La mirada del mendigo

20 abril 2018

Presos políticos

Filed under: Varios — Nadir @ 9:31

Me piden encontrar un gato, y acudiendo a la neodefinición de gato, como animal de cinco patas de pelaje verde con alas color azafrán, he de concluir que no, no he encontrado en España ningún gato. Y probablemente tampoco los haya en el resto del orbe, ni los haya habido.

Pero ¿en qué estaba yo pensando? Me han pedido que hable de los presos políticos, no de gatos.

Y no, claro que no, si preso político es aquel que está en la cárcel acusado o condenado por un delito genérico de tener ideas políticas, hemos de concluir que tampoco hay presos políticos, ni gatos, en España. Más que nada porque ningún tribunal es capaz de conocer las ideas de las personas, mientras sean sólo ideas y no se manifiesten. Es decir, mientras la política sea un anhelo. Pero entonces no es política, porque la política tiene la aspiración de transformar la organización de la sociedad. Uno, consigo mismo, en su fuero interno, no puede hacer política.

Efectivamente, en España hay presos, pero todos están por delitos tipificados en el Código Penal. Por supuesto. Por lo tanto, no hay presos políticos. Ni gatos.

Nelson Mandela fue acusado y sentenciado a cadena perpetua en el Proceso de Rivonia, acusado por un tribunal blanco de “conspiración para derrocar al gobierno”, mediante una campaña de sabotaje (atentados terroristas) perpetrada junto con otros miembros del Congreso Nacional Africano (partido gobernante hoy en Sudáfrica) y otros grupos. Evidentemente, Nelson Mandela no fue un preso político, estaba en la cárcel por delitos tipificados en el Código Penal de la Sudáfrica Boer. Tampoco tengo noticias de felinos verdes pentápodos y alados en Sudáfrica.

Emmeline Pankhurst, una de las figuras prominentes entre las sufragistas británicas, no fue una presa política. Fue condenada por el delito muy concreto de dirigir una organización que incitaba a la violencia contra la propiedad (generalmente, cristales de escaparates para hacerse notar, a lo más que llegaron es a incendiar la casa de campo de Lloyd George, asegurándose de que estaba deshabitada). Las sufragistas no eran presas políticas, porque tal cosa nunca ha existido en las Islas Británicas, eran presas comunes detenidas por delitos tipificados en el código penal de la época después de ser injuriadas y vapuleadas por los esbirros de un tal Winston Churchill (uno de los personajes más sombríos y despreciables de la historia de las islas). Tampoco hay gatos verdes, lo más raro es el gato sin cola de la Isla de Man.

En la España del Generalísimo nunca hubo presos políticos. Todos fueron sentenciados, algunos ejecutados, pero todos ellos por delitos concretos, tipificados en la legislación surgida del Glorioso Alzamiento Nacional. Tras el golpe, había en España en torno al millón de presos (más cerca de doscientos mil asesinados, tanto en ejecuciones extrajudiciales como con teatrillo), pero nunca hubo un preso político.

Por ejemplo, Marcos Ana estuvo en la cárcel (pena de muerte conmutada por cadena perpetua) acusado de tres asesinatos, que él siempre negó haber cometido. Miguel Hernández fue también condenado a muerte, por el delito perfectamente tipificado de “adhesión a la rebelión” (cinismo que se puede permitir quien tiene control del BOE). También le fue conmutada la pena, para demostrar la magnanimidad del régimen, por cadena perpetua. Su joven cuerpo sólo soportó dos años las terribles condiciones de las prisiones franquistas. Ya en el 63 fue fusilado el dirigente comunista Julián Grimau, también por un delito tipificado de “rebelión militar”. Unos años más tarde, el histórico dirigente sindicalista Marcelino Camacho fue condenado a 12 años (sólo cumplió 8) por los delitos perfectamente tipificados de “auxilio a la rebelión” y “pertenencia a organización ilegal” (la UGT). Y así…

En realidad, la actividad política de Marcelino Camacho, en la España de hoy, hubiera supuesto pasar por la Audiencia Nazional con la fiscalía pidiendo penas de muchas décadas de cárcel. Hemos progresado una barbaridad.

Bajo la neodefinición de “preso político”, nunca hubo presos políticos en el franquismo, ni en ningún otro momento de la historia. Ninguno fue sentenciado como tal, sino que todos lo fueron por desórdenes públicos, desobediencia, rebelión, asociación a un grupo ilegal, conspiración para derrocar el Estado… De hecho, el “delito de odio” es una aportación nueva a la maquinaria represiva, lo más parecido a un delito de opinión. Ni siquiera con Paca, la culona, los jueces se desvergonzaban tanto.

La cuestión no es que haya en el ordenamiento jurídico un tipo legal que se ajuste, sino precisamente la legislación que criminaliza la disidencia, sea declarando ilegales actividades políticas que no deberían tener reproche legal (por ejemplo, organizar un referendum), sea cargando las tintas sobre actuaciones mínimas (como acusar de terrorismo y rebelión por cortar una carretera).

Así lo entiende el Consejo de Europa en su definición de preso político:

A person deprived of his or her personal liberty is to be regarded as a ‘political prisoner’:
a. if the detention has been imposed in violation of one of the fundamental guarantees set out in the European Convention on Human Rights and its Protocols (ECHR), in particular freedom of thought, conscience and religion, freedom of expression and information, freedom of assembly and association;
b. if the detention has been imposed for purely political reasons without connection to any offence;
c. if, for political motives, the length of the detention or its conditions are clearly out of proportion to the offence the person has been found guilty of or is suspected of;
d. if, for political motives, he or she is detained in a discriminatory manner as compared to other persons; or,
e. if the detention is the result of proceedings which were clearly unfair and this appears to be connected with political motives of the authorities

Por exponerlo llanamente, si por quemar un cajero en Sevilla por una gamberrada la pena es de seis meses de cárcel, y en Andoain son 16 años, quiere decir que durante medio año este último preso puede ser considerado como un preso común, y durante los otros quince años y medio es un preso político. Los primeros seis meses son un castigo por el hecho delictivo concreto, y los otros noventa y tres son la represión, una represión de enorme violencia y coste humano, a una motivación política (en este caso, el independentismo) perseguida desde el Estado.

Una base del derecho es la proporcionalidad de las penas. Hechos análogos deben ser castigados con penas similares, y debe establecerse una gradación entre la gravedad del hecho delictivo y la condena. Sin embargo, en el sistema judicial español este principio salta por los aires, y vemos cómo el sistema se ensaña con elementos políticos indeseables para el régimen. No sólo el independentismo, sino cualquier movimiento de signo obrero; un caso de libro de desproporción en las condenas con obvia intención represiva ya lo expuse en La judicatura es marxista (se dirige con arreglo a sus intereses de clase).

Y esta, la proporcionalidad en las penas, es un requisito ineludible de la definición de justicia. Cuando se haya ausente, no se puede hablar de administración de justicia sino de un teatrillo presidido por unos sombríos payasos, constituido para legitimar una actuación represiva del régimen que los alimenta.

Cuando haber participado en un piquete en el cual alguien arrojó pintura a una piscina y hubo un forcejeo con el propietario sin ninguna consecuencia, tiene una carga de cárcel que duplica la de un apuñalamiento, es evidente que la Justicia se encuentra ausente del sistema legal español. No se castigan unos hechos delictivos sino la intencionalidad política de éstos. Es decir, las ideas.

Factura:
por cortar una carretera: acaso detención y una multa
por hacerlo en apoyo al Procés: mínimo 15 años por pertenencia a banda armada, más otros 15 años de mínimo por rebelión.
por hacerlo siguiendo la consigna de la derecha: absolutamente impune.

Volvemos a leer…
d. if, for political motives, he or she is detained in a discriminatory manner as compared to other persons

El hecho es el mismo (ocupar una vía impidiendo el tráfico), la diferencia son las motivaciones ideológicas de ambos. Una es aplaudida, respaldada e incluso alentada por la maquinaria represiva policial-judicial del Estado. Otras, las que lo cuestionan, son reprimidas. No se condenan los hechos, sino la ideología de los acusados.

La justicia que pueden esperar por ejemplo unos jóvenes de Altsasu de un tribunal español, es de la misma naturaleza que unos jóvenes de Diyarbakır de un tribunal turco. La justicia que podían esperar Marcos Ana, Miguel Hernández o Julián Grimau.

Hagamos la prueba: una pelea de bar entre jóvenes independentistas y españolistas, penas entre 12 y 62 años de cárcel para los primeros. Si fuera al revés, y hubieran sido los independentistas los que acabaran cobrando. ¿El fiscal pediría esas penas? Es evidente que no. Aunque el hecho delictivo (sin duda reprobable) es el mismo, la ideología españolista no es reprimida por el Estado (de hecho, es la ideología del Estado).

Recuerdo un caso, aquí en Pontemierda. Un grupo de fascistas (alguno identificado como militar del cercano cuartel de Monteporreiro, qué sorpresa) atacó un local del movimiento independentista, con el resultado de varios contusionados y un herido por arma blanca. Este sí fue un ataque premeditado, el grupo agresor se dirigió al local a agredir a los que estaban en él. ¿Resultado? Ni investigación, ni mucho menos detenciones o juicios. Por supuesto que la cobertura mediática fue nula. Se extendió un velo de impunidad, y los agredidos se quedaron con los golpes.

No hace falta ser un experto jurista para constatar la enorme disparidad en la reacción de la maquinaria del Estado ante estos dos incidentes, uno magnificándolo hasta lo grotesco, pasando página del otro, objetivamente más grave.

Es sólo un caso, un modesto ejemplo entre otros muchos. Las palizas de grupos fascistas que salen “de caza” se llevan sucediendo en muchas ciudades españolas desde hace muchos años, y la inactividad del complejo policial-judicial (en no pocas ocasiones, son familiares los agresores, o al menos compartiendo su ideología ultra) es palmaria.

Pero incluso en el mismo ejercicio de sus funciones. ¿Cuántos años de cárcel pidió la fiscalía por esta agresión?

Me da a mí que el autor no fue llevado a la Audiencia Nazional, ni pasó año y medio en prisión preventiva. La víctima, seguramente acabó peor (son profesionales de la violencia quienes le golpean, conocen su oficio) que los guardia civiles agredidos.

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¿Y por este ensañamiento de unos energúmenos contra personas inermes e indefensas? ¿Cuántos años de cárcel piden por esta paliza gratuita?

La legislación española no persigue el uso de la violencia, de hecho la promueve y hace uso frecuente de ella para lograr objetivos políticos (terrorismo de Estado de baja intensidad). Según la última vuelta de tuerca del sistema represor, también conocida como Ley Mordaza, no es condenable apalear a un ciudadano. Sin embargo, soportar la agresión sin reaccionar ni devolver los golpes sí que lo es.

Por cierto, estos perros rabiosos estaban azuzados por los que ahora se lamentan de la injusticia del sistema, algunos desde la cárcel. Justicia poética que espero les enseñe que la democracia, la libertad y los derechos civiles (empezando por el más básico, la integridad física) se deben defender SIEMPRE, para TODOS, y no sólo cuando a uno le toca de cerca.

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Éstos no, pero son de la misma naturaleza: personas sin escrúpulos que alquilan su violencia porque no tienen otra cosa que ofrecer a la sociedad. Arriendan su conciencia al Estado, como otros lo hacen a organizaciones mafiosas y les llaman sicarios. Quien paga, manda, y decide a quién golpear; ellos sólo cumplen órdenes.

Lo de menos es el hecho delictivo, sino la ideología de quien lo realiza. Es, a la postre, lo que se juzga y condena en el teatrillo judicial.

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13 marzo 2018

La guerra de las banderas

Filed under: Varios — Nadir @ 21:54

Disculpad que no pueda contestar a vuestros comentarios como se merecen, pero hállome de nuevo en ruta, esta vez por tierras catalanas, y precísamente a cuenta de lo visto quería hacer un breve apunte.

Cruzando la península a lo ancho me la encuentro llena de trapos de vivos colores, tonos puros, simples, rotundos, distribuidos esquemáticamente.

Las estelades que me encuentro al llegar a Cataluña son una exaltación de las referencias nacionales que el que coloca el puto trapito siente como propias. Seguramente no sea de las ideas más avanzadas que uno pueda expresar, pero su homólogo enarbolando la rojigualda implica algo mucho peor.

No me refiero en esta ocasión a que detrás de ese trapo no exista una entidad sociológicamente determinada (España vendría a ser el superego de Castilla, no existe como ente sociológico), porque en cierta medida todas las patrias son inventadas, simplificaciones interesadas de realidades socioculturales más complejas.

Pero no, no lo digo por el escaso significado que hay detrás de ese símbolo, sino porque el que cuelga la bandera española del balcón, siguiendo instrucciones de los telepredicadores del odio, lo hace no sólo para expresar su adhesión a un referente nacional, sino el deseo de imponérselo a otra sociedad. Y esto sí que me parece grave; en cierta forma la reacción ante el deseo de abandonar la patria española me recuerda a la animadversión que el mundo islámico (o cualquier otra secta, también la cristiana, pero en el islam es especialmente intensa) siente por la apostasía, aquellos que pretenden escindirse de la umma, la comunidad de creyentes. Lo cual viene a confirmar que la Patria es el sucedáneo de Dios, toda vez que las viejas religiones empezaron a dejar de funcionar como mecanismo de control social y reclamo de reclutamiento.

Mas hay un caso especialmente triste en este mar de banderas al viento. En estos dos últimos viajes, estuve buscando pueblos en los que aún se hablase el leonés o el aragonés. Búsqueda infructuosa, igual que con el provenzal la campaña de aculturización ha sido completada, y territorios herederos de entidades políticas tan importantes como el Reino de León y el Reino de Aragón han abandonado su herencia cultural para adoptar la lengua uniformizadora que se dice propia de esa nación de nuevo cuño, proyecto político del s.XIX, España, que, casualmente, se construyó en torno a la lengua del Reino de Castilla.

Considero especialmente despreciable que aquellos pueblos que han rechazado el patrimonio cultural de sus ancestros para adoptar la lengua en que se expresaba el poder político, ondeen la bandera de la aculturización para someter a la misma lobotomía étnica a pueblos más orgullosos de su estirpe que no se han avergonzado de seguir hablando la lengua de sus mayores. Será por lo bien que les ha ido a asturleoneses (entidad sociolingüística que llegaba a la provincia de Cáceres) y aragoneses, tras adoptar la lengua de la modernidad y el poder, que quieren que otros pueblos les sigan en su miserable ejemplo.

Toda persona cultivada y bien nacida tiene la obligación de proteger, transmitir y engrandecer la propia cultura. Es evidente que faltó gente así en los territorios leoneses y aragoneses, como para en el curso de poco más de siglo y medio haber tirado por la borda una cultura milenaria para abrazar aquella que les fue vendida como la propia de gente rica e importante que venía de la capital. Las barbaridades que comete el vulgo acomplejado por aparentar. Y ahora, quizá con el complejo de culpa en el subconsciente y el vacío en el alma de un nexo perdido con su pasado, se enojan porque otros pueblos se resistan a perder lo que ellos con tanta facilidad desdeñaron: una lengua, una cultura, y con ellas, la conciencia de ser un pueblo, ya extinto.

Cada pueblo tiene el destino que merece, y el de aragoneses y leoneses ha sido la extinción; hoy sólo presentes en los libros de historia, igual que una especie que sólo se conoce por el registro fósil.

Triste. Lamentable. Patético.

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5 marzo 2018

Renacimiento

Filed under: Varios — Nadir @ 17:46

Siguiendo los ciclos de la Naturaleza de muerte y renacer, este espacio también llega al final de su vida tras más de 12 años en la red, 1.700 entradas y 29.000 comentarios, para reinventarse como un blog colectivo en el que he invitado a algunos amigos sin página propia donde expresarse, para publicar juntos. Esta bitácora, por lo tanto, deja de ser mi espacio personal para ser un espacio colectivo, compartido.

Además de la variedad de autores y temas, y el incremento de calidad de los artículos (de esto estoy más que seguro), no habrá mayores cambios en el aspecto formal. Poco a poco iremos adaptando el aspecto formal de la página según el consenso de los compañeros, pero es un tema que como sabéis es de rango muy menor entre las prioridades de este espacio: la única premisa es asegurar la legibilidad y comodidad de navegación, dándole toda la importancia a los contenidos.

Esta página siempre ha sido, y lo seguirá siendo, fervorosamente religiosa y monárquica: En ella se rinde culto a la Libertad, único bien supremo, Diosa creadora de la Humanidad al iluminarla con el libre albedrío y la capacidad de abstracción, emancipándonos de la tiranía del determinismo de las otras especies animales. Asimismo, en estas líneas se reconoce a la Realidad como emperatriz, inflexible soberana de designios inexorables, la cual juzga la validez de todo conocimiento por su adecuación a su regia persona. El culto de su divina majestad es a través de la razón, siendo la ciencia su liturgia. En su reino no se excluye la imaginación como poderosa barrena que abre el camino del conocimiento, e incluso la fantasía como investigación de lo irreal, de los mundos que pudieron haber sido; mas evitando confundir los ámbitos de cada una.

Quiero en esta breve introducción de esta nueva fase, del gusano que sale de la crisálida, prevenirnos del uso de enunciados falaces, como los que ya detectó Aristóteles o popularizó Göbbels. El uso de estos recursos dialécticos ilegítimos será censurado. Procuraremos hacer un compendio de ellos, que será una suerte de código legal del razonamiento.

Y nada más que añadir. Esto seguirá siendo lo que ha sido hasta ahora: un lugar de debate, desenfadado, espontáneo y provocador, pero también exigente con el nivel de las intervenciones. El autor propondrá un tema, que el resto de contertulios analizará, desarrollará y completará, en cuyo proceso estoy seguro que todos habremos podido aprender algo. Al menos por lo que a mí respecta, he aprendido un mundo gracias a vuestros comentarios y espero seguir haciéndolo ahora también comentando las de otros.

Ahora doy paso a mis compañeros, para que abran fuego.

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20 enero 2018

Radón

Filed under: Varios — Nadir @ 21:53

Transcribo el contenido de un escrito que presenté en un ayuntamiento de la montaña ourensana acerca del peligro a la salud pública que supone las concentraciones tan altas de gas radón en viviendas. El radón es un problema de las regiones de rocas plutónicas, básicamente circunscrito a Galicia y el Sistema Central en la Península Ibérica.

Entró en el registro hace más de medio año mas no he recibido contestación, así que es fácil adivinar lo que habrán hecho con ella. Puse un par de anuncios más para alertar a la población, porque es un asunto muy grave, pero sé bien que en una zona rural, despoblada, con la mayoría de la población sin siquiera la educación primaria terminada, no pueden percatarse del peligro de un gas que es inodoro e incoloro, y cuyos efectos sólo se pueden determinar de forma estadística, con la mayor propensión de la población a ciertos tipos de cáncer.

Así que, para que al menos pueda servir a gente de otras partes de la Península que pueda estar también afectada, subo el escrito que remití. En mi caso, adquiriré por mi cuenta un equipo de medida para determinar si la vivienda de los padres de mi compañera está afectada, y luego supongo que lo procuraré revender.

En cuanto al resto de vecinos, avisados quedan. Su alcaldía ni se digna en interesarse sobre el particular. Qué se puede esperar por otra parte de una gestión que dedica buena parte del presupuesto municipal a jolgorios y cuchipandas, siendo uno de los concellos más envejecidos y empobrecidos de Galicia. ¿Promover la actividad económica de forma que se pueda fijar población y revertir el proceso de despoblación? Ni aunque supieran por dónde empezar: eso no da votos. Lo que quiere la gente es nuevos uniformes para el puto entroido. Pues bien, cada pueblo tiene, ni más ni menos, que el gobierno municipal que se merece, además por una absolutísima mayoría del 80% de los votos.

NOTA: El alcalde en cuestión es médico jubilado, así se le presuponen conocimientos para al menos entender parte de lo expuesto.

NOTA II: Los enlaces formaban parte del documento en cuestión. Esto implica que he aportado documentación científica suficiente para dejar claro que no es la opinión de un particular sino que lo que afirmo es positivamente cierto, científicamente irrefutable (la ciencia, fuera de la cual sólo existe ignorancia y bestialidad, permite ser así de categórico, así de chulo). Y si está demostrado científicamente el peligro, la inacción de las administraciones es incompatible con la ética, el honor y la bonhomía. Las exigencias de la ética son tan tajantes como las leyes científicas, y fuera de ella sólo hay rufianes, canalla. Si se avisa que existe un peligro a la salud de la población, aportando pruebas, y no se toma ninguna medida, esta inacción es incluso criminal.

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Expone:

El Concello de O Bolo es uno de los lugares de mayor exposición al gas radón en domicilios, con un valor medio de 450 Bq/m3 (el tercero más alto de Galicia, y por lo tanto de España) según datos recogidos por el Laboratorio de Radón de Galicia, organismo dependiente de la Universidade de Santiago de Compostela.

USC – Mapa de mediciones
USC – Tablas de mediciones

El radón (concretamente el isótopo 222Rn) es un gas radioactivo que proviene de la cadena de desintegración del uranio (238U) presente en las rocas de nuestro Concello, que se acumula en espacios cerrados como las viviendas y otras edificaciones.

El radón es un peligro reconocido para la salud humana, ya que al ser inhalado se convierte por decaimiento α (un núcleo de helio 4, la actividad radioactiva más energética que existe) en polonio (218Po).

Este proceso tiene lugar en nuestros pulmones, aumentando el riesgo de cáncer de pulmón, lengua y laringe.

OMS – El radón y sus efectos en la salud

Asimismo, el 218Po decae rápidamente a 210Pb (un isótopo radioactivo del plomo), en un proceso que se relaciona con tumores cerebrales (según artículo adjunto publicado en la revista Nature). [N.d.M: esta chusma no ha pasado de ojear las páginas centrales del Interviu, como para sentirse impresionada por una cita en Nature]

La legislación europea fija el límite de exposición en viviendas ya construidas en 400 Bq/m3 de aire, mientras que el Consejo de Seguridad Nuclear califica de alto riesgo las viviendas que superen los 200 Bq/m3. El estudio más amplio en la materia observó un incremento de un 16% en el riesgo de cáncer pulmonar por cada 100 bequerelios/m3 de exposición domiciliaria (Darby S, Hill D, Auvinen A, Barros-Dios JM, et al. Residential radon and lung cancer:detailed results of a collaborative analysis of individual data on 7,148 subjects with lung cancer and 14,208 subjects without lung cancer from 13 epidemiological studies in Europe. Scand Work Environ Health 2006; 32:suppl 1:1-84.).

Una directiva europea más reciente (2013/59/EURATOM) establece el límite de 100 Bq/m3 a partir del cual existe un incremento estadístico significativo de padecer cáncer de pulmón, y en 300 Bq/m3 para lugares de trabajo.

Abundando en la cuestión, y según documentación de la OMS, una exposición de 300 Bq/m3 es equivalente a una exposición anual de 10mSv. Es decir, el equivalente a un TAC de abdomen y pelvis. Al año. O siete radiografías de columna. Cada año. Tal es el nivel de radiación al que se ven sometidos los vecinos sólo con habitar sus viviendas.

Permítanme insistir: la media geométrica de las mediciones realizadas en viviendas de este Concello alcanza los 450,4 Bq/m3, lo cual constituye un problema de salud pública de primera magnitud en este Concello que obliga al consistorio a tomar medidas.

Solicita:

Por todo lo anterior, considero que el Concello debería estudiar un plan de actuación para paliar este problema. En primer lugar, adquiriendo un aparato de medida que permita evaluar el peligro en las distintas parroquias del Concello. Y, en aquellas entidades de población que se revelen como más afectadas, la toma de valores domicilio por domicilio, informando a sus moradores de los riesgos y soluciones constructivas que permitan reducir la concentración de 222Rn (básicamente, impermeabilización y ventilación, natural o forzada).

Atentamente,

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Y, para quien no tenga la mala suerte de vivir en una zona afectada, que no salga de esta entrada sin llevar algo de provecho:

El drama que narra no es tan ajeno a la situación de miseria y emigración de la Galicia interior a la que hace referencia el anterior escrito.

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9 enero 2018

Checadas

Filed under: Varios — Nadir @ 0:11

Mientras aún dura el mare clausum, aprovecho para ir dando salida a fotos de otros viajes, en este caso las de la República Checa. Esta primera tanda son curiosidades que nos fuimos encontrando en el viaje, y quería comentarlas. Por ejemplo, ésta. WTF????

El idioma no es problema, soukromý pozemek es lo mismo que el sempiterno propriété privé que encontramos partout en gabacholandia. ¿El contexto? Tampoco explica gran cosa: había tres de estos en un jardín en una pequeña villa sobre la cual había un castillote, motivo por el cual estábamos ahí.

Sigo con las misma cara de interrogación que me quedé cuando los vi. No entiendo, si es parte del sentido del humor checo o si debe tomarse al pie de la letra. ¿Alguna sugerencia?

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