La mirada del mendigo

8 julio 2019

Sectarismo y xenofobia

Filed under: Religión — Nadir @ 15:26

A continuación copio una entrada de la página Islam Q&A, fundada por Muhammad Al-Munajjid, uno de los eruditos islámicos de la escuela salafista más respetados y carismáticos.

Es tranquilizador el discurso de que el salafismo es sólo una de las múltiples escuelas del islam, lo cual es muy cierto. Pero Islam Q&A, con versiones en 15 lenguas, es la página de temática islámica más visitada.

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Aclaración sobre una regla importante: es haram tener kafirs enemigos de Allah y su religión como amigos íntimos y protectores.

Pregunta

Tenemos la esperanza de que ustedes van a poder explicar, con ejemplos, qué quiere decir la frase: “Tener kafirs enemigo de Allah y su religión como amigos íntimos y protectores es haram”.

Texto de la respuesta

Alabado sea Allah.

Sí, los ejemplos seguramente explicarán y aclararán su significado, por lo tanto, citaremos algunos de los puntos más importantes que los expertos y líderes de la da’wah han expresado sobre las diferentes maneras de demostrar amistad íntima hacia los kafirs.

1- Aceptar su kufr y dudar de que es kufr, o evitar clasificarlos como Kafirs, o alabar su religión. Allah dice sobre el kufr de quien lo acepta (interpretación del significado): “Quienes renieguen de la fe en Allah por haber sido forzados a ello, permaneciendo sus corazones tranquilos [y firmes] en la fe [no serán reprochado]; pero quienes lo hagan y se complazcan con la incredulidad, incurrirán en la ira de Allah y tendrán un castigo terrible” [al-Nahl 16:106]. Allah dice, haciendo obligatoria la categorización de los kafirs como tales, (interpretación del significado): “Quien se aparte de Satanás y crea en Allah, se habrá aferrado al asidero más firme [el Islam], que nunca se romperá” [al-Baqarah 2:256]. Allah dice sobre los munafiqun (hipócritas) que prefieren a los kufar sobre los musulmanes (interpretación del significado): “¿Acaso no reparas en quienes habiendo recibido el Libro [los judíos que arribaron a la Meca] adoran a los ídolos y al Seductor, y dicen de los idólatras: Éstos están mejor guiados que los creyentes?” [al-Nisa’ 4:51].

2- Refiriéndose a ellos con respecto al juicio, Allah dice (interpretación del significado): “¿Acaso no reparas en quienes dicen creer en lo que se te ha revelado y en lo que ha sido revelado antes de ti? Quieren recurrir al arbitraje del Seductor, a pesar de que se les ha ordenado no creer en él. Satanás quiere extraviarles profundamente. “[al-Nisa’ 4:60]

3- Se afectuoso con los enemigos de la religión. Allah dice (interpretación del significado): No encontrarás ningún pueblo que crea en Allah y en el Día del Juicio que sienta afecto por quienes rechazan a Allah y a Su Mensajero, aunque éstos sean sus padres, sus hijos, sus hermanos o sus parientes.” [al-Muyaadilah 58:22]

4- Humillarnos ante ellos y tomarlos como apoyo. Allah dice (interpretación del significado): “Y no os inclinéis hacia los inicuos [aceptando su iniquidad], porque [si lo hacéis] seréis castigados en el Infierno, y no tendréis fuera de Allah protector alguno ni defensor.” [Hud 11:113]

5- Ayudarlos y apoyarlos en contra de los musulmanes. Allah dice (interpretación del significado): “Los creyentes y las creyentes son aliados unos de otros, ordenan el bien y prohíben el mal, cumplen con la oración prescrita, pagan el Zakât y obedecen a Allah y a Su Mensajero. Allah tendrá misericordia de ellos; y Él es Allah, Poderoso, Sabio.” [al-Tawbah 9:71].También dice que los kufar son “¡Oh, creyentes! No toméis a los judíos ni a los cristianos por aliados. Ellos son aliados unos de otros. Y quien de vosotros haga amistad con ellos será uno de ellos. Allah no guía a los inicuos.” [al-Maa’idah 5:51].

6- Participar de sus fiestas, aumentar su influencia, poseer sus nacionalidades (salvo en caso de necesidad), prestar servicio en sus ejércitos, o ayudar a desarrollar sus armas.

7- Llevar sus leyes y reglas a los países musulmanes. Allah dice (interpretación del significado): “¿Acaso pretenden un juicio pagano? ¿Y quién mejor juez que Allah para quienes están convencidos de su fe?” [al-Maa’idah 5:50]

8- Tomarlos como amigos íntimos, teniéndolos como ayuda o apoyo, y unirse a ellos. Allah prohíbe todo esto, y dice (interpretación del significado): “¡Oh, creyentes! No toméis a los judíos ni a los cristianos por aliados. Ellos son aliados unos de otros. Y quien de vosotros haga amistad con ellos será uno de ellos. Allah no guía a los inicuos.” [al-Maa’idah 5:51].

9- Comprometerse con ellos y ser amables, a costa de la propia religión. Allah dice (interpretación del significado): “Desearían [los idólatras] que fueras condescendiente [con sus creencias], para así serlo ellos también [con la tuya].” [al-Qalam 68:9]. Ésto incluye sentarse con ellos, e interactuar con ellos mientras se ríen de los Signos de Allah. Allah dice (interpretación del significado): “Os ha sido revelado en el Libro que cuando escuchéis que se rechazan los preceptos de Allah o se burlan de ellos, no os quedéis reunidos con quienes lo hagan hasta que no cambien de conversación; porque si no seréis igual a ellos. Allah congregará a todos los hipócritas e incrédulos en el Infierno.” [al-Nisa’ 4:140]

10- Confiar en ellos y tomarlos como consejeros y asesores en lugar de los creyentes. Allah dice (interpretación del significado): “¡Oh, creyentes! No toméis por amigos confidentes a quienes no fueran de los vuestros, porque los incrédulos se esforzarán para corromperos, pues sólo desean vuestra perdición. Ya han manifestado su odio, pero lo que ocultan sus corazones es peor aún. Ya os hemos evidenciado su enemistad, si es que razonáis. Vosotros les amáis porque creéis en todos los Libros, pero ellos no os aman. Cuando os encuentran dicen: ¡Creemos!, pero cuando están a solas se muerden los dedos del odio que sienten contra vosotros. Di: Morid con vuestro odio. Allah sabe bien lo que encierran los corazones. Si os acontece un bien se afligen, y si os sobreviene un mal se contentan. Pero si sois pacientes y teméis a Allah, sus intrigas no os harán ningún daño. Allah sabe bien lo que hacen.” [Aal ‘Imran 3:118-120].

Los Imanes Ahmad y Muslim informaron que el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) salió hacia (la batalla de) Badr, y un hombre de entre los mushrikin lo siguió y lo alcanzó en al-Harrah. Él dijo: “Quería seguirte y unirme a ti, y tomar algo del botín de guerra contigo”. El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “¿Crees en Allah y Su Mensajero?” Él respondió: “No”. Él dijo: “Regresa, no necesito ayuda de un mushrik”. Por estos textos queda claro que tenemos prohibido designar kafirs en posiciones en las que puedan conocer los secretos de los musulmanes y realizar complots en su contra, tratando de hacer todo tipo de daño.

11- Ubicarlos en posiciones administrativas en las que son jefes de musulmanes y los pueden humillar, dirigir sus asuntos y evitar que practiquen su religión. Allah dice (interpretación del significado): “Ellos os acechan. Cuando obtenéis una victoria con la ayuda de Allah dicen: ¿Acaso no estábamos con vosotros? Pero si los incrédulos logran un triunfo parcial dicen: ¿Acaso no os ayudamos para vencer y os defendimos de los creyentes? Allah juzgará entre vosotros el Día de la Resurrección. Allah no concederá a los incrédulos la victoria sobre los creyentes.” [al-Nisa’ 4:141]. El Imán Ahmad informó que Abu Musa al-Ash’ari (que Allah esté complacido con él) dijo: “Le dije a ‘Umar (que Allah esté complacido con él): “Tengo un escriba cristiano”. Él dijo: “¿Qué pasa contigo?, ¡que Allah te castigue! ¿No has oído sobre las palabras de Allah (interpretación del significado): “¡Oh, creyentes! No toméis a los judíos ni a los cristianos por aliados. Ellos son aliados unos de otros. Y quien de vosotros haga amistad con ellos será uno de ellos. Allah no guía a los inicuos.” [al-Maa’idah 5:51]”? “¿Por qué no empleas a un hanif, (es decir, a un monoteísta)?” Le dije: Oh, Amir al-Mu’minin, me beneficio con su trabajo y él mantiene su religión para si mismo. Él dijo: “No los honraré cuando Allah los ha humillado, y no los tendré cerca cuando Allah los ha alejado de Su misericordia”.

Del mismo modo, no debemos emplearlos en hogares musulmanes, en los que pueden observar nuestros asuntos privados, y educar a nuestros niños como kafirs. Ésto es lo que está sucediendo en la actualidad, cuando los kafirs son traídos a los países musulmanes como trabajadores, choferes, sirvientes y niñeras para los hogares y las familias musulmanas.

No debemos enviar a nuestros niños a escuelas kafir, instituciones misioneras ni colegios y universidades perniciosas, como tampoco hacer que vivan con familias kafir.

12- Imitar a los kafirs en su forma de vestir, su apariencia, discurso, etc., porque ésto señala el amor hacia la persona o el pueblo que se imita. El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “Aquel que imite a un pueblo, es parte de él”.

Está prohibido imitar a los kafir en sus costumbres, hábitos y asuntos de apariencia externa y conductas que son características suyas. Ésto incluye el afeitar la barba, dejar crecer el bigote, y hablar sus idiomas, salvo cuando sea necesario, así como también asuntos de vestimenta, comida y bebida, etc.

13- Permanecer en sus países cuando no hay necesidad de hacerlo. Allah prohíbe que los musulmanes débiles y oprimidos permanezcan entre los kafir si pueden migrar. Allah dice (interpretación del significado): “Por cierto que aquellos que mueran dudando de su fe, los Ángeles al tomar sus almas les preguntaran: ¿Por qué dudasteis? Responderán: Nos sentíamos débiles y oprimidos [por los incrédulos]. Les dirán: ¿Acaso la Tierra de Allah no era suficientemente vasta como para haber emigrado? A ellos les corresponderá el Infierno como morada. ¡Qué mal fin! Salvo los hombres, mujeres y niños débiles, que no pueden ni encuentran la manera de hacerlo.” [al-Nisa’ 4:97-98].

Nadie será perdonado si permanece en un estado kafir salvo aquellos que son verdaderamente débiles y se encuentran oprimidos y no pueden emigrar, o los que permanecen allí por una razón religiosa válida, como la da’wah y el esparcimiento del Islam es esos países. Está prohibido vivir entre los kafirs cuando no hay necesidad de hacerlo. El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “Soy inocente de quienes permanecen entre los mushrikin”.

14- Viajar a sus países de vacaciones o por razones de ocio. Sin embargo, viajar allí por una razón legítima, como un tratamiento médico, negocios, y el aprendizaje de una destreza especializada que no puede adquirirse de otro modo, está permitido en casos de necesidad, y cuando ésta haya sido finalizada, es obligatorio regresar al mundo musulmán.

Éste permiso también se otorga con la condición de que el posible viajero tenga suficiente conocimiento par disipar sus dudas, controlar sus deseos físicos, demostrar su religión, estar orgulloso de ser musulmán, alejarse de los lugares nocivos, y tener cuidado y ser precavido con los complots de los enemigos. También está permitido, y es obligatorio, viajar a sus tierras para la da’wah y el esparcimiento del Islam.

15- Elogiarlos a ellos y a su civilización y cultura, defendiéndolos, admirando sus comportamientos y habilidades, sin tener en cuenta su falsa ideología y su religión. Allah dice (interpretación del significado): “No codicies [¡Oh, Muhammad!] aquello conque hemos agraciado a algunos de los ricos [de los incrédulos], pues son sólo placeres de esta vida mundanal con los que los ponemos a prueba. Y sabe que la recompensa que tu Señor tiene reservada es mejor y más duradera.” [Ta-Ha 20:131]. También está prohibido honrarlos, otorgarles títulos de respeto, iniciar los saludos hacia ellos, darles los mejores asientos en las reuniones, y darles paso en las calles. El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “No sean los primeros en saludar a un judío o cristiano (no inicien el saludo) con la paz”.

16- Renunciar al calendario islámico y usar su calendario, especialmente desde que refleja sus rituales y festejos, como en el caso del calendario gregoriano (occidental), que está relacionado con la supuesta fecha del nacimiento del Mesías (la paz descienda sobre él), lo que es una innovación que ellos han fabricado y que no tiene nada que ver con la religión de Jesús. Usar este calendario implica aprobar sus festejos y sus símbolos. Para evitar todo ésto, cuando los Sahaabah (que Allah esté complacido con ellos) establecieron un calendario para los musulmanes durante la época de ‘Umar (que Allah esté complacido con él), ellos ignoraron todos los sistemas de los kufar y crearon un nuevo calendario, comenzando con la fecha de la Hégira del Profeta. Ésto indica que es obligatorio disentir con los kufar en este asunto, y en otros en los que el asunto tenga distintas características. Y Allah es la Fuente de Ayuda.

17- Participar de sus días festivos y festivales, ayudarlos en su celebración, felicitarlos en estas ocasiones o asistir a los lugares en los que se celebran dichas fiestas. La frase al-zur (falsedad) en la aleya (interpretación del significado) “Aquellos que no dan falso testimonio, y se apartan con dignidad de las conversaciones vanas.…” [al-Furqaan 25:72] fue interpretada como una referencia a los festejos de los kufar.

18- Usar sus nombres que poseen malos significados. El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) cambió los nombres que poseían shirk, como ‘Abd al-‘Uzza y ‘Abd al-Ka’bah.

19- Buscar el perdón para ellos, y pedir a Allah piedad para ellos. Allah dice (interpretación del significado): “No corresponde que el Profeta ni los creyentes pidan perdón por los idólatras aunque se trate de sus parientes, después de que se evidenció que ellos serán castigados en el Infierno.” [al-Tawbah 9:113]

Estos ejemplos deben dar un claro panorama de lo que se quiere decir con la prohibición de la formación de amistades íntimas con los kafirs. Le pedimos a Allah que mantenga firme nuestra creencia y fuerte nuestra fe.

Y Allah es la Fuente de Ayuda.

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15 junio 2019

Relativismo epistémico

Filed under: Religión — Nadir @ 10:41

A veces, lo clava.

Yo os propongo crear un grupo de traducción para pasar las viñetas de Jesus & Mo al castellano.

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6 junio 2019

Puente Ojea

Filed under: Religión — Nadir @ 17:48

Me pasa Daniel este fragmento de Gonzalo Puente Ojea, entre otras mil cosas presidente honorífico de Europa Laica.

Me turba especialmente cuando proclama…

A ver cuando el hombre se decide a ser mayor de edad. Hemos llegado al final del S.XX recuperando lo que habíamos ya superado históricamente y volviendo a una etapa de sentimentalismo emotivo, que es una forma eminentemente infantil de abordar los grandes problemas del hombre.

Qué lamentable opinión hubiera tenido de esta sociedad de principios del s.XXI, en la cual se ha encumbrado a la subjetividad como principio rector de todo lo humano, donde la razón y la realidad son tratadas con desconfianza o directamente animosidad.

Y dicho de paso: ¡qué raro sería hoy escuchar en televisión a personas cultas departiendo en un ambiente sosegado y respetuoso! Ahora los eruditos callan y los mastuerzos vociferan.

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Para no ser menos, acompaño esta entrada que el capullito de alhelí me ha puesto en bandeja con otro vídeo, que muchos seguramente ya conoceréis:

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21 abril 2019

Fundamentalismo religioso en el corazón de Europa

Filed under: Religión — Nadir @ 15:51

Vamos a ver la otra cara de la moneda del fundamentalismo. Si hace unos días nos burlábamos de los que consideraban pernicioso el cuento de Caperucita, vamos hoy a tratar de los que queman libros de Harry Potter o imágenes de Hello Kitty.

Si no quieres que me ría de tu religión, no deberías tener unas creencias tan estúpidas; hay que estar como un cencerro para ver maldad hasta en un libro infantil. ¡Todo es pecado, todo es patriarcado, el maligno nos acecha!

El enlace me lo prestó el señor Grijalvo, y me sirve para introducir una de las fotos más raras que he tomado nunca. Estaba en Czorsztyn, una aldea del Sur de Polonia, esperando a que acabe la misa para poder visitar una antigua iglesia de madera con formas bulbosas. La iglesia está abarrotada, a pesar de ser ya tarde (especialmente en horario polaco) y ser un día de diario. Muchas viejas, pero también muchos niños y, sobre todo, niñas.

¿Qué hace esa mujer arrodillada en el atrio de la iglesia? Yo estaba con el trípode en el exterior, cagándome en Dios cada 10 segundos por tener que esperar a que acabase esa merluzada, y reparé en esa mujer. Permaneció en ese lugar todo el oficio, y tampoco se acercó a comulgar. Este detalle (ya para entonces se me había ido toda la poca luz que quedaba) acabó por explicarme la situación: por los motivos que fueran, esta mujer estaba excluida (seguramente autoexcluida) de la comunidad de creyentes, y no podía traspasar el umbral sagrado y participar en la ceremonia con el resto de los fieles, hasta que no expiase su pecado.

Era terrible presenciar cómo la mujer estaba sometida a un señalamiento y humillación pública, seguramente voluntariamente aceptada.

Pocas sociedades musulmanas serán tan fundamentalistas como la polaca. Por supuesto que fui sabiendo que eran unos completos meapilas, pero las cosas que vi y viví en el mes y poco que estuve entre ellos me hicieron volverme muy preocupado. Meapilas son los italianos, o los portugueses, especialmente las tierras pobres al Norte del Duero. Pero los polacos son otra cosa.

Os recuerdo que en Polonia la unión de la izquierda (desde la socialdemocracia a la izquierda radical se unieron bajo un único partido) no sacó ni un escaño, mientras que los ultracatólicos del PiS (que harían pasar por progres a los de Vox) son el partido del gobierno. Y no es cosa de los viejos: existe una oleada de afirmación nacionalcatólica entre los más jóvenes, más integristas que sus mayores.

Irónicamente, podemos decir que Polonia es el país más musulmán de Europa, aún teniendo en cuenta a Bosnia y Albania. Cuando patria y religión se unen, no es para nada bueno. Se avecinan problemas…

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14 septiembre 2018

Inventando una religión

Filed under: Religión — Nadir @ 23:04

Se puede definir el cristianismo como la rama del judaísmo que cree que la llegada al mundo del Mesiah (מָשִׁיחַ), el ungido, traducido al griego como Χριστός (Cristós) ya se ha producido, a pesar de que no se haya cumplido ninguna de las profecías que acompañarían la llegada del Mesiah. Efectivamente, sólo verifica la del linaje familiar, pero no los acontecimientos que ocurrirán a su llegada, el mundo sigue girando impertérrito, acumulando milenio tras milenio y burlándose de los que anuncian el fin de los tiempos. Por su cuenta y riesgo, el cristianismo asignó este título (que muchos otros también han reclamado) a un charlatán de los tantos que poblaban esa región de orates (el potente sol del Levante mediterráneo hace fundir las entendederas de quien ya por naturaleza no las tiene muy bien sujetas).

Este iluminado tenía por nombre Yeshúa (יֵשׁוּעַ) y, si interpolamos lo que puede haber de realidad en los relatos fantasiosos que ofenden a Arquímedes, aderezados con buenas dosis de magia, que sobre él se conservan (apócrifos o canónicos), podemos hacernos una idea aproximada del personaje histórico. Fue un judío practicante (uno de los que hoy llamaríamos ortodoxos, en contraposición a los más secularizados), acaso él mismo militó en la secta de los fariseos, en cuya interpretación de la Torah (existencia del alma inmortal, la resurrección de los muertos, del cielo y del infierno…) se basó la teología cristiana y, después, la islámica. Pero, a diferencia del otro famoso predicador de esa árida región del mundo, el joven Yeshúa sabía leer (o, al menos, estuvo en contacto con gente que sí sabía), y eso siempre marca una diferencia. Por vía oral o escrita, tuvo acceso a la filosofía griega (recordemos que la Palestina del siglo I era parte del mundo helenístico, del trozo que le tocó a Seleuco, recientemente sumada al Imperio).

Lo cierto es que, según comienza la historia, el joven Yeshúa cae simpático. Percibimos en él el mismo desgarro interno que siguen sufriendo hoy tantos fieles (musulmanes, pero también en el cristianismo más reaccionario) que, habiendo sido adoctrinados desde su infancia en las tinieblas de su feroz credo, y luego expuestos a la luz de la cultura, se debaten entre la obligación de seguir la fe de sus padres y la exigencia de su inteligencia de someterse a la razón. Procurando engañarse sin conseguirlo del todo, el joven Yeshúa también ensaya una modernización de su religión, adaptándola al humanismo filosófico helenístico. Podemos decir que el cristianismo es como el resto de componendas que tratan de hacer compatible la religión con la ética (la parte de la filosofía que trata sobre el comportamiento social). Son a la teología lo que la mayonesa al arte culinario: una emulsión de dos elementos inmiscibles, el agua y el aceite.

Quizá los Evangelios, además de una fantasiosa obra biográfica (que ya por aquel entonces era un género literario bien nutrido), también pueden considerarse como antecesores de otro género mucho más moderno: la novela, en la cual la psicología de los personajes va evolucionando. De hecho, el Jesús de los Evangelios me recuerda poderosamente al protagonista de la primera y quizá más famosa de las novelas. No, no me refiero a Don Quijote sino a Sancho Panza. Como Yeshúa, Sancho Panza va perdiendo el seso, enredado en sus propias fantasías, a la par que su amo lo recupera para morir desengañado, no de este mundo, sino de las fantasías que lo disfrazan.

Pero el joven predicador empieza bien. Con alguna botaratada hippie como el sermón de la montaña (una especie de cinismo teísta, que no hubiera sido a buen seguro muy del agrado del inmortal y, éste sí, divino Diógenes de Sinope), pero con algún arranque de genio como el enorme “la ley se hizo para el hombre, y no el hombre para la ley” (Mc 2:27), en traducción libre porque en el original se refiere sólo al sabbath. Esto lo suscribiría cualquier autor anarquista, y es moderno y civilizado incluso para el día de hoy.

También tiene actuaciones elogiables como la de salvar a una mujer acusada de adulterio de ser lapidada (a propósito, ¿os he dicho el asco insuperable que me suscita el islam?), lo cual nos permite suponer que el Yeshúa histórico era un hombre bueno (a diferencia del comportamiento criminal de los que luego se han llamado sus ministros). La semblanza es perfectamente reconocible incluso hoy en día: un joven de buen fondo, que busca sinceramente el camino de la integridad ética pero carece del suficiente valor para desprenderse de la carga de veneno que arrastra: la tradición religiosa de su familia. El miedo por abandonar el oscurantismo y abrazar la filosofía le atenaza, y le hace incurrir en contradicciones que acabarán convirtiéndole en un histrión y, finalmente, acabarán con su vida.

A diferencia del avieso Muhammad (محمد), no creo demasiado aventurado afirmar que el joven Yeshúa sí que se creía lo que predicaba. De hecho, pagó con su vida este error, mientras que el primero usó sus oportunas revelaciones para amasar fortunas y poder encaramándose sobre los cadáveres de otros. Esta comparación no dice nada bueno de la honestidad de uno ni de la inteligencia del otro.

Según vamos avanzando en el relato evangélico, vemos como este joven judío, aprendiz de filósofo, va sucumbiendo al poder corrosivo de la modesta fama que se iba granjeando en la zona, lo cual evidencia lo muy endeble de su naturaleza. Este pobre botarate, con la admiración y adulación de los desarrapados que le escuchaban, llenó el cántaro de su orgullo en la pequeña medida que le permitía su triste ser, y al rebosar perdió el rumbo, creyéndose alguien especial enviado por el infame y criminal Dios de sus padres (supongo que el improvisado orador razonaba consigo mismo: ¿cómo no va a ser una señal del cielo que este grupo de personas se congreguen para escuchar a un pobre desgraciado como yo?). Llegado a este punto de enajenación, ya al final de su corto trayecto vital, el pobre imbécil se cree, otro más, el Mesiah. La simpatía inicial se torna en desprecio del hombrecito ridículo que se complace en que lo atiendan y perfumen, pues su persona es más importante que el estómago de los hambrientos (Mt. 26:11).

Pero una cosa hay que dejar clara: en la tradición hebrea el Mesiah es sólo un hombre; un hombre especial, ungido por Yahveh para que el pueblo hebreo se imponga sobre sus enemigos y gobierne con su ley al resto de los pueblos del mundo (quien escribió esta profecía era un viejo necio y desdentado que no podía comprender cuán vasto y diverso es ese mundo). Pero en modo alguno un Dios. El botarate en que el joven Yeshúa se convirtió, cual estrella del pop a la que la fama intempestiva le ha descompuesto las cuadernas y transformado en un pelele, podía estar endiosado, pero en ningún momento se le pasó por la cabeza ser divinizado. Eso es algo que en el judaísmo, y luego en el islam, es visto como el más atroz de los pecados: asociar algo a la divinidad, y mucho más uno mismo. Es lo que les resultaba tan insoportable de la religión oficial del Imperio, y su costumbre de divinizar a los emperadores (muertos, y algún chalado en vida). Pero es que los judíos daban un valor muy distinto al concepto de Dios que los romanos. De hecho, de otra cosa puedo estar seguro: de haber sabido Yeshúa que algún día le iban a elevar a la categoría de Dios, hubiera cogido una soga y buscado la higuera más cercana con alguna rama lo suficientemente alta. Considerarse el Mesiah ya era bastante atrevimiento, pero que le tomasen por un Dios era un horror inefable, gravísimo más allá del entendimiento, que le colocaba en la diana de la venganza más temible y atroz de un Dios celoso e iracundo.

Pero así fue, y se puede decir que por necesidades del guion. Contra todo pronóstico, la mayonesa del charlatán judío se expandió fuera de la propia comunidad judía que, tres años antes, quería modernizar. Se puso de moda en el Imperio junto con una religión mistérica, el mitraísmo, usando las vías de comunicación y el carácter cosmopolita de éste para expandirse (ojito con el Islam). Ambas modas religiosas anduvieron a la par (por un pelo el párroco de tu esquina no está celebrando el bautismo con sangre de toro, en un edificio que en vez de iglesia se llamaría mitreo), hasta que, finalmente, venció el cristianismo, probablemente por su carácter salvífico (siendo ambas un timo, el del cristianismo ofrecía mejor gancho para pescar a incautos, al fin y al cabo prometer no sólo es gratis, sino muy lucrativo, como muy pronto advirtió la Iglesia).

El relato acaba, en un alarde de sinceridad de Marcos y Mateo, mostrándonos al joven Yeshúa arrepintiéndose en su agonía de la imbecilidad de haberse creído especial, al ver que las horas pasan, su vida se consume, y no aparece ningún ángel con una espada de fuego para salvarle. En postproducción se le añaden los efectos especiales, eclipses y terremotos que nadie más vió y sintió, a pesar de que un eclipse no previsto, en conjunción con un terremoto, hubiera sido noticia de portada en todos los periódicos de la época, y dado materia de investigación para la embrionaria astronomía para muchos siglos. Muerto el hombre, comienza la leyenda.

Como decíamos, pronto el movimiento desborda los límites de la propia comunidad judía, y empezaron a percatarse de las limitaciones que suponía seguir como un apéndice de su religión nacional (máxime con la mala fama que tenían los judíos en el Imperio, tan intolerantes y fanáticos como podrían ser ahora los salafistas). Es evidente que, para seguir expandiéndose, debían escindirse y considerarse una nueva religión. Eso implicaba casi necesariamente divinizar a su fundador, para colocarlo a la par que otras religiones de la época (como Isis o el mismo Mitra); no podías competir en la misma liga si tu figura central no era más que un vulgar humano que murió como un perro, por mucha comunicación especial con Yahveh que tuviera (para más INRI, el dios nacional del dolor de huevos que tuvo el Imperio hasta que Sexto Julio Severo lo resolvió cortando por lo sano).

Pero eso planteaba un problema: no podías identificar al predicador con Yahveh, porque había tradición sólida atestiguando que el mismo Yeshúa se refería a Yahveh considerándolo otra entidad distinta. Pero no podías crear una religión con dos Dioses. ¿Y por qué no? Por la Cábala y demás tradiciones esotéricas, supersticiones numéricas de mucha influencia en el mundo antiguo, que aún pervive entre los charlatanes del (no tan) moderno. Los números pares son números imperfectos, supongo que porque se pueden romper fácilmente en dos cachos (por eso, si os fijáis, las ruedas de los coches tienen un número impar de tornillos, excepto cuando la reducción de costes se impone sobre la ingeniería). Y el número dos es el número más defectuoso de todos los números pares. No había discusión posible, estaba descartado que pudieran ser dos Dioses. Pero echándole un poco de imaginación, podía elevarse el número a tres, éste sí un número perfecto, de buen fario. También un número muy agradecido es el siete, pero para inventarle cinco dioses más a la religión hebrea ya había que echarle demasiada imaginación.

Y de ahí viene la palomita, calco evidente de la artimaña que Zeus (un Mortadelo libidinoso) empleaba para trajinarse a toda tipiña con buenas tetas que se le antojase, fuera humana, Diosa, ninfa, nereida o musa. Y como no tenía manías tratándose de agujeros, incluso se transformó en águila para raptar e hincársela a Ganímedes, el efebo más guapo de la Hélade. Pero más parecido (y asumible por la homofobia semita) al mito cristiano es la estrategia de convertirse en cisne para arrimarle la cebolleta a la bella y dulce Leda. Es notable la comparación entre la belleza e imaginación de la religión griega, con la áspera y estéril religión semita, en cualquiera de sus formas, que no ha sabido más que copiar mitos de otras religiones, vulgarizándolos. Como no habían visto un cisne en su miserable vida, tomaron como animal adecuado para fecundar a Mariam (מרים) un puto palomo. Muy triste, pero del mismo tenor que el resto de la religión islamojudeocristiana.

Y ahí tenemos el misterio de la Santísima Trinidad, un remiendo intelectual propio de Otilio (otra referencia más al divino Ibáñez), que recibió el visto bueno en el concilio de Nicea (en el cual se proscribió al bando no trinitario, encabezado por Arrio), cuando ya llevaba casi trescientos años muerto el pobre desgraciado de Yeshúa. El joven charlatán no dejó constancia de muchas cosas, pero sin duda, de haber sido su voluntad, habría comentado lo que, siglos más tarde, convertirían en la clave de bóveda de la teología cristiana. Me hace gracia pensar en la cara que hubiera puesto Yeshúa si alguien le viniera con lo de la Santísima Trinidad: incluso sin mencionar que él era una de las divinidades, seguramente se hubiera ofendido (asociar otras figuras a Yahveh) o, más probablemente, hubiera tomado al interlocutor por un pobre idiota que no merece ninguna atención.

(por cierto, ¿el estilo no os recuerda al de un tal Heraclio Fournier?)

En resumiendo, el origen de lo que llamamos cristianismo surgió del intento de un judío de modernizar la religión de su pueblo, procurando compatibilizarla con el humanismo filosófico que había estudiado en sus años mozos. Este intento fue abortado por el mismo predicador, según recibía atención no por sus dotes como filósofo, sino por haber crecido entre el populacho su carácter de santón. Sobre tan pobres cimientos la jerarquía eclesiástica ha levantado todo tipo de conclusiones, añadiendo por su cuenta las enormes lagunas que dejó la exigua obra intelectual de su fundador.

Si Yeshúa pretendía reformar el judaísmo, para hacerlo más civilizado y acorde a los tiempos, Muhammad se sirve de ese mismo judaísmo para medrar como caudillo, ofreciendo una versión especialmente tosca, sectaria y violenta de una religión hebrea que es, ya de por sí, una desmañada acumulación de mitos importados de otros pueblos más desarrollados (sumerios, babilonios, egipcios o griegos), hilvanados para acompañar el relato de sus insignificantes gestas militares. El islam es la versión palurda de la religión semita para consumo de los habitantes del desierto arábigo, sin más contenido ético que la feroz condena de la libertad humana, siendo el resto una colección de anécdotas, relatos bíblicos mal transcritos (las consecuencias de no saber leer) y una colección normativa frecuentemente basada ora en la superstición, ora en el interés circunstancial del Piojoso, que regula aspectos irrelevantes dejando en el tintero otros esenciales, todo ello narrado con una sobrecogedora falta de gracia. A pesar de amagar por momentos a ser en verso libre, el Q’ram es el texto más prosaico que he leído jamás (os recomiendo encarecidamente que lo leáis, en vez de aceptar opiniones de terceros). Su contenido no es sino el que supone que debe ser: la colección de ocurrencias de un caravanero huérfano y analfabeto reconvertido en señor de la guerra, que es intelectualmente incapaz de mantener el hilo del razonamiento más de dos aleyas seguidas; el nivel de argumentación que podríamos esperar de un niño de ocho años que ya puede leer de corrido y realizar sin ayuda las operaciones aritméticas más básicas.

Finalmente, quiero subrayar el enorme progreso que supone que yo pueda escribir todas estas cosas sin temer persecución legal por ello (y aún queda sacar el 525 del Código Penal, por la propia dignidad de los mismos creyentes, que son considerados por el legislador como disminuidos mentales que deben ser objeto de una especial protección). Por supuesto que vivo en una cultura superior a la de la España católica de hace muy pocas décadas o de cualquier sociedad de mayoría islámica de hoy en día. Vivimos en un estadio de civilización más avanzado, y quien no lo valore no merece disfrutar de la libertad que nos ofrece. También quiero destacar el enorme atraso que supone que jamás podría firmar esto con mi nombre real, por la amenaza implícita que ejerce el matonismo islámico; coacción que induce la autocensura, cumpliéndose así el objetivo del agresor.

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