La mirada del mendigo

9 noviembre 2020

Nacimiento, pasión y muerte de Thomas Sankara

Filed under: Historia,Internacional — qatalhum @ 20:16

Los africanos para divertirse tienen monos, nosotros, en cambio, tenemos franceses”.

A. Schopenhauer

Yo tenía una casa en África”. Pero mi antiguo mundo se ha convertido en el territorio del dolor. Ya no hay una casa, sólo devastación. Todos los estados que se encuentran en la franja saheliana, desde Senegal hasta el Chad, están descomponiéndose. Muchos son los que creen que este fenómeno pertenece al siglo XXI, cosa de los últimos años. Es un relato muy interesado, sobre todo tras la aparición en escena de los “grupos integristas”. No, el origen de este desastre tiene una lejana fecha, el 15 de octubre de 1987. Aquel día en que asesinaron al presidente Thomas Sankara. El golpe no sólo se sintió en Burkina Faso, lloraron todos los excluidos de África. Ese día desapareció la esperanza, el camino al sueño de “los soles de la independencia” se transformaba en esta horrible pesadilla que actualmente desangra al Sahel.

No voy a relatar la vida, obra y milagros del presidente Thomas Sankara. Os ruego que dediquéis unos minutos a leer su biografía . Y a los que quieran profundizar más tienen a mano este libro. Lo que si quiero hacer es puntualizar algunas cosas e intentar explicar la importancia de aquel asesinato.

Hablar de África es hablar de colonialismo desde tiempos inmemoriales. En aquellos tiempos el ejército más poderoso contra los europeos eran los mosquitos de los géneros Anopheles y Aedes, unos simpáticos bichejos capaces de mandarte al otro mundo vía malaria y fiebre amarilla. Hay que tenerlos muy en cuenta porque sin ellos no se puede entender el proceso colonial clásico que va desde las factorías a la ocupación del territorio interior. El sistema de factorías duró siglos, la conquista del Sahel por Francia sucede en el siglo XIX y sólo se concluye a finales de ese siglo. Este fenómeno está muy vinculado con los avances médicos de esa época.

Una vez tomado el territorio hay que montar una administración lo suficientemente compleja para que el saqueo sea eficaz. Es admirable la habilidad de los poderes coloniales para mantener una doble administración: la colonial propiamente dicha y la tradicional con todos sus privilegios. Abolir este sistema tan perverso fue uno de los motivos que acercó a Thomas Sankara a su fin. A ningún jefecillo local le hizo mucha gracia no cobrar impuestos y no poder poner a trabajar gratis a la gente de su pueblo en sus tierras. Muchos menos que se repartiesen esas tierras entre los campesinos. Sí, una reforma agraria en toda regla. Y lo peor es que funcionó alcanzando la autosuficiencia alimentaria. Eso ya no se podía tolerar; la táctica francesa de castigar mediante la retirada de las ayudas a esos gobiernos “comunistas”, Malí y Burkina, no servía en el segundo país.

Capitalismo a tope en Waga

El África negra francófona celebró el año de 1960, en el que Francia les regaló la “independencia”. En cambio Argelia se la tuvo que ganar a pulso. La fiesta se acabó cuando la C.I.A. ordenó la ejecución de Patrice Lumumba. El mensaje estaba muy claro para todo el continente: nada de cambios, el que se salga del tiesto, al hoyo. Había nacido oficialmente el neocolonialismo.

Thomas Sankara llegó a conocer perfectamente los engranajes de un sistema extractivo que no necesitaba la ocupación del territorio. Los recursos seguirían llegando a las metrópolis a precio de saldo, llenando todo el continente con unos esbirros muy peligrosos con gorra de plato, el uso político de la ayuda humanitaria e imponiendo orden y mando con la deuda: nuestros amigos del Banco Mundial y el FMI. Todos sabían cómo se repartía el pastel pero no esperaban a alguien con la suficiente coherencia y dignidad para dar un paso adelante.

Esa dignidad se la devolvió al país al cambiarle el nombre de Alto Volta a Burkina Faso, el “país de los hombres incorruptibles”. Un país africano con nombre de río es un insulto, esos ríos fueron las vías de penetración europea, guardan el nombre de tu antiguo amo. Esta medida puede parecer una tontería pero caló en las gentes: todavía es el único país de la zona donde no puedes sobornar al común de los funcionarios de base. Es una cuestión de orgullo nacional. Pero lo que hacía temblar a los poderes de este mundo eran las otras medidas, sociales y económicas, que podían animar a otros gobernantes de la zona. Decían que se estaba formando una Cuba en el Sahel. No lo iban dejar de una pieza, pues Sankara estaba demostrando que había una solución para el desarrollo en los países de África.

¿Una Cuba en África?

Con todos los jefezuelos bien cabreados en el interior y las potencias azuzadas por las compañías mineras, era sólo cuestión de tiempo. Y, como suele suceder en estos casos, el golpe de estado que acabó con Sankara y un grupo de sus oficiales lo organizó su “hermano” y antigua mano derecha: Blaise Compaoré. Al traidor le dedica la Wikipedia un párrafo muy descriptivo de lo que fue el post-sankarismo:

A partir de la dictadura de Compaoré, Burkina Faso se amoldó al modelo de país francoafricano por la corrupción, saqueo de recursos naturales como algodón, vía la empresa local Sofitex o a través de la empresa Sirex, nepotismo y asesinatos políticos”.

El mensaje que se lanzó aquel 15 de octubre de 1987 caló hondo entre la población. Quedaba muy claro los dirigentes de la muy democrática “République”, esos que andan jaleando lo de “Liberté, égalité, fraternité”, no iban a sacrificar sus intereses económicos en la zona a cambio de mejorar un poco la vida de los habitantes del Sahel. La eliminación de cualquier posibilidad de una transformación social real en esas sociedades le entregaba el testigo a los sectores más reaccionarios. Les dejaron hacer cuanto quisieron, una nueva mezquita aquí, una madrasa allí. Permitieron su financiación, al fin y al cabo al poder le tranquilizaba mucho más poner a la gente a leer el Corán a que descubriesen el mensaje de los Lumumba, Cabral o Sankara.

“Paloma” burkinabe esperando la conclusión de nuestra historia

Un día el dragón despertó, y salió de la mezquita dispuesto a vengar todos estos años de injusticia. Como ya sabéis, ahora anda la metrópoli intentando acabar con su criatura al mismo tiempo que lloriquean por las calles de París. Una guerra perdida: habían aniquilado cualquier atisbo de esperanza para las gentes del Sahel. Y eso es lo que significó el gobierno de Thomas Sankara.

Gracias, mi capitán.

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15 comentarios »

  1. Muy buen articulo. La verdad que no lo conocia, siempre me sube la moral saber que hubo gente con dignidad y coraje 😉
    Para que veamos las diferencias entre izquierda y derecha, estaria bien añadir quq quien presidia la republica eran Don François

    Comentario por Emilio Fernandez — 10 noviembre 2020 @ 9:52 | Responder

    • La gauche divine, que tiene de gauche lo que de divine.

      Comentario por Nadir — 10 noviembre 2020 @ 20:41 | Responder

      • Y en España curiosamente la izquierda tiene la costumbre de mirar para otro lado o ayudar cuando Francia anda enredando en África.

        Comentario por Corvo do Anllons — 10 noviembre 2020 @ 21:54 | Responder

        • ¿La izquierda? La colaboración en el asesinato de ben Barka de los servicios secretos franquistas, no estaban precisamente constituidos y dirigidos por izquierdistas. La izquierda apoya el movimiento nacionalista saharaui, que es opuesto a los intereses de Francia. Por lo demás, la izquierda española es completamente ignorante e indiferente a todo lo que pase más allá del Atlas. Especialmente ahora, que están con sus rollos de privilegios y opresores.

          Comentario por Nadir — 11 noviembre 2020 @ 10:22 | Responder

          • Artículos sobre el sahel :

            https://mobile.twitter.com/jpereztriana/status/1326827453160042496

            Comentario por Corvo do Anllons — 12 noviembre 2020 @ 23:24 | Responder

              • Saludos:

                Los eruditos que participaron en esas conferencias parten de un error típico: suponer que Mali es o ha sido un estado tal como lo entendemos los europeos. Lo mismo digo de alguno de los países vecinos. Y mira que lo intentaron pero no había medios. También veo que falta cierta nota histórica que asombraría al público. Si mirasen que estructuras políticas dominaban el Sahel del siglo XIX se darían cuenta que eso del Estado Islámico de moderno tiene poco. Ya los hubo y muy desarrollados. Y por último, ni una sola mención al principal problema de la zona, el problemón: el avance implacable del desierto hacia el sur. Los mapas que aparecen en el artículo podemos leerlos en ese sentido. Poco se puede hablar del Sahel sin esa premisa.

                Esa guerra está destinada al fracaso. No aprendimos nada de Afganistán, ni de Iraq. Y nuestros queridos follacabras africanos no tienen ni un pelo de tontos. Han cambiado su estrategia (si la muy humanitaria republique me da uno eurillos se lo cuento) y sólo esperan el momento oportuno. Y allí de paciencia andan sobrados.

                Comentario por qatalhum — 14 noviembre 2020 @ 9:44 | Responder

  2. Hola a todos llevo tiempo leyendo esta página, hoy me he animado a dejar un comentario, para agradecer la labor que realizáis, como este escrito divulgativo poniendo en valor y contexto histórico una figura tan importante como Sankara, los motivos para asesinarlo y las consecuencias de su asesinato que llegan hasta la actualidad, muchas gracias a Nadir y compañía.

    Comentario por Miguel — 10 noviembre 2020 @ 12:15 | Responder

    • No, no. Este artículo no es mío sino de Qatalhum. A él le son debidas todas las alabanzas.

      Comentario por Nadir — 10 noviembre 2020 @ 19:46 | Responder

    • Saludos:

      Vaya, el mismísimo sheyk al-islam Salman ‘Alî nos visita en persona. Esperaba de un ‘alam de su categoría una dura crítica. Bien sabe usted, ya sheyk, que lo valioso no es lo que se escribe, es lo que se oculta. Sería muy interesante su docta presencia por aquí. Aquí abundan los infieles que desconocen la ma’rifa, lo que está más allá de la verdad. No estaría nada mal que nos ayudase a cruzar nuestros desiertos.

      Comentario por qatalhum — 15 noviembre 2020 @ 15:00 | Responder

  3. “Paloma” burkinabe = Alimoche sombrío (La ironía Wikipedia: “en peligro crítico” pero “ampliamente distribuido”)

    Salu2

    Comentario por a kullervo — 10 noviembre 2020 @ 19:41 | Responder

    • Saludos:

      Ni de coña en “peligro crítico”. Allí “eso” tiene el papel de nuestras palomas. No verás una sola paloma, que eso se come, pero esos bicharracos son omnipresentes. Y no le tienen el menor temor a los humanos. Es una pasada salir del aeropuerto de Waga y verlos por todos lados, llegas a pensar que has llegado justo el día de una masacre.

      Comentario por qatalhum — 10 noviembre 2020 @ 21:01 | Responder

  4. Por cierto, debo reseñar que las fotografías son de la misma autoría que el autor del texto (afortunadamente trabaja mejor con la pluma que con el obturador).

    Comentario por Nadir — 10 noviembre 2020 @ 20:19 | Responder

    • Saludos:

      Lo siento, mis medios eran escasos y mi talento en ese arte roza la inutilidad.

      Comentario por qatalhum — 10 noviembre 2020 @ 20:29 | Responder

      • Se ve bien compensado, compañero, pierde cuidado.

        Comentario por Nadir — 10 noviembre 2020 @ 20:41 | Responder


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