La mirada del mendigo

12 abril 2015

Crónica de un viaje al subdesarrollo: Castilla ¿La Nueva?

Filed under: política — Mendigo @ 17:06

Es cierto que me quejo mucho de Galicia, pero básicamente es porque se trata del país donde resido. No me importaría hablar mal de Mongolia, pero lo cierto es que nunca he estado allí y sé poco de su geografía humana más allá de que su capital se llama Ulan Bator, así que mis críticas serían poco consistentes.

Como sabéis, en cuanto puedo procuro salir de la Península (Portugal es la misma mierda), pero hace unos meses tuvimos que bajar a La Mancha y, de paso, aprovechamos para hacer algo de turismo. Esta es la crónica de un viaje a la sima de la españolidad, donde conocimos la cara más aciaga del subdesarrollo social, más que económico.

Y la primera parte del viaje comenzó muy bien, todo hay que decirlo (prometo fotos en breve), visitando las Tablas de Daimiel. Un espacio fantástico y muy bien acondicionado para compaginar turismo natural con preservación del medio, además de criticar es aún más importante reconocer el trabajo bien hecho.

Luego visitamos un par de castillos, para lo cual tuvimos que patear un espacio humanizado, pero también muy interesante biológicamente (y aún más fotográficamente): las dehesas. Lo cierto es que me encantan estos paisajes manchegos, creo que más que a los que viven en ellos (lo cual es muy frecuente, en Galicia me pasa lo mismo). Especialmente me atrae lo delicioso que huele el monte en el Sur.

Lo peor es, como siempre, la fauna bípeda. ¡Y es que qué bonita sería Galicia sin gallegos, y La Mancha sin manchegos (et caetera)!

El primer gran error fue dar un rodeo para visitar el Parque Nacional de Cabañeros (recordemos, Parque Nacional es la mayor figura de protección ecológica en España). Hacía un día nublado cuando pasamos por Horcajo, camino del Parque y embelesado con la enorme manta de encinas y jara que nos rodeaba. Elegí para la primera pateada una vaguada umbría, por un camino que remontaba el río hasta su nacimiento. Aquello tenía una pinta estupenda, dejamos el coche en la carretera y nos calzamos las botas ya saboreando una estupenda caminata por un sitio tan hermoso. A los dos minutos de empezar a patear, nos topamos con una valla. Coto de caza. Prohibido pasar. Detectores de presencia humana. Vigilado por la empresa tal. ¿?¿?¿? ¿¡Pero si éste es justo el inicio del Parque Natural!? Qué raro, nos decimos. Como no se veía otro camino, y la valla parecía abarcar una enorme extensión, decidimos saltar la valla e internarnos en el Parque Natural-Coto de Caza, por aquel entonces no sabía muy bien qué demonios era aquello. Seguimos andando y, al cabo de poco, vemos un espectáculo grotesco: en un árbol han clavado un pájaro muerto (ignoro si estaba muerto cuando lo clavaron), bajo el letrero de “No pasar”. Lamentando la macabra idea de reforzar el mensaje con tan repugnante adorno seguimos camino, cada vez con peor gana. En unos pocos cientos de pasos, nos topamos con similar advertencia, pero esta vez con el cadáver de un perro en posición antinatural. Y esto ya fue suficiente, tardamos apenas un rato en pasar de la emoción de visitar un Parque Natural que no conocíamos, a la repugnancia de que aquel lugar estuviera habitado y gobernado por personas de tan baja calaña.

Nos metimos en el coche y arrancamos, para salir de aquel coto de barbarie. Para ello, nos internamos en la carretera que parte por la mitad el Parque, de Horcajo de los Montes a Retuerta del Bullaque. Según entramos en el Parque (lo cual con cinismo nos lo recordaban carteles a cada trecho) nos encontramos con vallas a un lado y a otro de la calzada (en el lado derecho a unas decenas de metros, en el izquierdo poco más allá del arcén). Eso era todo el espacio donde se nos permitía acceder. Y conduje, conduje y conduje un poco más, y en mi creciente asombro los kilómetros de asfalto se sucedían, y con ellos los kilómetros de alambrada ininterrumpida. Hasta que, al final, cesó la alambrada porque había salido ya del Coto de Caza de Cabañeros (no y nunca un Parque Nacional). Ni siquiera estaba enfadado, porque estaba estupefacto.

¿Cómo se puede tener la desvergüenza de llamar a eso un Parque Nacional? Hemos visitado en estos años buena parte de los Parques Nacionales y Naturales de Europa Central y Occidental, lo cual nos da suficiente autoridad para aseverar contundentemente que Cabañeros NO es uno de ellos, sino pura y simplemente una reserva de caza. Exclusivamente, una reserva de caza, donde no se puede realizar otra actividad que no sea la caza (y me figuro que no será barato cazar allí). Un terreno privado dedicado al negocio de las monterías, donde la nobleza económica española se reúne y establece contactos con la excusa de matar todo tipo de animales. Repugnante.

Ya me había sorprendido que en algunos Parques italianos estuviera permitida la caza. Lo cual es ridículo, que en un cartel pongan que no hagas ruido o no te salgas del sendero para no molestar a la fauna, para acto seguido comprobar que estaba permitida la caza en él. Si le preguntasen a los pobres animales, contestarían al unísono que preferirían ser incordiados por ruidos de domingueros, a ser acribillados por balas y perdigones. Pero en fin, qué se le va a hacer, es Italia, son así de especiales palurdos.

Pero lo de Cabañeros no es que sea ridículo, es que es de sinvergüenzas. Llamar Parque Nacional a un sitio donde no se puede entrar si no es con escopeta, un espacio compartimentado por vallas, imposibilitando los movimientos estacionales de las poblaciones de grandes herbívoros y sus carniceros, limitando de esta forma su variabilidad genética. ¿Qué figura de protección tiene un lugar donde los animales nacen para ser abatidos por diversión y negocio?

Al salir del Parque, paramos en una curva del camino al lado de un regato, con una ermitilla y unos asadores. Resignado, aunque no fuera ya dentro del Parque, pero yo quería caminar por aquel monte que veía desde la ventanilla como en un safari, que bastante había rodado ya la furgo y yo nada.

Había un cartel de una caminata, lo miro y no lo entiendo. Lo vuelvo a mirar, y sí que lo había entendido: la caminata sugerida consiste en llegar al pueblo (Retuerta)…caminando por la carretera. ¿?¿¿?¿?¿?¿? Me aparté un poco y me di cuenta que aquello no era el fin de la alambrada, sólo un ensanchamiento puntual. No había donde ir, más allá de donde nos llevase la carretera: estaba todo alambrado.

En la ermita (ningún interés) hay dos mujeres limpiando (qué propio), me acerco para preguntarle a aquellas lugareñas si no hay un sitio, un miserable camino para darse un paseo entre las encinas, más allá de la cinta de asfalto. Si le hablase a un melanesio, me miraría con cara de menos extrañeza. Sólo atinaron a balbucear…no, esto esta vallado, es privado. Ya, pero todo, ¿TODO? ¿No hay un camino, algún sitio al que poder ir a dar siquiera un paseo? Esta vez sólo obtuve silencio y miradas bovinas.

En ese momento comprendí la profundidad sociológica del latifundismo feudal, hasta qué punto la propiedad de la tierra (el medio de producción más básico) afecta a la misma esencia de la persona y a toda la urdimbre social. Al Norte del Duero somos incapaces de comprender algo que aquellas mujeres tenían interiorizado y asumido: todas aquellas tierras que rodean al pueblo, hasta donde alcanza la vista, sólo la vista puede penetrar en ellas sin permiso de su dueño. Por supuesto, en Galicia, Asturias, León, Castilla La Vieja…también existe la propiedad privada de la tierra. Pero como a alguien se le ocurra vallar un camino y prohibir por él el paso se le pega una somanta de hostias, cuando no cuatro tiros. Tú puedes tener mucho, pero al menos los caminos para ir de un sitio a otro, porque tú tienes mucho pero yo también tengo algo, esos sí que son públicos, los ríos y regatos, los montes, las veigas. En el Norte hay mucha pobreza, pero ser pobre en el Sur adquiere otra dimensión: no es tuya ni la tierra que te vio nacer, ni el polvo de los caminos, apenas la luz que baña el día y porque así lo quiere el señorito.

Si empecé el día enamorado de La Mancha, salí de aquel sitio horrorizado. Si tuviera que vivir allí, me colgaría de una encina, aunque para hacerlo tendría que saltar una valla, pues ni para colgarme tendría un sitio. Aún hoy, la hipótesis de vivir en un sitio así me produce horror.

Luego supe que sí que hay forma, yendo por otra carretera, de acceder a unos cortos recorridos dentro del Parque. Han dejado esos pocos caminos, supongo que para conservar los beneficios fiscales o regulatorios que se deriven de ser un Parque Nacional. También puedes acceder a otras zonas del Parque contratando la visita en todoterreno, muy ecológico. Desde luego, no pienso volver por ahí jamás, para hacer el paripé. Para llorar.

Rodamos unos cuantos kilómetros más y la tónica continuaba, alambre ininterrumpido a un lado y a otro de la carretera (entonces empezamos a recordar otro viaje a Extremadura que nos pasó lo mismo: no teníamos dónde ir porque estaba todo vallado). Imposible darse un paseo por el monte: Proprieté Privé (si son asquerosos los franceses con ese letrero, lo de los manchegos es único). Pues nada, vámonos de aquí cuanto antes. Carretera, y vamos a visitar Toledo capital. Ya que no podemos pasear por el monte, pasearemos por sus calles.

Con un humor de perros, llegamos a la Puebla de Montalbán, un villorrio sin absolutamente ningún interés, donde sólo vive quien no tiene ningún otro sitio a dónde ir. La última mierda, vaya. Nos recibe un algarrobo de Protección Civil con un cartelón, que el tráfico está cortado, que vayamos por allí; llegamos allí, que vayamos por allá; y allá, que demos media vuelta que no se puede pasar. Pero joder, ¿habéis cortado toda la circulación del puto pueblo? Yo quiero ir a Toledo. No se puede, tendrás que dar un rodeo por Torrijos. ¿Queeeeee? ¡Pero si eso es hacer casi el doble de kilómetros! Pero ¿qué coño ha pasado para tener todo el centro del pueblo cortado? ¿Ha volcado un camión cargado de trinitrotolueno o qué? No, es que se está celebrando el Homenaje a la Bandera. Aquí fui yo el que balcuceé. Ban…dera, homenaje, ¿¿¿¿pero qué coño me estás contando???? Que el puto alcalde de este pueblucho de mierda ha cortado la general y todas las vías accesorias, para hacer una mamarrachada semejante? Además, si veis el vídeo, no eran más que un grupo de paletos fachorros que ni medio llenaban una plazucha de mierda subiendo una bandera de tamaño inversamente proporcional a su inteligencia (esta relación no falla, también se puede aplicar a la diagonal del televisor). Y para esa mierda, ¿jodes vivo a todo el que esté de paso en este agujero, haciéndole dar un rodeo de 20 kilómetros? Entonces recordé unas palabras que había cogido al vuelo cuando pasamos al lado de unos cazadores charlando, la Puebla, bandera, monolito, no se cuantos miles de euros que ha costado aquello…

Afortunadamente, activando en San GPS el modo offroad y no son dificultad y mil vueltas turísticas por aquella deprimente realidad, me guió por caminos para rodear ese cagallón de villote hasta salir, polvorientos pero felices de alejarnos al fin de aquel monumento al palurdismo carpetovetónico, y llegamos a la carretera general (que, por supuesto, estaba deliciosamente vacía merced a la estupidez nacionalista del alcalde de turno, que ni me molesto es saber de qué partido es).

Querido lector, estás agobiado y requemado, y has llegado a pensar que el lugar donde vives es la última mierda del mundo. ¡Desengáñate! Vivas donde vivas, hay sitios mucho peores y todo sin tener que salir de este puto Estado. Visita la Puebla de Montalbán, participa en su vida cultural y festiva promovida por el Excelentísimo Ayuntamiento (corridas, encierros y, cuando te canses de maltratar animales, puedes hacer lo propio con tu inteligencia, con peregrinaciones y romerías, y como colofón de esa vuelta al medioevo, un Auto Sacramental: No busques a Cristo sin Cruz, ignoramos si al final del cual quemarán vivo a algún ateo). Cuando vuelvas a casa, querido lector, lo harás con otro ánimo; verás tu triste realidad cotidiana con otros ojos. A mí, después de ver aquello, hasta el rural gallego me parece un lugar avanzado y, hasta cierto punto, cosmopolita.

Suelo decir que soy independentista mas no nacionalista (me cago en las patrias putas y las sucias banderas). Pues nunca, nunca ha sido tan absoluta la convicción de la necesidad de escindirnos del Estado español y crear un Estado propio, como saliendo de aquel villorrio. Si queremos tener algún futuro, y ya no sólo como gallegos (no pervivirá nuestra cultura más de dos generaciones sin el respaldo de un Estado propio), sino como ciudadanos, libres y racionales, hemos de soltar la amarra que nos une a todo ese fardo de autoritarismo, superstición e ignorancia que es la España profunda. Con todas nuestras carencias: somos otra cosa.

PONGÁMOSLE FIN AL LATIFUNDISMO

67 comentarios »

  1. Absolutamente de acuerdo. Conozco la villa, conozco el entorno. Me detuve en una carretera a fumar un cigarrillo, en las cercanías. Salieron unos guardeses a ver qué hacía allí. Huir, huir…

    Comentario por Angel Marcuende — 12 abril 2015 @ 18:32 | Responder

    • Te cuento otra, a cuenta de los picoletos. Nos paramos a cenar en unas mesas al lado de la carretera, en una villa burgalesa.

      Al raro, veo husmear a un aldeano, mirándonos con expresión aviesa. No le doy mucha importancia al desgraciado…y al poco llega un Patrol de la Guardia Civil, jodiéndonos la cena con su sempiterno “Documentación”. Un día voy a ir a casa del Guardia Civil a pedir que se identifique, él y su puta madre, a ver qué gracia le hace. No se tiene por qué molestar, al fin y al cabo él está tan obligado como yo de identificarse.

      Bueno, pues la cuestión es que el aldeano había llamado a los picolos porque sospechaba que queríamos robar el camión que había ahí aparcado. Vamos, qué sospechoso, una pareja comiendo en las mesas puestas a ese efecto. Esa gente, en su miseria, vive en el permanente temor de que venga alguien a robarle sus harapos. Y sabes lo que tenía el camión? Alfalfa!!!! Un camión de alfalfa!!!! Vamos, me hago cientos de kilómetros, para ir a ese pozo para robar alfalfa!!!

      Ya no es que me llamen ladrón. Que si el camión estuviera lleno de smartphones, entendería la preocupación. Pero quién va a ser tan desgraciado de ir a robar alfalfa!

      Después de agradecer al garrulo vestido de verde, en representación de aquellas gentes, la hospitalidad de ese pueblo, me largué. De nuevo, para no volver más por allí si no es de paso (de hecho, también esa vez estaba de paso).

      España es una gran, enorme mierda.

      Comentario por Mendigo — 12 abril 2015 @ 22:46 | Responder

      • Yo dudo que los llamase por miedo. Mas bien le daria rabia veros ahi cenando tranquilamente, de viaje y en definitiva pasando un rato agradable y debio pensar :”Voy a darles un susto”. La envidia es muy mala y la gente que no sabe o puede ser feliz es muy envidiosa.

        Comentario por Guillem — 13 abril 2015 @ 20:26 | Responder

  2. madre mía que emoción…con lo extensa que es la mancha va usted y se encuentra con dos advertencias cadavéricas colgadas de un árbol especialmente diseñadas en ese punto para la ingente cantidad de turistas que se adentran en el parque….y además dió usted con las dos advertencias…ni mas ni menos…de los miles de árboles que hay!!!! Pobrecito. Por cierto, usted que critica a los palurdos y a los no educados….si usted ve una valla y le indican que no la cruce…pues claro va usted y la cruza. Muy inteligente si señor. Disculpeme pero no he podido terminar de leer todo lo que ha escrito…me dieron nauseas…muy sensacionalista. Cabañeros es un parque natural muy bello y probablemente protegido…por eso tiene valla!!!…Resulta curioso intuir que quizás usted sea de un lugar mas independiente…por cierto…que bonito Montserrat!!!. En fin, muestra usted poco respeto hacia la riqueza no solo personal de este país…sino cultural y biológica. ¿Podría dejar de escribir por favor?.

    Comentario por Francisco — 12 abril 2015 @ 20:27 | Responder

    • Ignoro si el autor del relato dice la verdad o no acerca de las advertencias, pero tu proclama de que un parque natural se protege con alambradas por poco hace que me estalle el cerebelo.

      Sabes algo, ni que sea lo mas basico, de como funciona un ecosistema??Lo sabes? Crees que una valla metalica le resulta de algún bien?Crees que la caza recreativa lo mejora en algo?Crees que los paseantes, recogedores de setas o esparragos son tan peligrosos como para prohibirles el paso mientras se lo granjeas a los cazadores?

      Yo vivo en Cataluña y aqui los parques Nacionales NO se vallan y la mayoria de las fincas privadas tampoco. La mentalidad que se muestra en el post es de pesadilla.

      Comentario por Guillem — 12 abril 2015 @ 21:11 | Responder

      • Si quieres bajar a comprobarlo, te doy las coordenadas de GPS de los sitios que voy describiendo en el relato. Lo de los animales muertos, luego me enteré que no es raro, sino que es signo de advertencia entre los cazadores del lugar como aviso macabro a los furtivos.

        Por supuesto que en Catalunya los Parques no se vallan. Y lo que no son los parques, tampoco. Ni en Catalunya, ni en ningún otro lugar de Europa, desde Polonia a Dinamarca, desde Eslovaquia a Asturias me he recorrido este continente y jamás había visto algo parecido.

        Comentario por Mendigo — 12 abril 2015 @ 21:37 | Responder

        • Si hombre, voy a ir para ser yo la siguiente “Advertencia”! Tengo otras prioridades, como el alto Aragón o el Ampurdán. por ejemplo.

          Comentario por Guillem — 13 abril 2015 @ 20:32 | Responder

    • Me encanta la mentalidad de este pobre desgraciado: “si usted ve una valla y le indican que no la cruce…pues claro va usted y la cruza. Muy inteligente si señor.”

      Y tú, como el ganado, acatas los límites que te impone el pastor, no te vaya a enviar los perros.

      ¿Qué bonito Monserrat? Pues sí, sí que es bonito, sí. Hará un año que lo estuve visitando. Como también es bonito Cabañeros. La diferencia es que por la montaña de Monserrat pude estar paseándome todo el día sin ninguna cortapisa, ni más peligro que el de alguna BTT a toda pastilla. Y por Cabañeros…bueno, pues lo que cuento. No me vas a comparar ahora el desarrollo cultural catalán con el manchego. ¿No, verdad? Porque no te lo crees ni tú.

      Me parece del género imbécil que entre gente en plan: y tú más, y los gallegos más, etc. Mi interés es el progreso humano, remarcando los defectos que me encuentro a cada paso. Empezando por mí mismo y por mi tierra, Galicia (aunque en rigor yo también soy de Castilla La Nueva: soy madrileño), con la que soy especialmente duro pues es la que más me duele.

      Por supuesto, tú estás muy satisfecho con el subdesarrollo económico, pero sobre todo intelectual y moral de tu tierra. Y si algo va mal, la culpa es, desde luego, de los catalanes.

      Madre mía, así vais a progresar de carallo…

      Comentario por Mendigo — 12 abril 2015 @ 21:59 | Responder

    • Gañán ignorante, no sólo no has terminado de leer lo que he escrito sino que ni siquiera has comenzado. En la primera línea menciono Galicia y sales con Monserrat!

      Poco aprecio al patrimonio natural manchego lo muestras tú, que consientes que esté todo el monte alambrado y dedicado a monterías de los ricos. Con tu aquiescencia se perpetúa el delito ecológico y el resto de injusticias. Y cuando viene alguien de fuera a denunciarlo, saltas a defender al señorito. Mastuerzo!

      “Cabañeros es un parque natural muy bello…” Nacional, Parque Nacional es la figura de protección. Es bello, por qué, porque así te lo ha dicho la televisión autónoma? ¿Y a ti que más te da, si no es tuyo, ni nunca van a permitir entrar a tu culo de desarrapado?

      Puta mentalidad servil, como la friegasuelos que se pavonea con sus amigas de lo rica que es su señora, de su cubertería de alpaca, de sus alfombras…cuando ella come en cuencos de barro. Complejo de Estocolmo de la clase baja.

      Comentario por Mendigo — 12 abril 2015 @ 22:38 | Responder

    • Montserrat??? ¿ que coño tiene que ver con todo ese comentario anterior…? por cierto si se refiere al Montserrat mundialmente conocido, no tiene Ud, ningún problema en disfrutar de uno de los sitios mas bellos del mundo, ah! y curiosamente gratis y sin vallas, salvo las del aparcamiento de la basílica, pero nadie le obliga a llegar hasta este, ya que puede dejar el vehículo donde le plazca y caminar por la montaña hasta extenuarse. sin ver ni una valla, pero eso si, queda claro que Montserrat es un bastión independentista donde los haya, porque mire Ud. aquí en Catalunya estamos hasta los “rigodones” de tanto descerebrado que nos considera iguales a ellos, o en su defecto nos quieren españolizar por cojones…. por lo tanto insisto ¿que coño tiene que ver Montserrat, con la experiencia padecida por este hombre en la mancha?

      Comentario por Lolo_Sainz — 14 abril 2015 @ 5:39 | Responder

    • …con lo de Montserrat del comentario anterior de Paco he flipado. Hay que ser burro. Muy en la línea del homenaje a la bandera. Y http://www.mundorancio.com/ un gran hallazgo, grácias; deberiamos abrir ediciones en otros lugares😉

      Comentario por Kastior — 16 abril 2015 @ 14:38 | Responder

  3. Carallo… Muy mal cuerpo os debió quedar para volver con esa sensación… Da hasta cierto escalofrío.

    Comentario por wenmusic — 12 abril 2015 @ 20:47 | Responder

    • Salimos escopeteados de allí.

      Y es lástima, porque los paisajes son muy interesantes, el reverso mediterráneo de nuestro bosque Atlántico, basado en el Quercus Ilex en vez de en el Quercus robur. Pero es que, simple y llanamente, en todo ese trozo de España no hay nada que hacer, a no ser que vayas con escopeta (y pagues la talegada que deben pedir). Si no, el único sitio que puedes visitar es el bar del pueblo (si eres hombre, si eres mujer mejor estás en casa). Eso sí, queda luego muy bien soltar algún comentario racista sobre “los moros”, cuando sociológicamente son realidades parejas. No comprenden que para los que vengan de sociedades algo más avanzadas, entre ellos y los moros no hay gran diferencia.

      Comentario por Mendigo — 12 abril 2015 @ 22:18 | Responder

  4. “Bochornosa incultura, rampante autoritarismo, nepotismo y necedad, este episodio nos define perfectamente como gallegos y como españoles”. Sacado de otro de tus artículos, no veo tanta diferencia entonces. No se te da bien lo de criticar de manera constructiva por lo que veo, no me aporta nada tu visión.
    Una cosita quien llevó ese feudalismo del que hablas a mi tierra fue precisamente Franco y quien lo está volviendo a traer Rajoy, gallegos ilustres ambos. Faltar sabe todo el mundo.

    Comentario por Carmen — 12 abril 2015 @ 20:51 | Responder

    • ?¿Franco dices?Este feudalismo estaba ya en pie mucho antes de la llegada de Paquito. Si acaso, la reforma agraria de la Republica les dio un respiro, antes de volver a las de siempre.

      Comentario por Guillem — 12 abril 2015 @ 21:19 | Responder

      • Efectivamente, la propiedad de la tierra al Sur del Duero fue determinada por las concesiones reales según avanzaba la Corona de Castilla. Por eso cuanto más al Norte, más repartida está la propiedad, mientras que en el Sur se han mantenido e incluso ampliado las enormes propiedades que la monarquía concedía a nobles, órdenes militares e Iglesia. La polarización social que surge de este reparto de la tierra es absoluta: un señor lo posee todo, y el resto del pueblo sólo cuenta con sus brazos y su sudor que ofrecer al noble.

        Todo un mundo de diferencia con la sociedad de pequeños propietarios del Norte de Castilla, o el minifundismo galaico y cantábrico (o, en tu tierra, los payeses).

        Por otra parte, la II República nunca logró culminar un punto que aún hoy tenemos pendiente: la Ley de Reforma Agraria. Para mayor vergüenza, no hay hoy día ningún partido político que la lleve en su programa; la tierra para quien la trabaja.

        Comentario por Mendigo — 12 abril 2015 @ 21:33 | Responder

        • Exacto.

          Una recomendación de un clásico de obligada lectura para todos los que no lo hayan hecho aun: “El laberinto español” de Gerald Brenan.

          Da las claves.

          Comentario por fouche — 12 abril 2015 @ 21:44 | Responder

          • Me suena pero no me lo he leído.

            Comentario por Mendigo — 12 abril 2015 @ 22:10 | Responder

        • No te confundas. No fueron los repartos de latifundios. eso en dos generaciones se pierde si no hay leyes que lo sostengan. Y por fuerza debe haberlas aún hoy, leyes que garanticen que esos latifundios sigan existiendo y sus dueños gozando de su injusta posición.
          Me explico: hasta dónde sé, la alta fragmentación de las propiedades rurales en zonas como Galícia se debe a la “costumbre” de dividir la propiedad a partes entre varios herederos. En otras regiones como Cataluña, en cambio, las propiedades eran algo más grandes, proto industrias agrarias alrededor de una “masía” que albergaba famílias extensas pero que solamente heredaba la figura del “hereu” (heredero), el primogénito, siendo “desheredados” el resto para garantizar el futuro de la “casa” familiar. A las hijas se las dotaba para un buen matrimonio. A los deshereados se les mantenía hasta que pudieran encontrar algo o sino se quedaban, pero no como propietarios.
          Eso fue fruto/parejo con el fin del feudalismo allá por 1486 (fin de la 2a guerra civil catalana, sentencia arbitral de guadalupe. Guerra entre el sindicato de campesinos remença y el rey por una parte y los nobles y los partidos políticos (bastante anti-rey, la biga y la busca) por el otro. A partir de la sentencia el campesinado ya no estaba sujeto a las leyes feudales que rigieron en el resto de europa hasta la revolución francesa -aunque tardó en implementarse dado que el sindicato era el responsable primero de recaudar y pagar las indeminzaciones de la guerra, lo que retardó dicha implementación a nivel práctico-. Así, el campesinado ya no estaba sujeto a la tierra (adscripción, si bien esa libertad era sujeta a un pago) y pudo haber campesinado libre y propietario (de ahí el interés por las familias de mantener sus propiedades económicamente rentables una vez eran libres propietarios), favoreciendo la aplicación de mejoras en la producción (cuyo beneficio ya no iba solo a manos del noble) y liberando además personas y capitales para otros menesteres como el comercio y posteriormente la proto-industria téxtil cada vez más mecanizada.
          Igual como se haría en América del norte tras la guerra de Secesión, en que los yankees implantaron leyes de reparto de la herencia para terminar con los ricos propietarios de latifundios sudistas (capaces de plantarle cara al gob. federal en una generación si sus propiedades se mantenían intactas pero a los que no se podía requisar en masa sin provocar un levantamiento generalizado) , también en Cataluña se implantaron dichas leyes para terminar con esa amenaza que supone tener individuos ricos y libres que en un momento dado te pueden armar un follón, cosa que siempre cuesta dinero. Aún así la nobleza catalana no se recuperó del fin de estas leyes feudales (“mals usos”).
          Hecho todo este periplo, y volviendo a Castilla, los latifundios, si hubieran leyes de sucesión con sus debidas tasas y un código civil que reconociera el derecho a una parte de la herencia (la “legítima”), los latifundios, en muy pocas generaciones, dejarían de existir. Y la presencia o no de dichas leyes es algo que no hace falta ir a buscar en los repartos de la reconquista del xv, las reformas agrarias del xix o sus desamortizaciones o a la época de Franco. Esas leyes deberían existir hoy, y si los latifundios perviven es que o no están (impuesto de sucesiones está exento en casi todo el territorio español menos en cataluña) o pasa algo raro. No sé si semejante coto/latifundio podría pertenecer a una empresa en vez de a un individuo, pero sería extraño que fuera de una empresa.
          No conozco la actual legislación castellana al respeto pero te puedo asegurar una cosa: el redactado y la validez de las leyes no son algo inocente y a menudo tampoco justo. Tienen una finalidad y unos beneficiarios. y ese paisaje de vallas que describes no es tan fruto del pasado como de las leyes sucesivas y presentes vigentes.

          Comentario por jordi l t — 13 abril 2015 @ 7:04 | Responder

          • Vaya, qué interesante y docto comentario! Muchas gracias por la exposición.

            Ciertamente, la institución de la primogenitura ha servido para mantener el latifundismo. Pero también la erosión del tiempo ha hecho su parte, lo cual establece diferencias entre las diferentes marcas de los reinos cristianos, al Norte del Duero, entre Duero y Tajo, y al Sur del Tajo.

            Me parece muy acertada tu advertencia sobre la redacción de las leyes, no es neutra. Eso sí, discrepo que sólo con el mecanismo de la herencia (la legislación española hace tiempo que abolió la primogenitura en todo el territorio, las herencias se reparten entre los herederos, con un mínimo de 1/3 del caudal hereditario) se pueda acabar con el latifundismo. Y es que la tierra ha perdido valor frente otras formas de capital. Por lo tanto, una finca que ocupe cientos de hectáreas, como las que hablamos de Cabañeros, no tendría que ser dividida para repartirse entre los herederos sino que entraría íntegra en un lote más amplio (junto con otras fincas, participaciones en sociedades, inmuebles, etc). Piensa por ejemplo en el gran terrateniente, la Casa de Alba. Crees que han tenido que partir alguna finca para resolver la herencia? No, ha muerto la gran terrateniente y no se ha reducido ni un ápice el problema de la concentración de la propiedad.

            Comentario por Mendigo — 13 abril 2015 @ 9:43 | Responder

            • Es posible que se deba a que hecha la ley, hecha la trampa… en forma de otra ley. No sé cómo está la situación legalmente a día de hoy ya que conozco más el pasado que el presente y eso lo sabrá mejor un abogado o un contable experto en fiscalidad, pero, por ejemplo en el caso de la Casa de Alba, por lo que sé de momento el heredero en tanto que administrador y usufructuario (por lo tanto sin heredar la propiedad) es el viudo y el reparto se realizaría una vez muerto éste. Se consideran sus latifundios una o varias empresas, no meras propiedades privadas cuya titularidad recae en un individuo. Y el reparto una vez fallezca ese administrador/usufructuario puede que consistiera en acciones o participaciones de alguna fórmula jurídica como las “empresas familiares”, un método por el cual las posesiones de una familia se convierten en figura jurídica y pagan impuestos como empresa, de tal modo que se pueden desgravar conceptos, pedir subvenciones y evitarse fiscalidades onerosas a las que cualquier particular debe hacer frente. Un ejemplo: no es lo mismo comprarse un coche -a nivel de tributación, iva, etc- que conducir un coche de empresa, cuyo gasto se puede desgravar.
              En este caso la tributación en herencia iría a costa del impuesto de sucesiones, eximido en la prácticta totalidad del territorio español exceptuando Cataluña y que no sé hasta qué punto afecta a las empresas. Seguramente poco.
              Pero hablo sin conocer a fondo la cuestión.

              Comentario por jordi l t — 14 abril 2015 @ 19:57 | Responder

    • Cierto Paco “el canijo sanguinario” era gallego y de no haber existido su maldita extirpe militarista y africanista probablemente la historia de esta mi desgraciada, pero también querida, tierra hubiera sido muy diferente incluida Castilla la Mancha.

      Por cierto Don Quijote era manchego.

      Fouche “Murdock” le fou.

      Comentario por fouche — 12 abril 2015 @ 21:34 | Responder

      • También lo era Castelao, exiliado. También lo era Alexandre Bóveda, fusilado. También eran gallegos los carrilanos que aguantaron en las montañas hasta después de concluida la Guerra Mundial, manteniendo a raya a las partidas de falangistas, picoletos y regulares, con el apoyo de la gente de las aldeas. También eran gallegos los milicianos que aguantaron en Cambedo da Raia. También eran gallegas las que fundaron la primera asociación feminista en Coruña, los que pidieron armas para defender la República y no se las dieron.

        Sería estúpido entender este texto como una rivalidad entre naciones, y no como un acicate para salir todos juntos del atraso milenario al que nos condujo un feudalismo superpuesto y no resuelto por una revolución industrial que en el interior de España pasó de refilón.

        No es cuestión de estirpes (mira Ramón Franco), ni del lugar de nacimiento ¿Franco era gallego? ¿Alguien le escuchó alguna vez pronunciar una palabra en esa lengua? Sino de adscripción política y de la situación en la pirámide social. Franco pertenecía a una clase media militar que pretendía defender sus privilegios de clase, como podría haber sido cualquier falangista andaluz. Hay derecho a confundir a éste con las decenas de miles de jornaleros andaluces muertos, porque ambos nacieron en la misma tierra? No parece decente.

        Comentario por Mendigo — 12 abril 2015 @ 22:05 | Responder

        • ¡¡Provocadooorrrrrr!!

          Pero hombre de Dios es que no sabes que en España el criticar la patria chica -en especial la ajena- por muy fundado o infundado que este es pisar un callo de los gordos. De todas maneras, equivocado o no, hay que reconocer que te guía un espíritu nada acomodaticio.

          Dos incisos:

          -La ideología dominante es la de la clase que domina (monopoliza los medios para ello): por lo tanto todo eso que muy ladinamente -y no solo en la Mancha- nos empaquetan como cultura y tradición (léase toros, futbol, Fallas, izadas de bandera, peinetas y cirios) no deja de ser el opio con el que nos aturden para que no pensemos de más. No me gusta y me parece lo más opuesto a lo que un espíritu curioso e ilustrado debería demandar

          -No me gusta el conformismo.

          Por cierto el otro dia conoci al sobrino de Besteiro que curiosamente vive en mi actual pueblo ( y yo sin saberlo)

          Comentario por fouche — 12 abril 2015 @ 22:48 | Responder

          • Vaya, pues mis saludos si se parece a su tío.

            Aunque sin duda tienes buena parte de razón, no nos podemos conformar con la afirmación “La ideología dominante es la de la clase que domina (monopoliza los medios para ello)”. No necesariamente, Fouche, la izquierda debe, está obligada a, lograr la supremacía cultural. Imponer su agenda. No tenemos televisiones? Acaso la tenían aquellos que mandaron a paseo al Bourbon? Pero tenía linotipias, tenían ascendiente sobre los campesinos y los obreros, tenían organización e imaginación (cosa que nosotros…).

            Ahora tenemos Internet, donde plantear batalla en igualdad de condiciones (qué crees si no que estamos haciendo ahora?). No tenemos excusas, si nuestros abuelos pudieron conectar con el pueblo, nosotros estamos obligados a ello.

            Comentario por Mendigo — 12 abril 2015 @ 23:17 | Responder

            • Me lo presento mi “bro” y físicamente he de decir que se parece bastante, sobre todo la nariz, y en cuanto a pensamiento bastante influido por su tío. Le daré saludos tuyos si lo vuelvo a ver.

              No se si sabrás que en U.S.A en tiempos de Nixon la derecha republicana ideológicamente estaba desprestigiada y muy preocupada por su decadencia en medio de un entorno izquierdoso y keynesiano. Pues bien gracias a sus muy buenos -y forrados- contactos invirtieron cantidades ingentes de dinero en armar “think tanks” y ganarse los medios (prensa, Tv´s, universidades e intelectuales¿?) para revertir la situación. En poco menos de una década habían dado la vuelta a la tortilla (revolución conservadora de la década de los 80) y el neoliberalismo se extendía como mancha de aceite por todo el orbe incluida España que no ha dejado de ser una franquicia más en estos últimos 40 años de “ordine nuovo”

              Reconstruir todo lo desarmado llevara tiempo pero tienes razón con que contamos con algo nuevo, Internet, que por su propia idiosincrasia (horizontalidad, bajo coste y estructura en red saltándose fronteras) resulta una herramienta muy poderosa y -de lejos- mucho más democrática que los “mass media” tradicionales (mayormente quebrados y comiendo de la mano del gobierno de turno). Claro que estamos obligados por la cuenta que nos trae a nosotros y nuestros descendientes.

              Hay que hacer divulgación y pedagogía y todo esfuerzo, por modesto que sea, suma.

              P.D- En agradecimiento por descubrirme a Leilia (con “o meu amor” se me saltan las lagrimas), “my empty walls” del bueno de Serj y una nueva revista que añadir a mi disfrutable Jot Down…

              …”El siglo del individualismo” documental cojonudo de la BBC (que envidia siento de lo puñeteros inglese la verdad) que explica muy bien los intrincados mecanismos psicológicos que nos han llevado hasta aquí.-> http://www.dailymotion.com/video/xslfbq_77-el-siglo-del-individualismo-1de4_news

              …y el abuelete de todos los hispanistas (mal asunto si tienen que venir de fuera para explicarte tu misma historia)->http://es.wikipedia.org/wiki/Gerald_Brenan

              …con su clásico libro-> http://es.wikipedia.org/wiki/El_laberinto_espa%C3%B1ol (brillante su análisis geográfico, agrónomo y metereológico en el devenir político y social de las distintas partes de España)

              Saludos

              Comentario por fouche — 13 abril 2015 @ 0:27 | Responder

    • El mayor favor que se le puede hacer a un borracho es hacer que reconozca su condición.

      Tú prefieres instalarte en la negación y escupir un “y tú más”. Con ello has retratado tu condición intelectual. Como ves, yo critico aquello que me parece reprochable, empezando por mi propia casa, lo cual me da legitimidad para hacer lo propio cuando salgo fuera. Tú vives en la ignorancia (el feudalismo lo trajo Franco…) y no sólo te planteas salir de ella, sino que te molesta cuando alguien levanta tus harapos.

      Juzga por ti misma quién es traidor a su tierra, quién tiene interés que en progrese y quién hace buena la situación actual.

      Comentario por Mendigo — 12 abril 2015 @ 22:09 | Responder

      • Mira que le sacas punta a todo.

        Si te refieres a mi y a lo de “Cierto Paco “el canijo sanguinario” era gallego y de no haber existido su maldita extirpe militarista y africanista…” pues ha sido un intento de dulcificar las cosas ante la reacción -muy- predecible de la gente dando una de cal y otra de arena. Ya veo que fui por lana y he salido trasquilado. De todas maneras si me lees bien en ningún momento digo que Franco trajese el feudalismo (eso lo dice Carmen) cuyo origen hay que buscarlo, evidentemente en la reconquista. (por eso lo de Brenan) pero si subrayo su maldita clase social reaccionaria y militarista (encerrada en sus cuarteles y propensa a la endogamia ideológica) que a la postre fue una autentica desgracia para España independientemente de su origen.

        Como dijo aquel mi patria son mis amigos.

        Saludos a Vd. también.

        Comentario por fouche — 12 abril 2015 @ 23:28 | Responder

  5. Ja, ja, ja. Vaya mendi ya veo que has hecho trabajo de campo y te has empapado de algo del talante meridional. Hombre no te asustes que con el tiempo hasta las almas más sensibles nos lo tomamos a choteo. Mira yo vivo en una comarca valenciana tradicionalmente churra lo cual quiere decir que no deja de ser una prolongación en carácter, costumbres y ¿cultura? de la idiosincrasia sureña manchega. Mucho de beatería por aquí (con corte de calles incluida para pasear a la Virgen), procesión con las fuerzas vivas desfilando detrás del santo por allá (como en tiempos de Paco “el canijo sanguinario”), Fallas aunque no sea tradicional del municipio (¡que más da!), toro de cuerda etc. y los días que quedan libres ya nos sacamos de la manga algún evento ¿lúdico? tipo “gala del deporte” (si,si, como José Luis Moreno) ha mayor gloria de nuestro caci…, perdón, alcalde y su guardia pret…,perdón. policía local. ¡Quia!, nosotros vivimos en un “pan y circo” perpetuo aunque, eso si, la sensación de extrañeza kafkiana y desarraigo no me abandona ni a mi (llevo aquí más de veinte años) ni a muchos de mis amigos y conocidos venidos de latitudes más septentrionales.

    De todas maneras el más seco y latifundista sur manchego contiene algunas de mis joyitas paisajísticas y urbanas más queridas como, por ejemplo, las Tablas de Daimiel, Almagro (raro que no pasaras por allá dado que esta muy cerca) o la mismísima Toledo (comparto con mi admirado Buñuel la devoción por esta ciudad).

    Saludos.

    Comentario por fouche — 12 abril 2015 @ 21:19 | Responder

    • Pues las Hurdes es uno de los paisajes más bonitos que me he encontrado en España, muy parecido al Sur de Ourense. Lástima que también comparte (en menor grado, por supuesto) con Ourense la querencia por los incendios.

      Me gustó mucho esa tierra, la verdad.

      Y es verdad, me quedó Almagro, pero lo dejé para otra vez junto con Ruidera, porque me suponía dar demasiado desvío y le tenía mucha ilusión a visitar Cabañeros. Anda que si lo llego a saber, le dan mucho por culo…

      Comentario por Mendigo — 12 abril 2015 @ 22:20 | Responder

      • Cierto. Dicen que las Batuecas (no haber ido es una de las espinitas que tengo clavadas) es uno de los parajes más bellos de España hasta tal punto que Buñuel, de tan prendado que quedo, estuvo a punto de comprar el convento situado dentro del mismo paraje, operación que frustro el mismo inicio de la Guerra Civil.

        Si señor quiero ver la Alberca

        PD.-> Como curiosidad decir que al estreno del documental el doctor Gregorio Marañón, de cuerpo presente, a punto de escupir a don Luis estuvo al considerar que eso de airear las miserias propias era de mal gusto y ofensivo y que lo que habría que rodar eran bonitos documentales folclóricos que vendier…,perdón, mostraran allende nuestras fronteras, la marca Esp…,perdón, una buena imagen de esta nuestra nación.

        Al hilo de lo anterior a todos digo: que antes de poneros a cubrir de brea y emplumar a diestro y siniestro sed comprensivos con Buñu.,perdón, con Mendigo por poner el dedo en la llaga porque aunque esto sea, a veces, motivo de incomodidad esta claro que al hombre le guían buenos principios y en nuestro haber esta saber aceptar las criticas.

        Sin cuestionamiento no hay progreso.

        Boas noites.

        Comentario por fouche — 13 abril 2015 @ 1:15 | Responder

  6. Información Bitacoras.com

    Valora en Bitacoras.com: Es cierto que me quejo mucho de Galicia, pero básicamente es porque se trata del país donde resido. No me importaría hablar mal de Mongolia, pero lo cierto es que nunca he estado allí y sé poco de su geografía humana mÃ..…

    Trackback por Bitacoras.com — 12 abril 2015 @ 23:26 | Responder

  7. Para ser una persona de tanto mundo y cultura (bueno, que caminar no es una actividad que amplie la cultura, punto a su favor), bien podría usted cultivar su vocabulario de adjetivos, siendo que el español es una de las lenguas más ricas del mundo.
    Si para destacar uno, o lo que se dice, es necesario incurrir en el descrédito de otro, sencillamente se pierde credibilidad.
    Comparto y apruebo su indignación, pero no ha elegido la mejor forma de plasmarla.
    Galicia sin gallegos y Castilla sin manchegos, vamos, que la experiencia habla, ya que estoy seguro que su lugar de origen está superlativamente agradecido que usted ya no exista, por lo menos allá, donde quiera que “allá” sea.
    Si bien es triste que en España la gente poco valora el tesoro que poseen, usted, muy señor mío, con este texto (que al igual que en otros comentarios señalaron, no pude terminar de leer) demuestra fehacientemente que forma parte integral de ese grueso de personas cuyo mayor entretenimiento, aparte de caminar, es criticar por deporte. Vamos a estar claros, como yo ahora. Es que me sale del alma destruir a alguien que lo hace indiscriminadamente, por deporte, disparando palabras en todas direcciones, justos por pecadores. Y fíjese que he hecho lo mismo que usted y no he usado un solo adjetivo calificativo que denote desprecio o sea despectivo. Sí se puede, con respeto y cultura. Busque usted qué significan esas palabras en RAE. Salu2.

    Comentario por l2uso — 13 abril 2015 @ 0:17 | Responder

    • Vamos a ver. Quieres comentar algo sobre el tema que he presentado, o quieres simplemente vengarte sobre mi persona? Te molesta lo que digo y, en vez de procurar cambiar la realidad que te rodea, cargas contra el mensajero. No me parece valiente ni inteligente tu actitud, pero allá tú.

      No te gusta mi forma de escribir? Me parece muy bien, es muy sencillo, no entres. No te gustan los adjetivos que denotan desprecio? Pues no los uses en tus textos, los cuales les darás a leer a quien quieras. Pero no vengas a mí casa a decirme cómo debo escribir. Si siento desprecio, expreso desprecio, tal es mi código de valores; tú puedes seguir con la hipocresía que os enseñaron, y que forma parte del problema. Qué bonita La Mancha y sus gentes! Galicia, paraíso natural! Qué bonito el traje del rey!

      P’ro carallo, home, p’ro carallo!

      Comentario por Mendigo — 13 abril 2015 @ 9:32 | Responder

  8. Ahí dejo:

    “España no es un nombre vacío: es un fanatismo de clérigos y tinterillos, una cerrazón del alma” Fernando Vallejo, Los días azules, Alfaguara, Bogotá, 2003, pp. 139.

    Comentario por Cami — 13 abril 2015 @ 3:28 | Responder

    • Grande.

      Tal es la argamasa que nos une, una costra de cerrazón mental beatificada por el nacionalcatolicismo.

      Comentario por Mendigo — 13 abril 2015 @ 9:25 | Responder

  9. Un par de precisiones.

    Difícilmente un auto sacramental puede ser el colofón de un retorno al medioevo, pues no existían los autos sacramentales en el medioevo:
    http://es.wikipedia.org/wiki/Auto_sacramental

    El medioevo es hasta el siglo XV y el auto sacramental empieza en el XVI…

    Y luego, otra cuestión de límites, pero en este caso no temporales sino territoriales:

    “Al Norte del Duero somos incapaces de comprender algo que aquellas mujeres tenían interiorizado y asumido: todas aquellas tierras que rodean al pueblo, hasta donde alcanza la vista, sólo la vista puede penetrar en ellas sin permiso de su dueño. Por supuesto, en Galicia, Asturias, León, Castilla La Vieja…”

    Estoy seguro de que usted sabe de sobra que el Duero no es el límite que divide Castilla La Vieja de Castilla la Nueva, sino el Sistema Central… Lo cual me hace plantearme la siguiente cuestión: ¿cuál es el límite del latifundio? He encontrado el siguiente mapa, que es muy viejo pero interesante:

    No sé si la situación ha cambiado mucho desde 1960, pero no creo… Aquí vemos varias cosas:
    – Que el latifundio empieza a predominar sobre todo desde el Sistema Central para abajo (en el Oeste, en el Este empieza más al Sur)
    – Que hay excepciones a la regla: al Oeste de Castilla y León, en las provincias de Salamanca y Zamora, y en la provincia de Soria, pero que ninguno de estos dos casos de territorios con predominio del latifundio respetan el límite del Duero (no está dibujado el río pero me parece que cruza ambos terrirorios)
    – Conclusión: el Duero no tiene nada que ver😉

    Por cierto, es curiosa la división en minifundios, latifundios y “tierras bien divididas”. No sé si será común esta última clasificación, pero estoy de acuerdo, pues el minifundio tampoco es bueno, porque impide optimizar el trabajo y el uso de maquinaria. Claro que en el caso del minifundio la solución no es concentrar la propiedad de tierra (en mi opinión) sino que es mucho mejor unir los minifundios en fincas mayores que operen en régimen de cooperativa (al margen de que nominalmente la propiedad de la tierra no varíe, o sea también colectiva sobre el papel). Simpre que las características físicas del terreno lo permitan, claro, habrá zonas donde no se pueda evitar el minifundio. Curiosamente para los latifundios también me parece mejor solución la colectivización que el reparto…

    En cuanto a los efectos de la división de la propiedad de la tierra en la mentalidad y la cultura pues supongo que tiene usted razón en parte. Seguramente esas diferencias se noten más cuanto más agraria sea la sociedad. En el mundo actual habría que ver hasta qué punto sobreviven esas mentalidades en las grandes ciudades por ejemplo.

    Un saludo

    Comentario por Javier Lázaro Sanz — 13 abril 2015 @ 9:36 | Responder

    • En cuanto al minifundio veámoslo en una de la regiones más afectada a través de los ojos del bueno de Brenan….

      …”GALICIA

      Veamos primero la cuestión de los minifundios, cuyo ejemplo clásico es Galicia. En la edad media la mayor parte de la tierra gallega pertenecía a la Iglesia. Esta implantó un tipo de arrendamiento llamado «foro», que venía a ser una forma de enfiteusis hereditaria. El colono pagaba una renta global, que representaba alrededor del 2 por 100 del valor capitalizado de la propiedad, y atendía a su costa a las reparaciones de la casa y los edificios de la granja, pero no podía ser desahuciado. Era una forma de posesión que entró en uso también en gran parte de la España central por los siglos XIII y XIV, y que en Castilla se denominó «censo» El foro difería del censo en que se hallaba limitado a un periodo concreto —generalmente «por tres voces y ventinueve años más»—, esto es, por el espacio de tres vidas humanas (bien de los arrendatarios o de los reyes) y después 29 años. Esta limitación parece estar basada en el hecho de que fue introducida por los monjes cistercienses y premonstratenses en los siglos XII y XIII como un incentivo para los campesinos libres y los siervos a poblar tierras pantanosas e incultas; no,como fue el caso con el censo, durante la conversión de los dominios feudales en un sistema de rentas por año. Es decir, que ofreciendo ciertas ventajas a los colonos, la Iglesia quería mantener algún control sobre su propiedad. Galicia, con su santuario de Sntiago de Compostela, y Cataluña, rayana con el Languedoc, estaban naturalmente más sometidas que otras partes de España a las nuevas influencias eclesiásticas que llegaban de Francia.

      En los siglos XVII y XVIII la población de Galicia empezó a aumentar rápidamente y las tierras a subir de valor. Los colonos que tenían arrendadas tierras de la Iglesia y de la nobleza, empezaron a encontrar provechoso el dividir sus haciendas y subarrendarlas con un gran porcentaje de beneficio, en algunos casos por diez o veinte veces más de lo que ellos pagaban. Así surgió una nueva clase de beneficiarios de la tierra, y bajo ellos, un nuevo tipo de colonos: los «subforados» La Iglesia y los nobles intentaronentonces llevar a la práctica la cláusula que limitaba los arrendamientos a un periodo definido, cláusula que gradualmente había ido cayendo en desuso. Los «foreros» se resistieron y así empezó un pleito que se arrastró por los tribunales de justicia y las cortes de los monarcas por espacio de ciento treinta años (desde 1629 hasta 1759) sin que se llegase a un acuerdo. En 1763 una orden de consejo suspendió toda la cuestión, lo cual equivalía a decir que los «foreros» habían ganado. Como, por otra parte, la total jurisdicción civil y criminal sobre las tierras continuaba perteneciendo a la Iglesia y a la nobleza, en las Cortes de Cádiz de 1810 los foreros, clase media, se situaron del lado liberal. Después de la primera guerra carlista, las tierras de la Iglesia fueron vendidas y la mayor parte de los foros comprados por los mismos foreros, que se convirtieron con ello en sus propietarios legales, o «foristas» La cuestión de los foros quedó planteada entonces en una lucha entre estos nuevos foristas, que eran en general abogados y vivían en la ciudad, y las gentes que en realidad trabajaban la tierra, los subforados o foreros.

      Para comprender cómo esta cuestión afectaba a la política local, hay que saber la manera como se trabajaban estas tierras. El clima de Galicia es húmedo como el de Irlanda, que se le parece en muchos aspectos, pero el suelo es pobre y más adecuado a pastos que a cereales. La subdivisión de la tierra no permite que el suelo sea explotado de la manera más productiva. Toda la región está sembrada de caseríos, cada uno de los cuales dispone justamente de bastante tierra para mantener una familia. El tipo de estos caseríos es por necesidad el de una estricta economía cerrada. Cada familia posee su vaca, que se engancha al arado y proporciona un poco de queso y de leche; recoge su propio centeno o maíz, de lo que hace su pan; cosecha su vino, y aun en ciertas comarcas teje sus propias ropas. La familia consumelo que produce; no hay exportación de cosechas. El único modo de allegar un poco de dinero para poder pagar los impuestos, es vender cada año el ternero o marchar a otras partes de España a trabajar en elverano por la siega. Todo esto podría haber bastado quizá si el cierre de la vieja válvula que constituía la emigración a América no hubiera incrementado más la ya excesiva subdivisión de la propiedad y llevado a gran número de familias a vivir en condiciones de hambre.

      Precisamente en esta situación se exigía al campesino gallego pagar un foro por la tierra sobre la cual vivía y, que, al no poder ser desahuciado de ella, consideraba como propia. El Foro era recaudado a través de agentes y entregado a personas que, por lo general, el campesino nunca había visto y que no tenían derecho ninguno sobre su propiedad. Por esta razón, igual que sucedía con la recaudación del diezmo en Inglaterra, se resentía de él como de una injusticia. Otros males provenían además de esto. Aunque la tierra estaba más y más subdividida, los foros no, de modo que surgían infinitas disputas y pleitos entre los colonos hasta decidir la parte que cada uno de ellos había de pagar. Disputas y pleitos fomentados por los abogados, al objeto de tener siempre en deuda a los campesinos. Tanto los abogados como los inevitables usureros pertenecían a la clase de los foristas, y al tener en sus manos a un número considerable de campesinos, les obligaba a votar por los suyos en las elecciones. Tan fuerte era el sistema caciquil en esta región que ha sobrevivido aun al advenimiento de la República

      Hasta estos últimos años la cuestión de los foros dominaba sobre todas las demás de Galicia. Hacia 1905 los foristas empezaron a encontrar dificultades en el cobro de los foros, pues sus agentes eran intimidados por los campesinos, y los miembros de tribunales que confirmaban las denuncias de los foristas se veían perseguidos y a veces muertos. Más o menos por esa fecha los foreros encontraron dos organizaciones que les apoyaban en sus derechos. Una, Solidaridad Gallega, propugnaba el redimir los foros mediante indemnización; la otra, Unión Campesina, creada bajo la influencia de los anarquistas de La Coruña, pedía su cancelación pura y simple. La primera, que podemos titular republicana o liberal, creía sólo en la acción política; la Unión Campesina seguía un sistema de boicots y violencia y volvía la
      espalda a los políticos. Un ejemplo más de que donde aparece el cacique, provoca apoliticismo y anarquismo. Pero lo que hizo este conflicto único en la historia de la España moderna, fue la actitud de la Iglesia. Hablando en términos generales, dondequiera que en España se concentra la población rural en villas o grandes aldeas, la Iglesia se pone de parte de la clase media y de los caciques y en contra del pueblo, mientras que allí donde el campesino se dispersa en pequeños núcleos de población y caseríos, el clero se asocia con él. Esto fue lo que pasó en Galicia. El clero rural era fanáticamente antiforista y hasta se han conocido casos de negarse los sacramentos a los foristas. Tan sólo el clero de ciudad, compuesto de hijos de los foristas y caciques, predicaba paz y sumisión. Resultado de todo ello fue que aun cuando, con la venida de la República, las doctrinas socialistas empezaron a difundirse entre los campesinos, la situación política de Galicia nunca ha estado completamente en línea con la del resto de España. Su política, girando siempre en torno a los foros, y confusa por la doble actitud de la Iglesia, se quedó reducida a los horizontes locales.

      Había también un movimiento regionalista basado en parte sobre el hecho de que los intereses peculiares de la agricultura gallega no se juzgaban atendidos en Madrid. El impuesto aduanero sobre el maíz impedía el desenvolvimiento de la cría de ganado, industria natural del país y su única esperanza de salir de su estadio económico primitivo. Pero aunque los gallegos hablan una lengua distinta y tienen su propia tradición cultural, esta no se encuentra suficientemente arraigada. De modo que en términos generales se puede decir que el alejamiento de Galicia del resto de España y de sus problemas políticos (alejamiento acentuado por un execrable sistema ferroviario) ha sido su característica principal.”

      Espero haberle servido de ayuda.

      Y, aunque es cierto que la situación de partida no es la misma que entonces, créame que le digo que algunas cosas permanecen aunque sea en distintas formas.

      El medio hace al hombre y viceversa.

      Saludos

      Comentario por fouche — 13 abril 2015 @ 16:12 | Responder

      • …y no me refiero sola a Galicia

        Por si acaso.

        Comentario por fouche — 13 abril 2015 @ 16:35 | Responder

      • Muy interesante la aportación.

        Comentario por Javier Lázaro Sanz — 13 abril 2015 @ 16:42 | Responder

        • Me alegro que le haya aprovechado.

          Saludos.

          Comentario por fouche — 13 abril 2015 @ 17:04 | Responder

      • Estupendo apunte, y tomo nota del libro porque está bastante bien escrito.

        Muchas gracias, fouche!

        Comentario por Mendigo — 15 abril 2015 @ 23:00 | Responder

        • De nada, hombre, un placer.

          Comentario por fouche — 16 abril 2015 @ 0:06 | Responder

    • Ays!

      Y lo peor es que la primera crítica me la temía, mira que me la temía. Pero no tanto por los autos sacramentales como por las corridas: no están documentadas hasta la Edad Moderna. Así que ya tenía la respuesta preparada, que vale para ambos: efectivamente, no se dieron en la Edad Media, pero no me parece desacertado afirmar que la concepción del mundo que subyace bajo una y otra sí que pertenece a la Edad Media. De hecho, sería forzar mucho los conceptos incluirlos en las corrientes intelectuales del momento: el clasicismo y la Ilustración (por mucho que un auto sacramental, como expresión teatral…).

      No es nada extraño, también en el s.XXI conservamos momificados conceptos de otras épocas (como por ejemplo, la tauromaquia).

      Sobre las fronteras fluviales…de acuerdo, no es un límite preciso. Simplemente es una forma de dividir (de forma grosera, lo admito) la península en tercios. En mi descargo he de decir que es bastante usual en la literatura histórica.

      Y en cuanto a su comentario sobre la distribución de la tierra, no puedo estar más de acuerdo. El problema del latifundio no es su extensión, sino su propiedad. Un latifundio colectivizado puede ser (o no, habría que estudiar cuál es el tamaño óptimo, según el tipo de explotación…) mejor que ese tamaño de “bien dividido” que el mapa sugiere como deseable a priori. Lo que sí tengo claro es que, salvo casos muy especiales, el minifundio y microfundio es una patada en la ingle a la productividad (yo tengo “fincas” donde no puedo poner dos pies a lo ancho sin pisar la del vecino, llega a límites ridículos de contar por surcos).

      Saludos!

      Comentario por Mendigo — 15 abril 2015 @ 22:30 | Responder

      • Vaya, no había visto la respuesta, Mendigo.

        Soy puñetero, lo reconozco. De los toros no he dicho nada porque no he caído en que no estaban documentados hasta la Edad Moderna, mecachis😄

        Comentario por Javier Lázaro Sanz — 20 abril 2015 @ 10:19 | Responder

  10. Bon día a tothom

    Como modesta contribución ha este estimulante debate hago un “copy/ paste” de “El laberinto español” de G.Brenan (primera edición de 1943 efectuada por la “Cambridge University Press”).

    “La Mancha y Extremadura

    Viajando al sur del Tajo hacia La Mancha y Extremadura, se ve cómo las fincas aumentan en extensión y el número de pequeños propietarios y arrendatarios disminuye. Estas grandes fincas tienen origen diferente de las de Castilla la Vieja. Se constituyeron durante la segunda etapa de la Reconquista, entre 1085 y 1248, cuando los reyes de Castilla empezaron a incorporarse territorios que contaban ya con una población musulmana bien asentada. La tierra que iban conquistando era entregada, no a individuos de la nobleza, sino a las recién constituidas órdenes militares que, formando el núcleo principal de la caballería del reino, eran más capaces de defenderlas. Y en lugar de poblarlas a base de comunidades de campesinos libres, eran explotadas en parte con el trabajo de esclavos moros, y en parte con labradores que llegaban del norte; el resto lo dejaban de pastos. Esta es la razón por la cual estas propiedades son mayores que las de Castilla la Vieja y están organizadas sobre base distinta. Su particular nombre, transmitido después a las haciendas esclavistas de las colonias americanas, era el de encomiendas(1). En 1837 estas fincas fueron vendidas por el gobierno, y adquiridas, como hemos dicho ya, por la clase media de las ciudades.

    Las condiciones de vida en estos lugares son, en conjunto, peores que en Castilla la Vieja, puesto que la tierra es más pobre y la lluvia más escasa aún. En torno a Valdepeñas, el viñedo ha creado cierta prosperidad. Cerca de Albacete hay vastas extensiones de estepa de pastos y maleza, utilizadas como cotos de caza o bien para la cría de mulas. Y en todas partes son la norma general los arrendamientos a corto término.

    Extremadura junto a la frontera con Portugal, es igualmente una región de latifundios y tremenda pobreza. Posee grandes cantidades de ganado, y los viejos conflictos entre labradores y pastores trashumantes campean allí en su mejor estilo. Puede trazarse, sin grandes cambios, una continuidad histórica que viene desde la conquista romana o aún desde Viriato. En tiempos más recientes, no obstante, la principal cuestión agraria ha sido distinta. Las llanuras que rodean a Badajoz son ricas productoras de grano, lo cual en otros tiempos contribuyó a la prosperidad de Mérida. Esta zona pertenece en su casi totalidad a terratenientes absentistas que la cultivan malamente, mientras el campesino típico es el yuntero que posee un arado y un par de mulas, a las que apacienta en el terreno comunal. Así, cuando los terratenientes quieren hacer entrar en razón a los yunteros, no tienen más que dejar en barbecho una parte de sus posesiones. Este problema del terrateniente y el yuntero, tan agudo en el siglo XVIII que el Estado hubo de intervenir para resolverlo, es no menos agudo en el día de hoy; ya veremos cómo la República se vio obligada en mayo de 1936 a un apresurado reparto de los latifundios para evitar que esto mismo fuese hecho por la fuerza. En España los reyes y gobiernos legislan, los siglos pasan, pero los problemas fundamentales continúan en el mismo estado.

    En cuanto al resto de la región, es tan pobre que solamente puede lograrse una cosecha, más o menos cada doce años. Y esta cosecha agota por completo al suelo (2). Y sin embargo los ríos corren llenos de agua y ofrecen un buen desnivel; grandes extensiones de Extremadura podrían convertirse en regadío.

    ——————————————-
    (1)- Una encomienda era una extensión de terreno dada por el rey en señorío, o sea con plenos derechos, por toda la vida o solamente por un cierto número de años. Se llamaba comendador a su dueño temporal, quien gozaba de todas o casi todas las prerrogativas reales. A partir del siglo XII las encomiendas se acabaron, salvo para las órdenes militares, en las cuales ésta era la forma reconocida de posesión territorial.

    (2) -Extremadura ofrece un ejemplo extremo de aquellos múltiples derechos sobre la tierra que son tan típicos de España. Mucha parte de ella son cotos, cubiertos de espesos bosques de alcornoques. Entonces, el derecho a los pastos de invierno puede pertenecer a una persona; el de recolectar el corcho, a otra; el de coger la leña seca, a un tercero; el de apacentar cerdos en la finca, al cuarto; y al quinto, por fin, el de recoger una cosecha cada cinco o seis años. Todos estos derechos, por lo demás, pueden ser absolutos y hereditarios; el señor de la tierra, si es que lo hay, recibe como renta una cantidad irrisoria.”

    Si con esto se arroja algo de luz sea pues en hora buena.

    PD-> Si alguien lo desea puedo adjuntar del mismo capitulo el análisis de Brenan región por región pues sigue siendo muy bueno y vigente. El mapa lo dejo que ya veo que Javier lo ha adjuntado.

    Adeu

    Comentario por fouche — 13 abril 2015 @ 11:19 | Responder

  11. Bienvenido a mi tierra… bienvenido a la España profunda. No vivo en la Puebla, afortunadamente, pero la capital es casi igual de deprimente. Y por aquí también cortan caminos públicos, hace muy poco que han “privatizado” el camino a la Laguna de la Posadilla, una laguna volcánica que hay en Valverde, un anejo de Ciudad Real.

    Si tienes tiempo, echa un ojo a este “diario local” que han hecho unas almas desesperadas de por aquí… creo que te gustará.
    http://www.mundorancio.com/

    Y si por un casual vuelves, dime algo, hay alguna cosa que se puede hacer por aquí que merece la pena, no todo se hace mal. Aparte de esas rutas acotadas en Cabañeros tenemos unos pocos lugares que merece la pena ver (y en este momento están visitables). Hace unos días volví al castillo de Calatrava la vieja, con subida a pie incluida, y tengo que reconocer que la visita estuvo muy bien, con una muy buena guía (es opcional) y una aceptablemente buena organización (aunque las tareas de arqueología llevan años paradas en toda la provincia). También había basura acumulada en (y fuera) de las papeleras que había en la subida, que el ayuntamiento de Aldea al parecer coloca pero no mantiene… pero bueno, es lo que hay, esto es La Mancha.

    No me cuelgo de una encina porque tengo mucho aprecio a la vida, ya ves…😉 el ser humano se adapta a lo que sea con tal de sobrevivir. Y también soy independentista… entre otras cosas, porque entiendo que es mi obligación librar al resto de los españoles del lastre que suponen los castellano-manchegos.

    Un saludo,

    Comentario por Ocol — 13 abril 2015 @ 13:38 | Responder

    • Qué grande la página del Mundo Rancio, animo a todos a visitarla😀

      Comentario por Javier Lázaro Sanz — 13 abril 2015 @ 14:07 | Responder

      • Como dije con el vídeo de Varoufakis: un pueblo capaz de reírse de sí mismo (en ese caso, el alemán) es un pueblo grande.

        Comentario por Mendigo — 15 abril 2015 @ 23:05 | Responder

    • Su distancia irónica y la capacidad de reírse de uno mismo es una cualidad que me cae muy simpática. En cuanto a la revista no la conocía pero presto me la apunto.

      Gracias por el aporte y enhorabuena.

      Fouche “er majara”

      Comentario por fouche — 13 abril 2015 @ 16:59 | Responder

    • Pero Ocol, que no se trata de que tal sitio es mejor o peor que otro. Yo soy una persona que se enamora igual de un paisaje desértico que de uno polar, de un bocage, de una dehesa o de la garriga (todos ellos paisajes antropizados).

      Tampoco quiero ahora poner en una picota ahora a La Mancha. Por ejemplo, hablas de la basura: en este tema, he de decir que en Galicia estamos aún peor, bastante peor. También es cierto que aquí la densidad de población es más elevada…y al mismo tiempo más dispersa.

      Ahora bien, quería destacar lo de Cabañeros, porque es una burla, que a eso le llaman Parque. O le quitan el Parque, o le quitan las vallas y prohíben cazar. Pero coto y parque son incompatibles (es como montar en el mismo edificio un hospital y una discoteca).

      Comentario por Mendigo — 15 abril 2015 @ 22:13 | Responder

      • No te preocupes mendi. Cualquiera que te haya leído atentamente sabe que aparte de cultura y formación tienes especial sensibilidad por la naturaleza. Esta claro que tu entrada no va de la supremacía de unas regiones sobre otras sino de la pervivencia de ciertas realidades que siguen aun vigentes en esta España nuestra en pleno siglo XXI. Ocol habla de su tierra y tu de la tuya permitidme deciros a los dos que conozco lo suficiente de ambas regiones para afirmar que no le llegan a la suela de los zapatos en cuanto a beatería (sin duda la mayor de toda la España que conozco), trilerismo, poco respeto por su entorno (la única razón de que no haya mas incendios que en Galicia es que ya queda poco por quemar) e insustancialidad (los valencianos tienen una palabra propia para describirse; “meninfots”) en esta tierra mía de adopción. Porque detrás de esa pretendida California de Europa, en desafortunado y pretencioso eslogan precrisis, existe una valencia muy profunda en paisaje y paisanaje “out of sight” de las guías de viaje que hay que vivir para creer. Mirad aquí no hay parques naturales: hay reservas, como los indios, porque entre lo construido y lo quemado para poder ver remotamente algo siquiera similar a una concentración de arbustos tengo que conducir al menos 45 minutos para conseguirlo ya no digo encontrar un río (como los hecho de menos). Que diferencia con el pueblo de mi prometida que, aparte de hermoso, me basta con andar 5 minutos para estar rodeado de árboles y arroyos. Ya veis que en todas partes cuecen habas aunque esto no sea justificación, mas bien lo contrario, para caer en la autocomplacencia.

        Saludos a los dos

        El boig (ahora que ya sabes lo que es)😉

        Comentario por fouche — 15 abril 2015 @ 23:42 | Responder

        • ¡¡Coño!!

          Ya se como va lo de los emoticonos.

          Comentario por fouche — 15 abril 2015 @ 23:46 | Responder

        • Nah, si ya sé que en todas partes cuecen habas. Pero cuando lo hacen en tu tierra j… más.

          Un saludo,

          Comentario por Ocol — 16 abril 2015 @ 15:29 | Responder

  12. Despues de un buen arroz al horno sigo con la serie de Brenan. Ya se que nadie me lo ha pedido pero he cambiado de opinión pues soy voluble y tornadizo cual veleta.

    En lo que a mi respecta…

    …”CASTILLA

    Veamos primeramente la situación en la meseta central de Castilla y la Mancha. En Castilla la Vieja y,por el sur hasta el valle del Tajo, las grandes propiedades pertenecen aún en su mayor parte a la nobleza —«Cuanto más pobre es la tierra, más nobles hay en ella», dice un refrán español—, y pocas de estas propiedades son demasiado grandes. Su origen se remonta a los siglos X y XI, a la primera fase de la Reconquista, cuando los reyes y los nobles, que necesitaban con urgencia repoblar lo que entonces eran espacios deshabitados, concedían tierras en condiciones no gravosas, tanto a individuos como a comunidades campesinas. Esta es la razón por la que una proporción considerable del suelo (en especialal norte del Guadarrama) pertenece a modestos labradores, y ciertos pueblos poseen aún su propia tierra y la trabajan comunalmente. Los campesinos viven en casas del color de la tierra, hechas de adobes y cubiertas con tejas rojas; los pueblos, más pequeños que en casi todo el resto de España, tienen una población media inferior a 4 000 habitantes. Cada propietario o colono (pues las grandes propiedades están invariablemente arrendadas) tiene su trozo de terreno, su yunta de bueyes y su casa en el lugar.Las únicas cosechas son trigo y cebada; se cultivan muy pocas hortalizas y a menudo en toda la aldea no se ve un solo árbol. El suelo, por lo demás, salvo en Tierra de Campos, es pobre, y la lluvia insegura. Sobrevienen con frecuencia sequías, y aun la pérdida total de las cosechas. Como quiera que no hay un sistema eficaz de crédito agrario ni seguro de derrama contra estas pérdidas, el campesino tenía a menudo que recurrir a los prestamistas. Esta ha sido una de las peores plagas del arrendatario o pequeño propietario castellano. La otra está en la forma injusta e insegura de los arrendamientos a corto término.

    El arrendamiento a largo término con su pago en especie, como se practica en el norte, mediante el cual el propietario y el colono viven en la mejor armonía y llevan un interés común en la tierra, no parece haber existido nunca en Castilla. Aquí el arrendamiento típico es, o más bien era, la enfiteusis hereditaria o «censo» que se creó al desaparecer las relaciones de trabajo feudales . Hacia fines de la edad media, los tributos feudales que las comunidades campesinas pagaban al señor del castillo a cambio de la tierra otorgada, tierra que ellos cultivaban en común y, a lo que parece,parcelaban entre sus miembros cada pocos años fueron convertidos en una renta o «canon» fijo en especie, que cada aldeano por separado venía a traer a los graneros del señor, a cambio del derecho a ocupar su casa y cultivar su lote a perpetuidad. En general puede decirse que dondequiera que tales condiciones feudales prevalecían —esto es, en León, algunas partes de Cataluña y Aragón y, después de la expulsión de los moriscos, en Valencia, pero no en las montañas del norte ni en Andalucía— tuvieron lugar tales conversiones de relación contractual. Más tarde, para mayor comodidad del señor, que se había ido a vivir a la ciudad, el pago del canon vino a hacerse mediante una cantidad anual en dinero. Ahora bien, como hemos explicado ya, la tendencia del censo o foro es a separar al propietario de toda conexión con su propiedad y hacer al campesino dueño virtual de la tierra que cultiva. Pero en Castilla no ha sucedido así. Debido en parte a las malas condiciones agrícolas y climáticas de la Meseta, que impiden al labriego adquirir aquella independencia de sus hermanos de Galicia y Valencia, en parte también por su proximidad a Madrid y aun por toda una serie de factores psicológicos, el hecho es que la nobleza castellana nunca perdió el contacto con sus propiedades. A lo largo del siglo último hubo frecuentes quiebras y fallos en pagar la renta que dieron por resultado la conversión de muchos de los censos en arrendamientos a corto término. Una legislación especial fue promulgada para favorecer esta corriente, y hoy por hoy el censo es cosa del pasado. Lo más general ha llegado a ser el arrendamiento a corto término, lo cual, dadas las condiciones que prevalecen en España, produce necesariamente pobreza y empeoramiento de la tierra. En tales contratos de arrendamiento, todo, absolutamente todo se vuelve en contra del colono para favorecer al propietario, el cual, hay que insistir en esto, no se ve sometido a obligación ninguna, puesto que ni paga él los impuestos ni se compromete siquiera a mantener las casas y dependencias en debida forma. Por otra parte, puede desahuciar al arrendatario o elevarle la renta cuando le plazca. Situación que se ha agravado notablemente en los últimos años con la especulación sobre fincas y la exacerbación del odio entre las diferentes clases sociales. Ello crea innumerables abusos. Los nuevos propietarios, al pretender beneficiarse del hambre de tierra de los campesinos, suelen subdividir aún más los lotes hasta que apenas queda la extensión suficiente para mantener una familia. Otros, que viven en Madrid y rara vez visitan sus tierras, no se enteran siquiera de que los colonos frecuentemente tienen que pagar una segunda renta a los administradores. Como lo demuestra la historia de Irlanda, esta es la secuela obligada del absentismo de los propietarios. Y puede comprenderse bien cómo, bajo un sistema así, son pocos los labradores que se atreven a votar por un candidato que no lleve la etiqueta de conservador.

    Lo más grave de todo es que este sistema de arrendamientos a corto término, con todos los abusos que engendra, se extendía, más y más. Debido a la falta de confianza entre las diferentes clases sociales, la aparcería, única forma satisfactoria de relación contractual a corto término, sólo seguía vigente en el norte.

    Muchos pequeños labradores, por falta de un sistema eficaz de créditos, se veían acosados económicamente. El primer gobierno de la República impuso restricciones a los terratenientes con vistas a rectificar tales abusos, pero los gobiernos siguientes de Lerroux y Gil Robles, o bien las revocaron, o permitieron que no se les diese cumplimiento. Y así la situación tanto del campesino con tierra propia como del colono, ha ido de mal en peor.

    Bastarán dos ejemplos para hacerse cargo del infeliz nivel en que estos hombres vivían. En la parte de España que había sido catastrada hasta 1929, de 1.026.412 propietarios o colonos que pagaban impuestos, 847 548 ganaban al día menos de una peseta. En una provincia típica de Castilla, como es la
    de Ávila, de 13 530 contribuyentes, 11 452 tenían unos ingresos diarios inferiores a una peseta, y solamente 320 por encima de un duro. Tales cifras muestran con elocuencia el grado de pobreza en que viven.”

    y…

    …”LEVANTE

    A medida que nos acercamos a la costa mediterránea, las precipitaciones disminuyen hasta 300 milímetros y hacen muy precario el cultivo de cereales. A veces no hay cosechas en años enteros porque no se puede sembrar el grano, o porque, una vez sembrado, no germina. Tortosa, Valencia y Murcia constituyen «huertas» o llanuras regables —oasis en medio del yermo— que muestran el más alto nivel en productividad agrícola de toda Europa. En ellas maduran al año de tres hasta cinco cosechas y un trozo muy pequeño de tierra es suficiente para sostener a una familia. (La media de estas propiedades es de media hectárea, y 4 hectáreas hacen a un hombre rico.) La huerta de Valencia produce no sólo las naranjas que van a Inglaterra, sino todo el arroz consumido dentro de España. El suelo está muy parcelado y explotado por pequeños arrendatarios; arrendamientos que, desde la expulsión de los moriscos en 1602, vienen siendo acordados por una cantidad fija de dinero. Hoy, la mayoría de los labradores ha ahorrado lo bastante para comprar sus propias parcelas. Debido a su prosperidad, votan a los republicanos (Valencia tiene una fuerte tradición de anticlericalismo) o a los católico-conservadores. Los jornales agrícolas son más altos que en cualquier otra región de la península. Los famosos anarquistas de esta tierra no provienen de la zona de regadío, sino del secano que la rodea, donde la pobreza y elhambre se hacen sentir duramente. La mayor parte de los hombres de estas zonas de secano emigran a las grandes ciudades, dejando en la aldea a sus familias, mientras que las mujeres emplean su tiempo en hacer encaje de bolillos.

    Valencia es la sede del notable «Cort de la Seo» o Tribunal de las Aguas que juzga de las infracciones a las complicadas normas del riego e impone multas; está compuesto por un jurado elegido entre los labradores de la región. Las multas, aun cuando no haya ley que obligue a hacerlas efectivas, se pagan invariablemente. Este tribunal, que viene de la alta edad media, es sencillamente una prueba de la capacidad de organización y de disciplina que poseen las comunidades rurales españolas. Digamos al paso que en Valencia el derecho al agua va implícito en la tierra misma; en otros puntos, tales Murcia y Lorca, están separados, sistema éste que da lugar a grandes abusos.”

    De todas maneras dejo el enlace aqui mismo en version pdf de la CGT de Barcelona (pag. 57-81)-> http://www.cgtbarcelona.org/teatres/carpeta/brenan.pdf

    Ciao

    Comentario por fouche — 13 abril 2015 @ 15:35 | Responder

    • gracias. parece muy interesante.

      Comentario por jordi l t — 14 abril 2015 @ 19:57 | Responder

    • Coño! Si ya nos ofreces el enlace y todo. Así, ni me molesto en buscarlo.

      Pues muchas gracias, fouche!

      Comentario por Mendigo — 16 abril 2015 @ 14:00 | Responder

      • Na hombre, si el favor me lo hacéis a mi que esto me tiene entretenido manteniendo en forma la sinapsis. Además me gusta mucho estos “brainstorming”, estos cruces de conocimientos entre gente tan diversa que me hacen un poquito más sabio y mejor a cada vez. Es una de las cosas que más aprecio de la red.

        Y ahora siento dejarles pero ando pillado disfrutando con la noticia de cierto, como diría Alex DeLarge, grandísimo grandullón hijo de la gran p…. , “patriota” de esos con el corazón en España y la cartera en Suiza cuya nefasta gestión y latrocinio contribuyo enormemente ha dejar a esta nuestra nación postrada de rodillas y tantas vidas rotas. Ver a este elemento -con esa sonrisa cínica de chuloputas del que se sabe impune de todo por el solo origen de su cuna- pasar por la humillación de ser detenido por la policía cual ratero de poca monta me esta produciendo un gozo, ¿como decirlo?, cuasi orgásmico.

        Alta charcutería, si señor.

        Saludos afectuosos a Vds. también.

        Comentario por fouche — 16 abril 2015 @ 22:10 | Responder

  13. De res Jordi. Em sembla que el llibre de Brennan és un bon complement al teu comentari, al de Javier i a l’entrada del Captaire a més de proporcionar un bon “background” de partida per al cas que ens ocupa. Anem que va com anell al dit; de fet si hagués de triar un llibre que ens expliqui com a poble i com a nació aquest és sens dubte el d’aquest anglès que, possiblement pel fet de ser-ho, ens calo millor que ningú des del respecte i un profund afecte a aquesta la seva pàtria de adopció

    Salut

    P.D-> Disculpa si m’he passat de llest i he donat per fet que puguis ser catalanoparlant, per si de cas deixo aquí sota la traducció a l’espanyol del meu comentari.

    “De nada Jordi. Me parecía que el libro de Brenan es un buen complemento a tu comentario, al de Javier y a la entrada del Mendigo además de proporcionar un buen “background” de partida para el caso que nos ocupa. Vamos que va como anillo al dedo; de hecho si tuviera que elegir un libro que nos explique como pueblo y como nación ese es sin duda el de este ingles que, posiblemente por el hecho de serlo, nos calo mejor que nadie desde el respeto y un profundo cariño a esta su patria de adopción

    Saludos”

    Comentario por fouche — 15 abril 2015 @ 16:10 | Responder

    • Tronk, no es necesario que traduzcas. Yo no soy catalán, nunca he estudiado catalán, de hecho he estado muy pocas veces allá…y lo he comprendido perfectamente. Con un mínimo de cultura general cualquier hablante de castellano puede entender el catalán o el gallego, al menos escrito (el vasco es otra cosa). Los problemas vienen de quien no quiere comprender…

      Comentario por Mendigo — 15 abril 2015 @ 16:47 | Responder

      • Té raó estic d’acord en tot amb vostè.

        Salut de´l boig

        Comentario por fouche — 15 abril 2015 @ 17:15 | Responder

        • Boig? Qué carallo es boig?

          Ah, fale, ya lo he mirado. Antes lo digo… XDDDDDDDDDDDD

          Comentario por Mendigo — 15 abril 2015 @ 22:09 | Responder

      • Totalmente de acuerdo.

        Comentario por Javier Lázaro Sanz — 15 abril 2015 @ 17:35 | Responder

    • va bé va bé🙂

      Comentario por jordi l t — 16 abril 2015 @ 16:45 | Responder

  14. Impresionante testimonio Mendigo. Me uno al asombro y al asco generalizado. Que siga la denuncia por favor.

    Comentario por Kastior — 16 abril 2015 @ 14:18 | Responder

  15. Saludos compañero, mucho sin venir por aquí…

    Tras unos cuantos años recorriendo el Estado de verbena en verbena, y en muchas ocasiones en la Castilla rural, se da uno cuenta que hay sitios peores. Cómo las víctimas son victimarias también. En Andalucía pasa algo parecido, pero al jornalero andaluz siempre le quedó dignidad y coraje, quizá los cinco siglos que llevamos de invasión tengan algo que ver. Lo triste es ver la gente joven que viene, absolutamente alienada, cómplice satisfecha de el gran mojón en el que vive…

    Eso es España, su idea de país, la impuesta, la no negociada, esa que prefieren antes ver rota que roja… Algunos hace mucho tiempo que queremos estar fuera de ella.

    Apertas!

    Comentario por dflatblues — 23 abril 2015 @ 21:14 | Responder

  16. […] la misma forma que me desahogué ampliamente con Cabañeros, un híbrido entre una galería de tiro y una casa de fieras, que han tenido la desfachatez de […]

    Pingback por La Mancha | La mirada del mendigo — 5 junio 2015 @ 1:14 | Responder


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