La mirada del mendigo

26 abril 2013

Satánico virtuosismo

Archivado en: Música — Mendigo @ 14:27

Estaré una temporada fuera de conexión, así que para tener entretenida a la parroquia dejo programada esta entrada musical.

El tema es el mismo, pero en diferentes versiones. Entre tantas, malo será que alguna de ellas no te haga gracia. Aquí, el original:

El asunto: baja el diablo a la Tierra y encuentra a un fulano tocando el violín. Le reta en duelo musical, el que toque mejor se llevará la prenda más preciada del perdedor. El diablo apuesta su violín de oro y el hombre, claro, su alma.

Como sucede en estas historias, el hombre consigue burlar al demonio y superar la prueba. La historia da pie a mostrar el virtuosismo del violinista.

Aquí otra versión, peor musicalmente, pero vale la pena sólo por ver la animación del diablo en bicicleta al principio:

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Y otra más, algo más que curiosidad porque está de puta madre. Es la digamos versión fumeta del duelo:

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Vale, ahora cambiamos el violín por una guitarra eléctrica ¿qué obtenemos?

El guitarrista tiene que quedarse a gusto en ambos solos, el del demonio y el de Johny. Ni que decir tiene que ésta es mi preferida.

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A quien guste de la música culta, clásica, soporífera o como le queráis llamar, este asunto del demonio y el violín puede que le haya traído a la cabeza algo…

Es una delicia, y también parece ser verdaderamente endemoniada de interpretar, sobre todo el último movimiento (el más conocido). La explicación de la obra, junto con otra versión del citado movimiento, la tenéis aquí.

16 abril 2013

Status quo

Archivado en: política — Mendigo @ 23:34

La curia católica previene contra la ideología de género y el feminismo. Sin embargo, la doctrina católica está marcadamente cargada de androcentrismo, es una ideología patriarcal que destila aversión por la condición femenina.

Como por otra parte es lógico, habida cuenta que su Dios habla por un grupo de hombres viejos y célibes. Es evidente que si las encargadas de interpretar la voluntad divina fueran un grupo de mujeres ancianas casadas, no condenarían con tanto ahínco el aborto o la contracepción. Y aún menos si las intérpretes de las Sagradas Escrituras fueran un grupo de mujeres núbiles. O de hetairas.

Es curioso, que la voz del Dios del desierto siempre suene a viejo reprimido, resentido. Quizá tenga alguna relación que desde los tiempos de Moisés, quienes hablan en su nombre, quienes tienen licencia para interpretar su voluntad son viejos reprimidos. El Dios de Abraham, que comparten judaísmo, cristianismo e islam no es más que el muñeco de un ventrílocuo, quien le dicta lo que debe decir. Creamos a los Dioses a nuestra imagen y semejanza, y desde luego nada bueno se puede decir de un pueblo que creo un monstruo como el Dios de la Biblia, criminal patológico, celoso, ingrato y colérico como un niño…o como un anciano de vida inútil, con el cerebro frito por el sol del desierto sirio.

Por lo tanto, segregar a la mujer de los puestos de responsabilidad en la organización, eso es ideología de un género muy concreto, el masculino. Prohibir y criminalizar la soberanía de la mujer sobre su vida sexual y reproductiva…es también es ideología de género, y apesta a patriarcado.

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Por otra parte, los que desdeñan la idea de la lucha de clases como algo “anticuado”, la aplauden. Desde pequeñito, un niño bien aprende a tener conciencia de clase. Es una lección que no olvidarán jamás, a diferencia del hijo del obrero, que cuando llega a chupatintas ya se cree que pertenece al bando ganador.

Los gobiernos del PP$O€, partidos que rechazan y abominan del concepto de lucha de clases, la practican en cada decisión de gobierno. Cuando abaratan el despido, es lucha de clases (el empresario se ahorra lo que el trabajador no recibe). Cuando rescatan bancos con dinero público, en vez de hacérselo pagar a los accionistas y bonistas, es lucha de clases. Cuando eliminan el Impuesto de Sucesiones, el de Patrimonio, mantienen la tributación de las SICAVs al 1% y otorgan beneficios fiscales a las SOCIMIs, mientras suben el IVA y recortan en sanidad y educación, ESO ES LUCHA DE CLASES.

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En ambos casos, la derecha niega siquiera la legitimidad de defender unos intereses diferentes. Que la Iglesia glorifique la prevalencia del macho sobre la hembra es una cuestión natural. Que el feminismo luche por la igualdad de derechos entre los sexos, es inadmisible. Construir la supremacía de una clase sobre otra, la ley del embudo como norma superior del Estado, es lo que une a todos los demócratas. Defender los derechos de la clase explotada, de las naciones sin Estado, de los desplazados de su patria o de los que simplemente no siguen los derroteros marcados en su vida artística, intelectual, sexual…es ir contra la paz social, el orden natural y la puta Constitución. Es, en resumen, ser un antisistema.

El día que les neguemos el centro del tablero, que dejemos de jugar en su terreno, y que se reconozca que enfrente del nacionalismo gallego está el nacionalismo español. Que a la igualdad de sexos se opone el machismo, frente a la diversidad étnica el racismo, frente a la reconocimiento de la condición sexual diversa, la homofobia islamojudeocristiana. El día que quede claro quién defiende los intereses de qué clase, es decir, el día que hayamos clarificado el debate y situado a cada contendiente en una banda del tablero ideológico, podremos empezar la partida de forma justa, equilibrada, con aspiraciones a ganarla. Hoy por hoy, la derecha no tiene una ideología, sino LA ideología. Monopoliza la legitimidad intelectual frente a la cual se construyen los -ismos, manías de histérica, peligrosas desviaciones de la doctrina, herejías.

Hoy en día, la derecha ocupa el centro del tablero desde el inicio de la partida y en su avance desplaza consigo el origen de coordenadas como si fuera un portaestandarte que rezase “status quo“.

13 abril 2013

Austerity

Archivado en: economía — Mendigo @ 21:24

¿Os acordáis del vídeo de Austerity? Era una recomendación del profesor Navarro, y realmente me pareció un muy buen vídeo. No fuí el único, la Asamblea del 15M de Logroño lo acababa de subir subtitulado.

Me puse en contacto con ellos para pulir la traducción, porque realmente me parece que es un vídeo muy didáctico, que debería ser difundido ampliamente, y creo que se merece esmerarse en la traducción. Como no he tenido respuesta, me he puesto a subtitularlo de nuevo (un coñazo, sobre todo a la hora de sincronizar).

Éste es el resultado:

Como podéis ver, a veces me he apartado de la literalidad para hacer el texto más comprensible para un auditorio amplio, pero siempre respetando el sentido. De todas formas, si veis algún error o se os ocurre una traducción mejor, podéis mandármela (total, el trabajo gordo que era crear el archivo .srt ya está hecho, sólo es cambiar la frase e incrustar de nuevo los subtítulos en el vídeo).

Lo que sí os pediría es que, si os parece bien, en mi versión o en la de la gente de Logroño, pero que le deis difusión (blogs, tuiter, faisbuc, menéamela o la carallada que sea, pero que rule). Con este tipo de vídeos, con animaciones y un lenguaje próximo a la gente, se puede llegar a mucha gente que, de otra forma, jamás se leería un artículo sobre economía, y muchísimo menos en inglés.

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Parte técnica.

Por cierto, nunca había incrustado subtítulos, así que os cuento cómo lo he hecho (bajo linux, naturalmente) por si alguna vez queréis hacer una contribución a la comunidad. Aviso, es un latazo; es mejor distribuir el trabajo en un grupo para hacerlo más llevadero (bloques de 5 o 10 minutos). De hecho, es una de las cosas que creo que merece la pena hacer (por eso me he puesto con éste), una forma efectiva de lucha. Si queréis que creemos un grupo de traducción (cada uno lo que le pegue, yo sólo en portugués, francés e inglés), podéis contar conmigo.

Bueno, al tema. Para subtitular un vídeo lo primero que hemos de hacer es, obviamente, traducirlo. Este proceso es mucho más fácil y preciso si disponemos de los subtítulos en el idioma original.

Luego, hemos de sincronizar cada frase con el vídeo (un verdadero coñazo). Hay varios formatos de subtítulos, explico el más conocido, el .srt de SubRip.

Un par de frases de los subtítulos, en este formato:

13
00:00:44,100 –> 00:00:47,800
La crisis abrió un agujero de
dos billones de dólares en el universo financiero

14
00:00:48,000 –> 00:00:55,900
Y los países desarrollados gastaron, prestaron o avalaron
entre el 5% y el 50% de su PIB para salvar a los bancos

Cuando ya tenemos todo traducido y sincronizado en un archivo de texto plano, lo guardamos con extensión .srt y codificación ISO-8859-15 (para que se muestren las vocales acentuadas, la ñ, la diéresis…).

Ahora que hemos hecho lo laborioso, queda hacer que trabaje la PCra. Para incrustar los subtítulos podríamos hacerlo de forma gráfica con el Avidemux, pero aquí muestro una forma más potente y rápida, vía consola: con el mencoder (un complemento del MPlayer de toda la vida). Si no lo tenemos, lo instalamos en un plis:
sudo apt-get install mencoder
Limpio, rápido y sencillo, linux es una maravilla.

Ahora lo lanzamos:
mencoder [vídeo origen] -oac copy -ovc lavc -sub [fichero subtítulos] -subfont-text-scale [n] -o [vídeo salida]

Podemos variar el tamaño de letra con el parámetro subfont-text-scale, para que os hagáis una idea yo he usado el tamaño 3. Los parámetros oac y ovc señalan los códecs de audio y vídeo, respectivamente. Si aún tenemos problemas con los acentos, podemos añadir a la orden el modificador: -subcp ISO8859-1

Es decir, en mi caso la orden quedó tal que así:
mencoder Austerity.avi -oac copy -ovc lavc -sub Austerity.srt -subfont-text-scale 3 -o AusteritySubt.avi

Enter y ya sólo nos queda esperar un rato, según la potencia de nuestra PCra.

Una vez acabado el trabajo, llega lo más importante: subir el vídeo subtitulado a YouTube, Vimeo o la plataforma que sea y darle la máxima publicidad, tal y como yo os estoy pidiendo para este vídeo. No para hacerme un favor a mí, que ya veis, sino para hacérnoslo a todos, empezando por uno mismo, ya sabéis lo de la generosidad bien entendida ;) .

10 abril 2013

Los sindicatos

Archivado en: política — Mendigo @ 19:56

Quería hacer una reflexión rápida sobre el sindicalismo en España.

Es un tema en el que prefiero entrar de puntillas, porque precisamente ahora los sindicatos están bajo el ataque de la burguesía, con una campaña de desprestigio para debilitarlos aún más. Aunque uno se pregunta qué prestigio les puede quedar entre la clase obrera.

Cada vez más ciudadanos estamos convencidos que este sistema está agotado, mete a España en la vía muerta económica y social en que se ha pasado los últimos siglos bajo el Antiguo Régimen. Hay que redibujar la estructura del Estado y sus instituciones desde sus cimientos, no añadir un enlucido al edificio franquista. Y una herramienta fundamental para el funcionamiento de la democracia son los sindicatos.

La profesionalización del sindicalismo, como el de la política, ha abierto una brecha entre los representantes y los representados entre la cual se cuela a raudales la legitimidad. La delegación de la lucha obrera, igual que la del gobierno de la res publica, ha embrutecido (o mejor dicho, ha permitido que perdure el embrutecimiento) a la sociedad, que renuncia a tomar las riendas de la vida de su empresa, de su ciudad y de su país, es decir, renuncia a su soberanía poniéndola en manos de terceros. Los intereses de estos custodios no siempre coinciden con el del común de la gente (como es obvio en el Parlamento) y tienen tendencia a reclamar la propiedad de lo que se les dio sólo en custodia. El pueblo ha sido un propietario poco diligente, vago, que para despreocuparse de la marcha de la hacienda deja su gobierno en manos de un capataz, que poco a poco se enseñorea de todo y acaba echando al propietario a patadas o reduciéndolo a la servidumbre.

Mi ideal lo he dicho muchas veces: un ciudadano, un parlamentario. Y un trabajador, un sindicalista. ¿O acaso dejais el fornicio con vuestro/a compañero/a en manos de profesionales? Hay asuntos que no admiten delegación, y la soberanía popular es la primera de ellas, si no quieres perder el cetro

Pero la cuestión trataba de los sindicatos. Veo con suspicacia cómo los sindicatos adoptan tareas impropias, tras haber renunciado a su cometido principal. Una muy evidente: los sindicatos se están reconvirtiendo en academias laborales. Antes con subvenciones, ahora ofreciendo cursillos de pago (Raxoi ha estrangulado esa vía de financiación), ya hace años que los sindicatos llevan ofreciendo estos servicios. No es necesariamente malo, pero sólo si se trata de una actividad complementaria. De todas formas, no me gusta la idea ya que no me gusta que el Estado subvencione ningún tipo de educación, siendo Estado. Tiene capacidad e infraestructuras para ofrecer por sí mismo esa educación, a través de programas reglados con profesionales contratados por un concurso-oposición (es decir, los mejores). No me gusta esa financiación encubierta de los sindicatos, y mucho menos de las organizaciones empresariales, usando como excusa algo tan importante como la formación laboral y la capacitación profesional.

En mi modelo de mundo la enseñanza debe ser un monopolio estatal. Con todas las salvaguardas necesarias y más a la libertad de cátedra y pensamiento, pero el principal mecanismo de movilidad social debe ser de propiedad pública, de acceso universal y gratuito, para que todos los ciudadanos partan en igualdad de condiciones. Igualmente, el mayor catalizador de la actividad intelectual, científica y técnica no puede dejarse al albur de los intereses empresariales, sino que debe ponerse al servicio del conjunto de la sociedad.

Pero bueno, dejemos eso, acepto pulpo y no me importaría que sindicatos (y patronales) dieran cursos. Este mundo no es perfecto. Pero lo que detesto es que las organizaciones sindicales hayan renunciado desde el minuto cero de partido a establecer un marcaje férreo del empresariado. Esto supone denunciar por sistema todas las violaciones que constaten de la legislación laboral, actuando digamos “de oficio” y personándose como acusación tras la denuncia.

Porque esa es la función principal de un sindicato: la defensa de los trabajadores. No sólo en la negociación periódica con la patronal de los convenios, ahora ya papel mojado (gravísimo, dentro de poco empezarán a anularse convenios pasado el plazo de un año de ultraactividad), no sólo en negociaciones políticas con los ejecutivos, sino también y principalmente en el día a día, en el caso concreto.

Pongamos un ejemplo, tan corriente que es norma. En la empresa tal, el jefe obliga a trabajar nueve horas. ¿Acaso esperamos que uno de sus empleados se levante un día creyéndose Espartaco y denuncie a su jefe por esta irregularidad flagrante? No, claro, todos sabemos que el trabajador solo no puede nada, porque se juega el cuello (y más ahora). Para ello deben estar las organizaciones sindicales, para denunciar todo delito (en este caso, en materia laboral). Porque si no sirven para vigilar el cumplimiento de la ley ¿para qué demonios están? También, para ejercer fuerza política frente al legislador. Pero si el texto de la ley es papel mojado ¿de qué sirve? Y la legislación laboral en España vale menos que el Scotex.

Y se me dirá que habrá casos en que los mismos trabajadores de la empresa no deseen denunciar a su jefe, ni siquiera con la pantalla del sindicato, y vean al sindicato como entrometido. Me la pela. Porque esa ilegalidad, también me afecta a mí. Por cada capullo que acepta trabajar más horas, o renunciar a su permiso de paternidad, a trabajar sin protección, renuncia a sus vacaciones o a su culo, están estableciendo un standard de facto, obligándonos a los demás a asumirlo. El trabajador que rechace trabajar en condiciones ilegales, simplemente, se verá relegado en el mercado laboral. Incluso no me sale de los cojones que unos trabajadores asuman trabajar nueve horas, porque entonces con su sacrificio animal están jodiendo a la empresa de la competencia, en la cual sí se respetan las 40 horas.

El trabajador que se somete al chantaje, está jodiendo, directa y objetivamente, al resto de sus compañeros. No se trata de una decisión, y mucho menos libre, entre empleador y empleado, como los hijos putativos de Thatcher nos quieren hacer creer. Por eso los trabajadores, organizados en sindicatos, deben vigilar para que se cumplan sistemáticamente las leyes. Que joder, no estoy pidiendo la luna, estoy pidiendo que se cumpla la puta ley. ¿Tan raro parece? ¿Acaso no tengo derecho? ¿Tan revolucionario resulta el concepto de cumplir la legalidad, tan corrupta está esta sociedad?

La vigilancia en el cumplimiento de la ley debería estar asegurada por el ejecutivo y por la fiscalía. Es su labor, y para ello el Estado les dota de medios: la policía, por ejemplo. Este control es muy efectivo en la mayoría de los campos (no entres a robar unos pañales en el súper, o los policías caerán sobre ti y tras ellos toda la apisonadora judicial). Con la propiedad privada de las empresas no se juega, queda claro. En cambio, el Estado renuncia a ejercer este control en materia fiscal y laboral, permitiendo que la delincuencia empresarial sea la norma (el número de inspectores de hacienda o laborales es muy inferior al de países de nuestro entorno, y los que hay tienen las manos atadas, llevan puestos correa y bozal no sea que muerdan a los señoritos).

Entonces, con mayor razón puesto que gobierno y fiscalía renuncian a su labor de vigilancia en el cumplimiento de la ley en los puntos en que podría chocar con los intereses de la burguesía (monarquía bananera, corrupta, donde rige la ley del embudo), es que las organizaciones sindicales debieran asumir esa labor, vigilando y denunciando sistemáticamente, hasta conseguir que la excepción, el cumplimiento de la ley, sea la norma.

Y por el camino, recabando el respeto de los trabajadores, que ven cómo alguien protege sus derechos.

Evidentemente, esta no es la situación en las empresas, donde sólo se les ve el pelo a los sindicatos cuando se acercan elecciones sindicales. Y desde luego no para preguntar por las condiciones de trabajo, sino para pedir el voto. Desde luego, los sindicatos se han ganado a pulso el descrédito actual, apoltronados en el muelle e inofensivo puesto que la Transición les diseñó a modo de melífera trampa.

9 abril 2013

Homenaje

Archivado en: cousas — Mendigo @ 14:27

Jose-Luis-sampedro

Ayer cerró los ojos uno de los imprescindibles. ¿Quién toma su puesto?

EDITO: Complemento la entrada con una serie de citas que Javi ha escogido.

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