La mirada del mendigo

26 agosto 2016

Incendios forestales en Galicia: comprendiendo la insania

Filed under: ecología — Mendigo @ 9:08

En la pasada entrada, Violeta hace un comentario que creo que da exactamente en el clavo. Un par de frases:

Es desesperante como la mayoría de gallegos repiten sin cesar la cantinela de “limpiar el monte” y “monte abandonado”. […] Hay un sector de gallegos (especialmente de la generación de mis padres) que tienen idealizado el monte antropomorfizado y despejado de antes de repoblar con pino y eucalipto y se abandoraran tierras. Para ellos hay que desbrozar el monte, cultivar esas tierras, meter el pastoreo de nuevo…

Violeta y yo entendemos de qué va la historia, porque somos de aquí, pero quizá a gente de fuera le resulte difícil comprender el estado del medio rural en Ourense, epítome de las condiciones en que se encuentra el cuadrante NW peninsular, que es donde se concentran el 96% de los incendios (en número de focos, no Ha. quemadas). Por ello voy a ilustrar su excelente comentario con unas pocas imágenes.

No tengo la de Cualedro (el verdadero culo del mundo, el horror), pero os muestro la evolución de la población en un concello cercano, también recursivamente incendiario.

Vilardevós

Efectivamente, si consultas el Madoz describe (en 1846) aldeas de 300 vecinos dedicados a la huerta, el centeno y la vid. Quizá reseñe la existencia de un telar o una fragua. Y te sonríes, porque esa misma aldea tiene hoy sólo 5 casas habitadas todo el año. Parejas de ancianos que no dejan duda del futuro ineludible de esa aldea: el abandono.

En la entrada de Cualedro no aparece la evolución demográfica, pero sí un dato sobre el nivel educativo de la población:

La formación de la población de Cualedro se caracteriza por el alto grado de analfabetismo (13,60 %) y de personas sin estudios (65,80 %). Estos datos de 1996 son peores para las mujeres en el primer caso (20,7 % de analfabetismo frente a 6,7 % en los hombres) y peores para los varones en el segundo caso (71,3 % de personas de sexo masculino sin rematar estudios primarios).

Simplemente impresionante.

En la gráfica se aprecian dos fenómenos: un proceso de fuerte crecimiento de la población debido al desacoplamiento entre las curvas de natalidad (aún alta, siguiendo patrones reproductivos tradicionales) y de mortalidad (en retroceso debido a los avances médicos asociados a la revolución industrial). La vía de escape de este crecimiento vegetativo siempre ha sido la emigración, que amortiguaba la tendencia. Pero a partir de 1960, en España tiene lugar el éxodo rural, que no sólo amortigua sino que revierte drásticamente la tendencia creciente hasta dejar grandes zonas despobladas.

Ambos procesos no son, desde luego, particulares del NW peninsular (ambos son fenómenos globales que aún siguen operando en las demografías de los países subdesarrollados) pero aquí el cambio se dio con inusitada fuerza: un cambio muy abrupto de un patrón de crecimiento a una despoblación radical en muy pocos años.

¿Qué tiene que ver este rollo demográfico, por todos conocido, con los incendios? Pues TODO.

Es sencillo, y la clave nos la aportó Violeta: ¿Cómo reaccionó la población gallega del s.XIX y primera mitad del s.XX a esta presión demográfica creciente? Roturando tierras, dedicando cada vez más superficie al cultivo o a pastos, a expensas de las masas boscosas. Hablando con los ancianos, te cuentan que todo hasta donde abarca la vista, estaba cultivado, y esta devastación ecológica es narrada por estas gentes con orgullo. Orgullo entendible, pues estos ancianos crecieron con el hambre alentando en su pescuezo, espoleados permanentemente por la necesidad de alimentar a un número creciente de bocas, porque una rudimentaria medicina e higiene habían logrado que no muriesen suficientes niños, rompiendo el equilibrio natural y creando, con una trágica ironía, un grave problema.

Creo que a mucha gente se le escapa la dureza de las condiciones de vida de aquellas gentes, a tan sólo un siglo de distancia de nuestra muelle sociedad. Mi abuela tuvo once hijos, de los cuales sobrevivieron ocho. Los otros tres (tíos míos), murieron básicamente de malnutrición y miseria. Los ancianos de hoy que conocieron a mi abuela, coinciden en que murió reventada de trabajar para sacar adelante ella sola a su familia (a mi abuelo lo asesinó la Guardia Civil en el 37, esa misma Guardia Civil que nunca ha pedido perdón por tanto crimen y nadie se ha atrevido a exigírselo).

Hoy en día, se antoja extraña la idea de tener cerdos en casa, y nunca haber probado el jamón. Pero es que los jamones eran curados para venderlos a los ricos de la villa, y poder así comprar más tocino que aportara proteínas y grasas para subsistir el resto del año. No estoy hablando de las naciones más desgarradas del continente africano, sino de la España de principios del siglo XX.

Esta realidad, que nunca aparece en los libros de historia, grabó con fuego en las mentes el instinto de supervivencia. Y en esos años, la supervivencia pasaba por dedicar cada vez más tierras al cultivo. En esos tiempos, tener una tierra ociosa implicaba dejar de alimentar una boca, deixar morrer un fillo. Las tierras incultas, en esas condiciones, eran un baldón para su propietario, que quedaba identificado evidentemente como un perezoso. Y cuando la supervivencia de tu familia dependía de tu capacidad de trabajar como una bestia de carga (¿o pensáis que la espalda encorvada de los viejos de las aldeas es de nacimiento?), la pereza, la molicie eran textualmente criminales.

Este es el acuciante contexto social que dio origen a la idea, más bien obsesión, de cultivar hasta el último pedacito de tierra, por apartado y escarpado que fuera (en Galicia, geológicamente una anciana, las pendientes rara vez son tan pronunciadas que imposibiliten el cultivo, y aún en éstas, el terreno se organiza en bancales). No olvidemos la baja productividad del campo en aquellos años, con un microfundismo que aún hoy impiden la mecanización y cualquier intento de racional la producción para hacerla rentable.

Y llegaron los años ’60, el desarrollismo y se disparó el éxodo rural. Aquello fue un “tonto el último”; y realmente era así, pues existía la idea de que sólo se quedaba en la aldea quien no valía para otra cosa. Los más avispados y arrojados cruzaron el telón de grelos camino de Alemania, Suiza, Francia, Madriz, Barcelona, Bilbao… en busca de un lugar que ofreciera a sus hijos las oportunidades que una Galicia ingrata, sometida al control de los caciques locales, les negaba (exactamente igual que los que se juegan la vida, y a veces la pierden, en el Estrecho).

Abruptamente, la necesidad perentoria de roturar nuevas tierras se esfumó. Cada vez había menos brazos para trabajarla y menos bocas que dependiesen de ella (y luego llegaron las pensiones, que liberaron a los ancianos de la servidumbre de la búsqueda de sustento). Según descendía la población, cada vez más tierras iban quedando abandonadas, quedando el cultivo reducido de nuevo a sólo las tierras más fértiles y próximas a la aldea. Como la caída de población fue tan acusada, el proceso de abandono de tierras también lo fue. Demasiado rápido para ser asimilado por los que se quedaban, y generar cambios en la conciencia social según las nuevas condiciones.

Siguiendo un proceso natural, estas tierras abandonadas van siendo de nuevo ocupadas por la Naturaleza, primero por matorral (lo que se conoce por el muy revelador nombre de maleza) que crea las condiciones para que las especies de mayor porte progresen. Todo lo anterior no es ni mucho menos característico de Galicia, y el mismo proceso de éxodo rural y reforestación natural ocurrió en Alemania, Francia… y por eso ahora disfrutan de grandes masas boscosas.

Lo característico de Galicia es que los que se quedaron (los más tontos o timoratos del pueblo, según esa misma conciencia popular) se negaron a aceptar la realidad, con las nuevas condiciones que imponía al campo. Sintieron este proceso de regeneración natural como una amenaza, y si bien ya no podían mantener su modelo de paisaje, cultivado hasta el último palmo de tierra (faltaban brazos y, sobre todo, faltaba la necesidad imperiosa para no morir de hambre), tampoco han permitido el avance de la frontera natural, manteniéndola a raya con sucesivos, recurrentes, recursivos incendios (el monte bajo es la forma que tiene la naturaleza de regenerarse tras el incendio, y la razón para que el aldeano vuelva a provocarlo). Los paisanos han heredado el atavismo de identificar una xesta, un toxo, un rodal de rebolos (especie de roble de menor porte), hace medio siglo indicio incriminatorio de un holgazán que no asegura la supervivencia de su prole, con la maldad en estado puro, un estado de abandono que acarreará desgracias a la sociedad. Entroncamos con la aún más vetusta idea de que el hombre debe luchar contra el medio para domesticarlo, someterlo, moldearlo, imponer sobre la Naturaleza un orden humano. Una idea tan primitiva que es el núcleo argumental del primer texto literario de la historia, un cuento mesopotámico cuyo origen en la tradición oral se pierde en la noche de los tiempos (reaparece en la Hélade con el mito de Heracles).

Por lo tanto, los incendios son la forma de reaccionar de una población envejecida e iletrada a los cambios que impone la modernidad. Siguen operando hoy con los parámetros heredados de sus padres y abuelos, lo cual sólo puede tener como consecuencia el desastre. La falta de adecuación entre sus directrices mentales y la realidad no sólo se limita a esta cuestión, por ejemplo es precisamente este atraso el que impide irónicamente que se pueda desarrollar cualquier proyecto agrícola serio en este piélago de microfundismo. Y siguen con la economía de supervivencia de sus abuelos, con sus cuatro vacas, veinte ovejas y su leira de patacas e millo (modelo agroganadero promovido desde la administración con subvenciones, por otro lado).

Pero esto es sólo una parte del cuadro. Hay que añadir otra variante: en grandes zonas, se promovió desde el Estado la introducción de especies industriales (pinos para FINSA y eucaliptos para ENCE) ocupando las tierras que iban siendo liberadas de la agricultura o la ganadería. Como he comentado muchas veces, este es la mayor catástrofe ecológica, muy por encima de los incendios, pues impidió la regeneración natural de los ecosistemas gallegos (los incendios sólo la detienen temporalmente, la ralentizan, excepto en los casos extremos del Sur de Ourense, donde la infernal reiteración de incendios provocan la pérdida del suelo y la desertificación). Especies alóctonas y pirófitas que echaron, literalmente, más leña al fuego.

Quiero dejar bien claro, ya para terminar, que no todos los incendios del NW peninsular se explican por lo anteriormente descrito. Tendríamos que hablar de los madereros que hacen negocio de la madera quemada (en buena parte portugueses), de los cien millones de € que todos los años se embolsa el sector de la extinción, de los proyectos eólicos que se liberan tras un oportuno incendio, de los cazadores que necesitan tener despejada la línea de tiro…

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

20 agosto 2016

Ya no hay mujeres como aquéllas

Filed under: Música — Mendigo @ 0:12

Cuando pones esto en la cadena, la voz de Dani Klein llena la habitación hasta no quedar sitio ni para el aire.

Esto es PODER.

+

Las mujeres no son lo que eran; y los hombres, ya, ni digamos.

Hablamos de música, como podríamos hablar de cualquier otra cosa. Monigot@s, ya sólo quedan monigot@s.

+

Mi madriña, el ’87, cuando salió este rudimentario videoclip yo era aún un crío.

Las descargas van a matar la música… como si aún quedara hálito de vida en lo que se está grabando hoy en día. Pero la música es mucho más que el negocio de las discográficas, y morirá con el último ser humano.

+
+
+
+
+
+
+
+

16 agosto 2016

Las ovejas más caras del mundo

Filed under: ecología — Mendigo @ 12:28

De nuevo, vuelve a arder el Concello de Cualedro. Como el año pasado, como el anterior… como todos los veranos desde hace muchos años. Y no es el primero de este verano, ni seguramente será el último (de hecho, aún queda lo peor, el tramo final del verano, donde se concentra la actividad incendiaria).

Si la Península es (con Grecia) el lugar con más incendios forestales de Europa, y Galicia es sin duda el lugar con más incendios forestales de España. De lejos. Imaginad el estado en que se encuentra el municipio con mayor reincidencia de fuegos de toda Galicia. Bueno, no hace falta que os lo imaginéis, podéis echar un vistazo al Google Maps. La sucesión de incendios, año tras año, hace que esta zona esté en proceso de desertificación (se pierde la fracción orgánica del suelo por escorrentía, y sólo queda la granulometría más gruesa y, en ocasiones, la misma roca madre queda expuesta). Un desierto en Galicia, parece broma, pero es muy triste.

Veamos los medios movilizados para sofocar el último incendio: “…3 técnicos, 12 agentes, 35 brigadas, 16 motobombas, 3 palas, 7 helicópteros y 5 aviones.”

Contando que cada hora de helicóptero le cuesta a la Xunta 6.000€, podéis echar cuentas del coste para el Estado que supone alimentar al rebaño de 20 o 30 ovejas (existen otras causas, pero en esa zona la motivación principal de los incendios es crear pastos nuevos).

Notable, porque el coste de una oveja viene a ser poco más de 50€. Y para alimentar a un rebaño valorado en 1.000 o 2.000€, el año pasado un viejo provocó un incendio que supuso unos costes para el erario público de 5 millones de euros. Alimentar a cada oveja del viejo, nos costó a los gallegos 250.000€, que tuvieron que naturalmente detraerse de otras partidas (100 millones de € todos los años en extinción, que bien invertidos en educación sí que podrían poner fin al garrulismo incendiario).

En serio ¿qué sentido tiene esto? Que nos estemos gastando millones de € en apagar incendios en el culo del mundo, aldeas pobladas por cuatro acémilas que no son capaces de salir de la animalidad en la que crecieron. Incendios que, además, ya ni siquiera amenazan valores naturales, pues la reiteración incendiaria ha convertido esta otrora fértil tierra en una sucesión de navas y terrenos baldíos.

Me parece ridículo seguir jugando a este juego: un palurdo provoca un incendio, y la sociedad gallega pone los medios para apagarlo. Y así una y otra vez. El aldeano con un mechero, y tenemos que movilizar hidros, helis, camiones, paleadoras… y personas que se juegan la vida para apagarlo. No tiene sentido. Total, para evitar que arda hoy lo que va a arder mañana, y pasado mañana…

Por lo tanto, me reafirmo en la idea de cuál es la solución final a este choteo que se traen los palurdos todos los veranos: que la Xunta (y el gobierno central, porque los Canadair son del Ministerio de Defensa, y también intervienen la UME) pase la factura de la extinción al concello afectado.

En municipios normales, donde el incendio se debe a una imprudencia, un accidente, y es un hecho aislado, el quebranto económico a las arcas municipales será puntual y perfectamente solventable. Sin embargo, aquellos concellos en los que existe una reiteración de incendios, tendrán que sacar ese dinero de otras partidas del presupuesto. Así, los costes recaerán sobre las zonas donde se producen, en vez de repartirlos entre todos. Si el monte es privado para repartir beneficios de sus repoblaciones de pinos y eucaliptos, que también lo sea para hacer frente a la factura de la extinción de incendios en ellos.

De esta forma, se hará justicia. Los municipios en los que sus habitantes sean civilizados y tengan un modelo sostenible de ordenación del territorio progresarán, y aquellos poblados por bestias bípedas se empobrecerán. Y quizá cuando vean que el ayuntamiento no tiene dinero para parchear la carretera que va a la aldea, o que las farolas no se encienden porque la compañía eléctrica ha cortado el suministro por impago, empiecen a cambiar de actitud. O no, en cualquier caso, se harán daño a sí mismos y a su tiera, y no al conjunto de Galicia como hasta ahora.

Los actos deben traer consecuencias, y que cada pueblo reciba lo que se merece. Quizá al fin así se aprenda a actuar con responsabilidad.

Lo que más gracia me hace es que, en muchas ocasiones, esas ovejas de alimentación millonaria están, encima, subvencionadas con fondos de la PAC. Estamos subvencionando el atraso y la destrucción del medio natural: cuánto bien harían esas subvenciones creando institutos de investigación o un semillero de empresas tecnológicas, para retener en Galicia los jóvenes brillantes, y no mantener la sopa boba a cuatro viejos cerriles y malintencionados.

Porque el principal culpable de esta situación no es tal o cual palurdo, el verdadero responsable es la ignorancia y la miseria. La solución al carnaval incendiario de todos los años es traer el desarrollo a Galicia, pues una persona con estudios y un buen trabajo, no se dedica a ir dejando una mecha encendida atada a unas cerillas con cinta aislante bajo unas xestas.

+

+

+

+

+

 

13 agosto 2016

Enajenación Mundial: la víctima Siria

Filed under: internacional — Mendigo @ 12:21

Me topo con una página sobre geopolítica con una buena colección de artículos sobre el conflicto en Levante:
Jaysh al-Fatah, el ariete que golpea en Siria
Milicias opositoras a Asad en Siria
¿Qué milicias protegen la autoadministración kurda en Siria?
¿Cuáles son las fuerzas progubernamentales en Siria?

Además de la descripción (la más minuciosa que he encontrado hasta ahora) de las fuerzas en conflicto, propone un sucinto resumen de la situación en: La guerra de Siria, algo mas que yihadistas y dictadores. Evidentemente me gustó esta sinopsis del conflicto, por eso os la recomiendo, pero creo que el autor debería haberse detenido un poco más en el tema económico asociado al tema de los ductos, fundamentalmente gasoductos. Voy a procurar completar un poco este aspecto:

Por ejemplo, ahora Putin y Cerdoğan vuelven a estrecharse la mano para relanzar el Turkish Stream, mientras que Bulgaria alberga dudas acerca de la negativa impuesta por Bruselas al South Stream. Actualmente, Rusia tiene el monopolio del suministro de gas por ducto a la Europa Oriental, mientras que la Europa Sudoccidental disfrutamos de la conexión con los campos argelinos. También quedan las regasificadoras de LNG, pero el transporte por ducto es más económico (y menos contaminante, aunque eso no le importa a nadie) y, por lo tanto, más competitivo para grandes volúmenes y distancias medias (el break even está en unos 9.000km, para haceros una idea de Madriz a Moskvá hay unos 4.000km).

hafnertagliapietra_turkishstreamfig1

Hemos de ser conscientes de un hecho: Gazprom tiene siempre la posibilidad de, ante la falta de un acuerdo, cerrar la llave y condenar a miles de europeos (alemanes, polacos, húngaros…) a morir de frío el siguiente invierno. La capacidad negociadora de la gasista pública rusa es pues descomunal, y según se van agotando los yacimientos del Mar del Norte no deja de aumentar (y el Kremlin no duda en emplear esta negociación comercial como arma política). Por eso, es una línea política prioritaria el romper esa dependencia del gas ruso, ganando capacidad de negociación, seguridad de suministro y precios más bajos. Efectivamente, hay una sustancial diferencia de precio entre el m³ de gas en USA y en Europa, uno con precios spot (Henry Hub…) y otros con draconianos contratos a largo plazo ligados a la cotización del petróleo.

Fuentes de suministro alternativas son las repúblicas caucásicas e Irán. Estos últimos no parecen entrar en el juego de la UE de ser utilizados para romper el monopolio ruso, y más bien plantean una estrategia conjunta con Rusia. En cualquier caso, la pieza clave de esta ruta alternativa es Turquía (los refugiados no son la causa principal por la que se tolera y corteja a Cerdoğan y sus excesos islamofascistas).

Existe otra alternativa al gas del Caspio, que es tirar un ducto desde las petromonarquías de la península arábiga hasta Turquía, que de nuevo (again and again) es el puente natural de entrada del gas asiático a Europa a través de Nabucco (por eso la férrea Merkel se comporta como una solícita perrita ante los eructos del sultán turco). Pero este ducto se encontraría con el cinturón chií (Irán-Irak-Siria-Líbano), que jamás dará esa llave de riqueza al sunismo. Y el sunismo está tratando de descerrajar la puerta a tiros con la ayuda de Occidente: un gobierno alauí (es decir, alineado en el bando chií) en Siria es un obstáculo para el proyecto. Europa quiere diversificar su suministro de gas natural, y EEUU (que también se postula como suministrador europeo vía LNG gracias al fracking) aprovecha para expulsar a Rusia del Mediterráneo Oriental.

QatarTurkeyGasLine_01

Por cierto, ¿no os sorprende la inusitada actividad financiando follacabras de un pequeño feudo como Qatar, incluso por encima de la poderosísima familia Saud? Las reversas saudíes de crudo son las mayores del mundo, sin embargo, cuando hablamos de gas natural

¿Por qué esto, que es evidente para cualquier ciudadano medianamente informado, de ninguna manera podrá ser leído en la prensa? Los análisis de los profesionales del periodismo tienen la profundidad de un plato llano y la honestidad intelectual del órgano de comunicación de un partido político. Lo que nos cuentan es una historia más o menos romántica de rebeldes luchando contra una dictadura, y unos malísimos terroristas de por medio que, al parecer, deben haber venido de Marte o haberse creado por generación espontánea.

Supongo que es muy sórdido poner en letras de molde que el motivo principal de la guerra civil siria es que un ciudadano europeo pueda calentar su casa en invierno sin gastarse tanto dinero (o mejorar la competitividad de la industria europea, que tiene en los altos precios de la energía una desventaja competitiva respecto a USA). Y el motivo secundario para esos cientos de miles de muertos, cerrar las bases de Tartus y Khmeimim, expulsando a los rusos del Mediterráneo, objetivo que arrastra el Pentágono desde el principio de la Guerra Fría.

¿A QUE ASÍ TODO COBRA SENTIDO? Será entonces que la clave es correcta.

Que sí, que la libertad del pueblo sirio y tal; la libertad que tendrá el ciudadano sirio si se instaura una teocracia según el modelo que proclaman las milicias yihadistas patrocinadas por la OTAN, Qatar, Emiratos y el cortijo de los Saud, todos ellos tan preocupados por la situación de los Derechos Humanos y las libertades civiles en la Siria de Assad (uno de los países más estables, abiertos y socialmente desarrollados de la región) que decidieron regarla con fanatismo y pegarle fuego.

Qué curioso, que Ucrania fuera la vía principal de entrada del gas ruso a Europa y tuviera la base naval rusa de Sebastopol. ¡Qué oportunas son estas revoluciones para los intereses geoestratégicos occidentales! ¿Qué hay de casualidad en esta perfecta sincronía de los follacabras con los neonazis del Maidan? Tenemos en nónima a la peor escoria de la tierra, estamos regando unas semillas que nos causan horror cuando brotan, y eso que aún sólo han enseñado unas pocas hojitas.

Y lo peor está por venir. Si gana (la muy zorra de) Hillary Clinton, ya ha asegurado que va a promover más camadas de freedom fighters, si no una intervención directa (para asegurar la zona de exclusión aérea que dé ventaja a los yihadistas). Y si contra pronóstico ganase el subhumano de Trump… a saber, porque el comportamiento de los primates es a menudo impredecible ¿os suena lo de “más peligroso que un mono con una pistola”? Pues imaginad al mono con los códigos de lanzamiento de los misiles intercontinentales. Y Rusia ha dejado claro que sus bases en Siria son una linea roja de la que no piensa ser desplazada.

+
+
+
+
+
+
+
+
+

12 agosto 2016

Manbij

Filed under: internacional — Mendigo @ 23:01

Las SDF han tomado los últimos barrios que quedaban: ya no hay miembros del Estado Islámico en Manbij.

De las noticias sobre el suceso, me quedo con esta foto.

El paisaje humano de esa zona del mundo muestra a mujeres convertidas en espectros, para escabullirse de la atención de la mirada del macho predador. El movimiento kurdo del PKK-PYD-YPG están cambiando esta narrativa, y se produce lo impensable: una kurda ayudando a un árabe; una chica joven, armada, serena, consolado a un hombre mayor congestionado.

Este movimiento es la única esperanza de civilización que avizoro en una zona del mundo que se está deslizando a inusitada velocidad por la pendiente del oscurantismo y la barbarie.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Página siguiente »

Blog de WordPress.com.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 353 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: