú puedes tener mucho, pero al menos los caminos para ir de un sitio a otro, porque tú tienes mucho pero yo también tengo algo, esos sí que son públicos, los ríos y regatos, los montes, las veigas. En el Norte hay mucha pobreza, pero ser pobre en el Sur adquiere otra dimensión: no es tuya ni la tierra que te vio nacer, ni el polvo de los caminos, apenas la luz que baña el día y porque así lo quiere el señorito.

Si empecé el día enamorado de La Mancha, salí de aquel sitio horrorizado. Si tuviera que vivir allí, me colgaría de una encina, aunque para hacerlo tendría que saltar una valla, pues ni para colgarme tendría un sitio. Aún hoy, la hipótesis de vivir en un sitio así me produce horror.

Luego supe que sí que hay forma, yendo por otra carretera, de acceder a unos cortos recorridos dentro del Parque. Han dejado esos pocos caminos, supongo que para conservar los beneficios fiscales o regulatorios que se deriven de ser un Parque Nacional. También puedes acceder a otras zonas del Parque contratando la visita en todoterreno, muy ecológico. Desde luego, no pienso volver por ahí jamás, para hacer el paripé. Para llorar.

Rodamos unos cuantos kilómetros más y la tónica continuaba, alambre ininterrumpido a un lado y a otro de la carretera (entonces empezamos a recordar otro viaje a Extremadura que nos pasó lo mismo: no teníamos dónde ir porque estaba todo vallado). Imposible darse un paseo por el monte: Proprieté Privé (si son asquerosos los franceses con ese letrero, lo de los manchegos es único). Pues nada, vámonos de aquí cuanto antes. Carretera, y vamos a visitar Toledo capital. Ya que no podemos pasear por el monte, pasearemos por sus calles.

Con un humor de perros, llegamos a la Puebla de Montalbán, un villorrio sin absolutamente ningún interés, donde sólo vive quien no tiene ningún otro sitio a dónde ir. La última mierda, vaya. Nos recibe un algarrobo de Protección Civil con un cartelón, que el tráfico está cortado, que vayamos por allí; llegamos allí, que vayamos por allá; y allá, que demos media vuelta que no se puede pasar. Pero joder, ¿habéis cortado toda la circulación del puto pueblo? Yo quiero ir a Toledo. No se puede, tendrás que dar un rodeo por Torrijos. ¿Queeeeee? ¡Pero si eso es hacer casi el doble de kilómetros! Pero ¿qué coño ha pasado para tener todo el centro del pueblo cortado? ¿Ha volcado un camión cargado de trinitrotolueno o qué? No, es que se está celebrando el Homenaje a la Bandera. Aquí fui yo el que balcuceé. Ban…dera, homenaje, ¿¿¿¿pero qué coño me estás contando???? Que el puto alcalde de este pueblucho de mierda ha cortado la general y todas las vías accesorias, para hacer una mamarrachada semejante? Además, si veis el vídeo, no eran más que un grupo de paletos fachorros que ni medio llenaban una plazucha de mierda subiendo una bandera de tamaño inversamente proporcional a su inteligencia (esta relación no falla, también se puede aplicar a la diagonal del televisor). Y para esa mierda, ¿jodes vivo a todo el que esté de paso en este agujero, haciéndole dar un rodeo de 20 kilómetros? Entonces recordé unas palabras que había cogido al vuelo cuando pasamos al lado de unos cazadores charlando, la Puebla, bandera, monolito, no se cuantos miles de euros que ha costado aquello…

Afortunadamente, activando en San GPS el modo offroad y no son dificultad y mil vueltas turísticas por aquella deprimente realidad, me guió por caminos para rodear ese cagallón de villote hasta salir, polvorientos pero felices de alejarnos al fin de aquel monumento al palurdismo carpetovetónico, y llegamos a la carretera general (que, por supuesto, estaba deliciosamente vacía merced a la estupidez nacionalista del alcalde de turno, que ni me molesto es saber de qué partido es).

Querido lector, estás agobiado y requemado, y has llegado a pensar que el lugar donde vives es la última mierda del mundo. ¡Desengáñate! Vivas donde vivas, hay sitios mucho peores y todo sin tener que salir de este puto Estado. Visita la Puebla de Montalbán, participa en su vida cultural y festiva promovida por el Excelentísimo Ayuntamiento (corridas, encierros y, cuando te canses de maltratar animales, puedes hacer lo propio con tu inteligencia, con peregrinaciones y romerías, y como colofón de esa vuelta al medioevo, un Auto Sacramental: No busques a Cristo sin Cruz, ignoramos si al final del cual quemarán vivo a algún ateo). Cuando vuelvas a casa, querido lector, lo harás con otro ánimo; verás tu triste realidad cotidiana con otros ojos. A mí, después de ver aquello, hasta el rural gallego me parece un lugar avanzado y, hasta cierto punto, cosmopolita.

Suelo decir que soy independentista mas no nacionalista (me cago en las patrias putas y las sucias banderas). Pues nunca, nunca ha sido tan absoluta la convicción de la necesidad de escindirnos del Estado español y crear un Estado propio, como saliendo de aquel villorrio. Si queremos tener algún futuro, y ya no sólo como gallegos (no pervivirá nuestra cultura más de dos generaciones sin el respaldo de un Estado propio), sino como ciudadanos, libres y racionales, hemos de soltar la amarra que nos une a todo ese fardo de autoritarismo, superstición e ignorancia que es la España profunda. Con todas nuestras carencias: somos otra cosa.

PONGÁMOSLE FIN AL LATIFUNDISMO

8 abril 2015

P’ro carallo!

Filed under: política — Mendigo @ 23:48

Leo en la prensa: El candidato de Podemos a la Comunidad de Madrid mantendrá los conciertos con la enseñanza privada

Vamos a ver, yo no quiero pasar por el más izquierdoso del lugar, detesto el postureo y he criticado mil veces el puritanismo dogmático que lleva a convertirse en una completamente inútil estatua de sal. De hecho, creo que en mi amor por la estrategia me paso a veces de maquiavélico, y es que el mate más elegante se hace con alfil y caballo, sin necesidad de sacar la artillería pesada.

Por eso, en la apuesta de Podemos por hacerse con la mayoría política, tengo una enorme disposición a ser condescendiente con sus contemporizaciones. Si para conseguir unos objetivos hay que comerle el rabo al Bertoglio, o arrimar la cebolleta a Felipito “el preparao” para hacerse una foto, sea. Más sacrificios conllevaría levantarse en armas, al fin y al cabo. Madriz bien vale una misa.

Ahora bien, si tengo que besar la puta rojigualda (en el cachito que quede libre después de tanto cagarme en ella), es haciendo de tripas corazón por conseguir respaldo popular para unas políticas revolucionarias, con unos objetivos, pocos pero trascendentes, claros y determinados. Ahora bien, si se me pide abandonar los símbolos, los agregadores y hasta el discurso de izquierda, para mantener la misma estructura socioeconómica del tardofranquismo, sin cuestionar sus dogmas…ya se pueden ir a la mierda. Señores, si la única diferencia significativa de gobierno es el tipo de tiendas donde se compran la ropa los que las ingenian, pues lo siento mucho, para votar inanidad progre ya teníamos a Izquierda Unida.

¿Cuál es el objetivo que justifica toda esta política ladina, quiero decir, transversal? ¿Quitar a unos para ponerse ellos y luego, cuando estén en el gobierno, ya veremos?

Revertir en vez de asumir la privatización de la enseñanza debe ser un objetivo político principal; por cuya consecución soy capaz de travestirme, pero con cuya renuncia el proyecto político pierde el sentido. ¿Cobardía o traición al pueblo? Quizá un poco de todo, cobardía intelectual y traición por parte de unos tipiños de clase media jugando a ser generosos con el populacho.

Que el tono desabrido no sugiera que propongo poner todo patas abajo ni pedir el cielo. Si me paso de algo, es de realista, calculador y comedido. Por ejemplo, en el caso de la educación, tampoco sugiero rescindir de un plumazo todos los conciertos educativos nada más tocar poder. Pero sí que pido un compromiso de irlos reduciendo conforme se erigen nuevos centros educativos. Una sugerencia: el Estado tiene la mitad de la propiedad en la SAREB, la mayor inmobiliaria de España; seguro que hay alguna promoción a medio terminar que con unos pocos cambios se podrían dedicar a centro docente. Yo puedo ser muy tolerante, acomodaticio y hasta espartano; eso sí, que nadie se atreva a decir que no hay recursos, me cago en Dios, en el Estado de los aeropuertos en cada capital provinciana y la potencia mundial en Alta Velocidad. No hay voluntad.

En el foro (Plaza) de Podemos defendí esto mismo y la mitad de los que me contestaron estaban muy encantados con la posibilidad de que el Estado les subvencione la educación privada, apelando a la “libertad de elección de los padres” y a “no tocar lo que funciona” (parecía que hubieran fotocopiado el argumentario de la Espe). Menudo soufflé liberalrevolucionario.

Ya es desgraciado que el programa de gobierno del muy poco radical Azaña, en el ámbito educativo, se considere hoy en día un programa de máximos de la extremaultraizquierda radical, estalinista y proetarra. Construir escuelas, como pedía Concha Arenal. Laicas. Da miedo sólo de pensarlo, ¿eh? Las cosas que tenían nuestros abuelos, que no sabían lo que era la seguridad jurídica y los derechos adquiridos. Ellos sí que se atrevían a soñar, y a hacer realidad sus sueños (yo estudié la primaria en uno de esos colegios que se levantaron durante esos años de esperanza, colegio que fue hospital durante la guerra y cárcel una vez que cayó Madriz).

No hay nadie en el panorama político español con la capacidad, imaginación y ambición de diseñar, proponer e implementar un nuevo modelo socioeconómico, más justo y eficiente.

A propósito ¿que puedo decir de las tres “ocurrencias” definidas como líneas rojas en Andalucía? Es de chiste: el del bobo que se encuentra una lámpara, la frota y sale de ella un genio oriental que le ofrece concederle tres deseos…y los malgasta en pedir tres chorradas (hay muchas versiones del chiste). La ocurrencia viene de Andalucía pero más bien parece valenciana: quemar toneladas de pólvora sólo para hacer ruido. Tranquilícese, señora: son inofensivos.

Señores de Podemos: por favor, métanse el cañón de la escopeta en la boca y aprieten el gatillo.

Señores de Izquierda Unida…nada, esos ya han apretado el gatillo. De hecho, se ve que les hace gracia, a los muy gilipollas.

Al peo!

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