La mirada del mendigo

28 diciembre 2019

Alger la blanche I

Filed under: Argelia,Economía,Historia,Internacional,Política — qatalhum @ 9:43

“La ville a commencé par se scinder en deux espaces ennemis: celui, majoritaire, des hommes bardés de foi et de certitudes, et l’autre livré au questionnement, à l’inquiétude et aux brimades. Les deux ne communiquaient pas, ne se regardaient pas, ne se saluaient pas. Puis l’un des espaces a fini par réduire l’autre au silence, avant de l’effacer. Il caracole aujourd’hui tout seul, harnaché de certitudes flamboyantes.”

Tahar Djaout – “Le Dernier Été de la raison”

 

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De los cientos de lemas que han recorrido las calles de Argel en las últimas manifestaciones hay uno que expresa con claridad los deseos de la mayor parte de la sociedad argelina: “Liberar al pueblo después de liberar al país en 1962.” Quiero invitaros a una reflexión sobre el destino de los que portaban esa pancarta y un país llamado Argelia cuyos conflictos actuales, de no resolverse de manera adecuada, nos afectarán mucho más de lo que creemos.

Pero para llevar a cabo esta tarea preciso de un poco de paciencia por parte del lector, se hace necesaria una pequeña introducción histórica. En el devenir de los fenómenos sociales, las condiciones iniciales son más importantes de lo que parecen, no existe ningún acontecimiento que aparezca por generación espontánea. Por otro lado, con sólo cambiar algunos nombres de esta pequeña historia que voy a relatar podríamos estar hablando de cinco o seis países. Comparten unas condiciones iniciales, un desarrollo socio-económico e incluso unas densidades demográficas muy parecidas. Lo interesante es ver cómo algunos de esos países ya cruzaron la frontera de no retorno. No sabemos si nuestro vecino hará lo mismo.

La Argelia que conocemos hoy en día nació el 1 de noviembre de 1954. Aquel día las guerrillas del Frente de Liberación Nacional (FLN) lanzaron los primeros ataques contra instalaciones militares francesas. Las reacciones no se hicieron esperar y, un oscuro ministro del interior, el socialista Francois Mitterrand, dejó muy claras las posiciones desde el principio: “la única negociación es la guerra.” Ambos bandos lograron tal nivel de brutalidad que aterrorizarían a lo que queda del ISIS. Y he dicho ambos bandos, es muy importante. Más o menos somos conocedores de las atrocidades cometidas por las fuerzas francesas pero tengo la impresión que la aureola que cubrió al FLN oculta ciertos aspectos de su pasado muy poco edificantes. Sirva como ejemplo que en los primeros años de la guerra mataron cinco veces más argelinos que europeos.

Ocho años, entre 350.000 y 1.500.000 de muertos según las fuentes que se consulten, entre los que se cuentan más de 10.000 personas que tuvo a bien purgar el FLN, y toda una generación marcada por esa guerra: ese fue el precio de la independencia. Independencia, hermosa palabra que tan de moda está en estos tiempos que en nuestro caso sólo significa la toma del poder por una élite nacional desplazando a las antiguas élites coloniales. Lógicamente la nueva élite estaba compuesta por los vencedores de la guerra que formaba la cúpula del nuevo ejército argelino. Los siguientes movimientos nos son muy conocidos: convertir al FLN en partido único y eliminar a rivales molestos como el Partido Comunista de Argelia, prohibido en 1964. ¿Empezamos a entender qué fue el FLN? Se había instaurado la santa trinidad compuesta por el ejército, el partido y el estado. Es un fenómeno característico del periodo poscolonial.

Desde mediados de los sesenta del siglo pasado el FLN, encabezado por Boumedienne, comenzó su camino hacia algo que podríamos considerar como un socialismo que no perturbase las nobles tradiciones musulmanas del pueblo argelino. Las prioridades estaban muy claras, nacionalizar los pozos de las compañías francesas, desarrollar la industria de los hidrocarburos y realizar una reforma agraria que acabaría en en rotundo fracaso, tanto económico como ecológico. Había que añadir un toque nacionalista y el comienzo de la política de arabización a escala nacional. A la “minoría” bereber no le sentó muy bien.

Estructurar toda la economía del país con criterios nacionalistas suele ser muy mala idea. Pero tenían los hidrocarburos para compensar. Hasta que llegó la caída del precio de los hidrocarburos a mediados de los años ochenta. La cosa se puso muy fea en el país que tenía una de las tasas de crecimiento de la población más altas del mundo en aquella época. Había que encontrar una solución para desactivar esa bomba malthusiana. ¿Adivináis cuál fue la idea de las mentes más lúcidas del régimen? Exacto, liberalizar la economía. Lo que para un argelino de esa época significaba tener problemas para llenar el estómago. Los alimentos dejaron de estar subsidiados, aguantar subidas de impuestos y encontrarte en la calle porque el lugar en donde trabajabas no era rentable según los sacrosantos principios del libre mercado. Alguien se iba a cabrear mucho. ¿Os suena esta historia?

Como bien sabemos por experiencia propia siempre hay un grupo que se beneficia del desmantelamiento del estado. No es muy difícil imaginar que en el caso que nos ocupa fueron los altos cargos del FLN, amigos, amantes y familias quienes sacaron provecho de esta situación. Ya tenemos la estructura de clases típica de este tipo de países: la élite encabezada por los militares y el resto de la población dividida entre una minoría que esperaba las migajas del régimen y aquellos que esperaban el momento oportuno para ajustar cuentas. En este escenario sólo es cuestión de tiempo abrazar el óctuple sendero del 7.62 mm.

FLN

El mes octubre de 1988 acabará siendo conocido como el “octubre negro”. Manifestaciones, huelgas y ataques a cualquier cosa y persona que representase al FLN o al estado argelino. El gobierno de Benjedid y sus militares actuaron como suele ser habitual. Sembraron las calles de Argel con cientos de muertos, pero el miedo ya acechaba a los poderosos. Benjedid no tardó en darse cuenta del error que había cometido. Un referéndum en vista a una reforma constitucional que permitiese ciertas libertades políticas en el país parecía un buen remedio para aplacar la ira popular. Sobre todo si esta operación le permitía a Benjedid depurar a la vieja guardia del FLN, eliminar la presencia en el estado de muchos de sus miembros y asegurarse su propia supervivencia. Con los partidos políticos legalizados y el FLN muy debilitado nadie hubiese creído que al mes negro le iba a suceder el “decenio negro”, que es como se acostumbra a llamar en aquel lugar a la década de los noventa.

Las elecciones municipales del 12 de junio de 1990, las primeras libres desde la liberación, marcaron el comienzo de esa década dominada por el terror. Todavía recuerdo como en la prensa europea aparecía por primera vez el nombre del Frente Islámico de Salvación (FIS). Arrasaron en esas elecciones municipales, especialmente en las zonas más pobladas del norte del país. A muchos de nuestros todólogos les pilló por sorpresa y parecen que llegaron a creer que el FIS nació por generación espontánea. Si se hubieran dignado a visitar los mercados de los barrios de las periferias de las grandes ciudades de Argelia hubiesen observado algo muy significativo: el enorme trapicheo que había con ciertas cintas de cassette que no contenían precisamente música raï. Miles de esas cintas se escuchaban día y noche por todos los lugares, en claro dialectal egipcio, lo propio de los discípulos de Qutb. No deja de ser curioso que la cúpula del ejército infravalorara a las gentes del FIS y les dejara tomar sus alcaldías sin presentar resistencia. Para estos altos oficiales los miembros del FIS no eran más que una panda de garrulos que sólo sabían soltar soflamas religiosas. Les regalaron un tiempo muy valioso que el FIS aprovechó para organizar un movimiento a gran escala contra el gobierno. Ni más ni menos que todo un año hasta las primeras elecciones legislativas. Y saltaron todas las alarmas, en la segunda vuelta podía ganar el FIS y tomar el gobierno, todo ello a pesar de los enormes esfuerzos que se habían hecho para beneficiar a los candidatos del moribundo FLN. Todos sabemos como un poder militar arregla estos pequeños problemas: ley marcial con cualquier excusa, deponer al gobierno y posponer sine die una elecciones hasta que se convirtiesen en “sus elecciones”. Pero fueron tan inútiles, pese a todos los chanchullos que hicieron para beneficiar al FLN, que cuando convocaron “sus elecciones” a finales del 1991 volvió a ganar el FIS, esta vez con suficientes escaños como para realizar reformas constitucionales. Esto ya no se podía tolerar.

En esta ocasión se actuó con contundencia. Miles de cargos políticos y seguidores del FIS fueron arrestados y enviados a los “campos” situados en el interior del Sahara. Los que escaparon no dudaron en tomar las armas contra el gobierno de Argel. Así se inició uno de los conflictos civiles más crueles que se han conocido en nuestros tiempos. No vamos a entrar a hablar de la guerra civil argelina, por sus características merecería un texto aparte. Lo que si hay que tener muy en cuenta es la marca que dejó en la sociedad argelina. Entre los más de 100.000 muertos que se cobró el conflicto se encuentran numerosos miembros de la facción más progresista de la sociedad argelina; profesores, periodistas, escritores, etc. Ambos bandos acabaron con la poca lucidez que podía quedar en el país.

Durante esa década de los noventa, el gobierno de Argel no había dejado de actuar en términos políticos. Benjedid perdía el puesto, tres presidentes en dos años, buena muestra de la inestabilidad que existía en esos tiempos en los que no tardaron en dar paso al ministro de defensa. Dos elecciones, 1995 y 1997, señaladas como fraudulentas por la oposición y, por fin, las curiosas elecciones de 1999. Un viejo guardia del FLN llamado Bouteflika se presentaba a esas elecciones como único candidato, los candidatos rivales se retiraron como protesta por los fraudes en el proceso. Por supuesto Bouteflika ganó, lo mismo que en los tres procesos electorales que tuvieron lugar hasta nuestros días.

Las noticias de la guerra inundaban todos los medios y sucesos de gran importancia pasaban desapercibidos. Si hay algo más peligroso que un muyahidín armado hasta los dientes es un tipo trajeado con un reluciente MBA de una prestigiosa universidad extranjera. Sobre todo si acaba como ministro y se le ordena negociar con el FMI. Todo argelino de cierta edad se acordará de aquel 1996 y lo que llegaron a significar los “ajustes estructurales”: importantes recortes en sanidad, educación e infraestructuras, bajada del salario de los funcionarios, cierre de industrias, etc. Lógicamente aumentó el paro, un problema crónico en Argelia, la vida se volvió muy difícil y el descontento no dejó de aumentar. Siempre me ha resultado muy curioso que las mayores masacres de la guerra civil sucediesen precisamente en estos años. Y sé de buena tinta que no soy el único que guarda ciertas sospechas sobre la actuación del gobierno en relación a esas masacres.

Al comenzar el nuevo siglo los auténticos señores del país, la cúpula del ejército y de los servicios secretos, se habían hecho con todos los resortes del poder. Ahora, con Bouteflika como hombre de paja, llegó el momento de acabar con la guerra civil. Algunas amnistías por aquí junto a una muy oportuna desactivación de algunos grupos insurgentes por allá y asunto zanjado. Pero sin pasarse, al fin y al cabo el miedo al regreso de los islamistas es uno de los principales pilares del régimen. Una escisión del siempre sospechoso Grupo Islámico Armado (GIA) acabó por fundar el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate, quienes acabarían llamándose al-Qaeda del Magreb Islámico (AQMI). Estos últimos ya nos deben sonar tras los últimos atentados ocurridos en algunos países del Sahel. Ciertamente la guerra civil había finalizado pero continuarían los ataques y atentados aunque en mucha menor intensidad que en la “década negra”. Sea como sea, el conflicto nunca ha sido resuelto.

Llegados a este punto habría que hacerse una pregunta fundamental para entender lo que está ocurriendo en Argelia y lo que está por venir: ¿Cómo es posible que el régimen, marcado por la corrupción y bien conocido por su capacidad de saquear el país, haya sobrevivido durante estas dos últimas décadas?

 

18 noviembre 2019

Juan Manuel Grijalvo – Patria y potestad

Filed under: Historia — Juan Manuel Grijalvo @ 18:39

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Hoy, si usted quiere, haremos uno de mis ejercicios de Historia de estar por casa.

En los tiempos de Sinuhé, la “ciudadanía” egipcia venía a ser una “nacionalidad” obtenida por “Ius sanguinis”, el derecho de sangre. Los hijos de cada tribu eran “propios”. Los demás eran “extraños”, id est, extranjeros y forasteros.

Las clases sociales eran las adecuadas para una economía basada en la agricultura. Los egipcios organizaban los cultivos en función de las crecidas del Nilo, y generaban unos excedentes que invertían en obras públicas de indiscutible rentabilidad social, como una gran red de canales de riego, y otras de utilidad menos evidente: pirámides, sepulcros, templos.

Cada persona tenía fijado su lugar en la sociedad humana, y en el Cosmos entero, desde la cuna. El hijo primogénito de la esposa legítima del Faraón sería Faraón, y los hijos de las plebeyas serían plebeyos. El Estado era el Faraón, y viceversa. La pirámide es un buen símil para su estructura social: tiene una cúspide muy pequeña y una base muy grande. En la cima hay una sola persona. Obviamente, no puede controlar a toda la población. Para eso hay un gran andamiaje de señores, señorones y señoritos que, a nivel local, ejercen una autoridad omnímoda en nombre del Faraón.

Todo eso era así por la voluntad de los dioses: la religión se mezclaba con la política, y viceversa. Es una confusión interesada que perdura hasta hoy. Como es lógico, los sacerdotes eran una pieza más de los engranajes del poder. En aquella época, esas cosas funcionaban poco más o menos igual en casi todas las partes “civilizadas” del mundo. Como es natural, también había militares. Teóricamente, estaban ocupados en la defensa de las fronteras propias, o en la conquista de territorios ajenos. Pero también “intervenían” en el interior del país, para “estabilizar” el orden social cuando era menester. (more…)

20 octubre 2019

DIVAGACIONES: Impuesto de Sucesiones

Filed under: Economía,Historia,Información,Política,Sociedad — Emilio Fernandez @ 17:38

Con permiso de Nadir, voy a intentar  sacar algún post de vez en cuando, sobre temas que me llaman la atención. No serán entradas técnicas ni de expertos, sino cosas que me vienen a la mente y que comparto con vosotros para que reflexionemos y compartamos opiniones y si fuera el caso discutamos sobre ello (https://dle.rae.es/?id=DtuofiJ). Lo llamo divagaciones porque sinceramente llamarlo reflexiones sería darle una categoría que creo que los post que haré no la tienen. Aquí empiezo con la primera

¿Quién no ha escuchado, leído o visto la campaña contra el impuesto de sucesiones? Me gustaría saber quién la financia, es una buena campaña, una inversión a corto/medio plazo, solo superada por la del corredor mediterráneo (ahí sí que le han metido pasta, comunicar los puertos por tren, ole ole y ole). Supongo que todos sabréis  de qué impuesto hablo, posiblemente el más conocido y odiado, vamos muy resumidamente a ver sus antecedentes. (Si queréis saber más ya sabéis dónde tenéis que buscar).

Creo que el primer antecedente de este tipo de imposición fiscal lo hallamos en Roma (¿qué raro no?). El muy y mucho rojo de Octavio parece ser que fue quien definitivamente organizó la vicesima hereditatium, extraigo de http://www.ridrom.uclm.es/documentos14/rendo14_pub.pdf

“La doctrina mayoritaria estima que este impuesto se organizó definitivamente bajo Augusto, existiendo al principio fuerte resistencia, principalmente por parte del Senado, a su implantación, si bien al final de su gobierno esta resistencia se habría superado. Este tributo fue introducido por medio de una lex Iulia de vicesima hereditatium cuya fecha se sitúa en el siglo 6 d.C., si bien la particular norma no se conserva. Las noticias que tenemos provienen de Dion Casio 56,288 y del Panegiricus de Plinio el Joven 37-409. Dion Casio narra que cuando los ciudadanos romanos estaban agobiados con el impuesto sucesorio del 5% y parecía probable un levantamiento por parte de los mismos, Augusto envió una comunicación al Senado haciendo una oferta a sus miembros a buscar algunas fuentes de otros ingresos. Lo hizo, no con la intención de abolir el impuesto, sino para que cuando ningún otro método pareciese mejor, el Senado debiera ratificar la medida, sin censura alguna. Prohibió incluso a Germánico y Druso tomar la palabra ante el Senado, para que nadie pudiera acusarlo de haber ejercido la más mínima influencia sobre el Senado. Hubo mucha discusión y algunas propuestas se presentaron a Augusto por escrito y cuando se enteró de que los senadores no estaban dispuestos a someter las herencias a ninguna forma de imposición, cambió y propuso restablecer un impuesto sobre los bienes y las casas. Sin especificar la tasa del impuesto, ni el modo de cobro, envió a los hombres en todas partes para hacer una lista de los bienes, tanto de los particulares como de las ciudades. Al temer que este impuesto -tributum soli- fuera mayor que el 5%, el Senado aceptó el impuesto sucesorio al 5% y de esta forma fue votada la Lex Iulia vicesima hereditatium, bajo el consulado de M. Aemilius Lepidus y L. Arruntis Nepos, en el año 6 d.C.”

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El rojeras de Octavio

No iba a copiar tanto, pero estas historias siempre me han gustado, 😉

En España, según extraemos del mismo artículo y de otras fuentes, podemos decir que el primer impuesto estatal sobre la herencia lo estableció otro rojeras, un tal Carlos IV. Podéis leer el artículo si queréis saber los tipos impositivos, a quién afecta, excepciones, etc. La verdad que es bastante interesante. Actualmente es un impuesto en manos de las autonomías y varía mucho; su cuantía depende de cada comunidad. Aquí tenéis información

https://es.wikipedia.org/wiki/Impuesto_sobre_Sucesiones_y_Donaciones_(Espa%C3%B1a).

Bueno, después de esta  introducción vayamos a la miga, al porqué de esta entrada, impuesto de sucesiones sí o no.

En primer lugar decir, que en el mundo socialista que imagino es un impuesto que no tendría cabida, ya que los bienes inmuebles no serían de propiedad privada, las viviendas solo existirían en régimen de alquiler, y por supuesto  ni grandes ni medianas fortunas, y qué coño, ni pequeñas fortunas. Solo se podrían heredar bienes muebles y hasta cierta cantidad de ahorros, muy poco por cierto. Ante esto lógicamente el estado debería proporcionar lo suficiente para mantener en un nivel básico a todo el mundo. Tampoco me voy a enrollar mucho más, en resumen, el impuesto de sucesiones en mi paraíso socialista no tiene aplicación. Pero como no existe ni existirá y cada vez veo más lejos cualquier estado de este tipo hablemos de lo que tenemos ahora mismo.

IMPUESTO DE SUCESIONES: DE ENTRADA, NO

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Pero que grandes…

Por supuesto que no, pero muy al contrario de lo que suponéis. No es no por las muchas chorradas que nos cuentan, como que es injusto (y el IVA, o cualquier otro sí), que es doble tributación (como que no pago IVA cuando ya pagué IRPF, o mejor pagar IVA del impuesto eléctrico, eso sí que mola), u otras gilipolleces que nos podemos encontrar aquí https://stopimpuestosucesiones.org/verdades o aquí https://stopimpuestosucesiones.org/mentiras , algunas completamente gilipollas. Al final lo que no recauden por este tipo de impuestos lo recaudarán por otro lado, quitarán patrimonio o sucesiones, y lo meterán en tasas  a combustibles, en IVA o donde sea, que ahí sí que lo pagaremos todos. ¿Por qué tenemos que tratar este tipo de ingresos o transferencias de propiedades con un tributo especial? Que se aplique la figura impositiva ya existente. ¿Por qué si te transfieren un piso de un muerto a un vivo tiene derecho a pagar menos que entre dos vivos?, ¿por qué si ingresas equis dinero pagas menos si lo heredas o te lo donan que si te lo ganas trabajando?, considerémoslo un ingreso más y apliquemos IRPF. No queréis taza, pues taza y media, el impuesto de sucesiones me parece injusto, pero no pagar por una trasmisión  o ingreso me parece que es el acabóse. Lógicamente, esto último todos sabemos quién lo plantea y a quién le interesa, y qué hace la izquierda: verlas venir. Desde que tengo memoria la batalla entre la izquierda y la derecha (y más aún entre sindicatos y empresarios) es como un combate de boxeo en el que uno de ellos lanza golpes sin parar a ver si da alguno, y el otro está a verlas venir esquivando o procurando que el daño sea el menos posible, pero sin lanzar ninguno. Estamos paralizados, no tenemos ningún rumbo, cosas que hace 50 años planteaban los socialdemócratas ahora son vistas como si fueran ideas soviéticas, se ha moderado tanto el discurso que al final se ha perdido lo esencial. Este tipo de cosas son una más, no somos capaces de contraatacar, otra pequeña batalla perdida, otra más, y cada vez y sin darnos cuenta nuestra gente está más a la derecha.

11 octubre 2019

La fascinante liga de fútbol siria

Filed under: Historia,Internacional — qatalhum @ 19:03
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A raíz de los últimos acontecimientos en Siria me gustaría contaros una historia que ocurrió hace mucho tiempo en un lugar del norte de Siria. Creo que podría servirnos para entender muchas cosas que han sucedido y algunas de las que van a suceder.

Qamishli es una ciudad de unos 200.000 habitantes situada al noreste de Siria. Sería un lugar sin la menor importancia salvo por un par de características: está situada justo en la frontera con Turquía y es la ciudad de Siria con mayor población kurda, hasta hoy. Si no te dedicas a los trapicheos en la frontera, por allí entra y sale de todo, el lugar es bastante aburrido. Así que sólo nos quedan dos maneras de pasar el tiempo, contar las moscas que se acercan a tu vaso de té y el fútbol.

A principios de los años sesenta se creó el club de fútbol local con el original nombre de “Yihad”, entiendo que en su acepción de esfuerzo. A pesar de ese nombre ese equipo no hizo más que reflejar la naturaleza kurda de sus fundadores y aficionados. Jamás ganaron nada en la liga siria, básicamente estaban ahí de relleno. Pero estos kurdos no se iban a desmoralizar. Muchos esperaron aquel 12 de marzo del año 2004: venían los del Futuwa (Juventud), el equipo que representaba a la ciudad de Deir az-Zor, un lugar bien conocido para los que sigan la guerra en Siria. Ni más ni menos que se iban a enfrentar a un equipo que había sido capaz de ganar la liga siria unas cuantas veces dejando a los chulos de Damasco por los suelos. Pero el Futuwa era más conocido por el comportamiento de sus seguidores que por sus triunfos. La gran mayoría de estos seguidores se las daban de árabes, tanto que podríamos encuadrarlos dentro de lo que se conoce como “nacionalismo árabe”, que es la forma académica de describir a una panda de supremacistas. Estos muchachos ya se habían recorrido el país montándola por donde pasaban. Todos sabían que se iba a liar en el partido, nadie hizo nada.

Y llegó el día del partido. Ya se imaginarán los lectores que acudir a un evento de este tipo es un deporte de alto riesgo. Sin apenas medidas de seguridad entrabas al estadio a empujones, otros saltaban por los muros y se colaban, cada uno según sus capacidades. Antes de comenzar el partido los del Futuwa habían hecho honor a su fama y atacaron con botellas y piedras a los seguidores del Yihad. Pero fue dentro del estadio donde tuvo lugar el esplendoroso espectáculo que viene a ser la sociedad siria. Los chicos del Futuwa comenzaron a lanzar eslóganes contra los kurdos, poner a parir a los líderes del Kurdistán y cantar todas las loas posibles a Saddam Hussein, recordando con especial cariño a los kurdos su destreza con las armas químicas. Los kurdos hicieron lo propio hasta que acabaron a pedradas. La situación se desmadró hasta que las fuerzas de seguridad sirias dispararon. Nueve personas nunca más volverían a ver un partido de fútbol. ¿A que no sabéis a qué bando pertenecían los abatidos?

Tocaba funeral. En esa parte del mundo un funeral puede convertirse en una enorme manifestación que puede acabar por incendiar a toda la región. Y así sucedió. Al menos otras 33 personas murieron en las revueltas. Cuando todo empezó a calmarse, Damasco actuó como siempre: entre 1.000 y 2.000 personas fueron detenidas y torturadas al estilo Hafez al-Assad. Por supuesto el ejército sirio aumentó su presencia en todas las zonas kurdas y con ello la insoportable presión que suele acompañar a esa presencia militar.

Aún faltarían siete años para que Siria saltase por los aires pero, como he querido presentar en este pequeño texto, la bomba estaba colocada mucho tiempo atrás; sólo faltaba quien prendiese la mecha.

16 enero 2019

Niemcza

Filed under: Historia — Nadir @ 10:26

Comparad ambas fotos. Una fue tomada en la ciudad alemana de Nimptsch, hará cosa de un siglo.

La pensión de El águila negra, la carnicería de Bertold Herrmann…

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Ésta la saqué yo mismo, hace un par de meses, en la ciudad polaca de Niemcza.

En la casa de la izquierda cuelgan sendos carteles electorales (se celebraban las municipales) del PiS , el partido ultranacionalista omnipresente en el rural polaco.

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¿Qué similitudes veis entre ambas fotos?

Todas, porque se trata de la misma plaza. Niemcza es la polaquización del nombre original, una villa fortificada de la Silesia habitada por tribus germánicas desde el s.IV que quedó en territorio polaco tras la Segunda Guerra Mundial. De hecho, la frontera actual con Alemania está 200km más hacia el Oeste.

Polonia, como también la República Checa, están construidas en su parte occidental (Silesia) sobre la limpieza étnica de la población germánica que las había ocupado durante siglos, desplazando a la población y eslavizando los topónimos (por ejemplo, como Budweis, la ciudad original de la cerveza Budweiser, se llama hoy České Budějovice).

Este viaje ha sido especialmente interesante para entender la construcción de un Estado-nación, pura fantasía, a través de la limpieza étnica de las gentes germánicas en su tercio occidental y la aculturización de las tribus eslavas ortodoxas en su tercio suroriental, imponiendo en todo el territorio la lengua de una de las tribus, el polaco, y su religión, la católica. Cuius regio, eius religio.

Polonia, como la mayor parte de las naciones europeas (empezando por España y siguiendo por Francia), es un invento moderno (no confundir Estado, ente administrativo, con nación y país, que son nociones sociológicas y políticas). A diferencia de las naciones del resto de continentes, que son en su casi totalidad de manufactura… contemporánea.

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