La mirada del mendigo

25 julio 2015

El totem

Filed under: política — Mendigo @ 14:46

Como iconoclasta de pro, vamos a seguir lanzando piedras a los ídolos que las sociedades van creando para ocupar el vacío que deja su ignorancia y el esbozo de la conciencia de la insignificancia de su existencia en el conjunto del Universo. Hoy, el Dios que nos servirá de diana para los cantazos es la Patria, y su religión, el nacionalismo de corte patriótico.

En especial, encuentro muy divertido el nacionalismo de los nuevos Estados. Si viviendo en uno de los Estados más longevos aún existentes, insisto continuamente en la inexistencia de España como país (porque no existe cosa tal como “cultura española”, con un conjunto de características comunes y propias, que las distingan de su entorno) ¿qué no he de pensar de Estados con la pretensión de ser naciones (identificar la división administrativa con una entidad etnológica), a pesar de contar sólo con una par de siglos de existencia, o incluso menos?

Efectivamente, las culturas se crean a fuego lento, con el concurso de los siglos, en los fogones y las ruecas, en las eras y las majadas; no en los pasillos de un palacio, por decreto-ley. En los despachos de las cancillerías se conciertan matrimonios de conveniencia entre casas nobles y se ultiman los preparativos para la siguiente guerra. Así es como se crean y modifican los Estados, ente del ámbito administrativo, basados en el derecho de propiedad dinástico, de una familia noble sobre las almas bajo su soberanía. De hecho, aún hoy, se sigue empleando ese lenguaje patrimonialista al hablar de territorios; por ejemplo, el Sahara occidental pertenece a Marruecos, dando por bueno implícitamente el derecho de conquista y heredanza, como a mí me pueden pertenecer mis pantalones. Aún casi nadie emplea el concepto moderno y democrático, por el cual los ciudadanos de un territorio escogen libremente dotarse de aquellas leyes e instituciones para autogobernarse y permitir la convivencia. Es decir, el Sahara Occidental pertenece a los saharauis, que habrán de decidir qué forma deberá tener su Estado y sus relaciones con el vecino marroquí o la antigua metrópoli. El derecho de conquista no es más que la institucionalización del robo a mano armada, así como el derecho dinástico es un robo con mano enguantada. La tierra es de quien la habita y la trabaja, y las comunidades deben ser libres de autoorganizarse como mejor les plazca.

A diferencia de los Estados, para las culturas que informan los pueblos, las naciones, no basta el ordeno y mando, se necesita del concurso de la lumbre del tiempo sobre el crisol de la ideas. Con la coacción puedes incluso conseguir, tras generaciones, que un pueblo abandone su cultura para vestir el uniforme del poder (el jacobinismo galo es el maestro, y España un alumno aventajado), aunque seguramente no será de la talla y hechuras del pueblo aculturizado. Desde el poder de los despachos y las charreteras se puede destruir, pero no dar a luz una cultura. Puedes imponer el uso del idioma y religión de la corte a los súbditos, al menos en su relación con los tentáculos del poder, pero no crear una cultura que lleve el nombre del Estado.

Particularizando con España: lo digo y lo repito, no existe una cultura propia del Estado español, sino la adición de tradiciones culturales de orígenes muy diversos, con ningún rasgo común que permita definir una “supracultura española” que, a su vez, sea diferente de cualquier otra cultura europea (si reducimos las condiciones para crear ese superconjunto que englobe las tradiciones culturales españolas, también cabrían la portuguesa, la bretona, la piamontesa o la gascona).

Y sin cultura española, no existe pueblo español, pues un pueblo es una sociedad que comparte una determinada cultura. Entre los ciudadanos españoles no se comparte una cultura en concreto, sino que existen varias. Por lo tanto, tampoco existe nada llamado nación española, ni procede nombrar a España entre los países (es un Estado, sin duda, un ente administrativo, pero no un país o ente sociológico).

Es sencillo: en sociología o en etnología, no es útil el constructo “España”. No significa nada, no aporta características propias. Galicia, Castilla, Andalucía…sí. Por eso son países, porque cuentan con una cultura propia y común a todos los individuos. La cuestión es que si nos movemos en el terreno de las culturas, inaprensibles, con una definición escurridiza, erudita y sujeta a controversia, es difícil con esa materia etérea, incorpórea de las ideas dar forma a un ídolo que movilice a las masas y permita reclutar levas ahorrando en la soldada.

Y es que las culturas son permeables, de límites difusos, siempre sujetas al intercambio y mestizaje con las culturas vecinas, creando zonas de transición (por ejemplo, los dialectos naviego, berciano o sanabrés entre los bloques culturales asturleonés y galaicoportugués, o las variantes del asturleonés en una y otra vertiente de la cordillera). Por otra parte, los rasgos culturales se van difuminando, pues gracias al progreso de las telecomunicaciones cada vez más somos ciudadanos de una aldea global (un adolescente madrileño es igual de gilipollas, esto es, insoportable de la misma manera, que otro berlinés o parisino). Lo cual sin duda tiene sus aspectos positivos, aunque a mí esa homogeneización me produce tristeza, pues me deleito con la diversidad (de especies naturales, pero también de costumbres y acentos).

La cuestión es que, con el objeto de movilizar ejércitos, es mucho más sencillo crear un Dios de contornos bien definidos, fácilmente representable por una serie de signos como un himno o una bandera. Que el ídolo esté hueco no le importa a nadie, lo importante es tener un fetiche al cual adorar. Hasta aquí, España, un paso más allá, Portugal. Yo, Tarzán; tú, Jane. Este discurso estúpido en grado sumo, pero fácilmente asimilable para los analfabetos que deben formar y desfilar al paso (principio de la vulgarización de Göbbels).

Bien, pues negando la existencia de uno de los Estados más viejos del mundo, como España (así como de Francia, del Reino Unido, Bélgica…) ¿qué puedo opinar de esos nuevos Estados que surgieron tras la independencia de antiguas provincias ultramarinas de los imperios coloniales?

Pienso en los Estados de América, emancipados de la tutela y yugo ibéricos (para caer en el de sus élites y las del Uncle Sam). Pero aún más llamativo son los Estados de África, o Medio Oriente.

¿Qué cojones es Iraq? Una antigua colonia inglesa, sin ningún rasgo étnico que permitiese tirar la raya de la frontera 100 kilómetros más allá o acá, sin una historia común que compartir. ¿Qué demonios es Libia, que coño bendito es Senegal, o Níger, o Ruanda?

Precisamente, el diseño torpe de las fronteras de Ruanda y Burundi, tirando meridianas y paralelas en un mapa sin atender a la compleja distribución étnica (todos son igual de negros, luego todos son lo mismo) de esos territorios, fue la causa última pasados los años de los enfrentamientos tribales entre utus y tutsis, pastores y agricultores, agua y aceite, que habían quedado repartidos en ambos Estados. Lo mismo que juntar la Tripolitania con la Cirenaica para formar un engendro llamado Libia, en consentir que Marruecos absorbiese a los rifeños o a los saharauis, o un Iraq dividido en dos grandes grupos étnicos, kurdos y árabes, y éstos a su vez en dos comunidades religiosas, shiís y sunís.

Lo divertido de todo esta historia, y que aclara mucho el asunto sobre la necesidad que tiene el ser humano de construirse referencias para ubicarse en el mundo, es que estos nuevos Estados artificialmente creados consiguen desarrollar un nacionalismo propio. Lo cual es especialmente absurdo, porque no sólo su objeto, su patria, es una creación europea; es que la misma idea de nacionalismo es también un invento europeo. Y, a nuestra semejanza, se cuadran y emocionan con un trapo de colores de proporciones europeas e interpretan un himno, en vez de reflejar su tradición musical, imita la europea. Un ejemplo muy característico, el himno brasileño, ridículo chimchimpún que tiene que ver con la cultura brasileña lo que un par de manoplas (y con todo, es mucho mejor que la mamarrachada del himno gallego, por otra parte muy propia de un pueblo de acomplejados).

Incluso en países que aún conservan un fuerte sustrato indígena, con venerables tradiciones culturales como la quechua, la guaraní, la aymara…se abandonan estas raíces para definir a un pueblo y se respeta la división que un grupo de españoles creó para mejor domeñarlos y gobernarlos, sin atender a las divisiones étnicas que había mucho antes de que los blanquitos llegaran y contaminaran el Nuevo Mundo. ¿Qué cojones es Bolivia? ¿Perú? ¿Venezuela?

Y, para mayor absurdo, usan la creación de los europeos como seña de identidad (pero también de pérdida de identidad, al no tener una cultura común) para enfrentarse a ellos! El nacionalismo de los angoleños por una división administrativa impuesta por los colonizadores portugueses, uniendo a tribus cada una de su padre y de su madre, en su lucha anticolonialista.

¿No es deliciosamente estúpido, ridículo el ser humano? Si sostengo que España no existe (como grupo social con características étnicas diferenciadas, es decir, como país, evidentemente sí como entidad administrativa, esto es, como Estado), y me dan arcadas cuando veo un pelotón de garrulos rendir reverencia a un trapo que representa sólo una construcción arbitraria, como arbitraria es la suerte en la guerra que determinaron las posesiones de un linaje; y sus fronteras, que es una realidad contigente, una pura construcción social como todos los Dioses habidos y por haber, el dinero, el pudor…sin ningún reflejo en la realidad material, sin ningún soporte social que la justifique (ya que no fue construida de forma democrática, preguntando a los pueblos si deseaban ser dominados por uno u otro señor, o por ninguno, ser asociados a uno u otro pedazo de tierra).

¿Qué puedo entonces pensar cuando veo a la soldadesca de estos nuevos Estados, porque un siglo, dos o tres no es nada en términos históricos, emocionándose ante un trapo con un esquema de colores escogido entre los que iban quedando libres, y que no significa radicalmente NADA? Si España no existe, como ente sociológico, la inmensa mayoría de Estados del mundo son una completa aberración etnográfica, dando por buenas las fronteras coloniales, alteradas aquí y allá por las armas o los acuerdos entre las potencias coloniales para repartirse la tarta, sin insistimos ninguna homogeneidad cultural que aconseje trazar por ahí la raya.

Emocionarse ante una división administrativa (como una comunidad de vecinos, polígono de una concentración parcelaria, ayuntamiento, o provincia) es ridículo, pero es evidente la necesidad que tiene el gregario mono pelado que somos de sentirse partícipe de algo más grande, como reflejo de su propia futilidad.

Cuando veo esa exaltación patriótica hacia esos Estados recién salidos del cascarón, me imagino a un grupo de indígenas adorando un totem de burdo plástico, aún con la etiqueta con el código de barras, que les han traído los exploradores europeos para tenerlos ocupados. Y, en cuanto se dan la vuelta, postrándose ante su nuevo Dios, le piden al ídolo de plástico que les ayude a expulsar a los blanquitos, e incluso esta adoración les da ánimos para hacerlo.

Realmente, el ser humano, es ridículo, patético. Milenios de civilización y seguimos siendo poco más que unos simios muy mañosos gracias a nuestro pulgar oponible.

¡VIVA HONDURAS!

11 julio 2015

Morreu o vello II

Filed under: fotos — Mendigo @ 19:29

Ás veces, atopamos casas nas que, trala morte do seu último dono, o tempo e as intimidades do cotián quedan momificados nun sartego de po e teas de araña.

Parecíame interesante subilas para amosar como vivían non vai tantos anos, a sinxela comodidade como moita xente segue a vivir hoxe en día, en contraste cos pailáns que teñen que cambiar de cociña cada X anos, que a que temos xa se ve vella. E qué van a dicir as nosas amizades…

As fotos son unha merda, saqueinas co móbil pois non tiñamos outra cousa. Ainda así, penso que paga a pena compartilas.

O certo é que, en poucos anos, cambiamos moito. Non sempre a mellor. Eu non acabo de afacerme a estar rodeado de pringaos e papahostias co seu polo de marca e o seu aifon pegado da orella; a roupa sempre limpiña e ben conxuntada veste un fol de envexa e cobiza, que é o medio natural destes organismos, no que viven e do que se alimentan. Gustábame máis a xente de antes: non eran máis intelixentes, tampouco menos, cós de agora ¡pero a lo menos botábanlle collóns á vida! Ou ovarios, que se me da noxo o modelo de home moderno, mellor nin falar do arquetipo de mona afectada, hiperbólicamente inútil, que debe adoptar toda muller antes de chegar ós trinta, para ser alguén na sociedade. ¿Sabes?

No baremo de pijería dun rapaz de barrio coma min, o de calquera fulano ou fulana de vila de hoxe en día rompe a escala. Alguén que vistise e se comportara de xeito tan pretencioso e amanerado como é corrente hoxe en día, tiña asegurada un caldeiro de hostias por pijastro y tontolhaba. Agora, ser un pailán é lei, e pobre do que non estea ó tanto da moda, do trendy e do máis cool.

O certo é que a un labrego analfabeto, pódolle ter respeito. A un merdán de agora co seu tituliño de Trepa Lambecús pola universidade do Santo Prepucio, máis iñorante que unha alpargata e máis fatuo cos galóns dun xeneral, só sinto desprezo. Farían falla cen da súa clase para facer un home. E varios centos de monitas, para valer o que unha muller.

7 julio 2015

Jesus and Mo

Filed under: religión — Mendigo @ 14:34

Volvemos a un tema que me encanta, la religiones, magufadas, supercherías y supersticiones varias.

He descubierto la tira de un viñetista que espero os guste: Jesus and Mo.

Por ejemplo, éste me ha parecido muy curioso:

Traducción:
Mahoma: [Mientras lee la Biblia] No comprendo la posición antiabotista de los cristianos. En Éxodo 21:22 dice claramente que si un hombre causa a una mujer un aborto, él será multado; no ejecutado, que es el castigo bíblico para el asesinato.
Jesús: Vale, pero sigue siendo acabar con una vida.
Mahoma: No, si se usa la definición bíblica de vida, la cual es aliento, como cuando Dios sopló vida en Adán en Génesis 2:7.
Los embriones no respiran. Así pues la vida debería comenzar en el nacimiento, no con la concepción. Después de todo los cristianos son “nacidos de nuevo” no “concebidos de nuevo”.
Jesús: [Mientras lee la revista “El Bibliolatra”] Vale, de acuerdo. Admito que el movimiento antiabortista no tiene nada que ver con la Biblia.
Al final, se trata de mantener a la mujer bajo control.
Mahoma: Ahora es cuando empiezo a entenderlo.

Y las citas bíblicas mencionadas:

Éxodo 21:22-23
21:22 Si algunos riñeren, e hirieren a mujer embarazada, y ésta abortare, pero sin haber muerte, serán penados conforme a lo que les impusiere el marido de la mujer y juzgaren los jueces. 21:23 Mas si hubiere muerte, entonces pagarás vida por vida.

Génesis 2:7
2:7 Entonces Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

Vía.

Y, ya puestos, me sirvo del índice de esa misma página para sugerir algunas otras viñetas.

Ape, not monkey

+

Calamities of nature

(con ésta me he despollado largo rato)

+

FreeThunk

Tiene varias series, pero las andanzas del pequeño ateo son las más chulas.

+

Flea Snobbery

De éste me han gustado un montón. Os pongo unas cuantas:

JOAS JOAS JOAS JOAS JOAS JOAS

Y el último y, quizá, el mejor. La religión es como el tabaco, crea una necesidad que no existía y que necesita de la misma sustancia que la crea para ser satisfecha.

+

Pictoral Theology

+

The atheist pig

+

[Entrada programada]

4 julio 2015

BDS

Filed under: Palestina — Mendigo @ 0:45

Desde la década de los sesenta, la Sudáfrica afrikaner sufrió un aislamiento internacional de carácter político, económico y cultural que terminó por forzar, junto con la oposición interna, el fin de la política supremacista del Apartheid, en 1994.

En 1991, una coalición encabezada por EEUU invadió Iraq en respuesta a la invasión del Estado vecino de Kuwait por tropas iraquíes.

En 1995, la OTAN inició una campaña de bombardeos contra Serbia, en respuesta a la limpieza étnica que el ejército serbio estaba llevando a cabo en Bosnia.

Con estos antecedentes…¿ómo se puede justificar la inacción de la comunidad internacional ante un Estado que discrimina a sus ciudadanos según sea su origen árabe o judío, impidiendo por ejemplo a estos últimos acceder a vivienda en propiedad y demoliendo sus barrios en Jerusalén Este? ¿Cómo se puede tolerar la invasión del territorio vecino, su anexión, y la consiguiente limpieza étnica para sustituir a la población local por colonos judíos?

El Estado de Israel ha transgredido, él sólo, los principios de legalidad y legitimidad universal con que nos dotamos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Carta de las Naciones Unidas que provocaron dos intervenciones militares y una política aislamiento internacional de un régimen infame.

¿Cómo es posible que siga teniendo carta blanca para hacer lo que en cualquier otro Estado sería inadmisible? El sentimiento de culpa europeo por los horrores del Holocausto tiene un límite. Haciendo un paralelismo, muy al caso ¿justificaría la condición de víctima del terrorismo que sorprendiesen a Irene Villa dando una paliza a una vieja en un parque? Ah! Que es una víctima del terrorismo, nada, nada, puede usted seguir atizándole. Incluso, le prestamos nuestra porra. Es evidente que no, que la condición de víctima no es un salvoconducto para cometer cualquier tipo de crimen con impunidad. ¿Qué culpa tiene la pobre vieja? Pues lo mismo ¿qué culpa tienen los palestinos del antisemitismo cultivado durante siglos por los cristianos europeos? (que no sólo es Alemania en el s.XX, pues la historia Europea está salpica de pogromos en Polonia, Rusia, la Santa Inquisición en España…).

¿Cómo se explica ese doble rasero? ¿Por los horrores de la shoah? NO. Por la potencia económica de individuos acaudalados en EEUU que, además de posiciones importantes en la industria de la comunicación y el cine, condicionan las primarias de ese bipartidismo perfecto, y luego financian la recta final del candidato a la Casa Blanca. Sin el apoyo de esos sionistas ultrarricos, algunos tan siniestros como el tan conocido por estos lares Sheldon Adelson y su Eurovegas, y mucho menos contra su parecer, es imposible sentarse en el despacho oval.

Es esta clase de gente la que mantiene y financia esa herida abierta en el corazón de Oriente Medio (que envenena el tablero internacional con su injusticia, sirviendo de abono para el avance del integrismo islámico) arrogándose la representación de una comunidad judía que dista mucho de ser homogénea (Noam Chomsky es judío, por señalar el más destacado de los ejemplos de judíos no sionistas).

¿Cuál es la solución? La solución que promueve occidente es que los palestinos abandonen cualquier reclamación sobre su tierra y se resignen. El palestino que acepte la entrega de la tierra de sus padres sin luchar es un ser indigno, como lo sería yo si no luchara por mi tierra contra el que me la arrebata.

Pero ¿cómo forzar entonces a Israel a devolver los territorios ocupados y volver a las fronteras de 1947, y contentarse con la parte de Palestina, la mejor porción, que muy generosamente (todo el mundo es generoso ofreciendo lo que no es suyo) les fue concendida? El desequilibrio entre ambas fuerzas es abrumador, y se acrecienta a medida que pasa el tiempo.

La gente bienpensante pone en la misma balanza las acciones violentas de las milicias palestinas y el Tsahal. Todos causan muertos, unos más que otros por la abrumadora superioridad técnica de éste, pero ¿son comparables? Los palestinos tiene no sólo el derecho, sino la obligación moral de luchar por su tierra. Los israelíes también tienen derecho, a replegarse a las fronteras acordadas, indemnizar a las familias desplazadas por esa tierra que se les concedió y, a partir de esa posición de legitimidad, reclamar la seguridad de sus fronteras y una paz permanente. Pero no habrá paz, no puede haberla, mientras pretendan trazar unilateralmente las fronteras sobre suelo palestino, convirtiendo en legalidad una política militar de hechos consumados: ocupación-limpieza étnica-construcción de colonias-ocupación-…

Ahora bien, aquellos a los que nos repugna la violencia, tenemos en nuestra mano evitar que se convierta en la única salida del pueblo palestino para defender su tierra del ejército invasor. Se trata de desarrollar el programa conocido como BDS: Boicot, Desinversiones y Sanciones.

– Boicot: rechazando los productos de empresas israelíes o fabricados en Israel o en los territorios ocupados, o pidiendo la no participación de representantes españoles en foros políticos, económicos o culturales.
– Desinversiones: reclamando a las empresas transnacionales que no localicen su producción o establezcan departamentos o filiales en Israel o en los territorios ocupados.
– Sanciones internacionales: exigiendo a los representantes públicos que cese la colaboración tácita con la ocupación que mantienen, y respondan a las conculcaciones de Derechos Humanos del estado sionista con sanciones (de orden similar a las que han pesado sobre Irán, Iraq, Corea del Norte o, sin ir más lejos, el bloqueo sobre la isla de Cuba).

Se trata de establecer un cinturón sanitario en torno al Estado de Israel, como se hizo durante años con el régimen racista sudafricano, aislándolo política, económica y culturalmente hasta forzarlo a comportarse con arreglo a la legislación internacional y los principios morales universales: devolviendo lo robado e indemnizando a las víctimas. Entonces, y sólo entonces, podremos hablar verdaderamente de PAZ, que se construye sobre la justicia, no sobre la posición de fuerza que da disponer de un ejército moderno (para armarlo, se dedican buena parte del presupuesto de “Ayuda Internacional” usamericano).

Si logramos que se generalice este cordón sanitario, podemos estrangular la economía israelí a forzar a Israel a retirarse de los territorios ocupados, y hacerlo de forma incruenta, dando una solución civilizada a uno de los conflictos más enquistados del planeta, que lo está emponzoñando. Si no lo hacemos, estamos forzando a los palestinos a cometer toda clase de crímenes desesperados, tan repugnantes como inútiles, pues no les queda otro camino que la violencia o la rendición. En nuestra mano está dar a este semillero de odio una solución pacífica, justa y definitiva.

En inglés: BDS Movement
En castellano, catalá, euskara: Boicot Israel.
En francés: BDS France
En alemán: BDS Kampagne

2 julio 2015

Cada sociedad tiene lo que se merece (también los griegos)

Filed under: internacional — Mendigo @ 23:43

A largo plazo, y por injusto que sea para aquellos individuos que tienen dos dedos de frente, pero que se ven arrastrados por las decisiones de los cretinos de sus conciudadanos, se acaba cumpliendo esta máxima. Por supuesto, existen condiciones de partida (aunque retrotrayéndonos en el tiempo, el origen de todas las civilizaciones es el mismo), existen diferencias naturales, climáticas, políticas que favorezcan a unas sociedades sobre otras en el corto o medio plazo…pero a la postre una sociedad avanzada consigue superar las dificultades que se le ofrecen y progresar, mientras que otra donde campa la ignorancia, la superstición, el autoritarismo o la corrupción termina quedando descolgada y sufriendo pobreza.

Esto no implica determinismo alguno, y la historia nos muestra cómo sociedades pobres y atrasadas consiguen en otro capítulo de la historia auparse a la supremacía de su región para luego volver a caer. Por lo que sea, hay momentos históricos en el que las energías de un pueblo son orientadas para fluir de forma creativa y constructiva, mientras que en otro momento histórico desencadenan la destrucción, la involución y la barbarie.

Estos días, como es natural, se habla mucho sobre Grecia. Y como si fuera un derby, la gente adopta su propio equipo, léase:
a) griegos gandules y aprovechados
b) pobres griegos aplastados por la malvada Merkel

¡Ay! Supongo que el simplismo es la economía del intelecto, para dedicarlo a mejores tareas que el análisis político.

Curiosamente, uno de los análisis más equilibrados, neutros, objetivos que he leído de la cuestión griega (y he leído unos cuantos de todos los colores, la mayoría muy sesudos y todos arrimando el ascua a su sardina) no es un artículo sino…una animación muy cortita. Tipo Españistán:

Y, de regalo, otra que ya tiene unos años, pero sigue siendo plenamente válida para explicar la trampa de deuda y austeridad en la que se han metido los griegos:

Permitidme una obviedad: el principal problema de Grecia no es la deuda, ni la Troika, ni la austeridad. El pecado original de Grecia es que es un país pobre, que lo era, y que lo disimuló cargándose de deuda durante un tiempo en que jugaron a ser nuevos ricos (¿a qué os suena?) mientras todo el mundo estaba muy satisfecho con la gestión de la clase política…hasta que la crisis financiera pinchó la burbuja griega. Esa deuda no se empleó para aumentar la productividad, y pasada la ola ahora viene la resaca, igual que ejemplifiqué para España hace ya un tiempo. La deuda mal empleada no obra milagros, y si eras pobre antes de asumirla, luego lo eres mucho más.

Eso no quita que sea totalmente cierto que la austeridad sólo ha contribuido a destrozar aún más la economía griega, pues tras cinco años de austeridad y dos quitas, hoy Grecia es aún más incapaz de hacer frente a su deuda que cuando se empezó el tratamiento sádico con electrodos. Pero también es absolutamente cierto que el Estado griego era inviable sin cambios radicales que guillotinasen el clientelismo, la ineficacia y la corrupción (empezando por la Iglesia Ortodoxa Griega, que tiene un emporio entre bienes raíces y participaciones empresariales en distintos sectores, a cubierto de la Hacienda griega). Podríamos resumir que Grecia ha pasado por el problema español, pero en un grado superior.

Y, por supuesto, eso no quita ni un ápice para que el “rescate” haya sido un bandidaje de unos hijos de puta que, para salvar los balances de la banca alemana y francesa, han puesto a las instituciones públicas en su lugar (socialización de las pérdidas, again). Por cierto, en esta ocasión sí que me funcionó perfectamente la bola de cristal, piensa mal y acertarás: esta entrada es del verano del 2011.

Igualmente, es cierto que el euro ha dejado fuera de juego a la industria nacional, y uno se plantea si no deja de ser una herramienta de la industria alemana para laminar a la competencia. Pero claro, también está el reverso ¿por qué nuestras economías no pueden ser tan eficientes como la alemana? Hemos tenido una oportunidad tremenda de ponernos a su altura en la época de las vacas gordas, y la hemos dejado escapar invirtiendo en sectores poco productivos (el ladrillo).

Gracias al provinciano estafermo acomplejado por ser el único que necesita pinganillos en las reuniones de la UE (¿y estas son las ventajas de votar a políticos “profesionales”? cualquier veinteañero español universitario está más preparado para asumir el gobierno que este cobarde intelectual), hemos pasado de tener una exposición testimonial y, en todo caso, privada, a jugarnos 40,7 G€ públicos (otro Bankia, para entendernos) si la banca griega colapsa (¿no lo está ya?) y los griegos deciden hacer un simpa en toda regla (que es exactamente lo que deberían hacer, ya puestos de hacer default, lo haces a lo grande, porque con otro haircut sólo conseguirán encontrarse dentro de un año en la misma situación que ahora). Y luego, todo el día baboseando el trapo de colores en que se envuelven. Su incompetencia en la defensa de los intereses españoles la vamos a pagar muy cara en este asunto.

La respuesta definitiva a esa crisis no es pedir otro rescate, que es como darle más cuerda al ahorcado, sino dejar de ser pobre que es, a fin de cuentas, la raíz de todos los males; del déficit público disparado, del desempleo, de ser intervenido el país por la hórrida y criminal Troika…

La main de celui qui donne est toujours au dessus de celle qui reçoit
Napoleon Bonaparte

¿Y por qué Grecia era y sigue siendo un país pobre? Pues la respuesta la sabe hasta el prócer don Pero Grullo, pero parece que pasa desapercibida en Bruselas (y algún que otro gafapasta que agita ahora la bandera griega). Grecia es pobre porque no genera suficiente riqueza. Al menos, para mantener el nivel de vida al que, gracias a la ficción de la deuda, se habían acostumbrado. Si tu economía no es más eficiente que la de un país en vías de desarrollo, no puedes aspirar a largo plazo más que a una sanidad, una educación, un sistema público de pensiones de país en desarrollo. Y la deuda, sólo puede retrasar el momento en el que debas reconocer tu situación, empeorada por el pago de sus réditos.

¿Resignarse a la pobreza? Sólo si no tienes altura de espíritu para aspirar a nada mejor. Ahora bien, por supuesto que también pesan las circunstancias materiales, y con esa losa de deuda es imposible vivir más que para arrancarte la piel trabajando para devolverla, mientras ves que por mucho que trabajes, ésta sigue creciendo (el interés compuesto, y la función exponencial que subyace en él, es la fuerza más poderosa del universo; parece inofensiva, pero una vez desbocada es imparable, llevándose civilizaciones por delante). Por eso considero que Grecia debería salir del euro, y hacerlo a lo grande, con un corte de manga en forma de default y flirtear con rusos, chinos y quien pueda apadrinar su reconversión de país obtuso, desigual y corrupto a país civilizado y dinámico.

Y de todo lo anterior, haríamos muy bien en tomar lección y aplicarnos el cuento, porque el virus es el mismo, si bien cursamos la enfermedad del garrulismo con síntomas menos leves.

Hasta aquí, la parte introductoria :P. Ahora voy con el tema del que quería tratar :D

Hace sólo unas entradas he criticado la estupidez radical del gasto español en armas de guerra (eufemísticamente llamado “inversión en defensa” a pesar de tratarse de armas ofensivas), despilfarro en marcianadas (de 8 a 15 G€, según tomes en cuenta las partidas que el mundo castrense tiene repartidas a lo largo y ancho de los PGE) que limita nuestro desempeño en otras áreas cruciales para salir de la crisis como la educación o la investigación.

Pues bien, si critico la estulticia española a la hora de identificar prioridades, me quedo sin palabras ante la exhibición griega de garrulismo primario, cual chimpancé blandiendo un palo amenazante.

Veréis a qué me refiero a continuación, aún habiendo tratado hace poco de la fiebre militarista griega, me he vuelto a sorprender por sus dimensiones, al compararlas con otros países.

Voy a poner en relación a tres países de la misma región, Europa; los tres miembros de la UE, de la OTAN y de la Eurozona (by the moment). Uno, la locomotora alemana. El otro, un Estado de medio pelo como España. Y, por último, la desahuciada Grecia. Tomo datos de la Wikipedia inglesa.

POBLACIÓN x1E6
Alemania: 80,7
España: 46,5
Grecia: 10,8

PIB $x1E12
Alemania: 3,4
España: 1,4
Grecia: 0,2

Vemos que España, en relación a Grecia, es x4,5 en población y x7 en riqueza. En el caso de Alemania, casi x8 de población y x17 en riqueza.

Ahora vamos a comparar la potencia económica y demográfica, con algunos datos de sus fuerzas armadas:

EFECTIVOS x1E3
Alemania: 298
España: 152
Grecia: 154

PRESUPUESTO € x1E6
Alemania: 30.600
España: 10.500
Grecia: 4.956

AVIONES DE COMBATE
Alemania: 109 Eurofighter + 87 Tornado
España: 86 F-18 + 43 Eurofighter + 13 Harrier II
Grecia: 155 F-16 + 43 Mirage

FRAGATAS
Alemania: 3 F-124 + 4 F-123 + 5 F-122
España: 5 F-100 + 6 F-80
Grecia: 4 MEKO + 9 F-450

SUBMARINOS
Alemania: 5 Type 212
España: 3 S-70
Grecia: 6 Type 214 + 7 Type 209

CARROS DE COMBATE
Alemania: 232 Leopard II
España: 327 Leopard II
Grecia: 353 Leopard II + 501 Leopard I + 390 M48 + 312 M60 + ¿400 M1A1 Abrams?

Estos griegos están enfermos. Tout simplement.

Y este militarismo ha contado con amplio respaldo político y social a lo largo de varias legislaturas. El más radical, Syriza, con el Estado cayéndose a pedazos, lo más que ha llegado es a proponer un recorte del 4% en el presupuesto militar (todo un progreso, cuando los anteriores ejecutivos asumieron recortar un 48% las pensiones sin tocar el presupuesto militar).

No es un 4%; para adaptar el ejército griego a lo que se puede permitir por su población y riqueza, habría que licenciar al 90% de equipos y efectivos. Las armas no generan crecimiento (al menos para el país que las compra, sí para el que las produce y vende), los tanques y avioncitos no se pueden comer.

Y no, el asunto de Chipre no justifica esa profusión de armas. Las posibilidades de agresión de Turquía, otro país de la OTAN, son prácticamente nulas ¿por qué o para qué iba a hacer semejante estupidez?. De hecho, conviene recordar que fue el gobierno fascista griego el que, en 1974, inició el movimiento militar que rompió el status quo y terminó con la partición de la isla (que, por cierto, NO pertenece al Estado griego, sino que es un Estado independiente). El tema de Chipre se podría haber solucionado con un poco de materia gris y diplomacia, reconociendo la realidad multicultural de la isla (tras el conflicto, muy reducida tras el intercambio de poblaciones, ahora están los griegos a un lado y los turcos del otro) y dándole una solución satisfactoria para ambas partes y, por lo tanto, permanente. Pero cuando falta materia gris y sobra testiculina, lo que podría haber solucionado una serie de embajadas diplomáticas, englobando el asunto chipriota en un tratado global de desarme y cooperación económica muy provechoso para ambos; se ha preferido enquistarlo cargándose de la chatarra de la que van deshaciéndose los ejércitos de la OTAN (más peor aún, algunas unidades nuevas, como los 170 Leopard 2A6 HEL).

Es muy triste lo que está pasando las clases populares griegas, pero…a fe que se han labrado y merecido su suerte.

Como decía el tito Maki…nadie es inocente.

Página siguiente »

El tema Rubric. Blog de WordPress.com.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 261 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: