La mirada del mendigo

28 enero 2016

Mono gráfico de música kurda

Filed under: internacional,Música — Mendigo @ 22:58

La hostia, vaya chiste más malo. Hasta yo me avergüenzo. XD

Hoy inauguro una nueva sección en estos cartones, que será de música tradicional (o al menos con alguna base tradicional), de raíz, folk o como cada uno le guste llamarla. La cuestión es escuchar otros sonidos más allá de las músicas radiadas por las emisoras comerciales, que el mundo es muy lato para restringir nuestras orejas a las banalidades que nos vende la industria del entretenimiento anglosajona (y sucedáneos patrios).

Yo propongo una nacionalidad, y presento algunos ejemplos que me sepa, y quien conozca más puede ir completándolo. De esta forma, quizá podamos aprender nuevos grupos o músicas que no conocíamos.

Iba a inaugurar la serie con otra tanda, pero esta noticia me ha decidido cambiar de tema: Cae una red española que captaba combatientes para la causa kurda

El juez Velasco compra el argumentario del Estado Turco, considerando al PKK y las YPG una “organización terrorista”. Pues si es una organización terrorista, Estados Unidos y Rusia están colaborando con esa organización terrorista, porque son la principal fuerza de choque contra el Estado Islámico. Una “organización terrorista” que tiene en sus principios la justicia social, la igualdad de género, el asamblearismo y la democracia, la no discriminación religiosa o étnica o el respeto por el medio natural.

Pues creo que estamos necesitados también aquí de algunos de estos principios “terroristas”.

Si definimos terrorismo como la actividad violenta con finalidad política, debemos concluir que existen muchos tipos de terrorismos, pues en innumerables casos se recurre a la violencia para alcanzar objetivos políticos. Por ejemplo, cuando los diferentes ejecutivos (español, catalán…) quisieron reducir las protestas del 15M mediante el uso de la violencia policial, sin duda era una actividad terrorista. La Ley Mordaza es, sin lugar a dudas, terrorista, en tanto que pretende atemorizar a la ciudadanía para disminuir la contestación popular.

Este tipo de terrorismo podríamos llamarlo terrorismo de baja intensidad (contusionados, algún amputado ocular…). Luego está el terrorismo que causa muertos, y también en este caso el concepto se puede aplicar a todo tipo de organizaciones. Centrándonos en el Kurdistán, tanto el PKK como el ejército turco recurren a la violencia para obtener objetivos políticos, ambos reclamando la soberanía de un territorio, en un caso para el pueblo kurdo, en el segundo para el gobierno de Ankara.

Quizá desde una óptica sesgada, pero creo que el compromiso con la paz del PKK es mucho más evidente que el del gobierno turco. Tras el atentado de Ankara, cometido por miembros del Estado Islámico contra manifestantes del HDP (partido pro-kurdo) que participaban en una marcha “Por la Paz, el trabajo y la Democracia” (una manifestación terrorista, según un ministro turco :/ ) , el PKK anunció que por respeto a la voluntad de los muertos decretaba un alto al fuego unilateral y se retiraba a sus bases. El gobierno de Ankara, alucinantemente, procuró incriminar al PKK en esos atentados (que es tan absurdo como que un gobierno español pretendiera culpar a ETA de poner una bomba en una manifestación de la izquierda abertzale…bueno, Aznar y Acebes intentaron algo parecido, pero ni siquiera tan absurdo).

Igual que cuando un hombre pega a su mujer, rompe cualquier lazo que tuviera con ella, un Estado que entra con carros de combate en barrios civiles, pierde cualquier derecho sobre ese territorio. Es evidente que si tienes que matar a palos a tu mujer para que no te abandone, hace tiempo que dejó de ser tu mujer.

Por cierto, la alcaldesa de Cizre, la ciudad donde están grabadas las imágenes del enlace anterior, fue detenida el pasado Viernes. Este es el concepto de democracia de los islamistas “moderados”.

En realidad, el Estado turco lleva tiempo recurriendo al terrorismo de Estado como en los peores tiempos del GAL, con bombas y pistoleros, al estilo de lo que normalmente asociamos con el término “terrorismo”.

En cualquier caso, es un conflicto con dos bandos. Lamentablemente, es el bando que cuenta con un Estado el que tiene la capacidad comunicativa para etiquetar al rival con la etiqueta de “terrorista”, y ejecutar las maniobras diplomáticas para que otros países (en este caso, EEUU y la UE, a cambio de facilidades comerciales) asuman esta denominación. Que el PKK (Partiya Karkerên Kurdistanê, Partido de los Trabajadores del Kurdistán) sea un movimiento laico y de izquierdas, no le favorece.

Sobre quién es más terrorista si el ejército y los paramilitares turcos (mucho ojito con los recién creados Leones de Allah) o las milicias del PKK, me recuerda a la famosa anécdota de Alejandro que nos cuenta Agustín de Hipona. Habiendo capturado un barco pirata que asolaba el Egeo, trajeron a su presencia al capitán quien, al ser reprendido por su conducta, le contestó arrogante: “Me llaman pirata porque sólo tengo un barco. Si tuviera toda una escuadra, me llamarían conquistador.”

Alejandro perdonó la vida del pirata, pues admiraba el valor. No por nada es lo más parecido a un Dios que ha pisado la tierra. No se puede esperar otro tanto de un miserable supersticioso como Mierdoğan.

Las milicias pasan a llamarse Fuerzas Armadas o grupo terrorista según cuenten con un Estado que las respalde o pretendan obtenerlo. Esta es la razón, y no su comportamiento (hay ejércitos regulares que han cometido atrocidades por encima de cualquier medida). Según el lenguaje periodístico de hoy en día, la resistencia de Viriato o de los cántabros en el monte Medulio serían ejemplos claros de terrorismo contra el Estado romano. También las razzias de los almogávares en territorio de la Taifa de Valencia, o la lucha contra las tropas napoleónicas, defensoras del orden legalmente constituido.

Yo entiendo que al juez Velasco todo este conflicto mesopotámico le queda muy grande, pero incluso alguien de derecho creo que debería tener sesera para comprender que a quien de entre nosotros va a luchar contra los que sembraron de cadáveres Atocha, el matro de Londres, la estación de Ankara o el Bataclan, habría que homenajearlo, no perseguirlo. No van a imponer su visión política a nadie, sino a impedir que los salvajes del machete impongan su fanatismo a otros pueblos.

En ese teatro de operaciones hay muchos grupos que practican el terrorismo, también ejércitos regulares; pero precisamente los jóvenes españoles que fueron a Rojava a echar una mano, no creo que se les pueda acusar de ello. De hecho, hay togados en España a los que le cabría mejor ese calificativo (han participado de buena gana en la campaña de terrorismo a la disidencia política), tan recurrido para prejuzgar un conflicto.

Por otra parte, Cerdoğan ha convertido al otrora laico y moderno Estado turco en el defensor de los grupos yihadistas, facilitando su aprovisionamiento de armas y milicianos y dando salida a su petróleo. A tal punto llega su complicidad con el terrorismo islámico, que incluso se atrevió a derribar un caza ruso, con las consecuencias comerciales, diplomáticas y militares que puede acarrear (imaginad que España derribase un caza francés porque ha entrado unos pocos segundos en espacio aéreo español).

De hecho, yo me desquicio pensando a qué juega un Estado que es miembro de la OTAN, que no sólo tiene tropas en Iraq (ante la reiterada protesta del gobierno iraquí de violación de su soberanía) sino que también ha invadido territorio sirio, tomando la ciudad de Jarabulus para impedir el avance de las milicias kurdas contra el Estado Islámico, y mantener abierta al menos una puerta para el abastecimiento de los barbudos en Alepo y Raqqa (un objetivo estratégico clave para los kurdos es unir el cantón que controlan en Afrin, la mancha violeta al Noroeste, con el resto de territorios controlados en el Norte de Siria, aislando de esta forma al Estado Islámico de los suministros turcos).

Es demasiado vergonzoso que la misma clase política que reclama el cierre de fronteras y la suspensión de libertades civiles para luchar contra “la barbarie terrorista y blablabla”, sigan haciéndose los suecos al apoyo que su aliado turco está dando a las milicias yihadistas. La conclusión lógica es que los muertos, incluso sus propios ciudadanos, les importan una mierda y lo realmente importante es quitarle a Rusia la base naval de Tartus y la aérea de Khmeimim, y en la estrategia de contención del oso ruso Turquía está en primera línea, así que se le pueden perdonar algunos pecadillos. Como el de masacrar a su población de etnia no turca, como hicieron con los armenios hace ahora un siglo. Otro capítulo más del Gran Juego.

En fin, lo dicho. Inauguro este apartado dedicándolo a la música tradicional del mayor pueblo sin Estado del mundo. Son más de 30 millones de personas (algo más del doble que los Països Catalans), repartidas entre los Estados de Turquía, Irán, Iraq y Siria, por un olvido del colonialismo Europeo al hacer las particiones de Oriente Medio). Algunas canciones ya las subí a cuenta de la entrada sobre Sakîna, donde me empezó a picar el gusanillo de investigar en el fondo musical de este pueblo.

Empezamos con una de Comerd:

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9 enero 2016

Elena Ledda

Filed under: Música — Mendigo @ 1:28

Elena suele cantar en sardo, su lengua materna, que viene a ser una colcha confeccionada con retales lingüísticos (también del catalán y del castellano), como otras lenguas insulares o costeras como el corso, el maltés (base gramatical árabe sobre buena parte del léxico romance, una bomba) o el Griko salentino (recordemos que el Sur de la bota y el balón que patea, Sicilia, formaban la Magna Grecia).

El extremo de promiscuidad lo representa una curiosidad lingüística: el Sabir, una lingua franca usada por los mercaderes mediterráneos, con elementos de aquí de allá. Una especie de herramienta de comunicación reconocida en todos los puertos y propia de ninguno. Ni para ti ni para mí, un concepto conocido por todo comerciante.

Hace más de cuatro milenios que el Mediterráneo dejó de ser una barrera natural para convertirse en una vía de comunicación preferente por la que circulaban personas y mercancías y, en el mismo navío, las lenguas e ideas. La cuenca mediterránea es híbrida y mestiza, construida mediante intercambios culturales a lo largo de los siglos, y es precisamente esta precocidad cosmopolita la que convirtió a la región en la caldera de la Civilización. La pureza, de sangre, de credo, es un concepto ajeno, antagónico a la historia y esencia del Mediterráneo.

En esta canción, tras la lengua en la que se expresa, hay todo un caleidoscopio cultural que quisiera dedicar a todos aquellos que en el mundo sufren a causa de la superstición religiosa, la ajena y la propia.

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5 enero 2016

Эй ухнем!

Filed under: arte,Música — Mendigo @ 3:04

Lamentablemente, este espacio ha ido dejando de lado lo necesario, acuciado por lo urgente.

Me propongo reparar, siquiera mínimamente, esta falta. Os propongo una canción tradicional rusa, muy famosa, que pasó al castellano (vía Manuel de Falla) como “Los remeros del Volga”. Durante el romanticismo, los compositores dieron la espalda a los palacios imperiales y se volvieron hacia el pueblo, para alimentarse de su espíritu. El nacionalismo musical rescató y valorizó, por primera vez, todo un caudal musical que, hasta entonces, había discurrido ajeno a la música culta. Esta canción en concreto, fue recogida por Balakirev (uno de los cinco de Moskva, con Rimsky, Borodin, Mussorgsky…) y publicada en su libro de música tradicional en 1866.

Me permito sugerir esta interpretación, desprovista de cualquier otro acompañamiento musical que no sean las propias voces. Atención al bajo profundo, tan característico de la liturgia ortodoxa, que desciende hasta cerca de los 40 Hz, las profundidades abisales de la voz (para que os hagáis una idea, el umbral de audición humano está entre los 20 Hz y los 20 kHz aproximadamente, para un oído joven).

Bueno pues, de remeros, los cojones. El título de la canción (y de esta entrada) viene a significar “Eh, ¡tirad!”. Es una canción de labor, como aquí tenemos las de siega o malla, pero de una labor muy jodida. En la Rusia zarista, regida durante siglos con un sistema feudal bajo el signo de la cruz, los hombres hacían el trabajo de las bestias, demasiado valiosas para reventarlas. No son remeros, sino Бурлаки (pronunciado “burlaki”, plural de Бурла́к). Que yo sepa, no existe un vocablo en castellano que traduzca este término ruso [ver comentario a pie de página], así que lo más breve y preciso que se me ocurre sería “animal de tiro humano”. Efectivamente, los Бурлаки no remaban (tarea completamente estéril a contracorriente en las grandes arterias fluviales rusas, el Volga, el Dnieper…). Los barcos hacían el viaje de ida arrastrados por la corriente, llevando madera, carbón o mineral a las zonas costeras. El viaje de vuelta, contracorriente, contrataban el tiro de un conjunto de hombres (o mujeres) que halaban del barco desde la orilla.

No es un método extraño, lo he encontrado descrito por ejemplo en el transporte de cargas por la red de canales franceses. Lo particular es emplear seres humanos para un trabajo que, en otras partes del mundo, era oficio de una recua de mulas o una yunta de bueyes. En la Rusia blanca, tradicional y cristiana, era más económico usar a un grupo de campesinos (мужик).

Unos pocos años más tarde (1873), Ilya Repin se inspiró en esta canción para pintar la que quizá sea su obra más famosa: Бурлаки на Волге (Burlaki en el Volga)

(clic para agrandar)

Tomó sus modelos entre los mismos burlaki y, como nota curiosa, el modelo que coloca el primero en el tiro (Водолив) era un sacerdote excomulgado cuya presencia fascinó al joven pintor.

Este bestial oficio aún era requerido en el siglo XIX, aunque la revolución industrial, con el motor de vapor, lo fue haciendo innecesario hasta que fue prohibido, en 1929, tras la revolución bolchevique. Por lo tanto, coexistió con otra revolución, la del nitrato de plata, lo cual nos permite conocer el aspecto de algunos de estos hombres:

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Y no sólo hombres se usaban como tiro.

Y si son más débiles, basta con enganchar más.

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Para finalizar con las artes, y siguiendo el tema del ámbito ruso, os propongo una película: Mandariinid (Mandarinas), del georgiano Zaza Urushadze.

Ambientada en el conflicto de Abjasia en 1992, cuando se independizaron de Georgia, y cómo unos estonios étnicos se ven atrapados… bueno, mejor la veis y me contáis si os ha gustado (está en la mulita, en VOS). Dato curioso: generalmente los personajes se comunican en ruso, la lingua franca del Cáucaso, pero al volverla a ver con una rusoparlante me dijo que cuando hablaban entre los dos personajes de la aldea no entendía nada, así que debe ser que se comunicaban en… estonio (también una lengua eslava).

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Y para despedir esta entrada, algunas fotos más de Бурлаки que he encontrado:

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FE DE RATAS: Gracias a la impresionante cultura de Juan Manuel Grijalvo, ante la cual no puedo menos que descubrirme, corrijo alguno de los datos ofrecidos: sí que existe un término castellano para referirse a los Бурлаки: sirgadores, los que halan de una sirga, por el camino de sirga, paralelo a la orilla.

Por otra parte, debería haberme molestado en comprobar que el estonio no es una lengua eslava, sino ugrofinesa (como el húngaro o el finés), de la familia de las lenguas urálicas.Por lo tanto, ni siquiera son indoeuropeas, como el ruso, el letón o el lituano…o las romances. Pido humildes disculpas por el error.

Finalmente, Juan Manuel me indica que la tracción humana también ha sido usada en los ríos y canales de China (no sé por qué no me sorprende).

23 octubre 2015

Inadaptado

Filed under: Música — Mendigo @ 23:41

Bueno, ya estoy de regreso tras unos días fulaneando por el corazón de la dulce Francia.

Retomamos el hilo con una entrada musical que me quedó pendiente. El otro día, charlando en los comentarios, salió a colación un antiguo tema de AC/DC, aún con Bon Scott en el micro y un jovencísimo Angus completamente desatado. Una verdadera posesión demoníaca, envenenado por el rock.

Cuando lo rescaté, confieso que sentí una sacudida en el estómago, como aquel que anda buscando otra cosa en los cajones de un desván y, al abrir uno, se encuentra con los juguetes de la niñez. El implacable paso del tiempo discrimina, dicta sentencia avinagrando el vinote y bendiciendo con el paso de los años el vino de categoría.

Por supuesto, lo anterior podrá gustar a unos o disgustar a otros, pero lo que es indudable es que estos chavales, como otros antes que ellos (Hendrix es el Isaac Newton de la guitarra eléctrica) eran el espolón de proa de un rompehielos nuclear que avanzaba haciendo pedazos la banquisa de lo musicalmente posible y tolerable.

Aún se prolongaba el estado de reverencial beatitud en que me había sumido el vídeo cuando se me ocurrió la comparación con la música que consumen ahora los críos. El otro día leí la noticia de un chavalín que petaba estadios, por curiosidad entré a ver de qué se trataba y…

¡Uf! Cuesta imaginarse algo más patético, coreografía de fin de curso para aderezar una cancioncilla que es a la historia de la música lo que una gominola a la del arte culinario. Pero me guste o no, es la teta de la que se están nutriendo los que cortarán el bacalao cuando yo sea un anciano encorvado, mellado. ¿Rebeldía, provocación, rabia, frenesí, éxtasis? Conceptos ausentes en las nuevas cohortes de población, lobotomizadas desde su tierna infancia por la industria del entretenimiento, cortados por el mismo patrón con las mismas tijeras sobre la misma tela. Poliéster 100%.

Si ya ahora soy un bicho raro, elemento conflictivo incluso entre los de mi generación, que han claudicado, sucumbido, aceptando la victoria final de los pijastros daosporculo, aburridos, mediocres, sumándose a sus filas ¿qué seré cuando me haga viejo, y tenga que gobernar mi maltrecho navío en la sociedad que creen los ahora adolescentes? Un viejo inadaptado, un anciano gruñón, risible y senil.

Pero mientras queden fuerzas para mantener a raya a los cachorros del justo termino medio, el agua calentita pero que no queme, los triunfadores en el mundo hipócrita, insulso y moñi que nos espera, podremos seguir disfrutando de este instrumento del diablo, que pone en peligro las almas, en palabras del entonces cardenal Ratzinger.

(nota de culturilla rockera: este fulano de ascendencia italiana fue el que popularizo en el mundo anglosajón del rock el mediterráneo gesto de los cuernos).

29 septiembre 2015

Que amor não me engana

Filed under: Música — Mendigo @ 23:37

Toda una demostración de PODER:

Si la voz se pudiera hacer materia, con la suya se podrían cortar chuletones.

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