La mirada del mendigo

15 junio 2015

Tecnofobia

Filed under: Uncategorized — Mendigo @ 10:36

Por comodidad, seguimos aquí con los comentarios de la otra entrada, ya que veo que el tema del decrecentismo os pone. Y, la verdad, ya me costaba seguir el hilo de la conversación.

“¿seguiríamos consumiendo y arramblando como si no hubiera un mañana?, ¿el hecho de disponer de una ilimitada energía dentro de un sistema expansivo/consumista no seria como pisar el acelerador en el camino al desastre?” –> No es tanto el sistema sino el nivel de civilización. Yo observo que los nuevos frentes tecnológicos (nanotecnología del C, por ejemplo) tienen una menor presión sobre el medio que, por ejemplo, la industria pesada propia de principios del siglo pasado, e incluso ésta menor que la ridículamente bucolizada vida de las sociedades agroganaderas.

Es más, veo que la curva de crecimiento vegetativo de la población en función del desarrollo de la sociedad, un equilibrio con altas tasas de natalidad y mortalidad, luego un avance científico que desequilibra la mortalidad y, tras unas décadas/siglos de crecimiento de la población, la sociedad termina por reaccionar y equilibrar naturalmente con un descenso de la natalidad (y cada vez esa fase transitoria es más breve). Bien, pues ese mismo esquema también es apreciable en la presión sobre los recursos y el medio natural. Pasada una fase de consumismo ciego, el siguiente paso de la civilización es ser conscientes de los límites del planeta y adoptar un patrón de progreso compatible con la sostenibilidad.

Por poner un símil, lo mismo que el niño que no ha probado nunca el alcohol pasa a ser un jovenzuelo borrachuzo (yo mismo podría ser un estupendo ejemplo) que se bebe lo primero que pilla, tol día pedo, y la meta es beber cada vez más. Y cuando el crío madura, no es que deje de beber alcohol (esa es la solución infantil de alguna religión), sino que discrimina lo que bebe, y cambia cantidad por calidad.

Ese estado superior de civilización están entrando en él los países centroeuropeos y escandinavos (como siempre). Detrás vamos los mediterráneos y usamericanos, aún imbuidos en la idea de que más es mejor (burro grande, o no ande, la divisa de la industria de Detroit). Y luego, las sociedades más atrasadas que aún no se han emborrachado de consumo pero lo desean con todas sus fuerzas. Ese desajuste de nuevo rico entre capacidad de consumo y nivel cultural es similar al que ocurrió con la natalidad y la mortalidad, y la mayor amenaza, pero temporal, al medio.

La solución que propone el decrecimiento es aumentar la mortalidad. Es decir, retroceder a una época pre-industrial de privaciones, de necesidades insatisfechas. Mi propuesta es seguir progresando para llegar a una nueva etapa de equilibrio con el medio, a semejanza del equilibrio demográfico.

Y ésta es la verdadera salvación del planeta, un mundo más tecnológico, más desarrollado, y no menos. Porque el retroceso, el volver al campo con las cabras, supone una mayor presión sobre el medio. El modelo de sostenibilidad es Suecia, no Marruecos.

Ahora no tengo tiempo, pero podéis buscar una gráfica de la evolución de la intensidad energética (ratio energía primaria/PIB) en Europa. El incremento de consumo energético, como el del crecimiento de la población, se ha detenido y empieza a menguar. Y este patrón empieza, sobre todo, en los países más desarrollados (luego seguido por nosotros, pero debido a la crisis). Es decir, la tendencia en las sociedades avanzadas es a crear más riqueza con menos energía.

Dicho en otras palabras: la maldición malthusiana de la población creciendo de forma incontrolada, reproduciéndonos como conejos (o bacterias), o del uso siempre creciente de recursos…es un mito. Además es un mito viejo, decimonónico, tecnófobo, no sólo conservador sino profundamente reaccionario y elitista (si no hay recursos para todos, para quién serán?). Un mito que la historia ha demostrado su falsedad, pues cuando las sociedades evolucionan, equilibran naturalmente su natalidad y su necesidad de recursos.

Venga, busco rápidamente unas gráficas para ilustrarlo. El consumo baja…

…a pesar de que el PIB crece. Luego se reduce la intensidad energética de nuestras sociedades:

El mismo patrón que con la población, equilibrio, crecimiento descontrolado y…otro nuevo equilibrio. La solución no es la demonización del progreso científico-médico que permite que más niños sobrevivan al parto e incremente la esperanza de vida, ni mucho menos la condena del desarrollo económico que sostiene la alimentación de más población. La solución se encuentra adelante en el desarrollo histórico, no hacia atrás.

El ejemplo lo tengo a la puerta de casa: los dos grandes problemas ecológicos que afectan a esta tierra (que cada uno analice su zona) son, por este orden, la repoblación con eucaliptos y pinos, y los incendios forestales. La repoblación con especies de ciclo corto es un cultivo forestal destinado a alimentar una de esas viejas industrias de las que hablaba, la del papel. Buena parte de la producción de papel puede ser eliminada con la digitalización en todos los órdenes de la sociedad, la educación, la administración, la empresa. La otra gran agresión son los incendios, que vienen de la ganadería tradicional, extensiva, buscando nuevos pastos; del modo de vida rural, que tiene como entretenimiento la caza; el desbroce de fincas…

Si Galicia está hecha una puta mierda no es porque seamos un polo industrial acojonante, no es por la modernidad, sino por todo lo contrario: por el atraso, económico, social y tecnológico. En cambio, puedo ir al polígono industrial de Gasteiz y, a pocos kilómetros, disfrutar de un entorno tan bien conservado como Urbasa (y a otros pocos kilómetros, el polígono industrial de Iruña). Puedo estar en uno de los sitios más industrializados del mundo, el curso medio del Rhin, y tener a ambos lados espacios naturales tan fantásticos como los Vosgos o la Selva Negra. Y un poco más allá, Stuttgart, la capital mundial del automóvil. Sí se puede.

Es, por lo tanto, radicalmente falso que progreso y desarrollo comporten destrucción del medio. Es justo lo contrario, atraso, pobreza e ignorancia, el germen de la destrucción de los ecosistemas. El decrecimiento, la reversión del proceso de creación de más riqueza que permitan un desarrollo ulterior y el progreso de la sociedad no comportaría pues menor, sino mayor presión sobre el medio natural (en la lucha por la supervivencia los aspectos medioambientales se relegan a un segundo plano).

Que, por cierto, empiezo a estar hasta el nabo de tanto ecologismo filosófico, pero sobre los problemas concretos de los ecosistemas concretos luego somos cuatro gatos. Mucho postureo de urbanita.

9 junio 2015

También, ya es casualidad

Filed under: Uncategorized — Mendigo @ 10:57

Éste es sólo un apunte sobre un tema que Francisco Veiga toca de pasada en la entrevista que le hizo Jot Down (gracias, Fouche).

Era algo en lo que no había caído y tiene su miga. Me explico gráficamente; ésta es la distribución aproximada del islam shii, fijaos que en Arabia Saudí está presente en la costa del Golfo Pérsico.

+

Y ahora, otro mapa de la región, con la posición de los principales campos de petróleo:

Efectivamente, el grueso de las reservas árabes, la zona más rica del mundo en crudo, entre ellas el macroyacimiento de Ghawar, está en territorio de la despreciada minoría chií del reino saudí. Sin esa franja, Arabia Saudí pasaría a ser un productor de segundo orden mientras que un hipotético Estado chií se convertiría automáticamente en riquísima nueva potencia petrolera. Lo mismo reza en el vecino Bahrein, una mayoría shií gobernada feudalmente por la familia real, suní.

Y ahora se entiende mejor la saña con la que los Saud persiguen a todo lo que huela a shií, sea en Yemen, en Siria, en el Líbano (Hezbollah), en Iraq o en Irán. El hilo conductor de su política es debilitar la influencia de éste último en la región, pues la identifican correctamente como la gran potencia shií, que podría promover e incluso dar apoyo a una rebelión shií en sus territorios.

Y si triunfare, la asquerosa petromonarquía saudí se quedaría con una mano delante y una detrás; con un costosísimo aparato administrativo y militar que sufragar, basado en las prebendas y las dádivas, y sólo un extenso y deshabitado mar de arena sobre el que reinar. En cuanto se interrumpiere el flujo de limosnas con el que riegan ese sistema, todo el sistema caería y las cabezas de la familia real pronto adornarían la verja de algún edificio público.

Es por ello que promueven por todo el mundo una doctrina militante del sunismo, el wahabismo y, cuando ya tienen un buen número de energúmenos bien adoctrinados, les facilitan los recursos materiales para que lleven a cabo esa extensión de la política exterior saudí por otros medios. En Yemen interviene directamente el ejército saudí, pero en otros lugares estaría mal visto y emplean sus milicias islamistas para socavar el poder e influencia shií en la zona.

No tanto por visceralidad sectaria. El leit motiv de la política exterior saudí, que incluso les lleva a alinearse con Israel, no es la conflagración en todos los escenarios con el shiismo y su campeón persa. Ése es el medio, ahora lo he comprendido. El fin último y yo diría que único de su política es preservar su control sobre los yacimientos de crudo de la cuenca del Golfo Pérsico.

¿Ideología? ¿Religión? ¡Quia! El vil metal…

+++++

PERDÓN, PERDÓN, PERDÓN, PERDÓN.

Sin darme cuenta, he enlazado a otro artículo. Como ambos los leí uno a continuación del otro, me he confundido entre ellos. El que me puso tras la pista del crudo shií es éste de Ramonet – La nueva geopolítica del Petróleo.

Mis disculpas y bueno, a los que hayáis leído la entrevista a Veiga, también es muy interesante, espero que con ese sepáis perdonarme. :)

7 junio 2015

Los surcos del azar

Filed under: Uncategorized — Mendigo @ 21:45

Acabo de terminar de leer el último (que yo sepa) trabajo de Paco Roca: Los Surcos del azar.

Este dibujante cuenta la historia de un soldado republicano de La Nueve, desde la desesperada huida desde el puerto de Alicante a los campos de trabajo de Omán, la toma de Bizerta, el desembarco en Normandía y la entrada en París.

Es un cómic, pero cuidadosamente preparado por el autor, con el asesoramiento del historiador Robert Coale. La ventaja es que, al ser novela gráfica, se lee de corrido; eso la hace accesible a un público mucho más amplio, que tiene alergia a los libros sin dibujitos (nos estamos infantilizando). Pero el formato no supone en modo alguno una banalización de la historia que, si bien está novelada, sigue de forma fiel los acontecimientos.

Y si esta entrada va de descubrimientos, de los libros nos vamos a la música. Acabo de conocer este grupo raiano (son de Olivença, ni Portugal, ni España, sino todo lo contrario): Acetre. No es exactamente música popular con los sonidos y los trajes de otras épocas, sino una adaptación de esas melodía y temas al momento actual (como podría ser La Bruja Gata o los mismos Berrogüeto). Y…bueno, mejor escuchadlo y juzgad por vosotros mismos.

1 junio 2015

Un apunte local

Filed under: Uncategorized — Mendigo @ 12:02

Hace un par de meses presentaba el destrozo causado en el río Tâmega, además de por el vertido de basuras, por la tala indiscriminada de árboles de ribera, dejándola desprotegida ante riadas además la profunda alteración que supone en el medio ripícola.

En otras palabras, dejaron las márgenes del río mondas y lirondas, llevándose toda esa madera y, aún por encima, cobrando un pasta por ello (esos 110 kilos, son sólo en una parroquia, pero esta desfeita se llevó a cabo en numerosas parroquias de varios concellos).

Hasta ahora lo que había visto con mis paseos. Pues ahora, por casualidad, voy a tropezar con la enésima noticia de corrupción en los consistorios gallegos.

Ediles de Verín están vinculados a los mayores contratistas municipales

[…] prevaricación del regidor al inflar presuntamente los precios de las obras adjudicadas a la empresa Vipeca Obras y Servicios, SL, cuyo administrador es socio-copropietario de terrenos edificables en Verín del concejal de Infraestructuras, Medio Ambiente y Servicios Generales […]

Y más abajo se detalla que “más del 90%” de las infraestructuras las hace Vipeca, “tanto las que están incluidas en convenios con las Consellerías de la Xunta como las de la Confederación Hidrográfica del Duero”.

¡Acabáramos! Así que el vandalismo que paga la Confederación Hidrográfica del Duero es adjudicado a la empresa de cabecera del PP local.

Cuando subí la entrada, la titulé Sinopse galega. No me imaginaba hasta qué punto era un buen compendio de la situación de corrupción, caciquismo, desastre ecológico y garrulismo en que vive sumida la Galicia rural.

15 mayo 2015

Basura electoral

Filed under: Uncategorized — Mendigo @ 19:13

moneda PP

Yo no soy nadie, pero de tener un poco de responsabilidad en un partido, arrastraría al responsable de comunicación hasta la guillotina.

Vamos a ver, tienes un espacio de papel de axb centímetros, y lo pierdes poniendo el rostro de un capullo? Quizá sea el único momento en que ese elector va a recibir información directa, no filtrada por los medios del poder, de tu partido…y tú desperdicias ese momento con una mala foto de alguien muy poco fotogénico? Joder, aprovecha ese espacio de papel para transmitir unas ideas, unas ilusiones. No digo que te pongas con la demostración de las ecuaciones de Navier-Stokes, cosas sencillas pero bien hiladas. A ver ¿qué propones? Sí, ser muy honrado, trabajar mucho por el pueblo, todos somos una gran familia y toda esa hostia. Pero en concreto, que la gente no es tonta y ya está de vuelta y media de esa palabrería de políticastro. A ver, en tu pueblo ¿qué ofreces a tus convecinos? Tienes una hoja por las dos caras para convencerle, con un texto que invite a leerlo a gente para la que más de dos líneas es un “ladrillo”. Es un reto, por supuesto, pero habrá que afrontarlo: reclama su atención, capta su interés.

Lo mismo, con los carteles electorales. A santo de qué poner el careto de alguien? ¿Acaso sus rasgos faciales pueden trasmitir algún tipo de mensaje político, sugerir una adhesión incondicional al leader? A mí lo que me sugieren es ¿quién tiene a mano un bate de baseball?

En vez de caretos de lameculos, llenar el cartel de ideas; ya está bien de mesianismos. Los principales puntos de tu programa de gobierno, uno, dos, tres. Puede haber varios tipos de carteles, así además llamas la atención del personal, por encontrar las variantes. Pero con contenido, nada de slogans vacuos, intercambiables, que a nada comprometen con la ciudadanía.

Primera idea a transmitir: no somos un candidato, sino un equipo de gobierno. Y da igual que seamos guapos o feos, cojos o mancos, lo que importan son estas ideas. Si te convencen, nosotros nos comprometemos a defenderlas y llevarlas a cabo. Eso ya es algo más respetuoso con el votante, ya podría tolerarse la generosidad léxica llamándole democracia. Pero llenar de retratos de baldreus (por cierto, quizá este insulto gallego tenga origen catalán) las farolas de todos los pueblos y ciudades? ¿Qué es esto, una revistilla de moda? ¿Una página de contactos? ¿Un espacio público está para esa demostración de poder del régimen partitocrático? Esa contaminación del espacio público con las efigies de los hombres de Estado es propia de regímenes totalitarios. En una Democracia sólo hay un protagonista: el pueblo.

Y luego hablan del feísmo gallego; pues lucen de cojones, las calles, engalanadas con los jetos de los principales lambequiricas del lugar.

Si aún se tratase de una manifestación de “yo doy la cara”. Pero es falso, esa gentuza es absolutamente irresponsable de sus actos. Llega a la alcaldía, hace y deshace, urbaniza todo lo urbanizable, y luego se larga. En todo caso, ya arreará el que le suceda como candidato del partido. Pero es lo mismo, porque la gente perdona, porque é der Beti manque pierda. Manque pierda, manque defraude, manque malverse, manque prevarique… Pero las privatizaciones de servicios públicos quedan firmadas, condicionando la autonomía municipal durante décadas. Y las recalificaciones, y las licencias de obras…Los alcaldes vienen y se van, pero las consecuencias permanecen ¿Vuelve el alcalde parásito, pasados unos años de su salida, a dar la cara por sus acciones? Y una polla, se va con los bolsillos llenos a un buen puesto en la capital, por los servicios prestados.

En otros lugares de Europa el asunto es más civilizado: hay un lugar de la villa donde se ponen unas planchas metálicas, y ahí los partidos pegan sus carteles. Y punto. Nada de empapelar la ciudad con su basura. Un ahorro para la ciudadanía, que paga toda esa publicidad y luego tiene que volver a pagar su limpieza. Si quieres verlo, vas a esa plaza (suele ser el punto central de la villa), y si no, no te fuerzan a verlos, por uebos, hasta en la sopa. Un respeto.

¿Y sobre los coches con megafonía? Eso es una violación de domicilio. Estás en casa, en la calle, en el curro y por cojones tienes que recibir su mensaje, violentando tu voluntad, quebrando tu concentración. Claro, se sirven de que las orejas no tienen párpados. No es en modo alguno elegante esa intromisión en tu intimidad, esa sacudida en el hilo de tus pensamientos con sus estribillos estridentes y proclamas para deficientes mentales. No merecen más que una pedrada. Una lluvia de ellas.

La gente está ya harta de este circo, que paga aunque no tolera, y la respuesta de los partidos, de todos, es dos tazas más. ¿Tratar a los ciudadanos con respeto, como personas que saben leer y escribir? ¡Qué va! Seguimos poniendo el careto del cacique y el logo del partido, para que no se equivoquen a la hora de meter la papeleta. De las ideas, qué va a entender el pueblo. Eso es cosa de los prohombres, de los elegidos; no de la clase de tropa, que decía el santo fascista.

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