La mirada del mendigo

1 mayo 2016

Neoliberal antisistema

Filed under: salud — Mendigo @ 11:12

Por regla general, procuro no elevar anécdotas particulares a la categoría de norma, pero en este caso voy a tomar unas anécdotas trivilales de las que he sido espectador para ir desarrollando el artículo.

La primera anécdota es siendo involuntario testigo de una conversación entre una dentista y su empleada. En resumidas cuentas, la primera la abroncaba por, textualmente, “ponerse en el lugar del paciente en vez de pensar en el negocio”, además de otras perlas como que “al paciente no hay que ponerle límites en lo que se va a gastar, cuanto más gaste mejor” y frases del mismo tenor.

Esta anécdota, por el lado médico, y ahora otra muy breve, por el lado farmacéutico. Acompaño a mi madre a comprar una medicina a la farmacia, y la dependienta se la expende y le pide cincuentaypico euros. Mi madre, sorprendida, replica que no puede ser, que además le había dado receta. Y la dependienta le contesta que efectivamente, el precio era incluyendo la receta, sin ella el fármaco costaba ciento y mucho.

Ya escamado, cogí la caja y no, no era de Valeant. Supongo que estaréis al tanto, pero si no os lo cuento: Valeant es una farmacéutica gringa que se ha hecho famosa por ir adquiriendo otra farmacéuticas (más de 150) para quedarse con su cartera de fármacos protegidos por patentes, y multiplicar su precio de venta para obtener beneficios extra para repagar la deuda asociada.

Desde un punto de vista empresarial, una buena jugada. Desde el punto de vista ético, imaginarse algo más repugnante en el sector de la salud, ya tenemos que irnos al tráfico de órganos.

Otro allegado me cuenta que su aseguradora ha retirado a la mayoría de dentistas de la provincia de su cuadro médico. La explicación es sencilla: abrieron una clínica dental, pero estaba vacía. Y para obligar a la gente a ir a la clínica han retirado de sus prestaciones al resto de dentistas. En esas clínicas, contratan a los chavalines recién salidos de la facul, les pagan dos chavos para hacer curriculum, y en seguida les dan boleto y meten otros nuevos. Evidentemente, para la aseguradora es mucho más rentable operar esa clínica dental.

Estas apreciaciones personales me llevan en una única dirección de pensamiento: el mercado es una buena herramienta, puede ser muy eficiente como mecanismo de distribución de muchos bienes (por ejemplo, un teléfono móvil o un balón de rugby). El mercado no es ni Dios ni el Diablo, sino simplemente un mecanismo de relación entre oferta y demanda. Ahora bien, la provisión de ciertos bienes debe quedar excluida del mercado, y ser prestados siguiendo otros mecanismos de reparto.

Esto es evidente para cualquiera que piense rectamente: un bien cuyo valor es absoluto para el consumidor, como la salud, no puede verse sujeto a la fijación de precios del mercado, pues el oferente tendrá una posición de fuerza que le permitirá forzar un precio, no proporcional al coste de fabricar o proveer ese bien, sino en relación a ese valor infinito que el usuario le otorga. Lo cual no es ni eficiente, ni justo.

Lo vemos mejor con un ejemplo: imaginemos un explorador que se pierde en el desierto, y es encontrado por otra expedición. Al borde de la deshidratación, el valor de una cantimplora de agua en ese momento es infinito. Es la diferencia entre la vida y la muerte. No confundamos valor con precio, como nos previno el poeta. Entre seres humanos, lo usual es prestar esa ayuda desinteresadamente y atender al compañero, rehidratándolo y transportándolo a lugar seguro. Sin embargo, esta conducta éticamente correcta es, desde el punto de vista capitalista, completamente equivocada. Lo que debería hacer la expedición es ofrecerle agua, pero sólo después de que el sediento viajero firme un papel cediendo todos sus bienes, presentes y futuros, a sus salvadores. Una cantimplora de agua vendida al precio de decenas, quizá cientos de miles de euros; el explorador vendería su libertad para salvar su vida.

Podemos imaginarnos cualquier otro caso. Un equipo de rescate en montaña que ofreciese el mismo trato a quien está herido o perdido en la ventisca. La sola idea es abominable, quien así obrase hace méritos sobrados para ser excluido de la definición de ser humano. Y, sin embargo, es algo absolutamente habitual en el mundo actual. ¿O por qué 25.000 personas mueren cada día en el mundo por el hambre o la extrema necesidad? La respuesta es de una evidencia palmaria: porque no tienen dinero para comprar la comida o medicinas que podrían salvar su vida.

Me gusta mucho el humor negro (además de los chistes de la guerra de sexos y otros mil temas que se han vuelto políticamente incorrectos en esta idiocia permanente que tenemos por sociedad), y uno de mis preferidos era el que sigue (ya soy malo contándolos a viva voz, en formato escrito sé que perderá cualquier atisbo de gracia, pero en fin):
Esto es un niño a su madre: – mamá, mamá, dame galletitas.
Y la madre, contrariada: – pero si las quieres, cógelas tú mismo.
– Pero mamá, si sabes que no tengo bracitos.
– Ahhhh. No hay bracitos, no hay galletitas.

XDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

Sí, suena a chiste, pero esta barbaridad cuya brutal injusticia es el mecanismo que dispara la risa, es la normalidad que aceptamos sin ni siquiera percatarnos de su infamia. ¿Qué les dice el mercado a esos miles de personas que buscan sustento para sobrevivir ese día? – Ahhh, no hay dinero, no hay comida.

Realmente, el mercado está chantajeando a hambriento con idéntica forma con que los bandoleros amenazaban a sus presas en los pasos de Sierra Morena: la bolsa o la vida. Y como a la vida le damos un valor infinito, entregar la bolsa, y mil bolsas que portásemos, parece un trato justo. Pero no: es un robo.

Un poco más académicamente. ¿Por qué decimos pues que estos bienes, bienes cuyo valor para el demandante es absoluto, deben ser excluidos del mercado? Porque el mercado sólo es funcional (se alcanza un equilibrio óptimo para todos los actores) cuando existe libertad de movimiento en los jugadores para fijar su postura. Ese mercado libre que es sólo una conjetura teórica y que, para lograrlo, se impone una regulación. Efectivamente, un mercado sin regulación es la antítesis de un mercado libre: en él las manos fuertes dominan a las manos débiles, imponiendo sus condiciones.

Y, en el caso de la salud, el paciente no es un jugador libre: está impelido a aceptar el precio que le impongan, porque cualquier trato es mejor que perder la vida. De esta forma, es víctima de un robo, pero no en las fragantes lomas de Sierra Morena sino en la recepción de una clínica con olor a lejía con desinfectante.

Como la sanidad, los bienes de primera necesidad, la vivienda, la seguridad, la educación como elemento clave de la movilidad social. Tomemos la seguridad, por ejemplo. Imaginad que privatizasen la policía, y que cada empresa de seguridad reclamase dinero a cada comerciante para asegurar la protección de su establecimiento. ¿A qué os suena eso? Exactamente: la actividad central de la mafia.

Volviendo a particularizar: hay que evitar la mercantilización de la sanidad. Porque puede ser aceptable que haya quien se compre un Porsche y otro tenga que moverse en en forfi. Pero en la provisión de servicios básicos para la vida, todos los ciudadanos, desde el banquero al sin papeles, deberíamos gozar del mismo trato. Ya que la vida de ambos tiene el mismo valor: infinito.

Lo diré más claramente: acceso universal y gratuito a la medicina (comprendida la farmacia). Abolición de toda forma de negocio relacionado con la salud, que será provista por el Estado según las necesidades de cada cual. La forma de asegurar la calidad de la asistencia, es que la hija del empresario y la del obrero den a luz en la misma clínica, compartiendo habitación. La maniobra del PP de ataque a la sanidad tiene un claro objetivo: forzar el cambio a la sanidad privada de aquellos que se lo puedan permitir, dejando la sanidad pública reducida a una sanidad de último recurso para atender a quienes no pueden pagarse nada mejor.

Prohibir la sanidad (y la educación, por cierto) privada, ¡qué locura! Esto me coloca inmediatamente en la posición más extrema del mapa político, un CH3- (un radical libre XD). Sin embargo, es la forma más eficiente de proveer de atención médica (como es fácil comprobar comparando el gasto sanitario y los indicadores de salud de diversos sistemas sanitarios, siendo los extremos los sistemas cubano y usamericano). Pero no sólo es racionalmente la mejor opción, es que éticamente es la única, procurando que la protección de la vida de todo ciudadano sea independiente del peso de su bolsa.

En resumen, soy un peligroso antisistema. Pero esperad, que quería contaros otra anécdota.

Mi compañera acude a urgencias con un problema de vértigos; allí le dicen que no es nada grave, le sueltan unas pastillas y que se le pasará en unos días. Como tras dos semanas no nota cambios, acude a su cabecera que, como siempre, no le hace ni puto caso y la despacha en dos minutos. Ya se le pasará. Antes tenía un médico que sí que se implicaba, pero se lo cambiaron y ya estaba harta de este mamotreto que no le solucionaba nada, probablemente un primo de Raxoi pues para él la solución a todos los males era esperar a que se marcharan solos. Y lo que no se marchaba, es que son cosas de la edad.

Se cambió de cabecera y fue saltar de la sartén, pues le tocó un mastuerzo aún más indolente: seguir con las pastillas (y ya llevamos dos meses) y esperar, que de derivar su caso al otorrino, nada. Llegados a este punto, nos pusimos a investigar sobre el origen de los vértigos, y aprendimos que hasta ahora ninguno le había practicado las pruebas (unas maniobras de cabeza) necesarias para diagnosticar correctamente la enfermedad. Estaban asumiendo sin ningún criterio que era un tipo de vértigo y medicando en consonancia. Ya con un nivel de hartazgo elevado por la incompetencia supina del mendrugo en cuestión, fue a verle para exigirle que le derivase a un especialista que supiera diagnosticar y dar un tratamiento, cuando la diosa Fortuna nos sonrió en forma de un médico sustituto, pues el lacazán estaba de baja.

Y este chaval, atento e inteligente, le dedico tiempo y atención en procurar determinar el origen de los vértigos, cosa que hasta entonces ninguno de los demás había hecho. Tras una exhaustiva inspección del oído (que tampoco hizo ninguno de los anteriores), le dijo que suspendiera el tratamiento que le habían recetado (tras dos meses y medio) y la derivó, ¡por fin!, al otorrino para que confirmase su valoración. ¡Por fin!

La cuestión es que este rapaz, en cuanto el médico titular vuelva de la baja, va a ir de nuevo a la calle hasta la próxima sustitución. Y así lo tendrán, andando como zascandil, de la ceca a la Meca, cobrando la mitad que el mamotreto con plaza. Plaza con rotonda, jardineras y monolito. Muchos jóvenes médicos, alguno de los cuales puede que sea hasta inteligente e implicado, acabarán ejerciendo en Inglaterra o incluso Portugal, porque aquí el acceso está cerrado por unas vacas sagradas inamovibles, con las cuales sólo nos queda esperar que se vayan muriendo de viejas porque son sagradas. Esta clase de médicos, funcionarios en el peor sentido de la palabra, con la acepción de vagos, mediocres e indolentes, con un conocimiento enciclopédico de reglamentos, dentro de los cuales se sienten seguros, debería ser barrida de la sanidad pública para ser sustituidos por profesionales con mejor formación y, sobre todo, interés por verdaderamente cuidar de la salud de los pacientes a su cargo.

Porque realmente, el Estado se sigue rigiendo en su política de personal como los cuarteles con la antigua mili: los veteranos tienen unos privilegios y los novatos tienen que pringar. ¿Qué es esto, un puto colegio mayor? ¿Qué sentido tiene que a un médico competente lo tengamos en situación de precariedad laboral, mientras que premiamos la incompetencia con un cargo vitalicio? Porque ése es la verdadera naturaleza de una plaza de funcionario, no es un puesto de trabajo, es un cargo.

Operemos el sistema económico que operemos, hay un principio inamovible para optimizar su funcionamiento: cada puesto debe ser ocupado por el más apto disponible. Si un rapaz de 30 sabe más, se preocupa más que un mamotreto de 60, es quien debe ocupar ese puesto de trabajo. ¿El valor de la antigüedad? Bien, si el de 60, con la ventaja que le da la experiencia en la práctica de la medicina y el tiempo que podría haber dedicado al estudio, sabe menos que el de 30, lo que realmente se merece es ser echado a patadas a la puta calle con un capiruzo con orejas de burro. Sin contemplaciones. Y que quien tenga que emigrar sea el mal profesional, o que busque acomodo en la sanidad privada (mientras no os logre convencer de darle cerrojazo).

Estamos tratando sobre el sistema de salud, pero lo mismo se podría decir en cualquier ámbito de la función pública. Desde policías zotes a docentes tóxicos, que deberían ser expulsados de la administración y sustituidos por los mejores disponibles. En concreto, en el ámbito de la educación, el daño que puede hacer un mal profesor, un funcionario indolente e inepto, es casi tan grande como en la medicina. Un día voy a ponerme a enumerar aquellos malos profesores que me he ido encontrando en mi vida académica, porque si bien he disfrutado de alguno bueno, he sufrido muchos verdaderamente detestables. Y todos tenían un nexo común: hacían de la institución su instrumento, su puesto de trabajo estaba ordenado a su mayor gloria, orientado a su comodidad y seguridad en vez de optimizar la enseñanza de los alumnos.

Al igual que el dinero público no es de nadie, tampoco lo son sus centros de trabajo. Sin nadie a quien rendir cuentas sobre su productividad, su diligencia y resultados el funcionario forma en el centro donde recae un nidito en el cual llevar el resto de su vida activa una existencia confortable, trabajando lo mínimo para cubrir el expediente y esperando a que pasen los trienios para poner el cazo.

Me imagino a algunos de estos funcionarios cantando con voz de falsete: “Yo, soy holgazán porque el mundo me ha hecho así…”. Y es totalmente cierto: el funcionario no hace, se hace. El sistema no provee los estímulos para recompensar la excelencia en el trabajo, ni tan siquiera se preocupa por evaluarlo. La evaluación docente, casus belli entre la profesión. Son tan chulos, que siendo empleados consideran que nadie tiene derecho a fiscalizar su desempeño. Lo que hagan, está bien hecho; sea mucho o poco nadie les puede exigir más porque ellos han aprobado una oposición, lo cual les confiere un status de inviolabilidad.

Pues no, el médico incompetente, a la puta calle; el profesor incompetente, a la puta calle. Sin contemplaciones, sin ningún tipo de miramiento pues ya bastante han chupado cobrando por encima de sus méritos y capacidades. Y así haríamos hueco para que entrase savia nueva, escogiendo a los mejor preparados y, de ellos, quedándonos con los que demostrasen mejor desempeño en su trabajo. Y los que no, que se vayan a la privada, emigren o se dediquen a barrer las calles u otro cometido para el cual sean aptos. Lo que debe quedar claro es que ellos deben estar al servicio del Estado, y no al revés, como ahora.

Volviendo al tema de si el funcionario nace o se hace, la respuesta es contundente: es el sistema de incentivos perverso que rige la administración pública el que lo fomenta. El sistema los hace vagos e indolentes, no es que los seleccione. El sistema promociona la indolencia, la falta de iniciativa y la cerrazón de miras que se asocian a la condición de funcionario, sabedor de que está seguro mientras no se aparte de reglamentos.

Un caso arquetípico fue el accidente de Angrois, donde faltaba la baliza antes de la curva porque, efectivamente, ese tramo ya no era de alta velocidad. Irreprochable desde el punto de vista normativo. Pero si en vez de seguir como autómatas los reglamentos, los técnicos de ADIF hubieran usado la materia gris que se les pudre encima de los hombros, se habrían dado cuenta que la función de esas putas balizas era asegurar que, precisamente, el tren ya no circulaba a alta velocidad antes de acometer la curva de entrada al ramal de Santiago. Como si un convoy de cientos de toneladas fuera a frenar mágicamente porque cambie la clasificación administrativa de la vía (dar poder taumatúrgico a las leyes, algo se hace realidad por el hecho de ser pomulgado, un error muy frecuente de los chupatintas que tienen forrado el cerebro con el mismo papel en el que se publica el BOE). Habría que incluir la imbecilidad supina y dolosa como tipo penal, y podríamos sacar del Código la mitad de los delitos.

De nuevo en el campo de la docencia, conozco de casos de jóvenes profesores que llegan llenos de ideas y bríos para estimular la curiosidad de sus alumnos, pero que con el curso de los años se ven atrapados por el ambiente de mediocridad que reina en el claustro. Se dan cuenta de que, realmente, son unos pringaos pues esforzándose y dando la vida en el aula, cobran lo mismo que el que cumple el expediente y se limita a soltar el mismo rollo año tras año ajeno al auditorio. Ante la ausencia en la función pública de la figura del empleador, que premie el buen desempeño en el trabajo y purgue el centro de los trabajadores con peor rendimiento, el joven idelista ve cómo de la llama se hacen brasas, y queda contaminado del gris de la ceniza del adocenamiento que le rodea. De hecho, procurar la excelencia en su trabajo lo más que le puede granjear son problemas y envidias: es mucho más cómodo ser mediocre. Los pocos que mantienen ese espíritu vivo, lo hacen por integridad profesional, sin esperar ningún otro tipo de recompensa más que la satisfacción del trabajo bien hecho (y tengamos en cuenta la materia prima que tienen entre manos, tanto médicos como profesores).

Y ésta es la clave del mal funcionamiento de la función pública: la impunidad, la falta de asunción de responsabilidades, la inexistencia de un sistema de evaluación para detectar ineficiencias, una dirección profesional que responda ante unos objetivos y con capacidad para hacerlos cumplir.

Por ejemplo, un gobierno que ponga coto a la práctica de muchos médicos de la pública que luego tienen su consulta privada por la tarde, y hacen pasar con preferencia (colar, en román paladino) a sus pacientes privados en la sanidad pública para realizar pruebas diagnósticas que así les salen gratis, poniendo de esta forma a funcionar el sistema público de salud en beneficio de su lucro privado. Lo mismo que un profesor universitario, que en su miserable mediocridad establece su librito como texto obligatorio sobre el cual versará el examen (en el nivel universitario debe haber una bibliografía recomendada que deberá consultar el alumno y dominar el profesor, y no seguir un libro de texto en concreto). En ambos casos, ante la ausencia de una gerencia competente y responsable, los empleados se apropian de las instituciones públicas, las patrimonializan para su interés particular, apropiándose de lo que es de todos y desvirtuando su finalidad: el prestar servicio público. Esto es particularmente evidente en la enseñanza universitaria. Las universidades no están estructuradas para maximizar el aprendizaje del alumnado, sino la comodidad del profesor (y ya si es catedrático, se monta su cortijito en la universidad de todos).

Hay que recordar a toda esta gente que son EMPLEADOS, empleados públicos con una función que desempeñar. Y quien no cumpla con esa función de forma adecuada, el Estado prescindirá de sus servicios y contratará a otro más apto. Tan sencillo como eso, pero implementarlo supone enfrentarse a un cataclismo social.

Yo ya he propuesto que, para empezar, se limite la duración máxima de los contratos a cinco años. Pasado ese plazo, ese puesto de trabajo vuelve a salir a concurso donde el antiguo ocupante tendrá que demostrar que sigue siendo el más apto para desempeñar esa ocupación. Y, sin con la ventaja de la experiencia, no lo demuestra y hay otro que le aventaja, que pase el mejor a ocupar su lugar. El Estado debe contratar a los mejores en cada momento (y pagarles en consonancia), y dejar meridianamente claro quién sirve a quién.

El trabajador público competente puede estar tranquilo, pues seguirá siendo el más apto para su trabajo. Es el incompetente el que debe tener miedo de ser superado por los recién llegados. Tiene una alternativa: esforzarse en su formación. Claro que esto le supone un trauma para muchos a estas alturas.

Eso sí, el examen debe ser funcional, esto es, que sirva para discriminar quién está realmente mejor capacitado para el desempeño de ese puesto. No sé si alguna vez os habéis percatado, pero en todo examen se ponen en cuestión los conocimientos del alumno… y la inteligencia y competencia del examinador que lo propone.

Para ir cerrando este rollo. Siguiendo el mismo principio por el cual reclamo la exclusividad del Estado sobre los dominios de la sanidad o la educación, también exijo que exista una gestión competente de estos servicios públicos, que maximice su rentabilidad como en cualquier otra empresa humana. Porque sí, la sanidad y la educación también tienen una medida de la rentabilidad, no es la rentabilidad económica sino la rentabilidad social, la medida en que unos recursos empleados sirven para obtener un beneficio social: la salud o el nivel de instrucción de la población.

Esto es propio del buen gobierno de la Res Publica, y es precisamente lo que NINGÚN gobierno va a acometer porque sería muy lesivo en términos electorales cuestionar el rendimiento laboral de una masa de nueve millones de potenciales votantes. Votantes que están convencidos que son los propietarios de su centro laboral, a pesar de que nunca han invertido ni un euro en él, sólo porque hace años aprobaron un examen que les confiere inmunidad y un cargo vitalicio

Por cierto, en un país con un estado de corrupción generalizada, yo pongo en cuestión la limpieza de todas y cada una de las oposiciones habidas, y tengo sólidos datos especialmente aquí en Galicia. ¿Nunca os ha parecido extraño que un débil mental como Raxoi, que en tantos años postulándose para presidir el Gobierno de España no ha tenido la capacidad de aprender un idioma extranjero… haya logrado el portento de aprobar el examen de Registrador de la Propiedad con 24 años, el más temprano de la historia, sólo un año después de acabar la carrera, examen que otros preparan durante más de una década? ¿No os parece aún más extraño que de cuatro hermanos, tres sean registradores y, el otro, notario? Los cuatro han aprobado los exámenes reputados como más duros. ¿Excelencia genética o quizá tenga algo que ver que el tío de Raxoi formara parte del tribunal que lo examinó? O quizá tuviera que ver el que fuera cachorro del régimen, el delfín de Fraga, ya dos años después de esa gesta fue elegido diputado atonómico por Alianza Popular.

Tras esta digresión, cuestionando el origen mismo de la impunidad funcionarial, concluyo.

El buen gobierno exige vigilar los servicios y empresas públicas, gestionarlos el mismo cuidado y rigor que pondría un gestor privado. Esta es la mejor defensa de lo público, pues si lo público es ineficiente o no funciona, estará cuestionado y se propondrá su privatización. Lamentablemente, los sucesivos gobiernos seguirán pagando su política partidista de paños calientes con dinero público, que no es de nadie, en vez de enfrentar una reforma de la función pública que pondría en pie de guerra al funcionariado. Y no es un recurso estilístico, el adocenado funcionario medio, hundido en su molicie, justificaría una guerra y el extermino de miles de personas si se pusiera en cuestión el carácter vitalicio de su cargo. Y recordemos que buena parte de los funcionarios públicos portan armas habitualmente, de hecho son funcionarios los que tienen las llaves de los arsenales.

Por otra parte, el pedirle cuentas a un trabajador público de su desempeño les parece a la izquierda progre como el colmo del ideario neoliberal. ¡Soy un neoliberal antisistema! Tristemente, conceden a la derecha el monopolio de la excelencia profesional y el rigor en la gestión. Me parece escuchar las protestas de esta clase de gilipollas, soltando espumarajos sobre la competitividad atroz, el productivismo enloquecido, el estatismo totalitario, el capitalismo crimianl y la rentabilidad descarnada… Esta clase de imbéciles son los reyes del sintagma nominal predecible y vacuo.

Sigo abogando por la posibilidad de ser de izquierdas y no ser imbécil. Productividad no es antónimo de justicia; el socialismo tiene la capacidad de ser el sistema más eficiente y, por lo tanto, competitivo.

Pero hay que ponerse las pilas.Y exigir de cada cual, según sus capacidades.

Esto, es una alternativa seria al capitalismo.

La progresía propone seguir pintando la mona para no granjearse enemistades. Pero no se les vota para hacer amigos, sino para gestionar y optimizar la prestación de unos servicios públicos a la ciudadanía.

13 abril 2016

Eucaliptos na Galiça: pasemos ó contraataque

Filed under: ecología — Mendigo @ 1:28

Antes de nada, escusarme polo eido exclusivamente galego da seguinte entrada. Cando falo da ameaza do eucalipto, é válido tanto na Galiza, como en Asturies, Extremadura, Portugal, Huelva ou Euskadi. Pero neste caso, vou prantexar empregar un tipo de arma, a legal, para loitar contra a praga das repoboacións con alóctonas. Ó tratarse da Lei de Montes de Galicia, esta arma só é válida no territorio da unidade administrativa chamada Comunidade Autónoma de Galicia.

Todo o mérito desta entrada é para ADEGA (Asociación para a Defensa Ecolóxica de Galiza). Na súa páxina podemos atopas uns modelos de denuncia para poñer en coñecemento da administración delitos ecolóxicos dos que teñamos constancia (verquidos a ríos, tala de árbores de ribeira, batidas de lobos…).

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Neste caso vou centrarme na denuncia de plantacións ilegáis de alóctonas (e xa é vergoña que poda ser legal introducir masivamente unha especie invadora, cun tremendo potencial colonizador, no medio natural). Para o cal, os de ADEGA ofrecen este modelo de denuncia.

O único que voy facer agora e comentar os aspectos da Lei de Montes de Galicia para saber en qué casos unha plantación forestal é ilegal e podemos proceder a denunciala. Para iso é cómodo saír ó campo co GPS, marcar a posición e, o chegar a casa, identificar os datos da parcela que queremos identificar con SIGPAC (o podemos consultala in situ, cun móvil con GPS). Penso que xa está ben de saloucar, rosmar, queixarse pero resignarse e non facer ren. Propóñovos facer algo, e algo significativo, para deter a destrucción do medio natural e rural na Galiza: DENUNCIAR.

Imos espelicando os artigos da Lei que son de interese na nosa denuncia:

Artigo 58. Uso e actividade forestal
1. Para os efectos desta lei, enténdese por uso forestal calquera utilización de carácter continuado do monte que sexa compatible coa súa condición.
2. Para os efectos desta lei, enténdese por actividade forestal toda acción material relativa á conservación, mellora e aproveitamento dos montes –tanto madeireiros como non madeireiros–, pastos, caza, cogomelos, aromáticas, froitos etc., así como a subministración de servizos como o sociorrecreativo, paisaxe, protección dos recursos hídricos, do aire e do solo e da cultura e do coñecemento forestal.
3. As modificacións entre os usos forestais e agrícolas serán consideradas, para os efectos desta lei, como cambios de actividade.

Dicir isto e non dicir nada é o mesmo. A continuación veremos cales son as graves consecuencias da debilidade intelectual do lexislador, pola súa falta de concreción na definición de “uso forestal”: converte a Lei nun coladeiro.

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Artigo 59. Cambio de uso forestal
1. O cambio de uso forestal dun monte, cando non veña motivado por razóns de interese xeral […] terá carácter excepcional e requirirá informe favorable do órgano forestal e, de ser o caso, do titular do monte. […]
3. En terreos afectados por incendios forestais, non se poderá producir un cambio de uso en trinta anos. […]

Con este artigo podemos denunciar os casos nos que emprégase o lume en masas forestáis para crear pastos para o gando. Tamén nos casos que, tras o lume, quérese labrar e plantar calquera outra cousa. Iso sí, haberá que demostrar que, antes do lume, ahí había árbores. Supoño que requerindo os datos históricos dos vós fotogramétricos poderíase determinar. E se non… sacar fotos, fotos e máis fotos.

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Artigo 60. Cambios de actividade forestal a agrícola
1.
a) No caso de superficies poboadas por matogueiras ou especies do xénero Acacia, poderanse realizar, logo de comunicarllo á Administración forestal, en superficies de ata 15 hectáreas. Para superficies maiores, será necesaria autorización da Administración forestal.
b) Nos restantes casos, poderanse realizar cambios de actividade forestal a agrícola en superficies de ata 5 hectáreas, poboadas por especies non [autóctonas], ou especies [autóctonas] con idades medias inferiores a dez anos, logo de comunicarllo á Administración forestal. No caso de constituír enclavados en superficies arboradas, terán unha cabida mínima de 1 hectárea. En superficies maiores de 5 hectáreas, será necesaria autorización da Administración forestal, logo da xustificación da actividade agrícola por parte do promotor.
c) En superficies poboadas por especies [autóctonas] con idades medias superiores a dez anos, precisarase de autorización da Administración forestal, logo da xustificación da actividade agrícola por parte do promotor.
[…]
3. Tamén poderá realizarse, logo da autorización dos propietarios dos terreos e da Administración forestal, o cambio de actividade forestal a agrícola co fin de mellorar o hábitat das especies cinexéticas.

Este artigo non é moi importante, porque son poucos os casos nos que se quere expandir a superficie cultivable; de feito son cada vez máis os terreos agrícolas abandoados ou reforestados con eucaliptos e piñeiros. Con todo, cómpre saber que só é legal gañarlle terreo ó monte tras comunicar (se as árbores son noviñas) o pedir autorización (se as árbores son vellas), e nunca se nos últimos trinta anos houbo un lume.

+

E chegamos á miola do asunto! Aquí está a clave para botar atrás moitas plantacións de eucaliptos, así que atentos.

Artigo 61. Cambios de actividade agrícola a forestal
Soamente os terreos rústicos de uso agrícola en estado de manifesto abandono e que estean adscritos a un banco de terras agrarias ou instrumento semellante, por un período de polo menos dous anos, se poderán forestar, logo de comunicarllo á Administración forestal, cando cumpran algún dos seguintes supostos:
a) Que estremen con terreos forestais, cando se utilicen frondosas caducifolias.
b) Que constitúan enclaves de ata 5 hectáreas en superficie arborada, utilizando frondosas caducifolias.

En resumo: sómentes podemos plantar especies forestáis nun terreo agrícola, en casos moi restrinxidos (terras abandoadas e postas a disposición no banco de terras), e introducindo frondosas caducifolias (non necesariamente autóctonas, como Quercus rubra, Paulownia sp. ou Juglans nigra). Noutros termos: a posibilidade de facer unha plantación LEGAL de piñeiros ou eucaliptos nun terreo agrícola é NUNCA.

Pero feita a lei, feita a trampa. Grazas á necidade ou ferfidia do lexislador, a Lei deixa unha porta aberta. Porque… como sabemos se un terreo é de uso agrícola e, polo tanto, e ilegal a súa forestación? A súa definición non aparece ningures, e só se pode colexir por relación coa definición de uso e actividade forestal que fai no artigo 58, tan ampla que prácticamente abrangue todo.

Coméntolles o caso á xente de Adega, para obter unha definición legal unívoca de qué parcela é considerada como forestal ou agrícola e esta é a resposta:
-Se o concello ten PXOM, os usos da parcela son os que indique este.
-No resto dos casos non é tan doado. Os usos veñen determinados en moitos casos polo aproveitamento actual, ou polo que a administración lle consta que é o uso actual (através da información do SIXPAC, por exemplo). Os códigos que indica a Lei de Montes referidos a pastos e prados, están sendo interpretados pola administración como susceptíbeis de albergar aproveitamentos forestais, xa que o terreo, tecnicamente é considerado “monte”. Son os terreos de vocación agrícola os que non son susceptíbeis de albergar plantacións forestais (sen solicitude previa e autorización expresa).
Como ves, neste segundo caso a ambigüidade é grande e segue a ser cuestión de interpretación. De feito casos similares denunciados teñen acadado respostas diferentes dependendo do distrito forestal no que se tramitaran. E se non concordas coa interpretación que da a Xunta, pois vaite ao contencioso…

Polo tanto, queda a xuízo do funcionario que queira (ou non queira) cursar a denuncia, determinar se a parcela é de uso agrícola e, polo tanto, é ilegal a plantación ou non. Dependemos da arbitrariedade dunha administración que xa sabemos o pouco interese que ten en frear a eucaliptización dos nosos montes, antes ben ó contrario. Con todo e con iso, haberá casos absolutamente evidentes nos que o funcionario de turno terá que botar por terra a súa honra (un burócrata ten diso?) para determinar que unha parcela non era de uso agrícola, e agora plantaron ringleiras de eucaliptos.

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Artigo 67. Condicións que deben cumprir as repoboacións forestais

1. Quedan prohibidas as repoboacións forestais en solo urbano, de núcleo rural, no solo urbanizable delimitado e no rústico de especial protección agropecuaria, agás os casos expresamente recollidos nesta lei.

Interesante, porque moitas veces os eucaliptos chegan até as mesmas casas

2. Queda prohibida a sementeira ou a plantación, mesmo de pés illados, […] con exemplares do xénero Acacia e calquera outro sen aproveitamento comercial relevante que se determine mediante orde da consellaría competente en materia de montes.

Realmente, xa ninguén planta mimosas. Agora o que cómpre facer, o desafío que non acepta a puta Xunta, é exterminar as introducidas, porque van gañando terreo as especies autóctonas (noraboa, tarde comprendiron o que é unha especie invasora!)

4. Quedan prohibidas as reforestacións e as novas plantacións intercaladas co xénero Eucalyptus naquelas superficies poboadas por especies [autóctonas], mesmo con posterioridade ao seu aproveitamento ou á súa afectación por un incendio forestal. Esta prohibición non será aplicable nos casos de rexeneración posterior á plantación ou rexeneración, en piso inferior ou sotobosque, de especies [autóctonas].

Esta última frase introduciuna un fillo de puta. Porque toda especie, mesmo o impoñente carballo, algún día foi un pequeno arboliño integrado no sotobosque, e máis se é privado da luz polos eucaliptos. Basta cortar as árbores e, as que saían do pé, serán durante anos sotobosque, rexeneración posterior á plantación. Con todo, este punto do artigo tamén ten moita importancia para denunciar algunhas plantacións que se están facendo (irónicamente, é legal cortar carballos e plantar por riba eucaliptos, pero non plantalos respeitando as árbores que houbese; boa proba da traxedia que é por ó raposo a coidar as galiñas, ter un lexislador iñorante e/ou malicioso).

5. As novas plantacións que se realicen co xénero Eucalyptus superiores ás 5 hectáreas precisarán de autorización da Administración forestal. Non será aplicable ás masas preexistentes de Eucalyptus nos supostos de reforestación ou rexeneración desa superficie, ou que estean incluídas na planificación dun instrumento de ordenación ou de xestión forestal aprobado pola administración.

É un papeliño, un trámite burocrático, o funcionario de turno pon un selo e xa está beicido legalmente o atentado ecolóxico. Amén.

7. A repoboación forestal en montes catalogados de utilidade pública e nos montes patrimoniais priorizará as especies [autóctonas], e terá como obxectivo preferente o protector, ambiental e social, agás que na aplicación de programas de mellora e produción xenética sexa precisa a utilización doutras especies.

Despois de corrixir os erros sintácticos, este parágrafo podería ser de algunha utilidade nalgún caso, pese á limitación do etéreo concepto de “priorizar”. A que cheiran as nubes?

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Artigo 68. Distancias das repoboacións
1. As novas repoboacións forestais que teñan lugar a partir da entrada en vigor desta lei deberán gardar as distancias sinaladas no anexo 2 desta lei a outros terreos, construcións, instalacións e infraestruturas.

Consultar o devandito Anexo II. Para piñeiros e eucaliptos: 10 metros a outras parcelas que non sexan tamén forestáis, a 15 metros de ríos, a 30 metros de vivendas…

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Artigo 86. Pastoreo
11. Con carácter xeral, prohíbese o pastoreo en terreos forestais que resulten afectados por incendios forestais, de conformidade co disposto na Lei 3/2007, do 9 de abril, de prevención e defensa contra os incendios forestais de Galicia.
12. No Rexistro Público de Terreos Forestais de Pastoreo inscribiranse de oficio como zonas prohibidas as superficies queimadas naquelas parroquias definidas como de alta actividade incendiaria incluídas nas zonas declaradas como de alto risco de Galicia […]

A realidade é que o castrón que quemou unha finca (e centos máis delas) na que tiña prantados carballos, bidueiros, algunha concheira… logo meteu as vacas a aproveitar o queimado. Avisei o SEPRONA, e non fixeron res. Que eran días de vacacións, que non sabían chegar… doulles as coordenadas do GPS exactas e me sae o funcionario prevaricador con que eles non empregan esas coordenadas… incríble as excusas que escoitei para non ir e coller o fulano coas vacas pastando no queimado tan só uns meses antes. Como para ir trinta anos despóis dun incendio a dicirlles nada! A Galiza das moquetas do Pazo de Raxoi, e a Galiza real que temos que aturar os que non vivimos no mundo paralelo da realidade oficial que nos vende Telegaita.

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Artigo 88. Servizos do monte
4. Para a sinalización, prohíbese cravar ou esgazar con calquera elemento, manual ou mecánico, as árbores de forma tal que se lles produzan dano ou feridas, agás aquelas que se produzan como consecuencia dos labores de sinalamento para o seu posterior aproveitamento.

É un tema moi menor, pero é interesante saber que existe este punto. Vai nada seguín un roteiro que tiñan sinalizado marcando coa macheta exemplares de pradairos até a cerna.

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Artigo 92. Dos aproveitamentos madeireiros
1. Os propietarios de montes ou terreos forestais privados que desexen realizar neles aproveitamentos de madeira ou leña terán que solicitar a preceptiva autorización do órgano inferior competente en materia forestal por razón do territorio.
2. Quedan exceptuados da obriga sinalada no punto anterior deste artigo os aproveitamentos para uso doméstico, que necesitarán dunha comunicación á Administración forestal, nos termos que se determinen mediante orde da consellaría competente en materia de montes.

Comunicación para cortar unha árbore, e autorización para cortar moitas. Como dicía antes, é un trámite administrativo máis. O pouco que queda de vexetación autóctona vai converténdose en cinza nas tradicionáis cociñas, lareiras e chimeneas, de novo coa beizón administrativa.

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E, para rematar, o único artigo doutra Lei, a Ley de Costas.

Artículo 47. Actuaciones sujetas a autorización.
3. La tala de árboles se podrá permitir siempre que sea compatible con la protección del dominio público, cuando exista autorización previa del órgano competente en materia forestal y no merme significativamente las masas arboladas, debiendo recogerse expresamente en la autorización la exigencia de reforestación eficaz con especies autóctonas, que no dañen el paisaje y el equilibrio ecológico.

É dicir, que en ningún caso poderíase trala corta introducir eucaliptos a 100m da costa. O que pasa é que, na Galiza, XA NON QUEDA ÁRBORES AUTÓCTONAS que cortar á beira do mar, así que simplemente este artigo ten o mesmo valor que prohibir a importación de mangos e papaias producidos en Finlandia. Pois moi ben.

11 abril 2016

¿Islam radical? Eso no existe

Filed under: religión — Mendigo @ 22:42

Sólo existe el Islam. Creo que lo explica bastante bien este orador:

El Islam ya está construido, y no tiene ninguna vía para modificarlo y adaptarlo a los tiempos. Si comentábamos que las vías de modificación de la Constitución Española establecidas en la misma suponen un blindaje de facto, en el Islam el cerrojazo está echado hasta para la última coma hasta el final de los tiempos.

El Islam es lo que Mahoma dijo y lo que Mahoma hizo, narrado en el Corán y los hadices. Exactamente eso.

El Corán es un libro muy recursivo, se refiere mucho a sí mismo (un argumento circular inválido como prueba para todo aquel que tenga dos dedos de frente). Una de sus primeras aleyas dice:

Es el Libro sobre el cual no cabe ninguna duda, es la guía para los piadosos.
Sura de la Vaca, 2

En la teología islámica, la idea que subyace bajo esta famosa aleya se expresa con el término qat’i, que viene a querer decir “lo que no está sujeto a interpretación”. El Corán se comenta (tafsir), pero no se interpreta, ya que (se supone que) es evidente y positivamente cierto como una operación algebraica (por cierto, término árabe, tuve en la carrera un compañero marroquí que era precioso cuando decía que teníamos que ir a clase de algébra). En realidad, esto es evidentemente falso pues desde su misma creación ha habido dudas y disputas acerca del significado de cada una de las aleyas.

No se espera del musulmán (textualmente, “el que se somete”) que interprete el Corán, no le está permitido, sino que lo acate e interiorice hasta confundirlo con su carne. Y el Corán y la Sunna, la coleción de hadices, hace muchos siglos que están codificados y un musulmán no puede obviarlos o endulzarlos. Puede, pero deja de ser musulmán.

Según el mismo Corán:

¿Creéis en una parte del Libro y rechazáis otra parte? Aquellos de entre vosotros que obren así sólo merecéis la ignominia en esta vida, y el Día de la Resurrección serán abandonados al más duro castigo, y Allah conoce bien lo que hacéis.
Sura de la Vaca, 85

Ahora, seamos razonables. Lo de no seguir tu religión al pie de la letra es algo propio de todos los feligreses, y por supuesto que hay musulmanes culturales que no están de acuerdo, por ejemplo, en que se deba azotar a una mujer adúltera, a pesar de que en el Corán está escrito claramente:

A la mujer y hombre adúlteros, castigadlos a cada uno con cien latigazos. Y no sintáis piedad piedad por ellos en la ejecución pues es Allah quien lo prescribe, si creéis en Allah y en el Juicio Final. Y que un grupo de fieles presencie el castigo.
Sura de la Luz, 2

Pero el Corán, a pesar de extenso, contempla un limitado número de casos (de hecho, se repite más que la cebolla, otras se contradice… así que tomarlo como fuente de jurisprudencia es una payasada). Para completarlo, están los hadices, que son la narración de dichos y hechos del Piojoso por sus compañeros de armas. En este caso:

El Mensajero de Allah dijo: recibid mis enseñanzas, recibid mis enseñanzas. Allah ha ordenado cómo debéis tratar a esas mujeres. Cuando un hombre soltero comete adulterio con una mujer soltera, deberás recibir cien latigazos y expulsados durante un año. Y en el caso de que un hombre casado cometa adulterio con una mujer casada, deberás recibir cien latigazos y ser lapidados hasta la muerte.
Sahih Muslim, 17:4191

Lo cual es perfectamente coherente con lo que encontramos en la Biblia:

Si se encuentra a un hombre acostado con una mujer casada, los dos morirán, el hombre que se acostó con la mujer, y la mujer; así quitarás el mal de Israel. Si hay una joven virgen que está comprometida a un hombre, y otro hombre la encuentra en la ciudad y se acuesta con ella, entonces llevaréis a los dos a la puerta de esa ciudad y los apedrearéis hasta que mueran; la joven, porque no dio voces en la ciudad, y el hombre, porque ha violado a la mujer de su prójimo; así quitarás el mal de en medio de ti.
Deuteronomio, 22: 23-24

Como no me canso de repetir, cristianismo e islam no dejan de ser refritos de la religión hebrea, la cual es a su vez un mejunje de diversas tradiciones religiosas, sumerias, egipcias, babilonias o de la propia cosecha semita.

Hace ya siglos que cristianismo y judaísmo sienten vergüenza sobre buena parte de lo que está escrito en sus Escrituras, y pasan de puntillas sobre ello o encuentran alambicados argumentos para justificar su inserción en un libro que se supone que es la Palabra de Dios, para no tener que enfrentar la dura disyuntiva entre transgredir las Sagradas Escrituras o convertirse en un monstruo criminal. En todo caso, algo de ese concepto patrimonialista de las relaciones queda en la sociedad, sólo hay que ver las estadísticas de mujeres víctimas de la violencia machista.

Entiendo que es muy duro para un creyente hacer una enmienda a la totalidad de su religión, y de todas las demás, que es lo que hemos hecho los que nos declaramos un día ateos. No todo el mundo tiene el suficiente coraje y vigor intelectual como para enfrentarse a la programación que le fue grabada durante su infancia. La civilización va permeando lenta y paulatinamente en la sociedad, relegando la religión a un rol de identificación cultural, desprovista de contenido (es divertido cuando en las encuestas de opinión, lees que buena parte de los que se dicen católicos, dudan de dogmas tan fundamentales como la Resurrección de Cristo o la vida eterna). Es una tendencia global, según se incrementa el nivel educativo, la gente es cada vez menos crédula. Y hay otro factor: según se incrementa el nivel de vida, existe seguridad alimentaria, un sistema de protección social… el ser humano no se siente tan desprotegido frente a un mundo azaroso y despiadado, y no tiene que buscar cobijo en la certidumbre de una superchería.

Sin embargo, este proceso de civilización es mucho más complicado para los musulmanes, ya que al formular las reglas de su secta (y si la Umma no es una secta, ningún otro grupo de chalados merece ese título), Mahoma advirtió contra esa relajación de costumbres que había podido observar en judíos y cristianos, exhortando reiteradamente a lo largo de su infecto libro a seguir sus enseñanzas a rajatabla, de la primera a la último, y sin rechistar.

Por supuesto que hay musulmanes que obran de esta forma, pero ateniéndose a lo prescrito por su propio libro revelado, no son musulmanes; sólo se lo hacen, aparentan serlo (y les espera un cruel castigo y patatín y patatán). Y en esto, después de leer el Corán un par de veces (y ya son ganas, como tomar jarabe de ricino) he de decir que los musulmanes rigoristas son honestos y consecuentes. Un musulmán no puede, si es musulmán, escoger qué parte del Qu’ran y de la Sunna cumple y cuál no, o buscar vericuetos o excusas para adaptar sus creencias a su realidad social.

Si, por ejemplo, nos es transmitido que Mahoma previno contra la música y los instrumentos musicales, debes apartarte de la música y punto. Lo duro de la cuestión es que el follacabras de Brest tenía razón. Puedes ignorar ese hadiz, por supuesto, en un país secular puedes hacerlo, no te va a pasar nada: pero no eres un musulmán, porque no sigues las enseñanzas y el ejemplo del profeta. Y ya te puedes poner como te pongas, pero ese hadiz está escrito desde hace mil cuatrocientos años y no se va a mover de ahí, así que o lo asumes o te apartas del Camino marcado por el Piojoso, pero el Islam no se va a mover.

Evidentemente, bajo esa premisa del cumplimiento íntegro (o, al menos, intención) del cuerpo doctrinal del Islam, el número de fieles baja mucho de los 1.300 millones que convencionalmente se le atribuyen. Afortunadamente, la gran mayoría de ellos efectúa un cierto grado de transacción entre civilización y humanidad, y respeto a su tradición religiosa. Es precisamente con este relativismo moral, que diría el amigo Ratzinger, contra el que lucha el rigorismo wahabita. Limpiar la práctica religiosa de desviaciones locales sincréticas e influencias del secularismo moderno, para retornar al Islam original recogido en los textos sagrados. Y cuanto más se pretende seguir el ejemplo y las enseñanzas del Piojoso, más peldaños se desandan en el camino de la civilización, para asemejarse al sanguinario rufián caravanero, salido del lugar de la tierra más parecido a un infierno, en lo más oscuro de la Alta Edad Media.

Por otra parte, la enmienda a la totalidad para un musulmán es algo reservado a héroes, pues supone un increíble desafío intelectual enfrentarse al tabú más profundamente grabado en la mente del niño, el más grave pecado que puede cometer un musulmán: salir de la secta. Quien consigue semejante proeza personal (y no es ninguna exageración, supone un dolor interno semejante al de la mariposa que sale de la crisálida) tiene que enfrentar a continuación una coerción externa: la apostasía es, además del mayor de los pecados, el peor de los delitos en una sociedad islámica. Y en aquellos países guiados por la ley islámica, sólo cabe una sentencia.

Así que, tenemos un problema. El Islam, que no es lo que tú quieras pensar de ella, sino la doctrina recogida en el Corán y los hadices, es incompatible con un estadio mínimamente avanzado de la civilización (de hecho, ya había sido superado de largo seis siglos antes de su redacción por el corpus legal latino, trece siglos antes por la filosofía griega, y catorce siglos antes por la sabiduría de Sidarta Gautama). O se defiende la libertad sexual o se defiende el Islam, ambas cosas es imposible (por poder, es posible, pero es una flagrante hipocresía, un fraude intelectual). Si tengo que elegir entre la corrección política o el rigor intelectual, no voy a decir que 3+2=4 por hacer más amigos en el Facebook (del cual, por otra parte, carezco).

Sé de mucha gente que, a las barbaridades del follacabras de la entrada, reaccionaría de forma muy diferente si fueran dichas por un monigote con alzacuellos. Allá cada uno con su honestidad intelectual, pero esta prostitución de nuestros principios nos va a costar al conjunto de la izquierda muy cara en forma de descrédito social. Es a la vez hilarante y vergonzoso que, a estas alturas, le regalemos a la derecha la bandera de la defensa de un Estado liberal y laico, de los derechos de la mujer o de las minorías sexuales. Un error histórico que pagaremos carísimo.

Y eso de que “…son sólo unos extremistas que malinterpretan el Islam…” es una mentira piadosa, cómoda, amable… pero con un pequeño defecto: es falsa. Una vez más: el Islam la doctrina contenida en el Corán y la Sunna, no cualquier otra cosa que nos queramos imaginar.

O se defienden los derechos de los homosexuales o se considera que el Islam es compatible con una sociedad abierta y tolerante; pero si haces ambas cosas al mismo tiempo, que sepas que eres un imbécil y un charlatán, también ambas cosas al unísono.

El Profeta (la paz sea con él) dijo: si encuentras a alguien haciendo aquello que hacía la gente de Lot [N.d.M: es decir, los habitantes de Sodoma], matad al que lo haga, y matad a quien se lo haga.
Sunan Abu Dawood, 38:4447

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Zarabanda

Filed under: Música — Mendigo @ 1:44

Nada, non quero dicir nada nin que leades res. Só quería compartir con todos vós esta interpretación que veño de atopar da Zarabanda de Händel.

Invítovos a que vos abandonedes ó placer máis voluptuoso; gozade da beleza, amádea, perdédevos nos seus brazos, deitádevos no seu peito… e soñade cun mundo en equilibrio e harmonía.

Conquistade un intre de inmortalidade.

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9 abril 2016

Non sexas koala

Filed under: ecología — Mendigo @ 23:04

Como Fouche trae a cuento el bulo del avistamiento de koalas en Galicia (que muchos medios se tragaron, demostrando su profesionalidad), quiero compartir con vosotros algo tan genial como la broma: el comunicado para desmentirla. De lo mejorcito que he leído desde hace mucho tiempo, y un rayo de esperanza de que aún queda vida inteligente en esta tierra.

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O Koala evolucionou ao revés, cada xeración é menos intelixente que a anterior. Cando as selvas autralianas comezaron a substituirse por eucaliptos moitísimas especies desapareceron pola súa toxicidade. O koala preferiu adaptarse e conformarse. Para poder inxerir follas de eucalipto, nocivas para a maioría dos mamíferos e moi pobre a nivel nutritivo, dotouse dun microbio estomacal para soportalas. Isto supuxo cambios grandes na súa vida: come durante cinco horas e dorme dezaoito para poder dixerir a dificultosa inxesta.

Polo de agora non existen koalas na Galiza. Koalas entendidos como especie animal que habita en Australia. Máis se chamamos “koalas” aos humanos que involucionan, se conforman e se adaptan, koalas hai a moreas! Mastigamos moito tempo a idea do beneficio curtopracista. Cando espertemos tras a dura dixestión desta broza xa non teremos monte.
O eucalipto provoca a perda de nutrientes do solo diminuíndo a súa fertilidade (alosteria), altos niveis de erosión sobre todo nas plantacións en pendente, redución da dispoñibilidade de auga, abrupta limitación da biodiversidade, elevada vulnerabilidade ao lume, radical deterioro da paisaxe e ten un carácter invasor que potencia a súa expansión incontrolada. Deste xeito, fan empobrecer o noso solo e esquilman a nosa diversidade arbórea. Pese a todo isto as plantacións de eucalipto supoñen máis do 30% da superficie forestal galega, fronte ao bosque autóctono que non chega nin ao 2%.

Os montes galegos sofren a política continuísta do tardofranquismo que executa a Xunta de Galicia sen ter en conta as mostras de deterioro da terra, os saberes das persoas expertas en políticas forestais e a todas as organizacións ecoloxistas e naturalistas galegas que levan anos loitando e reivindicando unha política forestal que non hipoteque o futuro dos montes galegos e coarte a consecución dun medio rural multifuncional e sustentable.

Actualmente está vixente o Plano Forestal de Galicia ditado no ano 1992, un documento básico que establece un modelo forestal a longo prazo coa intención de manter unha coherencia na intervención do monte e nos sectores privados. Durante o ano 2015 reuniuse un grupo de traballo creado no Consello Forestal polo goberno da Xunta. 20 dos 25 membros do Consello Forestal representaban ao sector da madeira. Agora, no 2016, o goberno en funcións do Estado, do mesmo Partido Popular que a Xunta de Galicia, vén de renovar por 60 anos a concesión a Ence na ría de Pontevedra. Esta fábrica de celulosa serviu como pretexto dende 1957 para a plantación masiva de eucaliptos en Galiza. De feito, en España hai arredor dun millón de hectáreas de superficie plantada de eucalipto das cales máis do 50% se sitúan en Galiza, en concreto eucalipto globulus e, dende hai uns poucos anos, tamén nitens. Tendo en conta que o 22% de Eucalyptus globulus (blanco) no mundo está rexistrado en España, pódese valorar que en Galiza se concentra en torno ao 15% do total mundial desta especie arbórea australiana.

A acción que fixo crer que existen koalas na Galiza foi realizada pola produtora creativa Illa Bufarda coa colaboración de moitas persoas e ganchos nas redes sen os cales non sería posible. Fixémonos pasar nunha páxina de facebook pola veciñanza que integra unha suposta Mancomunidade chamada Farbuda (“Bu-far-da”) tendo como idea desmentilo o 1 de abril, pois xa sabemos que neste día van os burros, as burras e koalas onde non deben ir.

A acción tivo unha importante repercusión na rede no día de hoxe e causou interese en medios de comunicación galegos e estatais chegando a publicarse nalgún deles. Isto tamén nos fai reflexionar sobre o funcionamento dalgúns medios de comunicación que obriga a profesionais do xornalismo a producir noticias como se fose madeira de eucaliptal, sen contrastar fontes, nin indagar nos feitos, froito isto dunha precarización laboral imperante.

Grazas a todas a persoas que nos axudaron a difundir isto, que nos achegaron información sobre o funcionamento das mancomunidades, grazas as persoas que nos mastigaron información sobre a eucaliptización no noso país e grazas a todas e todos os que non se converten en koalas e loitan por un monte mellor.

Un saúdo afectuoso!

As habitantes da Illa Bufarda

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