La mirada del mendigo

4 abril 2021

¡Quién lo iba a decir!

Filed under: Economía — Nadir @ 1:51

Lo bueno de tener un blog tan longevo, es que te permite echar la vista atrás y comprobar si se verificaron algunos vaticinios que, en su momento, podían parecer aventurados.

Hace casi diez añitos que escribía a cuenta de la Sareb (el banco malo):

Charlando con Sekhmet le decía que yo me voy a borrar de las filas de la izquierda. Me voy a hacer mormón, masón o mahometano, quizá vegetariano o puede que animista. Pero no de izquierdas. No puedo soportar más la pasividad con que la izquierda española está soportando el gran robo.

Aunque ya no es cuestión de izquierdas o derechas, sino de que la sociedad española debe reaccionar ante la posibilidad de que el 0,001% de la población endose al resto la factura de la burbuja. Con el banco malo, nos van a someter a una dieta de coprófago. Es decir, nos vamos a comer toda la mierda tóxica que los bancos han ido acumulando al bajar la marea de la economía.

Entonces habré de renunciar a la ciudadanía española, con gusto, porque cada vez me da más asco. ¿Acaso hacerme islandés?

En resumen, que parece inevitable que nos comamos el banco malo. Todo el mundo parece estar de acuerdo, puesto que QUIEN CALLA, OTORGA. Está bien, pues venga aquí ese suculento plato de excrementos bancarios. Todo sea por salvar al Mollock capitalista, a cuyo beneficio nuestras miserables vidas entregamos!

Pero me surge una incómoda pregunta, que hasta ahora ningún sesudo análisis de la “sociedad de gestión de activos” (eufemismo por “contenedor público donde los bancos verterán su basura”) me ha resuelto. ¿De dónde sale la pasta?

Porque veamos, el juego consiste en que los bancos nos venden toda su mierda a precio inflado (no a precio de mercado, y eso que todos los analistas dicen que la tendencia del mercado inmobiliario es bajista, aún tiene que bajar mucho más como lo han hecho tras explotar la burbuja los mercados inmobiliarios de USA, UK o Irlanda). Nosotros nos quedamos el ladrillo, el suelo, los créditos impagables…y ellos reciben liquidez, es decir, dinerito fresco a cambio.

[…]

Europa se lo presta [el dinero] al FROB, el Estado, y es éste el que lo avala (es decir, todos nosotros con nuestros impuestos, con la riqueza generada en las próximas décadas). Si un banco se hunde y no puede devolver el dinero inyectado, las pérdidas nos las comemos nosotros. Porque a Europa hay que devolverle los 100 G€. Si cuando el banco malo empiece a desinvertir, tiene de plazo diez años, se producen pérdidas (como es más que esperable, dado el bestial stock que tenemos, el marasmo de la economía española y los precios que aún no han recorrido ni la mitad del camino para hallar el fondo), esas pérdidas nos las comeremos nosotros. Porque, de nuevo, a Europa habrá que devolverle esos 100 G€.

Por otra parte, esos 100 G€ pedidos a Europa se suman a los 600 G€ actuales para ponernos de un tirón en una deuda pública del 90% del PIB. Dejarle a Guindos el control de la deuda pública es como nombrar a Freddy Krueger director del Gregorio Marañón. Además, los intereses del dinero prestado (y no son pocos, los intereses de 100.000.000.000 €) pesarán sobre el déficit público (van a tener que recortar hasta la tiza de los colegios para compensar ese déficit).

Post scriptum: Yo opino que el banco malo dará pérdidas, especialmente si adquiere el cargamento de peras podridas, a sabiendas que están podridas, a precio de fruta lozana. Pero no importa lo que yo opine, es que como yo opinan los banqueros (que saben mucho más que yo). Porque si los bancos creyensen que de aquí a diez años los inmuebles, participaciones en constructoras, créditos fallidos…toda esa basura fuera a valer más que el precio que el gobierno piensa hacernos pagar por ella…NO LA VENDERÍAN. Se quedarían con esos pisos esperando sacar beneficios. Y si los mercados esperasen que tal cosa ocurriera, no estarían castigando salvajemente tanto los títulos como los bonos de las entidades. Pero tanto bancos como mercados (que son lo mismo) saben que toda esa basura inmobiliaria y sus derivados no vale una mierda, ni la valdrá de aquí a diez años. Por eso, porque no la quieren los inversores institucionales, es por lo que nos la vamos a comer todos los españolitos. Como el timo de las preferentes, sólo que ahora será Guindos el que firme en nombre de todos nosotros.

Nos están haciendo un irlandés (socialización de las pérdidas…).

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Y volvemos al año 2021 y leemos que…

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28 febrero 2021

Prudencia

Filed under: Economía — Nadir @ 1:27

Ya hace un porrón de años que cursé Organización Industrial, y recuerdo la chapa que daban con el Just-in-time.

Ciertamente, permite reducir la necesidad de circulante, los gastos en almacenamiento y todo eso, pero… a mí ya entonces aquello me olía a chamusquina. Pero era la modernidad, la moda en el management, y como ante todas las modas sólo queda someterse o fenecer.

Por eso me ha hecho tanta gracia la sagacidad y prudencia de los coreanos:

Hyundai bought chips when rivals didn’t; its assembly lines are still rolling

Mientras tanto, el resto de fabricantes (también la PSA de Vigo, por cierto) han tenido que parar líneas por falta de procesadores (en parte porque las foundries están a tope produciendo GPUs para minar criptomonedas, el mundo está imbécil perdido).

Así, frente al concepto de Just-in-time, ha quedado refrendado el viejo precepto de Just-in-case.

🙂

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8 febrero 2021

Ganaderos parásitos

Filed under: Ecología,Economía — Nadir @ 12:43

Yo alucino con el modelo de negocio de la ganadería extensiva, es decir, el palurdo que como no sabía hacer la O con un canuto se quedó en la aldea, y como ve que se acerca la jubilación y apenas ha cotizado, se hace con algo de ganado para ir tirando. Unas pocas vaquiñas, un grupito de ovejas y cabras que no dan ni para llamarles rebaño… Como lo hacía el abuelo, produciendo una riqueza que no da más que para la subsistencia, pero exigiendo tener un nivel de vida actual.

Su negocio es rentable sólo gracias a las subvenciones, que ya les cubren los gastos, así que lo que venden es puro beneficio (si son de razas autóctonas, doble subvención). Ya quisiera cualquier otro negocio. Los animales comen en terrenos que la gente les cede de gratis, para no perder el prado, o en monte comunal que periódicamente queman para que no se cierre (la naturaleza no se recupere y devuelva al estado original ese monte, que en estas latitudes es bosque profundo). Porque si tuvieran que arrendar las tierras de las que se aprovechan, o ya no digo comprarlas, ni de coña salían las cuentas. Y están cotizando cuatro duros para luego jubilarse con la contributiva, aportan lo mínimo y luego a cobrar.

Es decir, parasitan a la sociedad de la cual se aprovechan, pues la desproporción entre la riqueza que generan y los recursos que consumen es enorme.

Y aún quieren exigir que el campo sea seguro como un kindergarten, se creen con derecho a determinar cómo es la fisonomía de nuestro país. Hay que exterminar los lobos, porque así puedo desentenderme del ganado y pasar el día en el bar, bendito pastor eléctrico. Aquí me conviene que arda para que pasten las vaquiñas.

Y esta clase de subhumanos es cortejada, con mayor o menor éxito, por todos los partidos porque son los que ponen y quitan gobiernos. Efectivamente, un voto al Congreso en las provincias del rural vale por 4 votos emitidos en Madrid o Barcelona (la sobrerrepresentación es mucho más extrema todavía en el Senado); así que la clase política, cuyo único interés es hacerse con los resortes del Estado, tiene como prioridad mantener contento al sector más atrasado, improductivo y reaccionario de la sociedad. Una minoría de la población, la que vive en la “España vaciada”, determina la mayor parte de los escaños en el Congreso. Y se nota. En el palurdismo que reina en el debate político y la gobernanza de la res publica.

Mi propuesta: Exterminar esta clase de agricultura y ganadería improductiva, como parásitos que son. ¿Cómo? Facilísimo: retirando las subvenciones. Se debe subvencionar a sectores en estado embrionario, de alto valor añadido y valor estratégico, y con un gran crecimiento potencial. No para hacer viables actividades ineficientes e improductivas, con un modelo de producción atrasado que implica un enorme impacto en el medio natural en relación al magro producto obtenido (mucha gente no se da cuenta de la enorme extensión que exige este tipo de ganadería: un grupito de sólo diez vacas necesitan ramonear en las laderas hirsutas de todo un monte para mantenerse).

Si acaso, apóyese a la ganadería profesional, intensiva, cuyo impacto sobre el medio es mucho menor. Pero no, por ejemplo, la salvajada de soltar un grupo de ungulados domésticos a esquilmar el frágil piso montano (sólo las gramíneas, la hierba, pueden soportar que un animal las sieguen periódicamente a unos milímetros del suelo y conseguir sobrevivir).

Y sí, ya sé que todo esto suena extraño después de lo que se escucha a los ecologilipollas, abducidos por el fetiche del Homo ruralis, que vive en comunión y simbiosis con la naturaleza. Una falacia más para consumo de urbanitas que no tienen ni idea de lo que se cuece en el rural, más que por lo que vieron de niños en los dibujos de Heidi.

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27 noviembre 2020

Middle income trap

Filed under: Economía — Nadir @ 21:36

Entrada cortita para describir un concepto económico que acaso os resulte interesante.

La middle income trap es un fenómeno económico que explica el estancamiento en el desarrollo de un país que previamente crecía a buen ritmo. La causa es que su modelo económico cae en una tierra de nadie: los salarios ya son demasiado altos para competir en sectores de bajo valor añadido, pero no llega a poder competir en ámbitos que requieran tecnologías avanzadas con las economías más desarrolladas.

Las consecuencias son una atonía económica persistente y un debilitado mercado laboral (desempleo), que durará hasta que localice nuevos sectores en los cuales poder competir y desarrollarse o, de no encontrarlos, la progresiva ralentización de la economía y erosión de los salarios lo devuelvan de nuevo al punto de partida y recupere competitividad respecto a las economías basadas en actividades intensivas en mano de obra barata.

Me parecía interesante comentarlo, por si se os viene a la cabeza algún Estado ni-ni, que no acaba de encontrar su sitio en el mundo y sin saber qué le puede aportar a éste, pero teniendo muy claro que quiere coche, móvil, ropa wapa, buena sanidad… y resto de artículos y servicios que se dan por hecho en una sociedad desarrollada.

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P.E. : Cuán mejor nos iría si, en vez del gallinero habitual, pudiéramos establecer un debate adulto, sobre temas relevantes, en términos de corrección y rigor. Luego miro en derredor y no puedo menos que llegar a la conclusión habitual de este espacio: todo pueblo tiene no menos de lo que merece.

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13 octubre 2020

Relaciones comerciales con Turquía

Filed under: Economía — Nadir @ 23:13

Ya hemos hablado en este espacio de la inoportunidad estratégica, por decir algo, de conceder y mantener la unión aduanera con Turquía, toda vez que ha ido deslizándose de la mano de Cerdoğan hacia el belicismo expansionista de carácter integrista. La última jugada es enviar a yihadistas (aquellos que la prensa trató por convencernos que eran “moderados”) veteranos de la guerra de Siria a luchar en los frentes libio y armenio. Follacabras sin fronteras.

En primer lugar, ya es extraño que se establezca un tratado de unión aduanera con un país que no es europeo (salvo parte de la Tracia, la provincia que Turquía tiene al otro lado del Bósforo). Esta condición ni siquiera la disfrutan países vecinos como Suiza o Noruega, y ya le gustaría a Boris firmar algo así para su isla.

En segundo lugar, incluso tratados comerciales menos extensivos (como el que se firmó con Japón) suelen darse entre Estados o zonas económicas con un nivel de desarrollo económico y social parejo, para no introducir desequilibrios. Por ejemplo, sería incongruente negociar un tratado de libre comercio entre países con regulaciones ambientales muy diferentes, pues el que tuviera una normativa más laxa obtendría una ventaja competitiva espúrea.

¿Por qué entonces se otorgó ese favor de la unión aduanera a Turquía, único Estado que la disfruta sin ser un país miembro de la UE (además de Mónaco y San Marino)? En parte para ayudar a Turquía a desarrollarse, en mayor parte porque abría un enorme mercado a las exportaciones europeas. Además de permitir a empresas europeas deslocalizar su producción a un territorio con una mano de obra mínima, lo cual a su vez deprimía la mano de obra europea con la que tenía que competir.

Pero aquí viene el motivo de esta entrada: esa razón ya ha terminado. En buena parte debido a la debilidad de la lira turca, que lleva años depreciándose frente al euro (y resto de divisas fuertes), las exportaciones desde la UE se han reducido, mientras que la mayor competitividad de la producción turca consecuencia también de unos costes salariales jibarizados por dicha depreciación de la lira han permitido que las importaciones desde Turquía a la UE hayan seguido creciendo hasta dar la vuelta a la balanza comercial.

Así pues. ¿Qué beneficio obtenemos de seguir manteniendo una unión aduanera con un Estado que entra en confrontación directa con los intereses europeos una y otra vez? Estamos alimentando a la bestia, y con nuestra propia carne. Porque por poner un ejemplo, cada automóvil que se fabrica en Turquía y entra en la UE sin aduanas ni aranceles es un coche menos producido en fábricas de la UE. Una unión aduanera no sólo implica que Turquía exporta a la UE bienes y servicios, sino que también exporta devaluación salarial y menoscabo del resto de condiciones laborales, con las que hay que competir sin la salvaguarda de aranceles que nivelen el terreno de juego.

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